El amor es superior al tiempo

Empezamos este mes de agosto con este vídeo tan sugerente y con tantas aplicaciones… El bien, y el amor como fuente de bien, trasciende el tiempo y el espacio; nos orienta como fin último y trascendente.

Orden interior y exterior

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Otro aspecto de la prudencia al que san Josemaría concede gran importancia es el orden: el “orden interior” en los pensamientos, intenciones y afectos, del que deriva el “orden exterior” en la conducta (como virtud, no como simple mecanismo). En el terreno de la actividad humana, el orden comporta el reconocimiento de una prioridad o posteridad de las acciones en relación con un principio. Tenemos aquí dos elementos:

  • En primer lugar, que el orden debe estar presente en todas las acciones. Así se lee en Camino: ¿Virtud sin orden? –¡Rara virtud!. San Josemaría considera necesario el orden para que cualquier acto pueda ser un acto de virtud, y esto es propio de la prudencia, cuyo objeto es indicar la “medida” de las acciones. En este sentido el orden es un aspecto de la virtud de la prudencia, que consiste en indicar el “lugar” de las acciones u “ordenarlas”.
  • El segundo elemento es el principio ordenador o rector de la conducta. Para un cristiano, ese principio es la caridad, el amor a Dios. San Josemaría recalca que la vida de un fiel corriente exige ante todo buscar el verdadero “centro” de la vida humana, lo que puede dar una jerarquía, un orden y un sentido a todo: el trato con Dios. Sólo a la luz de ese foco central se puede descubrir el lugar de cada cosa, el orden en los bienes que ha de buscar la voluntad, en los afectos y en las acciones: lo que es prioritario y lo que debe esperar. El orden es así, en definitiva, un acto de la virtud de la prudencia informada por la caridad.

La importancia de esta virtud es grande para un fiel corriente solicitado por ocupaciones diversas. Cuando hay muchas cosas que hacer, es preciso establecer un orden, es necesario organizarse. Muchas dificultades provienen de la falta de orden, de la carencia de ese hábito.

Entre los consejos de san Josemaría en el terreno práctico de esta virtud, el más importante –y con mucho el más frecuente– es el dar prioridad, a lo largo de la jornada, a las prácticas de piedad que cada uno tiene previstas: lo primero es el trato con Dios, y esto se traduce generalmente –o sea, cuando la caridad no exige otra cosa– en anteponer a las demás ocupaciones habituales el cumplimiento amoroso del propio “plan de vida espiritual. Siguen después otras muchas recomendaciones, en las que no nos podemos detener, acerca de la puntualidad, el orden material en los instrumentos de trabajo, e incluso en el modo de presentarse: Que tu porte exterior sea reflejo de la paz y el orden de tu espíritu.

San José, mi Padre y Señor

san-jose-y-jesusSan José, mi Padre y Señor, resulta una figura entrañable del Evangelio. En su vida destacan dos aspectos complementarios. Siendo inmenso el valor sobrenatural de su existencia, sin embargo, nunca dejó de ser una vida “sencilla, normal y ordinaria, hecha de años de trabajo siempre igual, de días humanamente monótonos, que se suceden los unos a los otros” (así lo sentía san Josemaría: “Lo he pensado muchas veces (…) y ésta es una de las razones que hace que sienta por él una devoción especial”).

Vamos a dedicar algunas entradas a san José, pero lo que nos interesa es descubrir la persona a través del personaje, trataremos de leer entre líneas para captar y comprender las “lecciones” que Dios nos quiere transmitir a través de su vida sencilla, descubrir esos destellos de misterio divino que esconde su vida.

De entrada -y siguiendo en esto a san Josemaría en su homilía en el taller de José-, podemos destacar tres rasgos de fondo, en los que –a través de la figura de José– está hablándonos Dios: Seguir leyendo “San José, mi Padre y Señor”

Corrección fraterna

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No estamos solos en el camino a la santidad. Cada uno de nosotros es a la vez oveja y pastor. Por eso el Señor nos dice: Si tu hermano peca contra ti, vete y corrígele a solas tú con él (Mt 18, 15). Y el Catecismo puntualiza: “La caridad (…) exige la práctica del bien y la corrección fraterna” (CCE, n. 1829). Y es que, el ejercicio de la corrección fraterna es la mejor manera de ayudar, después de la oración y del buen ejemplo (Forja, n. 641).

  • San Josemaría enseñaba a los suyos a ser buenos pastores, los unos de los otros, y a practicar entre ellos la entrañable costumbre de la corrección fraterna: para que nadie se sienta solo, ni desatendido, ni desorientado, ni herido por la zarpa amarga de la indiferencia. Le aterra pensar que en el Opus Dei pueda existir alguna vez el hielo de la indiferencia: -La indiferencia no comprende: exige y juzga, pero no corrige. El cariño, en cambio, comprende y exige, corrigiendo. En casa, todos tenemos derecho a esa ayuda de que nos corrijan con cariño. El mismo pide -para sorpresa de la Santa Sede, que no acostumbra a hacerlo para los Fundadores- tener dos custodes que le corrijan y orienten tanto en lo espiritual (dignior) y en lo material…

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La fidelidad y su relación con otras virtudes

descargaEn torno a la figura del beato Álvaro se han hecho estos días diversas referencias a las virtudes que vivió, destacando entre ellas la fidelidad. He estado estudiando un poco esta virtud y me ha parecido interesante la relación que mantiene con otras virtudes. Además de la evidente relación de la fidelidad con la justicia y la fortaleza, tenemos también estas otras: 

a) Fidelidad, caridad y amistad

La fidelidad, es una de las propiedades esenciales del amor, «por lo que el precepto de la fidelidad se extiende tanto como el de la caridad. El amor tiende, por esencia, al establecimiento de una relación personal, y cuanto más íntima sea esta relación, más profundo será el deber de fidelidad»[1]. B. Häring llega a afirmar que, «aunque en el concepto de fidelidad entra esencialmente el de firmeza, lealtad y constancia personal, no es éste, sin embargo, el que debe ofrecerse primero a nuestra mente cuando hablamos de fidelidad. En su sentido pleno, expresa la fidelidad una relación amorosa y personal con otro o con la comunidad»[2]. Seguir leyendo “La fidelidad y su relación con otras virtudes”

Jueves Santo 2014

kZWJePCAtyak¡Cuánto había deseado el Señor que llegara su hora! Hoy entramos en la espesura de la noche más cerrada, y la noche es el tiempo de los amantes. Habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo. Y ese extremo suscita pavor.

Tiritando de Amor y de pesar, Jesús, Dios encarnado, se postrará a nuestros pies y los lavará hoy con agua; mañana seremos por entero lavados en Sangre. Nos pedirá que lo acompañemos velando durante su oración agónica en el Huerto, y después será llevado al Sanedrín para ser vilmente juzgado por los hombres. Será escupido, insultado, abofeteado y escarnecido. Y todo ello no constituirá sino el comienzo de los dolores.

No faltes hoy a los Santos Oficios. No dejes solo a quien padece por ti. Pasa tiempo velando junto al monumento, y déjate abrazar por quien desea redimirte con el Amor más grande. Tu Dios comienza hoy a morir de Amor. Muere tú de amor con Él.

También puede ser interesante para este día las siguientes entradas: Seguir leyendo “Jueves Santo 2014”