Algunas ideas sueltas sobre el examen de conciencia

examen-de-concienciaA continuación pongo algunas ideas sueltas sobre el examen de conciencia

  • Es una actitud de vigilancia habitual, que nos previene contra la soberbia y contra la tibieza. El fariseo y el publicano (Lc 18,11‑14).
  • Cualidades del examen general: sobrenatural, sincero, profundo, sencillo. Pedir consejo en la Confidencia y en la confesión sobre el modo más conveniente para hacer el examen personal. Empeño por hacer a conciencia el examen de conciencia. Debe conducir al dolor de Amor (Camino, n.246: Acaba siempre tu examen con un acto de Amor —dolor de Amor—: por ti, por todos los pecados de los hombres… —Y considera el cuidado paternal de Dios, que te quitó los obstáculos para que no tropezases.).
  • Examen particular: arma de ataque (Camino, n.238: El examen general parece defensa. —El particular, ataque. —El primero es la armadura. El segundo, espada toledana), en un punto concreto y vital. Mantenerlo vivo y eficaz: fijar objetivos a corto plazo.

A continuación pongo algunos enlaces relacionados con este tema: Seguir leyendo “Algunas ideas sueltas sobre el examen de conciencia”

Necesitas un buen examen de conciencia diario

1387054860774-paisajes-hermososAunque un poco larga aquí os dejo con esta entrada sobre el examen de conciencia, tomada del Diccionario de san Josemaría, por si a alguien le pueda servir; a mi, al menos, me ha venido muy bien. Suerte!

En el ámbito de la conversión interior a Dios, el examen de conciencia suele ser considerado bajo dos aspectos, muy relacionados entre sí: como parte de la preparación -individuación diligente de los pecados cometidos- para recibir con fruto el sacramento de la Penitencia (cfr. CCE, n. 1454), y en cuanto práctica ascética necesaria para el progreso en la vida espiritual. Nos ceñimos al segundo aspecto, cuya finalidad queda bien centrada en estas palabras de san Josemaría, que ponen en conexión la llamada y el seguimiento de Cristo con la necesidad de examinar el corazón en el amor de Dios: “Los primeros Apóstoles, cuando el Señor los llamó, estaban junto a la barca vieja y junto a las redes rotas, remendándolas. El Señor les dijo que le siguieran; y ellos, «statim» -inmediatamente, «relictis ómnibus» -abandonando todas las cosas, ¡todo!, le siguieron… Y sucede algunas veces que nosotros -que deseamos imitarles- no acabamos de abandonar todo, y nos queda un apego en el corazón, un error en nuestra vida, que no queremos cortar, para ofrecérselo al Señor. -¿Harás el examen de tu corazón bien a fondo? -No ha de quedar nada ahí, que no sea de Él; si no, no le amamos bien, ni tú ni yo” (F, 356). En esta última frase queda reflejado el punto hacia el que se dirigen todas las consideraciones que hace san Josemaría sobre el examen de conciencia: la necesidad para el cristiano de crecer siempre en el amor a Dios y de evitar todo aquello que pueda ser un obstáculo a ese amor. Seguir leyendo “Necesitas un buen examen de conciencia diario”