El lugar de la Cuaresma [día 5]

Del mismo modo que la celebración litúrgica del Adviento está marcada por el tiempo –ya sea la inminencia de la segunda venida del Señor, o los días que restan para celebrar su Natividad–, la Cuaresma está marcada por el lugar, y ese lugar es el desierto. Se trata de un escenario espiritual, pero es preciso […]

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De todo un poco

Cuando Mateo escuchó la llamada de Jesús, dejándolo todo, se levantó y lo siguió. No sé lo que supone, para ti, dejarlo todo. Quizá «todo» es mucho, o puede que no sea apenas nada. Pero no dudes que a ti, igual que a Mateo, te está llamando el Señor en este comienzo de la Cuaresma. Y […]

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El ayuno perfecto

Cuando pensamos en el ayuno, contamos con pasar hambre, y con presentar esa hambre como ofrenda que expíe nuestras culpas. Pero, paradójicamente, el ayuno perfecto es el de quien no tiene hambre. Llegarán días en que les arrebatarán al esposo, y entonces ayunarán. Los amigos del esposo ayunan porque están tristes. Y, cuando a uno […]

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No te dejes engañar [cuaresma]

En este camino cuaresmal que ayer iniciamos, conviene andar sobre aviso, porque nada es lo que parece. Lo que parece vida es muerte, y lo que parece muerte es vida. Tan sólo la fe nos puede mostrar la verdad de cada una. El que quiera salvar su vida la perderá. Crees que, haciendo tu voluntad […]

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Dile que “sí”!

Las palabras con que Jesús habla de Judas (¡Más le valdría no haber nacido!) las he escuchado -por desgracia- muchas veces. «Padre, quisiera no haber nacido. Mi vida no tiene sentido. Sufro, y no sé por qué ni para qué tanto dolor. La muerte me da miedo, y la vida sólo me supone angustia. ¿Por […]

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Los ojos del buen ladrón

Ese momento en que Jesús, agonizante, dice a su compañero de condena hoy estarás conmigo en el paraísosólo tiene dos interpretaciones posibles. Y hay tal distancia entre ellas, que el lector debe, necesariamente, escoger una. O es el último delirio de dos locos que agonizan, y entonces acudimos a una bufonada, a un rey de […]

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Deberían temblarme las manos…

Deberían temblarme las manos al escribirlo, pero creo que sobreestimamos a Dios. Me diréis que es imposible, que Dios es el no-va-más y no hay riesgo de sobreestimarlo. Y yo os responderé –aunque deberían temblarme las manos al escribirlo- que no sólo es posible, sino que sucede. Sobreestimamos a Dios cuando pensamos que nada le […]

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