Dios tampoco se deja ganar en generosidad!

Este mes de agosto estaré atendiendo convivencias, así que el blog quedará un poco bajo mínimos. Peo alguna entrada semanal saldrá. Saludos!!

El amor es superior al tiempo

Empezamos este mes de agosto con este vídeo tan sugerente y con tantas aplicaciones… El bien, y el amor como fuente de bien, trasciende el tiempo y el espacio; nos orienta como fin último y trascendente.

Beethoven: historia de la sonata Claro de Luna

Comprender a Dios

cristo de san juan de cruz, por DaliA Dios se le puede preguntar todo. Y puede ocurrir que Dios no tenga respuesta para algunas de nuestras preguntas. Y guarde silencio. Lewis, el autor de las Crónicas de Narnia, reflexionaba sobre ese silencio de Dios ante nuestras preguntas: “Cuando le planteo [ciertos] dilemas a Dios, no hallo contestación. […] Es como [si Dios] moviese la cabeza […] diciendo: «Cállate, hijo, que no entiendes.»”[1]
Sí, a Dios se le puede preguntar todo, pero la vida tiene sus misterios. Y es demasiado compleja para lograr todas las respuestas. A veces, además, erramos en el modo de formular las preguntas. Por ejemplo, ante el misterio del sufrimiento humano, en algunas ocasiones la pregunta adecuada quizá no sea “¿por qué?”, sino “¿por quién?”.
“Siempre recordaré —cuenta el filósofo José Ramón Ayllón— la pregunta de una conocida periodista, poco después de los atentados que conmocionaron al mundo en el año 2001: ¿Dónde estaba Dios el 11 de septiembre?” Su respuesta fue la única realmente a la medida del misterio del mal: “Dios está clavado en una Cruz, en agonía por ese atentado y por todas las barbaridades de la historia humana.”[2]
El escritor francés Alphonse Daudet, en “Cartas desde mi molino”, narra una historia conmovedora: Al hijo de rey de Francia, al Delfín, le había llegado la hora de morir. El pequeño no entiende que, siendo el Delfín, tenga que morir tan pronto. —“Que muera en mi lugar Beppo, mi fiel amigo. Le pagamos bien y, como otras veces, ocupará mi puesto”. —El capellán le dice que la muerte es personal e intransferible. Al fin, llorando y volviéndose hacia la pared, el niño exclama: —“Entonces, ser Delfín, no vale de nada.”
El sufrimiento tampoco es transferible. Pero sí se puede compartir. Dios pudo hacerlo y se atrevió.[3] Y lo sigue haciendo ahora. A veces nos falta comprender el sufrimiento de Dios, porque estamos demasiado ocupados lamentando el nuestro. ¿Quién consuela a Dios?

  • Los silencios de Dios
  • [1] C. S. Lewis. “Una pena en observación”, p 95. Ed. Anagrama, 6ª Edición, septiembre 1997
  • [2] José Ramón Ayllón.
  • [3] Cfr. C. S. Lewis. “Una pena en observación”, p 64. Ed. Anagrama, 6ª Edición, septiembre 1997

Mi pequeño Gran Guerrero

Picture1Ha muerto de cáncer, Andrés Eduardo, un niño de 5º de primaria del colegio. A continuación copio una carta de despedida de un primo suyo:

“Andrés Eduardo, es impresionante ver como has venido a enseñarnos de la vida, desde que tan solo tenías semanas de nacido, viniste a luchar por vivir, y a demostrarnos que todo es posible.

Un héroe, un guerrero, un niño que con su espíritu venció cualquier adversidad en el camino; un angelito en la tierra que vino a unir y a enseñarnos a vivir. Mi pequeño gran guerrero, nos has enseñado a luchar hasta el final, ya que la vida es un milagro y todos los días despertarnos conscientes de ello para realmente apreciarla.

¡Andrew Malandrew*, contigo siempre primo! no existe en la tierra nada que apague tu luz, nada que apacigüe el espíritu de lucha, de alegría y amor con el que nos has alimentado. Son tantas las cosas que quiero decirte, pero se me ahoga el corazón en llanto. Has sido la estrella fugaz de nuestras vidas; el arcoiris que acompaña al sol luego de la lluvia, rápido pero hermoso, corto pero memorable. Un verdadero capitán, un pequeño gran guerrero.

Deposito en mi fe y mi corazón ciegamente, sé que el cielo está de fiesta por tu llegada, y sinceramente los envidio, pero sé que nos estarás esperando con tus ocurrencias y chistes para cuando sea nuestra hora.

Carajito te amo, gracias por haber venido, gracias por haber estado, gracias por tu risa y por todo lo que hiciste en esta tierra. Tu legado es único, y lo que hagamos con él será en tu nombre. Nos hiciste muy felices.

Llegó la hora de correr, saltar y descansar. Sé que lo vas a disfrutar como nadie; solo quiero pedirte un último favor, no te olvides de ninguno de nosotros… Con una brisa, un amanecer o un cielo estrellado es suficiente para saber que estás ahí.

Descansa en paz mi pequeño Gran Guerrero Andrew

Tu primo

* así le llamaban cariñosamente

Kelcie y Larry: una historia de amor agradecido

Lo más impresionante de esta historia es ver como Kelcie, la novia de Larry, supo estar ahí en esos momentos tan duros. Demostrándole que, aunque sus circunstancias eran lamentables su amor incondicional segía presente. Cuando Larry logra recuperarse hace algo simbólico pero muy bonito para Kelcie, una muestra de su agradecimiento a su entrega incondicional. No quiero ponerme sentimental con este tipo de vídeos pero puede ayudar a entender el noviazgo.