Dios mismo ha dejado suficientes signos que conducen hasta Él con mucha más claridad que los hitos que llevan a la cima

10 comentarios sobre “Dios mismo ha dejado suficientes signos que conducen hasta Él con mucha más claridad que los hitos que llevan a la cima

  1. Se aproximan los días que más disfruto del año. El nacimiento del pequeño Jesús, quien a lo largo de mi vida ha resultado ser un gran amigo.
    Nunca imaginé lo rápido que pasaría el tiempo. Apenas ayer tenía 18. Y ya ves.

    Un conocido me ha dicho: “Nos ponemos viejos enseguida””.
    Sonreí agradecida y respondí: “Es genial. Significa que hemos vivido”.

    Me preguntas por la Navidad. La vida siempre te da opciones y tú debes elegir. Para esta Navidad puedes estar triste y añorar el pasado, sentirte sola. O puedes festejar el amor, la esperanza que nos viene de Dios.

    Yo elijo vivir a plenitud la Navidad…
    “Porque una criatura nos ha nacido, un hijo se nos ha dado. Estará el señorío sobre su hombro, y se llamará su nombre «Maravilla de Consejero», «Dios Fuerte», «Siempre Padre», «Príncipe de Paz»” (Isaías 9, 5)

    Qué grande y maravillosa es la Navidad.
    El gozo es interior. Tú y Dios.

    Si sientes la necesidad de darte a los demás y compartir, apúntate de voluntaria para alguna actividad, que de seguro habrá muchas para los días previos y posteriores a la Navidad.

    Estos son días de alegría interior. No permitas que nada te perturbe o te quite ese regalo del cielo, tu paz interior.

    ¿Y tu párroco? ¿Cómo pasará la Navidad? ¿Lo invitarás a tu casa?

    Un amigo me contó de este buen sacerdote que, al salir de visitar enfermos en un hospital la noche de Navidad, cenaba en una estación de servicio. Comía un emparedado y un refresco, porque no tuvo quien le invitara a su casa.

    No dejemos solos a nuestros sacerdotes en Navidad. Les debemos mucho. Demasiado.
    Cuando acudo al confesionario siempre encuentro una acogida fraternal, una amable sonrisa y los mejores consejos.

    ¿Sabes su nombre? Cuando encuentro al párroco de mi parroquia siempre me saluda por mi nombre: ¿cómo va la vida?”
    Cuando tengo una dificultad, sé que cuento con él para un consejo o al menos tener quien me escuche.

    Me han enseñado el valor de amar al prójimo.

    Creedme, si amas comprenderás muchas cosas. El amor es como un filtro que no deja pasar los malos pensamientos, o los perjuicios. Te ayuda a perdonar y ser feliz, a acoger al necesitado y abrazarlo. Te muestra el mundo desde una perspectiva diferente.

    Por tanto, no dejes solo al sacerdote de tu parroquia para Navidad. Que sepa que ustedes son su familia, que alguien le agradece tantos sacrificios. Que somos agradecidos.

    SALUDOS. VIRGINIA

    Le gusta a 1 persona

  2. Basta salir a la calle, llegar al trabajo o encender tu ordenador, y encuentras las tentaciones a flor de piel.
    Caemos con tanta facilidad…
    Algo nos ha pasado. Tal vez nos falta Dios, experimentar su dulce presencia.

    En su tiempo san Félix recomendaba:
    “Amiga, la mirada en el suelo, el corazón en el cielo y en la mano el santo Rosario”.

    Me ocurre como a San Pablo. A menudo hago lo que no quiero ni espero, pues no deseo ofender a Dios, ni de palabra, pensamiento o acción. Es nuestro Padre. Es un Padre tan bueno que ofenderlo te duele en el alma, hondo.

    “¿Cómo he sido capaz?” te preguntas.
    Me sostengo con la oración, y por la gracia del buen Dios y los cuidados maternales de nuestra Madre Celestial, la siempre Virgen María. Y personas que me ayudan a través de la dirección espiritual.

    Anhelé ser santa, de niña. Quería tener contento a Dios. Pero no lo he conseguido. Soy una católica normal, . La vida no ha sido como esperaba. Pero igual no deja de ser maravillosa, una gracia, la oportunidad que se nos da para llegar al Paraíso.

    Es verdad, olvido con tanta frecuencia a mi Ángel de la guarda. El día que le conozca, le pediré perdón por los dolores de cabeza que le ocasiono. Y las veces que desoígo sus sabios consejos. Es un amigo y consejero. Siempre está con nosotros, velando nuestros pasos en este mundo.

    Me siento agradecida. Mi vida ha sido un descubrimiento de la gracia Divina. He buscado a Dios en tantos lugares. Y siempre Él ha salido a mi encuentro, a pesar de como soy y mis caídas.

    He aprendido que a menudo, una tentación se vence con un simple: “NO”. Y cuando esto es insuficiente, voy al sagrario y me quedo con Jesús, rezo un Padre Nuestro y le pido la gracia de resistir, perseverar en la fe y no pecar.

    SabeIs?, hace dos días cuando estuve con Jesús ante el sagrario, le hablé de vosotros. Y vuestros sueños e ilusiones. Le pedí que velara por vuestras familias , que os cuide y consienta. Él todo lo puede, por tanto pedirle por los demás es algo que siempre debemos hacer. Nuestra recta intención le agrada, sobre todo cuando eres misericordiosa y justa.

    Termina este año maravilloso en el que he comprendido el valor de la solidaridad, he sentido vuestra compañía y recibido gracias inmerecidas, debido a vuestras oraciones y visitas al sagrario. Sí, me he sentido a gusto caminando por este sendero, en que busco la montaña de Dios, para escalarla. Hemos rezado juntos, visto el mundo desde diferentes países, pero nos une el amor de Jesús, la gracia santificante y la esperanza de un mejor mundo para todos.

    Gracias amables amigos por vuestra nobleza y compañía. Rezad por mí. No dejeis de visitar a Jesús en el Sagrario. Y cuando vayas, por favor dile:
    “Jesús, ROSA te manda TODO SU CARIÑO.”

    Le gusta a 1 persona

  3. MI NAVIDAD!! En vez de esperar a sobrevivir las fiestas, quiero mostrarte
    que realmente gozarás este momento! Significará sin embargo un
    intercambio. Tu tendrás que abandonar algo en tu ocupada vida
    para que puedas hacer espacio para algo mejor.
    Tu puedes mirar a cada Navidad como que necesita ser mas grande
    y mejor que la anterior, y ansiosamente ocuparás cada momento
    haciendo preparativos para esa meta. Pero a veces menos es más.
    ¿Te has detenido a pensar respecto a que si todo este correr es
    necesario? ¿Te está haciendo a tí y a tu familia más feliz esta Navidad?
    ¿O estás dejando fuera las cosas verdaderamente importantes en la vida para
    así seleccionar los regalos perfectos, arreglar las decoraciones
    impecablemente, y reunir los mas suntuosos ingredientes para la
    cena de Navidad? Mientras menos desesperado estés en crear la Navidad
    “perfecta”, más tiempo encontrarás para gozarla. Mientras menos estresado
    y presionado estés, más felicidad y alegría llenará los momentos que tu y
    tus amados tendrán juntos. La Navidad se goza mejor cuando no está centrada en las decoraciones, regalos, o festividades, sino cuando el amor es el centro.
    El Amor es la esencia de la Navidad. La Navidad debiera significar ocupar tiempo precioso con tu familia y amigos. Tiene que ver con acariciar y celebrar el amor que compartes. Tristemente, el amor puede perderse entre el movimiento y el bullicio.
    A veces está tapado por las decoraciones y regalos, las compras sin fin, y la cena de Navidad y su contenido. La Navidad es época de fiesta, pero tiene que ver con mucho más que eso. En esta Navidad, toma tiempo para AMARTE y así AMAR A TU PRÓJIMO!! Lo mejor siempre para ti mi buen AMIGO/A

    SALUDOS ANA

    Le gusta a 1 persona

  4. ESPERANZA

    7 Frases que te darán esperanza

    “A mí me parece que hay que conducir de nuevo a los hombres a la esperanza de encontrar la verdad.”
    (San Agustín)

    “Mantengamos firme la confesión de la esperanza, pues fiel es el autor de la promesa.”
    (San Pablo)

    “Nuestra esperanza no se basa en algo que ocurrirá cuando se acaben nuestros sufrimientos, sino en la presencia real del Espíritu de Dios en medio de esos sufrimientos.”
    (Henri J.M. Nouwen)

    “El fundamento de nuestra esperanza es sólo Dios, su amor, su bondad, su poder, sus promesas y sus méritos.”
    (Dom Vital Lehodey)

    “Nuestra fe es el abandono total a Cristo, por el que ponemos todas nuestras esperanzas en Él y su Iglesia y esperamos toda la fuerza y santidad de su amor misericordioso.”
    (Thomas Merton)

    “La esperanza necesita de una verdad en la que apoyarse. Es conferida por la fe. Puedo esperar contra toda esperanza porque sé a quién he creído.”
    (P. Jacques Phillipe)

    “La esperanza es una capacidad sobrenatural para recibir al Espíritu Santoral Dios que auxilia y santifica, con todos los divinos arroyos que de esa fuente brotan; y cuando Él mismo ha satisfecho esa capacidad de nuestra alma, consuma nuestra esperanza, porque es el Espíritu de la promesa y la prenda de nuestra herencia, como lo oímos de los labios de San Pablo.”
    (Mons. Luis María Martínez)

    SALUDOS. CARMEN

    Le gusta a 1 persona

  5. IMPRESIONANTE

    Reflexiones
    Iván, el niño que perdió la vida a causa de sus padres y que dejó una emotiva carta al morir

    17 diciembre, 2017

    Esta es una historia que todo el mundo debería leer. Es la historia de Iván, un niño con un gran corazón. Pero no trata sólo de él, sino de millones de niños en el mundo que como él, viven una pesadilla día a día.
    Aunque no sabemos si se trata de una historia real, es muy importante que no la olvidemos nunca.

    “Mi nombre es Iván y tengo 7 años. Quiero mucho a mi papá y mi mamá, pero también les tengo mucho miedo. A menudo me pegan y no sé por qué.

    Esta mañana me desperté y fui al colegio. Soy buen estudiante y me gusta mucho mi profesor. También me gustan mucho mis compañeros de clase, pero no tengo amigos. Por eso me suelo quedar en el aula durante los descansos. Nadie quiere jugar conmigo. He tratado de hacerme amigo de los demás niños, pero me rechazan y me dicen que soy repugnante.

    Se ríen de mi porque llevo los mismos vaqueros desgastados, la misma camiseta y los mismos zapatos rotos todos los días.

    Un día, después del colegio robé una chaqueta que llevaba mucho tiempo colgada y que parecía no tener dueño. Fui a casa en medio de una tormenta de nieve. Temblaba de frío y me costaba andar de lo fuerte que era el viento. De repente, alguien me empujó, me caí en la nieve y me apretaron la cara contra ella. Entonces me dijeron:

    “No le gustas a nadie. ¡Idiota!”

    Me dieron patadas en la espalda y en el estómago. Luego, salieron corriendo y me dejaron tirado en la nieve.

    Lloré. No porque tuviera frío o estuviese herido, lloraba por no tener amigos, a pesar de que me caí bien todo el mundo.

    Tan pronto como llegué a casa, mi madre vino corriendo y me cogió del pelo.

    “¿Dónde has estado? ¿Por qué estás mojado y sucio? Vete a tu cuarto sin cenar.”

    Hice lo que me dijo mi madre. Fui a mi habitación y no salí hasta el día siguiente, a pesar de que estaba helado y tenía mucha hambre.

    Mis notas fueron de mal en peor y, cada vez que informaban a mi padre, me pegaba. Una vez me golpeó tan fuerte que no podía mover mi dedo índice. De hecho nunca he podido volver a moverlo y los niños de ríen de mi por ello.

    Pasó el tiempo y un día me levanté con mucho dolor en el pecho.

    A mamá y papá no les importaba que estuviese herido. Por la noche me acosté en mi cama y sólo quería una cosa. Ojalá no les hiciera daño nunca más, no quería molestar a papá y a mamá. Los quiero mucho, de verdad.

    Al día siguiente en el colegio tuvimos que dibujar nuestro mayor sueño. Los demás niños pintaron coches, cohetes y muñecas. Yo no.

    No porque no me gusten esas cosas, sino porque lo que más deseaba era una madre y un padre cariñosos. Por eso pinté una familia. Un padre, una madre y su hijo. Todos jugando y felices. Mientras lo pintaba, lloraba en silencio. Me gustaría tener un padre y una madre que me quieran.

    Cuando fue mi turno de enseñar mi dibujo en clase, todos se rieron de mí. Me puse frente a mis compañeros y expliqué:

    “Mi mayor sueño es una familia. Las risas se hicieron más fuertes. Empecé a llorar y les dije:

    “Por favor, no os riáis de mí, ¡éste es mi mayor sueño! Podéis pegarme, me podéis odiar, pero por favor, no os riáis de mi.

    Quiero unos padres que me abracen y se rían conmigo, que me recojan del colegio y estén felices de verme. Sé que soy feo y débil, sé que tengo un dedo torcido, pero por favor no os riáis de mi.”

    El profesor trató de limpiarme las lágrimas. Algunos compañeros me entendieron, otros siguieron riéndose de mí.

    Cuando me dieron la siguiente nota de un examen, vi que era mala otra vez. Mi madre se iba a enfadar.

    Me agarró y me tiró al suelo, me golpeó con una silla.

    Me dio dos veces en la cabeza. Yo no podía levantarme. Realmente me dolía. Pero mamá me dejó en el suelo.

    Cuando volvió, me dijo que limpiara el desorden, que sino cuando papá llegara a casa me pegaría. Le rogué que no le dijera nada, pero cuando levanté la cabeza ya estaba allí. Cuando mamá le contó lo de mi examen, mi padre me levantó del suelo y me pegó en la cara.

    Después de eso ya no recuerdo nada. Me desperté en el hospital. No podía mover ninguno de los dedos. Miré por la ventana y lloré.
    Fuera, veía padres jugando con sus hijos, lanzando bolas juntos y y abrazándose.

    ¿Sabéis por qué lloré?

    No sé como se siente el abrazo de mi madre. Mis padres siempre me han pegado, pero yo los quiero igual. Siempre he hecho todo lo posible, he sido bueno en el colegio, pero aún así, siempre me pegan.

    Un día se me cayó un poco de té y, me volvieron a pegar.

    De repente me empezó a doler el pecho de nuevo. Se lo dije a mi madre pero no le importó. Después de un tiempo, tuve que ir al hospital y, nadie vino a verme.

    El médico me dijo que probablemente papá y mamá vendrían al día siguiente, pero no lo hicieron. Esperé y esperé, pero nadie vino. Quiero a mis padres de todas formas.

    Dos días después, Iván murió debido a sus heridas. En su mano, los médicos encontraron una carta.

    “Estimados papá y mamá, estoy aterrado porque soy feo, desagradable y estúpido. Lo siento, sé que no podéis quererme.
    Nunca quise molestaros. Todo lo que quería era conseguir un abrazo de mamá y oír las palabras ‘te quiero’. O que papá quisiera jugar conmigo, me cogiera de la mano para dar un paseo o me cantara.
    Sé que soy una vergüenza para vosotros. Nunca seré como queréis.”

    Entonces, el pequeño corazón de Iván se detuvo.

    Este artículo fue originalmente escrito en ruso. No estamos seguros de si la historia es real, pero eso es lo de menos.

    Todos los niños tienen derecho a ser queridos. El abuso infantil es algo que ocurre cada segundo, cada minuto, cada hora, cada día. En todos los países, en todas las ciudades, en todos los colegios.

    Los niños se merecen un hogar seguro, sin violencia. Los niños necesitan cariño, ternura y amor. El valor de un abrazo es incalculable.

    SALUDOS. LUCIA

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s