La Santa Misa

PorqueiraMisaCristo permanece en su Iglesia: (recordar anécdota de: Voy al encuentro de mi amor…)

  • -En sus sacramentos, en su liturgia, en su predicación, en toda su actividad (Es Cristo que pasa, n. 102).
  • -De la Eucaristía, nacen para la Iglesia y para la humanidad todas las gracias. Este es el sacrificio que profetizó Malaquías: desde la salida del sol hasta el ocaso es grande mi nombre entre las gentes; y en todo lugar se ofrece a mi nombre un sacrificio humeante y una oblación pura (Mal 1,11).
  • -En la última Cena, Jesús anticipa sacramentalmente el sacrificio de la Cruz e instituye la Eucaristía: Haced esto en conmemoración mía (Lc 22,19). A partir de ese momento, en cada Santa Misa se renueva y perpetúa incruentamente el único sacrificio de Cristo en el Calvario. Cristo se vuelve a ofrecer por ti (Forja, n. 83 1).

La Santa Misa nos ofrece la posibilidad de unirnos diariamente al ofrecimiento del sacrificio de la Cruz, fuente de nuestra Redención… Seguir leyendo “La Santa Misa”

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Amor a la Iglesia: Omnes cum Petro ad lesum per Mariam!

iglesiaLa importancia de tener conciencia de pertenencia a la Iglesia: Un niño chino acude al catecismo de la misión, ignorante de que el sacerdote ha sido detenido. Unos agentes comunistas le salen al paso y le preguntan: —¿A dónde vas?—A la catequesis. —Ya no hay catequesis. —Entonces voy a ver al sacerdote. —Ya no hay sacerdote. —Entonces voy a la Iglesia. —Ya no hay Iglesia. Y el niño chino contesta: —Yo estoy bautizado… Yo soy la Iglesia. Aquel chico había aprovechado bien las clases de la catequesis. También nosotros podemos decir muchas veces: ¡Yo soy la Iglesia!… y los demás han de ver a Cristo en mí.

La misión de Cristo y del Espíritu Santo se realiza en la Iglesia, Cuerpo de Cristo y Templo del Espíritu Santo.

1) Misión del Espíritu Santo: sentido de pertenencia, porque en la Iglesia por el bautismo nos hacemos Hijos de Dios, “no tiene Dios por Padre, quien no tiene a la Iglesia por Madre”(Tertuliano).

  • La Iglesia como lugar de salvación: El que creyere y se bautizare, se salvará; pero el que no creyere, será condenado (Mc 16,16).
  • La Iglesia como la acción del Esp. Santo en la Historia: Sacramento universal de Salvación…

2) Misión de Cristo. Porque Dios Padre ha puesto todas las cosas bajo los pies de Cristo y le ha constituido cabeza de toda la Iglesia, que es su cuerpo; en Él está la plenitud de quien llena todo en todas las cosas (Ef 1,22‑23).

  • La Iglesia es Cuerpo Místico de Cristo. La Iglesia, lugar del encuentro con Cristo y del desarrollo de la vida cristiana. (Anécdota: “voy al encuentro de mi amor…“). “El pan que partimos, ¿no es la comunión con el cuerpo de Cristo? Puesto que sólo hay un pan, todos formamos un solo cuerpo, pues todos participamos del mismo pan” afirma en (1 Cor 10,16ss). Para Pablo, si Cristo nos da su cuerpo (en la mentalidad semita el cuerpo es el yo) es que se da a sí mismo. Comunión es fusión de existencias como en el alimento existe un proceso de asimilación igualmente mi yo es “asimilado” al mismo Jesús, hecho semejante a él: somos asimilados a este “pan”, haciéndonos un solo cuerpo. La eucaristía edifica la Iglesia así. Es el lugar del nacimiento continuo de la Iglesia. En la Eucaristía Jesús funda constantemente de nuevo la Iglesia.
  • Pero además está la unión esponsal de Cristo con su Iglesia. Una razón más para Amar a la Iglesia esposa como lo hace Cristo esposo… La Iglesia como “cuerpo de Cristo”implica la idea de relación esponsal. La teología eucarística es inseparable de la filosofía bíblica del amor. Si nos fijamos ya en Gen 2,24 se dice: “por eso el hombre abandonará a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne”. Una carne, una nueva única existencia. Lo dicho anteriormente sobre la eucaristía se hace ahora más claro en el lenguaje del amor. Esta idea esponsal de la eucaristía constituye el núcleo del concepto de Iglesia (esposa de Cristo) y de su definición mediante la fórmula “cuerpo de Cristo”. La Iglesia es cuerpo de Cristo a la manera en que la mujer con el marido es un solo cuerpo y una sola carne. Cristo y la Iglesia son un cuerpo en el sentido en que marido y mujer son una sola carne. (sentido del celibato apostólico)

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Afán apostólico: dar a conocer a Cristo

paisaje

El apostolado es participación en la misión de Cristo y de la Iglesia.

  • Es un derecho y un deber que deriva de la misma unión con Cristo Cabeza: viviendo la verdad con caridad, crezcamos en todo hacia Aquél que es la cabeza, Cristo, y de quien todo el cuerpo trabado y unido por todos los ligamentos que lo nutren, según la función correspondiente de cada miembro, va consiguiendo su crecimiento para su edificación en la caridad. (Ef 4,15‑16).
  • La vocación cristiana es por su misma naturaleza vocación al apostolado (cfr. Es Cristo que pasa, n. 120). Don y tarea. Encarnación y misión.

Toda la labor apostólica consiste en dar a conocer a Jesús: Seguir leyendo “Afán apostólico: dar a conocer a Cristo”

Acerca del espíritu de mortificación y penitencia

 

El espíritu de mortificación y penitencia es una actitud necesaria para el que quiera seguir a Cristo: Quién no cargue con su cruz y me siga, no es digno de mi (Mt 10,38). Concretado en lo diario, en lo pequeño: El que quiera venirse conmigo, niéguese a sí mismo, cargue con su cruz de cada día y me siga (Lc 9,23). De tal modo que hagamos vida nuestra la vida y la muerte de Cristo: Morir por la mortificación y la penitencia, para que Cristo viva en nosotros por el Amor. Y seguir entonces los pasos de Cristo, con afán de corredimir a todas las almas. Dar la vida por los demás. Sólo así se vive la vida de Jesucristo y nos hacemos una misma cosa con El (Via Crucis, XIV). Seguir leyendo “Acerca del espíritu de mortificación y penitencia”

“Dejadas todas las cosas”: o la entrega incondicionada

El Amor de Dios a los hombres es incondicionado. (Algunos ejemplos: la forma en que se entrega la naturaleza, la vida… El ejemplo de Dios en la Historia de la salvación… el de Oseas y la prostituta… el de del pacto de Dios con Abrahán: unilateral).

Por eso, Nuestra respuesta no debe admitir tampoco condiciones: amor con amor se paga: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu mente: este es el mayor y primer mandamiento (Mt 22,37‑38). En efecto, Jesús no se satisface compartiendo: lo quiere todo (Camino, 155). No importa si poco o mucho, todo. (Ejemplo de maderas de diversa calidad en la hoguera del amor, al final todo es lo mismo: cenizas). Dios pide a algunas personas -explícitamente- una entrega total (Camino, n. 170:  ¡Qué claro el camino!… ¡Qué patentes los obstáculos!… ¡Qué buenas armas para vencerlos!… —Y, sin embargo, ¡cuántas desviaciones y cuántos tropiezos! ¿Verdad? —Es el hilillo sutil —cadena: cadena de hierro forjado—, que tú y yo conocemos, y que no quieres romper, la causa que te aparta del camino y que te hace tropezar y aun caer. —¿A qué esperas para cortarlo… y avanzar?), como ocurrió en el caso de los Apóstoles: venid conmigo, y yo os haré pescadores de hombres (Mc 2,17)… Y ellos bajando de la nave a tierra, dejadas todas las cosas, le siguieron (Lc 5,11). Y ante esa llamada, el que la escuche ha de contestar también explícitamente: Aquí estoy, porque me has llamado (1 Sam 3,6).

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Acerca de la humanidad santísima del Señor

san-jose-y-jesusY el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros (Jn 1,14). El Hijo de Dios se ha encarnado: Jesucristo…Verdadero Dios y verdadero hombre, trabajó con sus manos; sufrió y murió por nosotros en la Cruz… Por eso, la santidad es la plenitud de la filiación divina: Participamos de la gracia de Cristo (cfr. Jn 1,10). Y podemos Vivir su vida (cfr. Gal 2,20). Seguir leyendo “Acerca de la humanidad santísima del Señor”

Sobre la humildad de comenzar y recomenzar

La virtud de la humildad. Comenzar y recomenzar en la lucha personal. Optimismo.

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