La alegría de vivir nace de pequeños sucesos, que son la trama de la vida, cañamazo que sostiene la existencia entera

featimg-after-birthTodos aspiramos a la alegría grande, a la felicidad, y debemos conquistarla. Sin embargo, también en la vida cotidiana suceden muchas cosas buenas que producen intenso gozo. Es importante descubrirlas porque los pequeños gozos son la sal de la vida, alimento de la alegría más honda. No son moneda falsa ni sustitución de la alegría con mayúsculas.

Hay momentos en que se nos cierra el horizonte, y es preciso descubrir y valorar las alegrías sencillas: en ocasiones, una preocupación desbordante o una pena grande cierran por un tiempo la alegría mayor, y mientras las cosas son así conviene aprovechar las dichas cotidianas, y no solo por animarse; también para no perderlas. Toda breve alegría o ilusión es buena, aumenta la esperanza e influye para bien en las relaciones con los demás. Es también parte del tesoro. Seguir leyendo “La alegría de vivir nace de pequeños sucesos, que son la trama de la vida, cañamazo que sostiene la existencia entera”

Para estar (y ser) alegres se requiere tener un corazón bueno

mekitamara_auto_auto_c1440_c600_q_shutterstock_219747211La alegría espontánea puede ser temperamental, depende de los estados de ánimo o simplemente del tiempo atmosférico. Pero esta sería una alegría puramente fisiológica, viene y se va. La que nace de la fe tiene poder sobre todo el sufrimiento y todo el dolor.

Para estar y ser alegres se requiere tener un corazón bueno. Siempre se puede encontrar el camino ancho que lleva a la cruz de Jesús: «quienes se dejan salvar por Él son liberados del pecado, de la tristeza, del vacío interior, del aislamiento. Con Jesucristo siempre nace y renace la alegría» (Papa Francisco). Es un manantial inagotable. (F. F. Carvajal, Pasó haciendo el bien)

En el sacramento de la misericordia “os daré una alegría que nadie os podrá quitar”

audrey-assad-1Si pudiéramos observar en su interior la situación de las personas que esperan delante del confesonario, veríamos a no pocos cargados con un fardo pesadísimo de faltas y pecados, de tibieza y mediocridad, que les pesa y agobia y entristece. Después, al salir del confesonario, los veríamos alegres, contentos, ligeros, libres, porque saben que han sido salvados: «cada confesonario es el lugar privilegiado y bendito desde el cual, canceladas las divisiones, nace nuevo e incontaminado un hombre reconciliado» (san Juan Pablo II). Se cumple aquí la promesa de Jesús: os daré una alegría que nadie os podrá quitar. Seguir leyendo “En el sacramento de la misericordia “os daré una alegría que nadie os podrá quitar””

No estés triste porque la alegría del Señor es tu fortaleza

alegria4No estéis tristes porque el gozo del Señor es vuestra fortaleza, manifestaron Esdras y Nehemías al pueblo. Los israelitas habían regresado de la cautividad y podían vivir de nuevo en la ciudad santa. Y Esdras, el escriba, les anima a dejar atrás la memoria de las penalidades que han sufrido y les señala cuál es la fuente de la alegría, les hace caer en la cuenta de una verdad esencial: el verdadero gozo procede sólo de Dios.

El gozo del Señor es eterno. Desde el comienzo de la revelación, la Sagrada Escritura manifiesta la alegría de Dios al crear el universo: y vio Dios que lo hecho era bueno.

A través de los profetas, el Señor anuncia a su pueblo tiempos de alegre prosperidad, cuando se encontraban todavía en cautiverio: de nuevo tomarás tus panderos y saltarás al corro de los que bailan alegres. De nuevo plantarás viñas en los montes de Samaría, y los que las plantan las vendimiarán… Vendrán y gritarán de júbilo en lo alto de Sión… Sus almas serán como huertos regados y nunca desfallecerán, repite la Escritura santa. Seguir leyendo “No estés triste porque la alegría del Señor es tu fortaleza”

Hemos sido creados para la alegría

creados para la alegria.jpgLa fuente de la alegría: Buscar a Dios, encontrar a Dios, es buen camino para hallar la alegría estable y verdadera. Es el camino. El Señor la concede siempre a quienes procuran vivir cerca de Él.

Hemos sido creados para la alegría que se encuentra en Dios mismo; por eso su ausencia provoca tantos desequilibrios y amarguras. Todos aspiramos a ella con energía irresistible, y jamás dejamos de desearla y de buscarla. Y es Dios la fuente de toda alegría verdadera y perdurable.

La alegría es una conquista diaria frente a la tristeza siempre amenazante, frente a la adversidad, las dificultades, los problemas, las incertidumbres y aparentes fracasos. «La alegría del Evangelio llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús. Quienes se dejan salvar por Él son liberados del pecado, de la tristeza, del vacío interior, del aislamiento. Con Jesucristo siempre nace y renace la alegría». Él es la fuente inagotable. (F. Fernandez Carvajal, Pasó haciendo el bien)

Lo propio del hombre es la libertad; y lo propio del animal es lo instintivo

castidad-libertadSeguimos con el libro de J. L. Lorda, Moral. El arte de vivir.

En el capítulo anterior hemos desarrollado la idea de que la moral es simplemente el arte de vivir como un hombre. Y hemos visto la importancia que tiene la libertad. Lo propio del hombre es ser libre.

  • Es la diferencia más clara con los animales. No le diferencia de los animales nada importante de su cuerpo: ni la dentadura, ni su habilidad para correr, ni su vista. En algunos aspectos está mejor dotado y en otros peor. Aventaja a muchos animales en que tiene manos, un instrumento fantástico; y un agudísimo sentido del equilibrio que le permite caminar erguido. En cambio, tiene peor olfato y vista, está menos dotado para la carrera y peor defendido en cuanto a uñas y dientes que la mayor parte de los mamíferos superiores.

Pero todo esto no es tan importante. Lo que verdaderamente le distingue es su libertad. El hombre es dueño de sí; hace lo que quiere; obra después de deliberar con su inteligencia; es dueño de sus actos; no está gobernado por sus instintos. Es verdad que puede dejarse llevar por los instintos y en algún momento ser dominado por ellos, como el que, ante una situación peligrosa, se deja llevar del pánico, pero ordinariamente se gobierna con la inteligencia y decide libremente su conducta. Seguir leyendo “Lo propio del hombre es la libertad; y lo propio del animal es lo instintivo”

“No se han inventado todavía las palabras para expresar lo que se siente… al saberse hijo de Dios”

hijo de dios.jpgEste año nos hemos propuesto trasmitir alegría del Evangelio por medio del blog. Por eso comienza esta serie de entradas entorno a las virtudes humanas. Nos servirá de inspiración el libro de F. Fernandez de Carvajal, Paso haciendo el bien. Espero que os ayuden.

«No se han inventado todavía las palabras para expresar lo que se siente –en el corazón y en la voluntad– al saberse hijo de Dios»San Josemaría Escriba Surco, n. 61

Durante la noche ha llovido con generosidad en Madrid. Por la mañana han aparecido charcos. Más lejos está la fuente, siempre abundante, y dentro de no mucho tiempo los charcos desaparecerán. Su duración está ligada a la porosidad de la tierra, a la intensidad del sol y del viento… Y se cumplirá como siempre el dicho gitano: sale el sol, sopla el viento, los charcos se secan, pero la fuente permanece. También en la vida de cada hombre y de cada mujer se presentan fuentes y charcos en su camino.

Conocemos dos clases de alegría. Seguir leyendo ““No se han inventado todavía las palabras para expresar lo que se siente… al saberse hijo de Dios””