El hombre hecho cenizas

Con ocasión del pasado 70 aniversario de la liberación de Auschwitz, el catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Deusto, Fernando García de Cortázar, galardonado con el Premio Nacional de Historia, escribió este magnifico artículo, del que extraigo este párrafo: “La distinción entre vidas con valor y vidas sin valor, entre existencias dignas y existencias superfluas, nunca podría haberse formulado sin la quiebra anterior de un orden inspirado en los principios del cristianismo… 

Polvo - P

Según Adorno, nadie podría escribir un poema después de Auschwitz. Y, sin embargo, Paul Celan, un rumano educado en la cultura alemana por decisión de una familia que perecería en el exterminio, escribió uno de los mejores poemas de la posguerra, dedicándolo, precisamente, a aquella atrocidad. Celan creyó que solo el lenguaje poético podría ayudar a penetrar en las inmediaciones del mal, en los arrabales de la injusticia absoluta, en la vecindad del hondo corazón de las tinieblas. Porque solo a través de la intuición y la metáfora, solo mediante la intensidad de una imagen lírica, podríamos llegar a comprender el lugar del crimen. Ningún lector de la poesía europea de nuestro tiempo ha logrado escapar a la conmoción del Todesfugge, aquellos versos oscuros, reiterativos como golpes de aldaba en la historia de Occidente: «Cavamos tumbas en el aire, allí no hay estrechez». En efecto. Hacia un cielo humillado, hacia un cielo sombrío, se alzaron las vidas humanas reducidas a ceniza. Como pétalos de sombra, como puñados de polvo, como páginas devastadas, las cenizas que un día habían sido cuerpo del hombre, residencia del espíritu, elevaban su fragilidad dispersa hacia las nubes pálidas y sucias, hacia las nubes anchas del aterido cielo de Polonia“.

Pinchar en el enlace para leer el artículo completo de Fernando García de Cortázar – El hombre hecho cenizas

Sobre las “personas honorables” y los “introspectivos” o escrupulosos

31Existen dos tipos de personas a los que la esperanza produce poca o casi ninguna esperanza. Estos son los que podríamos llamar las “personas honorables” y los “introspectivos”. Paso a describirlos brevemente

Las “personas honorables” o satisfechas de sí mismas son en palabras de Ch. Péguy “las que carecen de defectos. No están heridas. Su piel moral, siempre intacta, les dota de un cuero y de una coraza sin defecto. No presentan en ningún lugar esa abertura que hace una herida atroz…, una cicatriz siempre mal cerrada. No presentan en ningún lugar esa entrada a la gracia que es esencialmente el pecado. Como no carecen de nada, nada puede dárseles. La misma caridad de Dios no venda al que no tiene heridas. Porque un hombre estaba caído en tierra le levantó el samaritano… Las personas honorables no son permeables a la gracia” [Péguy]. (más…)

Dejar de leer y dejarnos manipular es casi lo mismo. Sobre todo, si nunca cambiamos de canal.

que-duvidaAquí os dejo con este magistral artículo del periodista Paco Sánchez. Columnista de La Voz de Galicia:

  “Pensamos cada vez con menos palabras y con más imágenes, porque miramos mucho más que leemos. En parte, porque nos resulta menos trabajoso. Un buen libro exige mucha atención y de mayor calidad que la que demanda, por ejemplo, una buena serie de televisión. Algo sabido y muy comentado ya. El problema radica en las consecuencias de leer poco o nada, que es el caso de un porcentaje elevadísimo de los españoles, según la última encuesta del CIS. Si la imagen sustituye a la palabra, terminamos pensando sin conceptos. Es decir, terminamos no pensando. Nuestros prejuicios, por otra parte imprescindibles, se ahorman a partir de lo que hemos visto o hemos creído ver. Puede que nuestra idea de lo bueno o de lo malo, de lo bello o de lo justo sea una imagen que quizá hemos visto en una serie o en varias películas. O en la escuela, cada día más audiovisual, como alertaba hace años Giovanni Sartori. (más…)

¿Vida digital versus vida real?

Este vídeo quiere educar en el uso de las nuevas tecnologías, en especial en el uso del smartphone. En mi opinión, falta un poco de formación para el uso del móvil, especialmente en los más jóvenes. Este vídeo puede ayudad a darse cuenta de la cantidad de tiempo que se pierde detrás de una pantalla, en vez de compartir con los demás y mirarnos a los ojos. Se trata de lograr un equilibrio, sin olvidar que solo en la vida real podemos santificarnos.

La conversión de los hijos de Dios en su caminar hacia la Casa del Padre

A winter view of the American Falls and Goat Island at Sunset - Niagara Falls, New YorkSigo sin internet. Así que paciencia.

La Iglesia nos hace una propuesta de conversión en el tiempo de Cuaresma. Pero ¿por qué esa insistencia de la Iglesia en la conversión? Porque: 

“La semilla divina de la caridad, que Dios ha puesto en nuestras almas, aspira a crecer, a manifestarse en obras, a dar frutos que respondan en cada momento a lo que es agradable al Señor. Es indispensable por eso estar dispuestos a recomenzar, a reencontrar –en las nuevas situaciones de nuestra vida– la luz, el impulso de la primera conversión” (san Josemaría)

Ya estamos muy avanzados en este tiempo (V semana de Cuaresma): un tiempo de penitencia, de purificación, de conversión. Buen momento éste para hacer examen: ¿cómo va esta propuesta de conversión de hijos de Dios en nuestro caminar hacia la casa del Padre? Y sobre todo ¿Cómo saber si vamos bien en nuestro deseo de conversión? La respuesta la tienes en tu alegría. ¿Estás contento, a pesar de los pesares? ¿Sí? Entonces vas bien: (más…)

“Para servir, servir”

san-jose-y-jesusSeguimos meditando sobre la figura de san José, buscando lo que Dios nos quiere decir a través de su vida. 
Si no apartamos nuestra mirada del trabajo de José, descubriremos también que “no es el hombre de las soluciones fáciles y milagreras, sino de la perseverancia, del esfuerzo y –cuando hace falta– del ingenio“. La lección resulta evidente “para santificar la profesión, hace falta ante todo trabajar bien, con seriedad humana y sobrenatural“. Con esto se nos quiere decir dos cosas, muy bien resumidas en el lema: “para servir, servir”, en el que se aúnan profesionalidad y caridad: (más…)