¡Corred al sepulcro!

No hace ni dos meses, un 8 de febrero, a las cinco de la mañana, recorría las calles de Jerusalén, acompañado de cinco amigos. Caminamos en silencio hasta el sepulcro de José. Llegamos allí sobrecogidos, y, una vez más, la cavidad de ese sepulcro nos anunció la más jubilosa de las noticias: Allí no había […]

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Besando los pies de Dios muerto

Hace unos meses hacíamos fila en la iglesia, al finalizar la misa, para besar los pies de un Chiquitín. Llegábamos a la presencia del sacerdote emocionados y llenos de ternura. Las manos del presbítero sostenían la imagen del Niño Dios. Lo imaginábamos llorando, riendo, moviendo sus bracitos y sus piernas… Por eso, sosteníamos con la […]

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¡Llaman!

Alguien llama a las puertas. Mi hora está cerca; voy a celebrar la Pascua en tu casa con mis discípulos. El mismo que ahora llama, llamó también antes de nacer a las puertas de los hombres, y se le cerraron. Ahora llama, de nuevo, a tu puerta. No es para nacer, sino para morir. Voy a […]

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Dos pecadores (Martes Santo)

Son dos pecadores, y eso los iguala. Pero los latidos de sus corazones son tan distintos, que, entre uno y otro, media la distancia que separa el cielo del infierno. En verdad, en verdad te digo: no cantará el gallo antes de que me hayas negado tres veces. Pedro, tal como se le había anunciado, […]

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Perfumes (lunes santo)

Mientras el rey se recuesta en su diván, mi nardo exhalaba su perfume (Ct 1, 5).  El Cantar de los Cantares está lleno de perfumes; sus páginas huelen a mujer y a Dios. También la Pasión de Cristo sucede entre perfumes. María tomó una libra de perfume de nardo, auténtico y costoso, le ungió a Jesús […]

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Viernes de Dolores

Para muchos cristianos, hoy sigue siendo Viernes de Dolores. Cualquiera que tenga en la familia a una María Dolores mayor de 45 años sabe que le conviene felicitarla hoy, porque a la tía Loli no hay quien la convenza para que celebre su santo en septiembre. Por desgracia, bautizamos pocas María Dolores. Es por ceguera. […]

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El cielo callado

¡Qué misterioso eres, Jesús! Dices: Quien guarda mi palabra no verá la muerte para siempre. Pero, si clavo mis ojos en el crucifijo, tu palabra es silencio, y Tú mismo mueres. ¿Cómo dices que no veré la muerte, cuando te veo morir, y reconozco la muerte en mis miembros? ¿Por qué me pides que guarde tu […]

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¿Conoces tus cadenas? [día 36]

Es muy, muy triste… Se encarna el Hijo de Dios para liberar al hombre, atado con las cadenas del pecado, y el hombre le responde: Nunca hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices tú: «Seréis libres»? Es el famoso «yo no tengo pecados», de siempre. Los hombres arrastran cadenas cada vez más pesadas, mientras ríen y […]

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No, no mientes [día 32]

¡Qué lenguaje tan misterioso y profético! ¿Quién pudo alcanzar el fondo de aquellas palabras de vida, que parecían contradecir cuanto veían los ojos? Ahora va a ser juzgado el mundo… «¡Mientes! –pensaban los hombres–. Eres tú quien vas a ser juzgado. Juzgado, condenado, y crucificado. Sufrirás la maldición del madero, y serás tenido por blasfemo […]

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Calla, y ora [día 31]

Durante esta semana, hemos asistido a largos discursos del Señor, dirigidos a los judíos. Con palabras llenas de celo y de sentido, Jesús ha desplegado ante los hombres todos los motivos por los que debían creer en Él. Hoy, Jesús no habla. Ya lo ha dicho todo. Ahora calla, y reza, mientras son los demás […]

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Que Amor, el de Dios!

La escena es sobrecogedora. Buscad en la historia de las religiones, y decidme si podéis encontrar a un dios humillado y arrodillado ante sus criaturas. No lo encontraréis, porque, en cualquier religión, es el hombre religioso quien debe postrarse ante Dios. Nunca al contrario. Y, sin embargo… Si digo esto, es para que vosotros os […]

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Perder para ganar! [día 28]

Para ellos, Jesús blasfemaba: llamaba a Dios Padre suyo, haciéndose igual a Dios. Esta forma de hablar del Señor encolerizaba a los judíos, pero su propia cólera les impidió percibir que aquella paternidad estaba envuelta en tinieblas y rodeada de misterio. En Getsemaní: ¡Abba!, Padre: tú lo puedes todo, aparta de mí este cáliz (Mc […]

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Los que no tienen a nadie [día 27]

Desde luego, la piscina de Betesda no era una piscina municipal, de ésas en las que la gente pasa al vestuario, se enfunda el bañador, y, tras hacerse veinte largos, se ducha y sale relajadita. Allí estaban echados muchos enfermos, ciegos, cojos, paralíticos… ¡Menudo panorama! Todo un hospital de campaña. Pero nada tan triste, en […]

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Miradlo! [día 26]

Se queja Jesús: Si no veis signos y prodigios, no creéis. Tenían delante de ellos a Dios hecho hombre, y no les bastaba con mirarlo para creer (Me habéis visto y no creéis –Jn 6, 36–, les dirá más adelante). Sin embargo, querían ver cosas: milagros, curaciones, exorcismos… pirotecnia. ¿Es que no os basta con […]

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