Es preciso escuchar, pero escuchar con verdadera intención de comprender

Aprende-a-escuchar.jpgPara acertar con cualquier consejo —parece bastante obvio, pero quizá no esté de más decirlo—, hay primero que dedicar atención al problema y hacerse cargo bien de qué le pasa a la persona a quien se lo vamos a dar .

Muchos problemas personales se habrían resuelto —y pueden aún resolverse— con una adecuada actitud de escucha, escuchando con verdadera intención de comprender a la otra persona, y no sólo en el plano intelectual, sino también en el emocional, puesto que no basta con entender lo que piensa, también hay que entender lo que siente. Porque la vida no es sólo lógica, ni sólo emocional, sino las dos cosas .

Es preciso escuchar, pero escuchar con verdadera intención de comprender. De este modo lograremos ese mínimo de confianza que se necesita para que alguien empiece a abrir su intimidad.

Ocurre que cada persona está permanentemente dándose a conocer, irradiando mensajes, comunicando. A través de esos mensajes —la mayoría de ellos no directamente conscientes—, cada persona se gana la confianza o desconfianza de quienes le rodean. Seguir leyendo “Es preciso escuchar, pero escuchar con verdadera intención de comprender”

¿Cómo hacer para que se sientan importantes los demás?

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Si quieres tener amigos, tómate la molestia de hacer cosas por los demás: cosas que requieran tiempo, energía, generosidad y atención. Saluda a la gente con entusiasmo y de corazón. Para una persona, su nombre es el sonido más importante del idioma. Una de las maneras más sencillas de ganarse a alguien es recordar cómo se llama y hacerle sentir que te importa. Invierte el tiempo y la energía necesarios para grabar en tu mente de forma indeleble los nombres de los demás. Seguir leyendo “¿Cómo hacer para que se sientan importantes los demás?”

Ser amable y cortés es también imitar a Cristo.

autumn-is-hereEl Señor ha dicho: «Bienaventurados los mansos, porque heredarán la tierra». Por eso ser amable y cortés es imitar a Cristo.

Ser amable y cortes el algo que cuesta poco y rinde mucho. Es como el aceite sin el cual el poderoso engranaje de la sociedad se minaría pronto. Además de proporcionar muchas horas gratas en la vida social, nos llena de un amor que otras virtudes, dones o cualidades no son capaces de obtenernos.

En el transcurso de los siglos solo ha existido una persona capaz de encarnar todas las características de un perfecto caballero: Jesucristo. En el transcurso de su vida, no se le conoció gestos antipáticos. La dulzura de su sonrisa, el brillo de su mirada, la comprensión que emanaba de su rostro cuando daba consuelo, confortaba o animaba a quien necesitaba aliento: todo en él traslucía una amabilidad y un afecto auténticos por los hombres. Incluso cuando corregía a los hipócritas lo hacía movido por el amor hacia los oprimidos por ellos. Seguir leyendo “Ser amable y cortés es también imitar a Cristo.”

Este año “La Anunciación” llega tarde, pero llega

fra-angelico-la-anunciacionBendita Iglesia nuestra: si un viernes de Cuaresma coincide con una fiesta, se suprime la abstinencia de carne y ya no se recupera. Pero si una solemnidad como la Anunciación cae un año en Viernes Santo, tan sólo la aplazamos, pero no renunciamos a ella. Lo mismo sucede otros años con la solemnidad de San José. De los ayunos podemos privarnos; de las fiestas, ¡nunca!

   ¿Cómo será esto, si no conozco varón? Por estas palabras sabemos que María no contaba con ser madre. La experiencia singularísima del Amor de Dios que había tenido desde niña la había llevado a realizar el voto de virginidad. Por eso, la primera parte de la embajada del arcángel (Has hallado gracia a los ojos de Dios) no era sino una confirmación de lo que ella había barruntado. La segunda parte (concebirás en tu vientre…) era totalmente nueva. Seguir leyendo “Este año “La Anunciación” llega tarde, pero llega”

Desde los ojos de María Magdalena

Contemplando-la-pasion-Desde-los-ojos-de-Maria-Magdalena.jpgAprovecho que estamos cerca de la Semama Santa, para dejaros con esta reseña de mi amigo Enrique Monasterio sobre este interesante libro de Bárbara Liuti, “Desde los ojos de María Magdalena“, Ed. Cobel, febrero de 2014. 114 páginas.

Hay muchos y muy buenos libros que ayudan a contemplar la Pasión, muerte y resurrección de Jesucristo. Éste que traigo hoy al globo vale más de lo que cuesta. Lo he comprado hace un par de días por 4 euros y ya voy por la segunda lectura. Su autora, una joven madrileña residente en la Gran Canaria, ha publicado un par de libros más: “Cúrame a mí también” y “Cómo me habla Jesús”.
Con una prosa sencilla pero eficaz, Bárbara Liuti nos invita a “entrar” la Pasión de Cristo desde la mirada enamorada de María Magdalena, que nos abre su corazón en un diario conmovedor.
María Magdalena se presenta en la introducción como la pecadora que derramó un perfume de gran valor a los pies de Jesús en casa de Simón el Fariseo. El siguiente capítulo ya nos traslada al Sanedrín, donde Cristo fue conducido desde el Huerto de los olivos.

Mirad las aves del cielo

mirad las aves del cielo 2Mirad las aves del cielo; no siembran ni siegan, ni encierran en graneros… descuidadas del día de mañana. Mirad la hierba sobre el campo… que hoy es.

Aquí voy a poner este fragmento de Soren Kierkegaard, de su obra Los lirios del campo y las aves del cielo. Como es un poco largo lo dividiré en varias partes. Que lo disfrutéis:

“Haz esto y aprenderás: Contemplemos, pues, al lirio y al pájaro, que son los maestros alegres. Sí, «los maestros alegres», puesto que no dejarás de saber que la alegría es comunicativa; y por esta razón no hay nadie que aleccione mejor en la alegría que quien es alegre. El maestro en la alegría no tiene en realidad otra cosa que hacer que estar alegre, o mejor, ser alegría. Su enseñanza es deficiente, por mucho que se esfuerce por comunicar la alegría, si él mismo no está alegre. Y así tampoco hay nada más fácil que dar lecciones de alegría, ¡ay!, sólo se necesita estar siempre alegre de verdad. Pero ese «¡ay!» quiere indicar que en definitiva no es cosa fácil, que en realidad no es tan fácil estar siempre alegre. En cambio, si se está, nada hay más cierto que la facilidad de enseñar en la alegría.

Pero allá, fuera, junto al lirio y al pájaro, o allá fuera donde el lirio y el pájaro dan lecciones de alegría, allí siempre hay alegría. Y estos maestros nunca se encuentran en la perplejidad frecuente de un maestro humano, que lo que ha de enseñar lo tiene escrito en un papel o muerto de risa en los estantes de su biblioteca, en una palabra, en cualquier lugar y no siempre a mano; no, allí donde el lirio y el pájaro dan lecciones de alegría, allí siempre hay alegría: el lirio y el pájaro la tienen en sí mismos. ¡Qué alegría cuando despunta el día y el pájaro se despierta temprano a la alegría mañanera! ¡Qué alegría, aunque de tono diferente, cuando se aproxima la noche y el pájaro gozoso se apresura a recogerse en su nido! Y ¡qué alegría todo el largo día del verano! Y cuando el pájaro —que no canta meramente al trabajar, como pueda hacerlo un alegre trabajador, sino que su esencial tarea es el canto— se pone gozosamente a cantar, ¡qué alegría! Y cuando también empieza a cantar el vecino de al lado, y luego el de enfrente, y luego todos los pájaros a coro, ¡qué alegría!, ¡qué nueva alegría! Y cuando al final todo parece como un mar sonoro que bate el bosque y el valle, el cielo y la tierra con sus ecos, un mar sonoro en medio del cual se sobresalta ahora de alegría el pájaro que dio el tono, ¡qué alegría!, ¡qué alegría! Y así es la vida entera del pájaro; siempre y en todo encuentra algo, o mejor dicho: bastante, de que alegrarse; no desperdicia ni un solo momento, y daría por perdidos todos los momentos en que no estuviera alegre. Seguir leyendo “Mirad las aves del cielo”

Dejar de leer y dejarnos manipular es casi lo mismo. Sobre todo, si nunca cambiamos de canal.

que-duvidaAquí os dejo con este magistral artículo del periodista Paco Sánchez. Columnista de La Voz de Galicia:

  “Pensamos cada vez con menos palabras y con más imágenes, porque miramos mucho más que leemos. En parte, porque nos resulta menos trabajoso. Un buen libro exige mucha atención y de mayor calidad que la que demanda, por ejemplo, una buena serie de televisión. Algo sabido y muy comentado ya. El problema radica en las consecuencias de leer poco o nada, que es el caso de un porcentaje elevadísimo de los españoles, según la última encuesta del CIS. Si la imagen sustituye a la palabra, terminamos pensando sin conceptos. Es decir, terminamos no pensando. Nuestros prejuicios, por otra parte imprescindibles, se ahorman a partir de lo que hemos visto o hemos creído ver. Puede que nuestra idea de lo bueno o de lo malo, de lo bello o de lo justo sea una imagen que quizá hemos visto en una serie o en varias películas. O en la escuela, cada día más audiovisual, como alertaba hace años Giovanni Sartori. Seguir leyendo “Dejar de leer y dejarnos manipular es casi lo mismo. Sobre todo, si nunca cambiamos de canal.”