imageQué bonito este comentario de Joaquín Navarro a la entrada: ¿Qué hay en la raíz de tanto fracaso matrimonial?. Tanto que lo pongo como entrada y lo hace a título de colaborador que es ya del blog:

Me surgía la siguiente comparación:

El matrimonio es como esas pruebas que acabamos de ver en las Olimpiadas de Invierno para discapacitados. Un invidente, por ejemplo, se lanza a hacer eslalon con la ayuda de otra persona que le sirve de guía. ¿Cómo se puede llegar al final sin el compromiso pleno y la fe de uno en el otro? ¿Cómo se puede cruzar la línea de meta sin depositar la confianza plena de la colaboración mutua entre ambos? No es posible llegar sin el acuerdo tácito previo de la fidelidad absoluta durante la prueba. Leer el resto de esta entrada »

La Cuaresma es solo para pecadores

Sábado, 8 marzo, 2014

Natural PhenomenaLa reflexión de hoy, ya siento el retraso, de mano de José-Fernando Rey:

El pecado es el peor de los males. Es peor que la muerte, porque la muerte acaba con el cuerpo, que un día resucitará, pero el pecado mata el alma y le roba la vida eterna. No se puede amar al pecado; es odioso en sí mismo.

    Sin embargo Dios, que saca bienes de los males, ha tomado ocasión en el pecado para manifestar su misericordia. Cualquiera que, tras haber pecado, levantase los ojos al Cielo, vería cómo Dios le sonríe con ternura y dolor. Y comprendería que tanto le ama su Señor que no ha dudado en enviar a la Tierra a su Hijo para salvarlo a él, un pecador.

    No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores a que se conviertan.

Si eres pecador, como yo, enhorabuena. No te felicito por tu pecado; por él te compadezco. Te felicito porque Dios te ama, y porque es tan grande su misericordia que lavará tus pecados en la sangre de su Hijo. Así te invita a convertirte.

    Pero si no tienes pecados, si no necesitas confesarte, si son los demás los que no te comprenden o te tratan mal… Tu cuaresma termina hoy. Que ayunen otros.

Filled (satisfecho)

Lunes, 29 julio, 2013

Este vídeo es un crudo retrato del hombre moderno. Nos hace pensar acerca de qué tan llenos estamos de nosotros mismos. en el vídeo él sólo habla de sí mismo, y parece no interactúar con casi nadie: perdido en un mundo autorreferencial, lleno de todo tipo de cosas buenas, pero demasiado lleno como para dejar espacio a Dios, un Dios que parece no ser necesario ya. De alguna manera el hombre sabe que las cosas de este mundo le llenan sólo un momento y luego pasan. Pero aún así, la respuesta sigue siendo la misma: más de lo mismo! Todo un pequeño retrato de muchas personas de hoy en día.

Dejemos espacio a Dios, él único que puede llenar ese vació infinito de alberga nuestro corazón: «Nos hiciste, Señor, para ti, y nuestro corazón está inquieto, hasta que descanse en ti»

Alguien se cruza en tu camino, Jesús, y te promete amor incondicional: Te seguiré a donde quiera que vayas. Tu respuesta es desconcertante: “Las zorras tienen madriguera y los pájaros nido, pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza”

¿Qué viste en el corazón de esa persona para responderle así, Señor? Tú que aborreces la hipocresía captas al vuelo si alguien habla de boquilla o de corazón. Tantas veces, yo también, me he llenado la boca de promesas de entrega y de servicio… que el día a día han desmentido. Leer el resto de esta entrada »

Hoy tenemos confesiones en el Colegio. Aquí os dejo con este video en el que se habla con mucha naturalidad de este sacramento:

Este vídeo de preparación de la JMJ 2013 en Brasil está muy bien:

Apostar por el buen humor

Viernes, 28 septiembre, 2012

“Si tu mano te hace caer, córtatela: más te vale entrar manco en la vida que ir con las dos manos al infierno, al fuego que no se apaga. Y, si tu pie te hace caer, córtatelo: más te vale entrar cojo en la vida que ser echado con los dos pies al infierno”.

El Señor nos está sugiriendo con estas palabras que arranquemos o arrojemos lejos de nosotros todo lo que nos aparta de Él. El mal humor y las preocupaciones, lo habrás experimentado, nos apartan, y a veces mucho, de Dios y de los demás.

Imagina por un momento que pasaría si el Señor nos dijese: “Si tu mal humor te hace caer, córtatelo; más te vale entrar con buen humor en el cielo que por tu mal carácter terminar en el infierno”. O también: “Si tus preocupaciones te hacen tropezar, arrójalas a fuera, lejos de ti; más te vale entrar sin preocupaciones en el cielo que perecer en el infierno atiborrado de ellas…”.

Nos interesa mucho arrojar fuera cuanto antes el mal humor y las preocupaciones para gozar de paz en el alma. Y me dirás, muy bien pero ¿cómo conseguir mantener el buen humor o mejorar nuestro carácter cuando llegan los problemas? En primer lugar buscando la ayuda de los que nos quieren. Efectivamente, ayudarnos unos a otros a superar los momentos difíciles, las preocupaciones o momentos de mal humor es una gran prueba de caridad. Pocos son los verdaderos amigos que saben estar a la altura en esos momentos que enturbian el alma o entristecen la vida. Leer el resto de esta entrada »

En la ONG el Braval

Viernes, 13 julio, 2012

Un grupo de universitarios llegamos desde Oviedo, el pasado domingo 8 de julio, a Barcelona para ayudar en el proyecto que se realiza en la ONG el Braval. Hoy viernes es el último día de trabajo. Nos levantamos temprano para estar a las 9.00 listos para acompañar a estos grupos de niños, adolescentes y jóvenes, de todos los colores y mezcla de razas que solo el amor humano es capaz de hacer, pakistaníes, peruanos, mexicanos, filipinos, magrebíes, etc… De todas las religiones y culturas… Impresionante ver su alegría y la capacidad de entenderse y respetarse desde pequeños. Un gran trabajo de integración que finaliza cada día a las 5.30 y que dura todo el mes de julio. Cada tarde al llegar al Braval después de haber pasado el día juntos, tanto los padres como sus hijos, se les ve alegres y agradecidos. Aquí os dejo con este vídeo:

Y este otro un poco más largo y explicativo: Leer el resto de esta entrada »

Las cerezas de San Pedro

Martes, 13 marzo, 2012

Cuenta una antigua leyenda un viaje de Jesús y San Pedro por el mundo un día de fuerte y bochornoso calor. En un momento se encuentran en el camino una vieja herradura. Jesús le dice a Pedro que la recoja. Y Pedro replica:

- Si no es más que un trozo de hierro viejo y oxidado. No vale la pena molestarse en recogerla.

Jesús no dice nada; se agacha y la coge.

Más adelante se cruzan con un chatarrero. El Señor entabla conversación con él y le vende la herradura por dos cuartos.

Llegan a un poblado y Jesús, con aquellos dos cuartos, se compra medio kilo de cerezas. Siguen caminando. El sol arrecia y con él la sed. El Señor, de vez en cuando, se lleva una cereza a la boca y, disimuladamente, deja caer otra al suelo. Pedro, ávidamente, se agacha a recogerla, para poder refrescar su garganta.

Cuando las cerezas se acaban, Jesús dice al Apóstol:

- Ves Pedro: no has querido agacharte una vez para recoger la herradura y has tenido que agacharte más de una docena de veces, para recoger las cerezas que yo iba dejando caer. Eso te enseñará a no despreciar nada ni a nadie, por más pobre e insignificante que parezca.

***

No hay nada ni nadie que, a los ojos de Dios, no tenga valor. Si no valiese, sería absurdo darle la existencia o permitir que existiera. Lo que importa es saber valorar las cosas según los planes del Señor.

La parábola del rico Epulón y el pobre Lázaro, o del hombre rico y el mendigo Lázaro, tiene algo que la hace, al menos para mi, especialmente incómoda. En algún rincón de nuestro espíritu la figura de Lázaro nos resulta incómoda, molesta; y, por el contrario, algo de nosotros conspira secretamente a favor de Epulón. Me explicaré.

Había un hombre rico que vestía de púrpura y de lino, y banqueteaba espléndidamente cada día…

A Epulón le va bien. Tiene durante su vida, todo lo que secretamente quisiéramos tener: banquetes y fiestas, riquezas y triunfos, amigos y honores; y no parece tener ninguna preocupación o pesar. Pero ¡luego va y se condena!

Y un mendigo llamado Lázaro estaba echado en su portal, cubierto de llagas, y con ganas de saciarse de lo que tiraban de la mesa del rico, pero nadie se lo daba-

A Lázaro, sin embargo, le va mal. Su vida es una verdadera lástima: mendigando tirado en la calle, hambriento y cubierto de heridas, que esos perros callejeros, tan molestos, se empeñan en lamer ¡Y él es el que se salva en la parábola! Parece como si se nos estuviera diciendo que si aquí te lo pasas bien, ya sabes lo que te espera al final del recorrido… Y, si quieres salvarte, pues eso, ya sabes, lo de Lázaro: penalidades y sufrimientos.

Pero no, las claves para interpretar correctamente la parábola nos las dan las lecturas litúrgicas que la acompañan. Leer el resto de esta entrada »

El “santo” piñón de reloj

Miércoles, 16 noviembre, 2011

Cierto día en que un relojero había desmontado un reloj y con sus pinzas finísimas iba a coger el piñón minúsculo que recibe el movimiento de la cuerda, observó que el piñón estaba en perfecto estado y brillantísimo. Lo miraba con cuidado, cuando el piñón le dijo:

- “Yo soy un santo piñón de reloj, y no soy como los demás piñones, mis hermanos, que se les adhiere todo el polvo que penetra en la caja. Me conservo limpio, sé cuidarme, sé preservarme; no preocupo a nadie. Yo soy un piñón ciertamente tal como debe ser. Yo te pido que no me hagas tocar ninguno de estos engranajes. Ya tengo bastante con cuidarme tan bien de mí mismo. Que cada cual se ocupe de sí mismo”.

- “Pero si cada cual se cuida solamente de sí mismo, ¿cómo andará el reloj?“, ­dijo indignado el relojero.

Sacudió delicadamente sus pinzas y la pequeña joya cayó entre los trastos inútiles. Y tomó un piñón menos brillante, pero que aceptase vivir en compañía y lo montó en el engranaje del reloj.

Efectivamente, Dios nos ha puesto juntos, entre otras cosas, para que nos queramos y nos ayudemos. Por nuestra naturaleza social, una parte importante de nuestra santificación consiste en estar pendientes y ayudar a los demás a ser más felices, mejores… “No puedes vivir de espaldas a la muchedumbre: es menester que tengas ansias de hacerla feliz”. (San Josemaría, Camino 32).

Leí hace poco que un sabio rabino judío solía hacerse estas tres preguntas: Si no me preocupo de mi mismo ¿Quién lo hará?. Y continuaba preguntándose: Si solo me preocupo de mi mismo ¿Quién soy?. Y terminaba preparándose para la acción así: Si ahora no es buen momento ¿Cuándo lo será?. Me parecen tres preguntas llenas de sentido común y muy prácticas.  ¡Animo!

Bibliografía: H. Godin: Levadura en la masa.

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 522 seguidores

%d personas les gusta esto: