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San Juan Pablo II afirmó: «nuestro Dios en su misterio más íntimo no es una soledad, sino una familia, puesto que lleva en sí mismo paternidad, filiación y la esencia de la familia que es el amor» (Homilía, 28 enero 1979)… No dice que Dios sea como una familia sino que es una familia. ¿Por qué? Porque Dios posee los atributos esenciales de una familia: paternidad, filiación y amor y es el único que los posee en toda su perfección y desde toda la eternidad.

Al establecer la Nueva Alianza, Cristo fundó una Iglesia: su Cuerpo místico, como una extensión de su encarnación. Al asumir la carne, Cristo la divinizó, y extendió la vida de la Trinidad a toda la humanidad, a través de la Iglesia. Incorporados al Cuerpo de Cristo, nos hacemos «hijos en el Hijo». Nos convertimos en hijos de la casa eterna de Dios. Formamos parte de la vida de la Trinidad. La Iglesia católica es nada menos que la Familia universal de Dios. Cristo se hizo uno de nosotros para ofrecer su humanidad como sacrificio perfecto. En la Misa unimos nuestro sacrificio al suyo y esa unión hace que nuestro sacrificio sea perfecto.

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Mi pequeño Gran Guerrero

Lunes, 2 marzo, 2015

Picture1Ha muerto de cáncer, Andrés Eduardo, un niño de 5º de primaria del colegio. A continuación copio una carta de despedida de un primo suyo:

“Andrés Eduardo, es impresionante ver como has venido a enseñarnos de la vida, desde que tan solo tenías semanas de nacido, viniste a luchar por vivir, y a demostrarnos que todo es posible.

Un héroe, un guerrero, un niño que con su espíritu venció cualquier adversidad en el camino; un angelito en la tierra que vino a unir y a enseñarnos a vivir. Mi pequeño gran guerrero, nos has enseñado a luchar hasta el final, ya que la vida es un milagro y todos los días despertarnos conscientes de ello para realmente apreciarla.

¡Andrew Malandrew*, contigo siempre primo! no existe en la tierra nada que apague tu luz, nada que apacigüe el espíritu de lucha, de alegría y amor con el que nos has alimentado. Son tantas las cosas que quiero decirte, pero se me ahoga el corazón en llanto. Has sido la estrella fugaz de nuestras vidas; el arcoiris que acompaña al sol luego de la lluvia, rápido pero hermoso, corto pero memorable. Un verdadero capitán, un pequeño gran guerrero.

Deposito en mi fe y mi corazón ciegamente, sé que el cielo está de fiesta por tu llegada, y sinceramente los envidio, pero sé que nos estarás esperando con tus ocurrencias y chistes para cuando sea nuestra hora.

Carajito te amo, gracias por haber venido, gracias por haber estado, gracias por tu risa y por todo lo que hiciste en esta tierra. Tu legado es único, y lo que hagamos con él será en tu nombre. Nos hiciste muy felices.

Llegó la hora de correr, saltar y descansar. Sé que lo vas a disfrutar como nadie; solo quiero pedirte un último favor, no te olvides de ninguno de nosotros… Con una brisa, un amanecer o un cielo estrellado es suficiente para saber que estás ahí.

Descansa en paz mi pequeño Gran Guerrero Andrew

Tu primo

* así le llamaban cariñosamente

 

La alegría de san Juan Pablo II

Martes, 29 abril, 2014

He descubierto esta página que os va a encantar… Se titula “La alegría del Papa” y tiene varios vídeos con jóvenes que divierten a san Juan Pablo II con canciones y actuaciones.
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Jesús resucitado es eucarístico!

Miércoles, 23 abril, 2014

390Podría decirse que Jesús resucitado es eucarístico… O, también, que la Eucaristía es gloriosa. En cualquier caso, para ver a Cristo resucitado es necesario atravesar un muro de tinieblas. Lo que captan los ojos del cuerpo parece desmentir su presencia, y sólo la fe se abre paso a través de las sombras para alcanzar la verdadera luz. María Magdalena rompió ese muro con lágrimas, y después gozó de la alegría de los santos. A los dos discípulos que, desanimados, regresaban a Emaús, les costó más atravesar la noche.  

Todo lo que sus ojos veían parecía proclamar la derrota de Cristo: Nosotros esperábamos que él fuera el futuro liberador de Israel. Y ya ves: hace ya dos días que sucedió esto.

Jesús les salió al encuentro, y con las Escrituras les iluminó aquel bosque que parecía poblado de muerte. Al llegar al pueblo, hablaron como niños asustados: Quédate con nosotros, porque atardece. Entonces Jesús partió el pan, y todo quedó esclarecido. Brotó la alegría.

Mira: si te parece que siguen reinando las sombras, no te asustes. Toma la Escritura, acude a la Eucaristía, y deja que la fe te muestre que, ahora, las sombras son el camino hacia la Luz. ¡Alégrate!

“Kismet Diner” – Cortometraje

Domingo, 30 marzo, 2014

Un cortometraje sobre una bonita historia de amor (8 min):

Cuanto más damos, más nos queda

Lunes, 17 marzo, 2014

350He estado unos días fuera, y sin escribir en el blog. Aquí os dejo con estas sugerentes ideas de Fernando:.

Hay gente que da con la mano pequeñita, gente que da con la mano grande, y gente que te da hasta la mano. No depende del tamaño de la extremidad, porque la medida está en el corazón.

Algunos hay que piden mucho y no dan nada. Otros no piden por no tener que dar -no quieren «deber favores»-. Y otros hay que piensan que nunca han dado suficiente; lo dan todo sin pedir nada. Dios es de esos.                     Sin embargo… 

La medida que uséis la usarán con vosotros.

Sería bueno que, en esta Cuaresma, nos examinásemos sobre generosidad. Y, para ello, tendríamos que mirar detenidamente el peso y la medida que anidan en nuestros corazones.

A quienes dan poco, cualquier petición les pesa. Se les hace un mundo despojarse de parte de su tiempo, o de su dinero, o de sus planes personales. Sin embargo, a quienes lo dan todo les pesa lo que tienen. Se despojan de ello como quien suelta lastre o se libera de un fardo.

Piénsalo bien: lo que no entregues generosamente te lo van a robar los hombres o la muerte. Si lo entregas, Dios te recompensará. Si te lo roban, nadie te lo devolverá.

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