Percepción infantil sobre las madres (humor)

 En una clase de niños de 8 y 9 añitos, se les hicieron algunas sencillas preguntas sobre las madres, para medir la apreciación que tienen de su entorno.

ESTAS FUERON ALGUNAS DE LAS RESPUESTAS MÁS GRACIOSAS
A.- ¿Por qué hizo Dios a las Madres?
1. Porque son las únicas que saben dónde están las cosas en la casa.
2. Principalmente para limpiar la casa.
3. Para ayudarnos cuando estábamos naciendo.
4. Para que nos quisieran
B) ¿Cómo hizo Dios a las Madres?
1. Usó tierra, como lo hizo para todos los demás.
2. Con magia además de súper poderes y mezclar todo muy bien.
3. Dios hizo a mi mamá así como me hizo a mí, solo que usó partes más grandes.
4. Yo creo que tardó mucho en hacerlas, pues mi papá dice que a veces las mujeres son muy complicadas.
C) ¿Qué ingredientes usó?
1. Dios hizo a las madres de nubes y pelo de ángel y todo lo bueno en este mundo y una pizca de malo.
2. Tuvo que empezar con huesos de hombres y después creo que usó cuerda, principalmente.
D) ¿Por qué Dios te dio a tu mamá en vez de otra mamá?
1. Porque somos parientes.
2. Porque Dios sabía que ella me quería más a mí que otras mamás que me quisieran.
3. Porque nos parecemos mucho..

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Vaticano lanza nueva web del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida

Estos jóvenes migrantes venezolanos

Estoy segura de que nunca en su vida barrió el piso de su casa. Estoy segura de que además nunca cocinó, nunca lavó su ropa ni nunca zurció una media. Estoy segura de que cuando iba a algún restaurant, miraba con cierto aire de superioridad al mesonero que lo atendía y a veces –perverso- le limitaba la propina. Estoy segura de que veía con cierto desdén mezclado con lástima a quien le cuidaba el auto en la calle, e intercambiaba apenas cuatro palabras imprescindibles (y si eran menos, mejor) con la cajera del supermercado o a la recepcionista del consultorio médico.

En su vida “antes de” era quizás un estudiante de los últimos años de una buena universidad, o un recien graduado con pasantías en importantes empresas, o una joven promesa de su disciplina, o un profesional que escalaba rápidamente puestos en la compañía.

Desde niño seguramente se trazó un camino hacia el éxito profesional. Nunca le tocó más que dedicarse al cultivo de sí mismo, nunca se mentalizó que iba a hacer otra cosa. Su vida era estudiar y su destino graduarse y trabajar en una buena empresa… A pesar del país en el que vivía… A pesar del horror… Seguir leyendo “Estos jóvenes migrantes venezolanos”

Un proceso de transición [1]

Resultado de imagen para plebiscito venezuelaLa Jornada del plebiscito

Tras conocer que ayer en torno a 7,6 millones de venezolanos votaron en la consulta organizada por los partidos de oposición y la sociedad civil, y aunque en el blog no suelo tratar de temas políticos, voy a empezar una serie de entradas sobre este interesante proceso de transición que parece haberse iniciado en estos meses en Venezuela.

El Pueblo

Para los no venezolanos conviene saber que una Consulta Popular o Plebiscito no es un proceso electoral, no hay candidatos, es oír la opinión del pueblo… Al no ser un proceso electoral, no es competencia del CNE [Centro Nacional Electoral], no solo por interpretación, sino por mandato expreso de la CRBV [Constitución de la República Bolivariana de Venezuela] que dice en el Art. 187.4: Corresponde a la AN [Asamblea Nacional]  “organizar y promover la participación ciudadana”; lo cual no deja dudas… Por su lado dice en el Art. 292.7, respecto al CNE, “Todos los actos relativos a cargo de representación popular y referendos“. Cosa muy distinta. De manera que, tratándose de un acto de “participación ciudadana“, miente Tibisay [presidenta del CNE] ya que sus efectos sí son constitucionales. Al CNE no le corresponde nada en los actos de “participación ciudadana”, no electorales, que son competencia exclusiva del Parlamento.

Pues bien, ayer el pueblo habló, constitucional y políticamente, como debe ser. Lo “jurídico“, a lo que apela ahora Tibisay, no cuenta. La Constitución no es un conjunto de normas jurídicas, sino de cláusulas políticas, la Constitución es un pacto, no una ley.

El Régimen.

El régimen, jugando solo, quiso hacerse trampa a sí mismo. No movilizaron gente, prorrogaron horario y dejaron hasta el 27. Saben que no tienen votos, que no lograrán imponer su “ANC” [Asamblea Nacional Constituyente], que hoy no habló la MUD [Mesa de la Unidad] sino el país; pero se hacen los locos.

Los derrotados

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Negarse a perdonar es un acto malo y puede tener graves consecuencias

Conductas opuestas

Se opone a la benevolencia la negativa a conceder el perdón solicitado. Negarse a perdonar es un acto malo con graves consecuencias; especialmente para el que no perdona y, ciertamente, penoso para el que no es perdonado. La barrera que separa al ofendido del ofensor solo puede derribarse a través de la concordia entre ambos, y en este acto –por parte del ofendido– son necesarias la misericordia, la humildad, la benevolencia y, sobre todo, la caridad y la generosidad.

La reconciliación es imposible si el ofendido cultiva dentro de sí el odio, el rencor y el propósito de venganza. Estas actitudes, que pueden tener consecuencias trágicas, transforman la vida de las personas, porque esta clase de sentimientos tan intensos tienen un gran poder sobre la libertad de la persona que los padece y no los controla: son sentimientos que invaden y esclavizan. El impulso a la venganza no obedece a la razón; es decir, no procede de la reflexión, sino del orgullo. Seguir leyendo “Negarse a perdonar es un acto malo y puede tener graves consecuencias”

Cómo compaginar el rigor con la benevolencia

Rigor y benevolencia

Si sabemos reconocer que –a pesar de las apariencias– todas las personas son débiles, cometen errores y con facilidad se equivocan, tendremos más facilidad para tratar con benevolencia a los demás, con un corazón grande, una mirada buena que exprese un juicio bueno, positivo, nunca un juicio temerario. Alguien con aspecto de seguridad es, quizá, una persona enferma o preocupada, y si nos dejáramos llevar por la primera impresión, juzgando que es una persona «prepotente», que avasalla, y nuestro trato fuera frío y distanciado, habríamos cerrado la puerta para que se estableciera una relación cordial que podría proporcionar un gran bien a los dos.

Una actitud benevolente va unida a la sencillez y a la afabilidad, favorece las buenas relaciones, facilita la concordia, anima a las personas a responder con la misma moneda, que es la clemencia. Seguir leyendo “Cómo compaginar el rigor con la benevolencia”