Para adquirir una actitud amable en el Año Santo de la Misericordia

amabilidad

Con la intención de ayudar a vivir mejor el Año Santo de la Misericordia 2016, llevamos tiempo con la obra de L. G. Lovasik, “El poder oculto de la amabilidad“. El libro está dividido en 4 partes. El autor divide la primera parte (“Adquiere una actitud amable“) en 8 apartados; el primero de los cuales se titula: “practica los fundamentos de la amabilidad“. Pues bien, en el blog ya hemos visto estos fundamentos en las siguientes entradas: Seguir leyendo “Para adquirir una actitud amable en el Año Santo de la Misericordia”

Dios “es humildad”

2fb62ad02ab6878d5cd60Fuera de la revelación cristiana podemos decir que la humildad no ha ido más allá de la recta valoración de las propias limitaciones. En efecto, la referencia a un Dios personal, trascendente y creador, provee a la humildad su primera característica de reconocimiento de ser criatura, de los límites del existir; y vividos también como condición pecadora. La humildad es la verdad.

También para los Padres como para los místicos, la humildad es una actitud general del espíritu, que mueve a la obediencia a la voluntad del Padre y al servicio al prójimo.

Para Agustín se trata de “cape prius humilitatem Dei…, cape ergo humilitatem Christi” (tener la humildad de Dios…, tener la humildad de Cristo), refiriéndose a Mt 11,29: aprended de mi que soy manso y humilde corazónFrancisco de Asís llegará a decir que Dios “es humildad” (Alabanzas del Dios altisimo, 4).

La actitud humilde de Cristo manifiesta que la humildad está en el centro de la vida divina: es la percepción inmediata de su amor (1 Jn 4,8.16). ¿Acaso la kénosis del Hijo no remite a un misterio kenótico que se ha de situar en el centro de la Trinidad? La teología clásica ve la subsistencia de las Personas divinas en sus relaciones: su ser es un esse ad; están en perfecto ek-stasis.  Seguir leyendo “Dios “es humildad””