Ramón J. Sender

Ramón J. Sender: Requiem por un campesino español, Ed. Destino, Barcelona 1977.

La obra literaria: se trata casi de una narración, apenas llega a ser una novela corta y tampoco parece un ejemplo de arte literario. Podría encuadrarse dentro del realismo español tradicional, costumbrista o social. Los rasgos líricos son comunes a casi todos los escritores de la primera parte del siglo XX.

La técnica: contrapunteado del presente estático y de un pasado que es la anécdota principal del libro. El sacerdote Mosén Millán espera en la sacristía a los fieles para la Misa de Requiem del campesino español, Paco el del Molino. En ese silencioso esperar de la sacristía se recuerdan, paso a paso, los escalones vitales que conducen a la muerte del campesino.

El argumento: es casi lo que se acaba de relatar. El pueblo en el que sucede la acción tiene unos territorios que pagan a un lejano duque. Paco-niño será monaguillo de Mosén, y, muy pronto, manifestará una singular preocupación por el sufrimiento de los pobres: esta piedad infantil será después ímpetu revolucionario contra el duque y los cabecillas fascistas que persiguen a los republicanos que derrocaron a la monarquía.

Momento histórico: La acción, pues, transcurre a lo largo de la Monarquía de Alfonso XIII, la República y el Levantamiento con los asesinatos; uno de ellos es el de Paco. Leer el resto de esta entrada »

Jean Guitton: Mi testamento filosófico

Martes, 19 octubre, 2010

 

 

Jean Guittton

 

Hace tiempo que conozco este libro de Jean Guitton, Mi testamento filosófico, Encuentro, Madrid 1998, 207 pp.  El original se publicó en 1997, poco antes de la muerte del autor. Al inicio, Guitton se encuentra moribundo cuando recibe la visita de un personaje misterioso con quien dialoga sobre su propia vida e itinerario intelectual. Desde su lecho de muerte, pasando por su entierro hasta su juicio celestial, Guitton conversa con filósofos (Sócrates, Bergson), Papas (Pablo VI), artistas (Dante), historiadores, santos y políticos que ha conocido personalmente, o sobre quienes ha trabajado durante su vida. En estas conversaciones expone de forma ingeniosa -a través de preguntas, respuestas y otros comentarios- sus razones para creer en Dios, para ser cristiano y católico, su visión del arte, del problema del mal, el alma, el hombre, las relaciones entre fe y razón, etc. Destaca en particular el sentido común y el realismo filosófico del autor.

La agudeza de Guitton, quizá se manifiesta especialmente en los siguientes temas:

  1. la consideración de la creencia religiosa en la sociedad actual (“sacraliza sus materialismos”, p. 22);
  2. el modo en que deshace las contradicciones de la moral kantiana (“seremos libres… cuando actuemos únicamente a partir de reglas universales no contradictorias“, p. 197);
  3. su comprensión de la obediencia (“la libertad consiste en ser absolutamente independiente de todo. Sólo Dios es así. Luego la única manera de ser libre es estar perfectamente unido a Dios… Llame a esta unión perfecta obediencia, si lo desea. Me parece que la obediencia o la perfecta armonización de la voluntad del hombre con la voluntad de Dios no es más que el principio de una unión aún más sustancial donde el ser mismo del hombre estaría como agarrado al ser mismo de Dios”, p. 194);
  4. Dios como ser personal cognoscible por la razón.

Expone su pensamiento revelando también aspectos de su vida personal e intelectual. En particular, da a entender que el intelectual no puede quedarse en un engreimiento soberbio; que no basta conocer la verdad, poder razonar la fe ni desarrollar un argumento incontestable para salvarse; que, ante todo, hay que amar a Dios y a los demás y, humildemente, dejarse amar.

Esta vez analizaremos un poco el libro de Hugo Rahner, titulado; “Humanismo y teología de Occidente”, publicado por la Editorial Sígueme, Salamanca en 1968. La obra recogen artículos o conferencias, no es pues una obra unitaria. Se nota que su autor es un historiador y que está en condiciones de aportar citas interesantes de Padres y de otros autores.

De las tres partes del libro, la primera es la que parece más interesante al ocuparse del problema del humanismo cristiano, por el que entiende la tendencia consubstancial al cristianismo de asumir todo lo humano: el cristiano nunca ha despreciado al hombre, la cultura, la filosofía, sino que las conduce a sus verdaderos fines. El modelo de tal humanismo lo encuentra en los Padres de la Iglesia, que se lanzaron a la cristianización del mundo greco-romano, como consecuencia de la confianza en la propia fe: “esos héroes de la teología cristiana estaban tan seguros de su fe y de su excelencia incomparable, que se podían aventurar con tranquilidad a ir a buscar el hermoso mundo de la Hélade, para bendecirlo en Jesucristo” (p. 41).

La actitud cristiana está pues lejos tanto de un rechazo de lo humano, como de una aceptación sin más de toda situación cultural, pues se trata de juzgarla desde Cristo. En última instancia la razón fundamental por la que puede haber un humanismo cristiano es porque sólo el cristiano conoce verdaderamente lo que es el hombre, ya que sólo él conoce plenamente lo que es el amor de Dios. Y sólo desde Dios se comprende el hombre. “Nisi divinitatis rationem diligenter excusseris, nescias humanitatis”, Minucio Felix, Octavio 17, 2 (CSEL 2, 21) (citado en p. 73). Leer el resto de esta entrada »

No se cuanto duraré pero empezamos una nueva categoría: “Recensiones” dentro de la de “libros”. Espero que os resulten provechosos estos post, que pretenden aportar algo de luz a algunos ensayos y obras de pensamiento con cierto interés.

Jean Daniélou

Esta vez se trata de Jean DANIÉLOU, y de su obra el El escándalo de la verdad (Scandaleuse vérité) editado por Librairie Arthème Fayard, Paris 1961, 171 pp.

Una lectura rápida del índice, revela que el libro trata fundamentalmente del problema de la objetividad de la Verdad, desde diversos puntos de vista.

Estudia la “crisis del sentido de la verdad en el mundo moderno”, analizando sus causas, con acierto y lenguaje vivo. Esas causas pueden reducirse —según Daniélou— a tres:

  • a) la crisis actual de la metafísica;
  • b) la devaluación de la palabra —testimonio de otros— como fuente de certeza;
  • c) la substitución de la objetividad de la verdad por la sinceridad subjetiva, como norma de la validez de las opciones humanas.

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