Algunas ideas sueltas sobre el examen de conciencia

examen-de-concienciaA continuación pongo algunas ideas sueltas sobre el examen de conciencia

  • Es una actitud de vigilancia habitual, que nos previene contra la soberbia y contra la tibieza. El fariseo y el publicano (Lc 18,11‑14).
  • Cualidades del examen general: sobrenatural, sincero, profundo, sencillo. Pedir consejo en la Confidencia y en la confesión sobre el modo más conveniente para hacer el examen personal. Empeño por hacer a conciencia el examen de conciencia. Debe conducir al dolor de Amor (Camino, n.246: Acaba siempre tu examen con un acto de Amor —dolor de Amor—: por ti, por todos los pecados de los hombres… —Y considera el cuidado paternal de Dios, que te quitó los obstáculos para que no tropezases.).
  • Examen particular: arma de ataque (Camino, n.238: El examen general parece defensa. —El particular, ataque. —El primero es la armadura. El segundo, espada toledana), en un punto concreto y vital. Mantenerlo vivo y eficaz: fijar objetivos a corto plazo.

A continuación pongo algunos enlaces relacionados con este tema: Seguir leyendo “Algunas ideas sueltas sobre el examen de conciencia”

Algunas ideas sueltas sobre el pecado y la tibieza

pecadoA continuación pongo algunas ideas sueltas sobre el pecado y la tibieza:

  • La posibilidad de cometer errores no nos puede extrañar. Siete veces cae el justo, y otras tantas se levanta (Prov 24,16; Camino, n.389). El obstáculo principal es pactar con el pecado.
  • Malicia del pecado mortal y del pecado venial: reacción pronta.
  • La gravedad del estado de tibieza. Síntomas (Camino, n. 331). Vigilantes para prevenirla, prontos para rechazarla (Apoc 3,15‑22). Medios eficaces para reaccionar contra la tibieza: el amor a la Virgen, la oración de petición, el aprovechamiento del tiempo, la meditación de la Pasión del Señor, etc. Cfr. Homilía: La lucha interior, en Es Cristo que pasa, nn. 73-82.

Aquí pongo un elenco de enlaces relacionados con “la tibieza”: Seguir leyendo “Algunas ideas sueltas sobre el pecado y la tibieza”

Rafael Alvira – San Josemaría Escrivá. La perfección de la vida ordinaria

Un poco por casualidad me he encontrado con este vídeo del catedrático emérito de filosofía Rafael Alvira:

A continuación pongo algunas ideas sueltas del vídeo: Seguir leyendo “Rafael Alvira – San Josemaría Escrivá. La perfección de la vida ordinaria”

La esperanza de ser santos… si puedes soñarlo, puedes logarlo

esperanza2Aquí van algunas ideas sueltas para mantener “la esperanza de ser santos”:

  • Esta es la voluntad de Dios: que sean santos (1 Thes 4,3). El deseo divino de nuestra santidad es eterno, no se muda. Hoy como ayer. Esta convicción es firme asiento de nuestra esperanza: Porque Dios nos escogió en Cristo antes de la fundación del mundo, para que fuéramos santos (Eph 1,4). Y si nos ha elegido, nos da los medios.
  • El tiempo que llevamos sirviendo al Señor, a pesar de nuestras miserias, es en sí mismo confirmación de la permanencia de la elección divina y de nuestro deseo de corresponder: Tengo compasión de la multitud, porque ya hace tres días que están aquí conmigo(Mt 15,32).
  • Hemos de fomentar la esperanza de llegar a buen término. Y teniendo a la vista la llamada de Dios a ser santos, fortalecer el ánimo y luchar con optimismo: quien comenzó en vosotros la buena obra la llevará a feliz término (Phil 1,6).

Seguir leyendo “La esperanza de ser santos… si puedes soñarlo, puedes logarlo”

Necesitas un buen examen de conciencia diario

1387054860774-paisajes-hermososAunque un poco larga aquí os dejo con esta entrada sobre el examen de conciencia, tomada del Diccionario de san Josemaría, por si a alguien le pueda servir; a mi, al menos, me ha venido muy bien. Suerte!

En el ámbito de la conversión interior a Dios, el examen de conciencia suele ser considerado bajo dos aspectos, muy relacionados entre sí: como parte de la preparación -individuación diligente de los pecados cometidos- para recibir con fruto el sacramento de la Penitencia (cfr. CCE, n. 1454), y en cuanto práctica ascética necesaria para el progreso en la vida espiritual. Nos ceñimos al segundo aspecto, cuya finalidad queda bien centrada en estas palabras de san Josemaría, que ponen en conexión la llamada y el seguimiento de Cristo con la necesidad de examinar el corazón en el amor de Dios: “Los primeros Apóstoles, cuando el Señor los llamó, estaban junto a la barca vieja y junto a las redes rotas, remendándolas. El Señor les dijo que le siguieran; y ellos, «statim» -inmediatamente, «relictis ómnibus» -abandonando todas las cosas, ¡todo!, le siguieron… Y sucede algunas veces que nosotros -que deseamos imitarles- no acabamos de abandonar todo, y nos queda un apego en el corazón, un error en nuestra vida, que no queremos cortar, para ofrecérselo al Señor. -¿Harás el examen de tu corazón bien a fondo? -No ha de quedar nada ahí, que no sea de Él; si no, no le amamos bien, ni tú ni yo” (F, 356). En esta última frase queda reflejado el punto hacia el que se dirigen todas las consideraciones que hace san Josemaría sobre el examen de conciencia: la necesidad para el cristiano de crecer siempre en el amor a Dios y de evitar todo aquello que pueda ser un obstáculo a ese amor. Seguir leyendo “Necesitas un buen examen de conciencia diario”

Piedad, doctrina y apostolado

La piedra de toqueLa piedad es una virtud, parte potencial de la justicia, que lleva a tributar el culto debido a aquellos de quienes somos deudores, pues son principio de nuestro ser y gobierno: Dios, los padres, la patria o la Iglesia (cfr. S.Th., Il-ll, q. 101). A todos ellos les debemos, en efecto, el homenaje de nuestro amor, respeto y sumisión. 

La piedad también es uno de los siete dones del Espíritu Santo que crea en el cristiano una disposición permanente para ser dócil a esas inspiraciones divinas que le ayudan a entender y a vivir amorosamente la realidad de que Dios es nuestro Padre y de que todos los hombres somos hijos del mismo Padre (cfr. CCE, n. 1830)

San Josemaría entendió muy bien que la piedad, especialmente cuando se refiere a Dios, es una virtud de alcance universal: “es una actitud profunda del alma, que acaba por informar la existencia entera: está presente en todos los pensamientos, en todos los deseos, en todos los afectos” (AD, 146). En otro lugar dice algo parecido presentando la piedad como una “mentalidad” (AD, 144). Con el término “mentalidad” parece referirse a lo que podríamos llamar la estructura mental de una persona, a sus características intelectuales, a su modo de pensar, de ver, de juzgar, de sentir el mundo y las cosas. La piedad, pues, tal como la concibe san Josemaría, es algo permanente, estable, arraigado en el alma y que, por lo mismo, afecta a toda la persona. Seguir leyendo “Piedad, doctrina y apostolado”

Algunas disposiciones para participar en los medios de formación cristiana

miguel_angel_piedad_2La disposición básica es de apertura del corazón a la gracia divina (Lo primordial será ser y ayudar a cada persona a ser dócil a la gracia de Dios, y a llevar una vida coherente y alegre en el trabajo, en la familia, en la vida social.)). Al recibir los medios de formación, son importantes:

— la humildad, que lleva a reconocer en la verdad que uno no solo no lo sabe todo, sino que hay muchas cosas que no consigue vivir. “A veces, desearíamos ser los mejores en cualquier aspecto y a cualquier nivel. Y como no es posible, se origina un estado de desorientación y de ansiedad, o incluso de desánimo y de tedio”;

— el abandono en las manos de Dios. (Docilidad: ej. como e barro en manos del alfarero)

la rectitud de intención, que impide el “aprender solo para saber más”, sino que invita a aprender para amar más a Dios y a los demás. Se trata de incorporar en la propia vida lo que se va oyendo: Santiago invitará así a los cristianos: “Recibid con mansedumbre la palabra sembrada en vosotros, capaz de salvar vuestras almas. Pero tenéis que ponerla en práctica y no sólo escucharla engañándoos a vosotros mismos” (St 1, 21-22). Solo de este modo se crece en filiación divina: “Mi madre y mis hermanos son los que oyen la palabra de Dios y la ponen por obra” (Lc 8,21); esto lleva a apuntar algunas ideas que más nos gusten y más puedan servirnos en nuestra vida cristiana; Seguir leyendo “Algunas disposiciones para participar en los medios de formación cristiana”