La sonrisa luminosa de un Niño

original.jpgEl grupo frente a la puerta del hospital se fue agrandando, hasta llegar a unos 40 o 50 universitarios y universitarias. Cuando ya estaban todos, entraron discretamente al hospital, sonriendo y hablando entre ellos. Llevaban unas partituras en las manos. Era la tarde la Navidad. 

En el vestíbulo, al fondo, en una esquina había un portal de Belén ante el que comenzaron a cantar. Ningún estruendo. Era un villancico suave, dulce, melódico, que más que llamar la atención del Niño Jesús pretendía arrullarlo en los brazos de su madre.

Terminado el villancico, uno de los capellanes del hospital, los guió hasta la zona de enfermos y allí fueron saludando y felicitando las Navidades a aquellos hombres y mujeres enfermos que yacían en las habitaciones solos, abandonados aparentemente de parientes, pues en realidad algunos ni los tenían.

Sonrisa del Niño Jesús; lágrimas agradecidas de los enfermos; y paz en los corazones de aquellos universitarios.

Empieza el año 2016, Año Santo de la misericordia. Y en medio de las sombras y angustias que nos rodean brilla una luz, poderosa, imperturbable, es la luz de la  sonrisa de un Niño que quiere inundar al mundo con su alegría y su paz. Hagámonos este año santo portadores de esta sonrisa iluminadora.

Fuente: Ernesto Juliá Díaz, ernesto.julia@gmailcom

Los abuelos nunca mueren, solo se hacen invisibles

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Me envía este bonito artículo el Dr. Rafael Tomás Caldera. Está escrito por Enrique Orschanski, médico pediatra, y se publicó en uno de los diarios de Córdoba. Aquí va:
En los últimos 50 años, nuestro estilo de vida familiar cambió drásticamente como consecuencia de un nuevo sistema de producción. La inclusión de la mujer en el circuito laboral llevó a que ambos padres se ausenten del hogar por largos períodos creando como consecuencia el llamado “síndrome de la casa vacía”.
El nuevo paradigma implicó que muchos niños quedaran a cargo de personas ajenas al hogar o en instituciones. Esta tercerización de la crianza se extendió y naturalizó en muchos hogares.

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Sin perdón no hay futuro

nelson-mandela-400.jpgCopio este magnífico artículo de Enrique Monasterio, que viene perfecto para este Año Santo de la Misericordia que comienza:

Nelson Mandela, Sin perdón ho hay futuro.

Querido Presidente Mandela: acaba de cumplirse el segundo aniversario de tu muerte y nadie se ha olvidado de ti. Al contrario, se multiplican los homenajes a tu figura. Políticos, hombres de Estado, activistas de todas las tendencias y credos, aún no salen de su asombro al recordar el gran milagro que consumaste en Sudáfrica a finales del siglo XX.

No hace falta que me corrijas: ya sé no fuiste tú solo. Debería remitir este correo también a Kobie Coetsee, Frederik de Klerk y al arzobispo anglicano Desmond Tutu, pero lo importante es que, entre todos, frenasteis el baño de sangre que parecía inevitable cuando se puso fin al régimen de apartheid y los negros recuperaron sus derechos civiles.

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2015: Un año con el Papa Francisco

“¡Cómo deseo que los años por venir estén impregnados de misericordia para poder ir al encuentro de cada persona llevando la bondad y la ternura de Dios! A todos, creyentes y lejanos, pueda llegar el bálsamo de la misericordia como signo del Reino de Dios que está ya presente en medio de nosotros.” (Misericordiae Vultus)

La otra Navidad

Sin palabras….

Navidad, mejor con la familia

Aunque la canción está en alemán, con los subtítulos se entiende muy bien: Navidad en familia, siempre es mejor que un funeral