Gran arte, el arte de consolar

cruz-y-amor«Cristo se acercó sobre todo al mundo del sufrimiento humano por el hecho de haber asumido este sufrimiento en sí mismo. Durante su actividad pública probó no solo la fatiga, la carencia a veces de una casa, la incomprensión incluso por parte de los más cercanos; pero sobre todo fue rodeado cada vez más cerrado por un círculo de hostilidad y se hicieron cada vez más palpables los preparativos para quitarlo de entre los vivos… El sufrimiento humano alcanza su cima en la pasión de Cristo». San Juan Pablo II Carta apostólica Salvifici doloris, nn. 16, 18

En el accidente el coche había quedado para el desguace. El perito lo había calificado de siniestro total: dos palabras muy duras, porque el vehículo era indispensable para su trabajo y carecía de medios para comprar otro. Su seguro era el llamado básico, nada.

El padre de familia estaba sereno, pero serio y preocupado, como era lógico. Lo reflejaba bien su cara tensa, una expresión que pocas veces habían visto sus hijos. En esta situación se le acercó su hijo pequeño y puso su mano sobre la de su padre, la apretó un poco y dijo con toda naturalidad y convencimiento: «papá, no te preocupes, ¡compraremos otro mejor!». Como es lógico, el niño no sabía nada del estado de la cuenta bancaria de su padre bajo mínimos, ni de las facturas sin pagar, etc. Pero aquellas palabras llenas de cariño valían mucho más que todos los coches del mundo. El padre siempre las llevó bien guardadas cerca de su corazón: papá, no te preocupes…También el consuelo puede llegar desde la inocencia y el cariño del chico más pequeño. Seguir leyendo “Gran arte, el arte de consolar”

Anuncios

Confiados sí, imprudentes no

paz-corazonConfiados y prudentes

La confianza es virtud que requiere reflexión y prudencia, y cuando se tiene incorporada se ejerce con naturalidad y sin dificultad. Permite ser libre sobre la base del conocimiento de las personas y de las circunstancias.

La prudencia permite actuar con oportunidad y con respeto: «la persona que insiste en tutear a todos, que se confía a cualquiera indiscriminadamente o se inmiscuye en asuntos de otros, fácilmente tropieza con la frialdad de los demás, al percibir síntomas de frivolidad y superficialidad en ella. La confianza no puede imponerse jamás, solamente puede inspirarse. Po ello, mantener las distancias respecto a la propia intimidad no es solamente útil entre compañeros de trabajo, también es necesaria, en otro grado, para la vida familiar. Algunas personas abruman con confidencias de índole privada, tratando de forzar la intimidad».

Quien valora su intimidad y reconoce que toda persona es sagrada, sabe que lo que guarda en su interior no es para todos, actúa con la confianza que corresponde en cada situación. [F. F. Carvajal en Pasó haciendo el bien]

La desconfianza es una forma amargada de vivir

audrey-assad-1-e1495653808714.jpg¿Desconfiar por método?

Es frecuente dar con personas que desconfían desde el principio de todos y de todo. Puede ser por temor, por inseguridad, por experiencias negativas que no han sabido superar.

Pero también desconfían personas que se han vuelto complicadas y suspicaces. Con una visión poco clara de la realidad interpretan negativamente lo que ven, lo que se les dice, y así llegan a conclusiones erradas y pesimistas. La convivencia se vuelve difícil: no se fían de nadie, todo lo que oyen lo ponen en tela de juicio, responden con evasivas, no se sabe lo que piensan; si alguien les hace un favor, creen que es por algún interés escondido; si un desconocido se dirige a ellas, imaginan que les va a hacer algún daño. Caminan por las calles y suponen amenazas en todas partes. Seguir leyendo “La desconfianza es una forma amargada de vivir”

Entender es una cosa, comprender es otra muy distinta.

Disposiciones para comprender

imagesEntender es una cosa, comprender es otra distinta. Comprender con respeto a los demás no es solo un ejercicio de la inteligencia que atiende y razona. Se requieren otros factores que capten el fondo de la otra persona, su estado y situación: acogida, aceptación, interés por ella, querer hacerse cargo de lo que le ocurre y necesita.

Cuando estas disposiciones son estables y se actúa así habitualmente, la persona posee la virtud: es comprensiva.

Atención, escucha, apertura, interés, reflexión son los actos que requiere la buena comprensión del otro. Y todo ello se puede resumir en generosidad: un salir de uno mismo para acoger al otro. Cuando encontramos a alguien así, entendemos que se puede contar con esta persona si necesitamos ayuda. Seguir leyendo “Entender es una cosa, comprender es otra muy distinta.”

La caridad más que en dar está en comprender

8165966626_869faa23ed_b.jpg«Más que en “dar”, la caridad está en “comprender”. —Por eso busca una excusa para tu prójimo –las hay siempre–, si tienes el deber de juzgar». San Josemaría Escrivá Camino, n. 463

Al desembarcar, vio Jesús el gentío, le dio lástima y curó a los enfermos. Como se hizo tarde, se acercaron los discípulos a decirle:estamos en despoblado y es muy tarde, despide a la multitud para que vayan a las aldeas y que se compren de comer. Jesús les respondió: no hace falta que vayan. El Señor es así: comprende la situación de aquellos que se han apresurado a buscarle. Aunque se lo piden los discípulos, no deja que caminen desfallecidos en busca de alimentos. Sabe que están cansados, que hay niños entre ellos, que como son demasiados no habrá comida suficiente en las aldeas cercanas: dadles vosotros de comer, es su respuesta. Seguir leyendo “La caridad más que en dar está en comprender”

¿Qué sucedería si Dios no perdonara los pecados? La vida sería un «horror» de imposible convivencia

La benevolencia de Jesucristo

¿Qué sucedería si Dios no perdonara los pecados? La vida sería un «horror» de imposible convivencia.

El amor de Dios por los hombres «se ha hecho visible y tangible en toda la vida de Jesús. Su persona no es otra cosa sino amor. Un amor que se dona y ofrece gratuitamente. Sus relaciones con las personas que se le acercan dejan ver algo único e irrepetible. Los signos que realiza, sobre todo hacia los pecadores, hacia las personas pobres, excluidas, enfermas y sufrientes, llevan consigo el distintivo de la misericordia. En Él todo habla de misericordia. Nada en Él está falto de compasión». Seguir leyendo “¿Qué sucedería si Dios no perdonara los pecados? La vida sería un «horror» de imposible convivencia”

Lo importante es llegar a la «nueva patria» o «patria definitiva»

spainUna visión más alta de la «patria chica»

Existen actitudes contrarias y ajenas al sano amor a la patria: el «patrioterismo», que conlleva un desprecio hacia otros pueblos; y esa visión obcecada del propio pueblo que lleva a considerarlo el mejor de todos, sin ninguna objetividad.

Dos amigos visitaron las cataratas del Niágara; a uno de ellos se le veía emocionado contemplando aquella grandiosidad. Después de un silencio prolongado, el otro, sin más, dijo: «pues en mi pueblo hay un gallo que tiene una pata de palo». Esta enorme tontería es muestra de una visión tan pueblerina que nada tiene que ver con el amor a la patria chica.

Tradicionalmente se llama «nueva patria» o «patria definitiva» al Cielo, porque allí no hemos estado nunca y allí nos quedaremos para siempre. Lo importante es llegar: «nada podrá preocuparnos, si decidimos anclar el corazón en el deseo de la verdadera Patria: el Señor nos conducirá con su gracia, y empujará la barca con buen viento a tan claras riberas». [F. F. Carvajal en Pasó haciendo el bien]