Una carrera en la que todos ganan

Domingo, 8 marzo, 2015

Y por qué no?

iglesiaComo cristianos hemos de tener muy en cuenta que no podemos llegar a ser buenos hijos de Dios, si no lo somos también de la Iglesia, porque «no puede tener a Dios como Padre, quien no tiene a la Iglesia como Madre» (san Agustín). Es difícil tener un gran amor a Cristo sin un gran amor a su Cuerpo Místico: la Iglesia: «Tener espíritu católico implica que ha de pesar sobre nuestros hombros la preocupación por toda la Iglesia, no sólo de esta parcela concreta o de aquella otra; y exige que nuestra oración se extienda de norte a sur, de este a oeste, con generosa petición.
»Entenderás así la exclamación –la jaculatoria– de aquel amigo, ante el desamor de tantos hacia nuestra Santa Madre: ¡me duele la Iglesia!»
(san Josemaría en Forja, n. 583).

Este amor a la Iglesia nos lleva a mirarla con ojos de fe, que ven el misterio profundo que en Ella se encierra. Por eso, un buen hijo de la Iglesia no puede escuchar impasible críticas al Papa, a los obispos, sacerdotes o religiosos. Y, si alguna vez se ven culpas y errores en los que debían ser más ejemplares no achacará a la Iglesia las faltas y debilidades de algunos de ellos: «Ojalá no caigas, nunca, en el error de identificar el Cuerpo Místico de Cristo con la determinada actitud, personal o pública, de uno cualquiera de sus miembros.
»Y ojalá no des pie a que gente menos formada caiga en ese error.
»–¡Mira si es importante tu coherencia, tu lealtad!
» (san Josemaría en Surco, n. 356).
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Raimundo Arruda Sobrinho un poeta vagabundo por casi 35 años en San Pablo, Brasil. Su costumbre de escribir poemas le fue haciendo conocido en una zona de la ciudad que el mismo nombró “la isla”. En Abril de 2011 le conoció Shalla Monteiro, que impresionada por su poesía, decidió ayudarlo con su sueño de publicar un libro. Para ello hizo una página en Facebook para dar a conocer sus trabajos. Pero lo que ninguno de los dos imaginaba era lo que iba a suceder después:

Dar a conocer a Jesús

Domingo, 8 febrero, 2015

2014 - 1Ya lo hemos dicho, el apostolado es participación en la misión de Cristo y de la Iglesia. Es un derecho y un deber que deriva de la misma unión con Cristo Cabeza: viviendo la verdad con caridad, crezcamos en todo hacia Aquél que es la cabeza, Cristo, y de quien todo el cuerpo trabado y unido por todos los ligamentos que lo nutren, según la función correspondiente de cada miembro, va consiguiendo su crecimiento para su edificación en la caridad. (Ef 4,15-16). La vocación cristiana es por su misma naturaleza vocación al apostolado.

Y ¿en qué consiste el apostolado? Me atrevería a decir que toda la labor apostólica consiste en dar a conocer a Jesús: así se comportaron los apóstoles: le dijo Felipe: ven y verás (Jn 1,46). Y su predicación tras la ascensión de Jesús a los cielos tiene un contenido fundamental: nosotros predicamos a Cristo crucificado (1 Cor1,23).

El apostolado es consecuencia de la vida interior: seremos capaces de dar a conocer a Jesús y encumbrarle, en la medida en que nosotros mismos nos esforcemos por conocerle y Él presida nuestra vida (cfr. Surco, n. 190). De la abundancia que hay en corazón habla la boca (Mt 12,34). Será eficaz el apostolado si con la unidad de vida transmitimos la doctrina de Cristo. Perseverancia en el apostolado (cfr. Surco, n. 207).

Madre, ayúdanos a mantener siempre vivo el afán apostólico.

 

Sobre el amor humano

Viernes, 6 febrero, 2015

Este sábado tengo que dar una charla sobre el noviazgo y primeros años del matrimonio. Momentos bonitos y difíciles de la vida, verdad!… Pongo en esta entrada algunos vídeos que pienso pueden ayudar en la exposición:

Sobre el amor humano

Amor sin remordimiento

El “tercero” trascendente

https://www.youtube.com/watch?v=N2fcNFHDzAE Leer el resto de esta entrada »

Esta tarde daré una charla sobre la sinceridad (ya escribí algo aquí) y aunque no estoy de acuerdo en todo lo que dice Carol Tavris en este vídeo me pareció tan sugerente su investigación sobre la disonancia y la consonancia cognitiva que voy a usar algunas de sus ideas para esa charla. Efectivamente puede ser bueno tenerlo en cuenta a la hora de la sinceridad con uno mismo, para evitar caer en el auto-engaño y la auto-justificación, realidades más habituales de lo que pensamos en nuestras vidas, en todos los ámbitos, y que tanto daño puede causar en nuestra vida cotidiana. Es un poco largo, pero aquí va:

Perfil de Carol Tavris: Leer el resto de esta entrada »

Madera fina (y 2)

Viernes, 23 enero, 2015

shutterstock_61411060Seguimos donde dejamos el relato ayer, de Francisco Mata: madera fina (1)

Menos mal que el viernes y el sábado tuvimos torneo de futbol y como cumplía años mi mamá fuimos a cenar a un restaurante toda la familia, incluyendo Crisálida y Julien, el asistente de papi. Así tuve la mente ocupada.

El domingo fuimos a Misa de 11:00…y allí estaba Luisito, el hermano mayor de Valeria en la entrada y más allá estaba Valeria con sus otros dos hermanitos morochos. Bella rebosante, vital, serena. Me costó concentrarme en la Misa. Ni me acuerdo de que fue la homilía. Cuando comulgué le pedí a Diosito que todo saliera bien. Tenía que lograr hablar con Valeria al final de la Misa. No quería volver a meter la pata. Al final de la Misa le dije a papá que iba a saludar a Valeria 5 minutos, que me esperaran en el estacionamiento. Salí al final de la Misa afuera de la Iglesia y al salir Valeria, no pudo evitarme. Le dije delante de su mamá si podíamos hablar tres minutos. De mala gana accedió. Dijo a su mamá que enseguida iría. Nos fuimos a la plaza, frente a la Iglesia. No sabía como empezar…Me dijo simplemente: Leer el resto de esta entrada »

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