¿Por qué estamos obligados a la alegría?

alegriaSobre todo, tenemos que convencernos de que la alegría es una de las mayores obligaciones del cristiano.

¿Por qué estamos obligados a la alegría?

En primer lugar, es una obligación para con nuestro Creador, pues hemos sido creados para la alegría. Nos ha dado la facultad de alegrarnos, nos ha hecho criaturas alegres, y nuestra alegría debería ser el primer tributo que le debemos. Cuando alguien nos hace un regalo, lo primero que espera –incluso antes que nuestro agradecimiento-, es la alegría en nuestro rostro, es esta alegría lo que le hace sentirse verdaderamente pagado. En la alegría profunda hay siempre sinceridad, y por eso “Dios ama al que da con alegría” (2 Corintios 9,7). (más…)

Pero ¿de qué alegría estamos hablando?

161-alegriaLos cristianos necesitamos de la alegría más que nadie. La tristeza es mala para todos, pero para nosotros es nefasta.

No se trata de una alegría cualquiera. No es esa alegría que se confunde fácilmente con lo placentero. No negaremos que en el hombre se une cierta alegría a toda forma de placer, pero la alegría cristiana bien entendida es algo más que eso, es de otra naturaleza. Mientras el placer es de naturaleza sensorial, la verdadera alegría es de naturaleza espiritual. Mientras que el placer al ser de naturaleza sensorial, tiene su fuente en la sensación; la verdadera alegría procede de una apreciación de la inteligencia.

Todos hemos experimentado ese tipo de alegrías: no son sensibles, ni van acompañadas de placer y que solo vibran en la profundidad de nuestro espíritu: son las alegrías del pensamiento y de la contemplación, de la propia entrega y del sacrificio. De esta alegría es de la que hablamos aquí: de la alegría “cristiana”: del “gaudium cum pace”

La alegría “cristiana” es la más espiritual de las espirituales. Es una alegría profunda, más profunda que el dolor profundo, y sucede que solo habita en esa profundidad. (más…)

La vocación es una nueva luz, un acontecimiento que nos da una nueva visión de la vida, y la llena de sentido.

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Cuenta Gorki la historia de un pensador ruso que pasaba por una etapa de cierta crisis interior y decidió ir a descansar unos días a un monasterio. Allí le asignaron una habitación que tenía en la puerta un pequeño letrero en el que estaba escrito su nombre. Por la noche, no lograba conciliar el sueño y decidió dar un paseo por el imponente claustro. A su vuelta, se encontró con que no había suficiente luz en el pasillo para leer el nombre que figuraba en la puerta de cada dormitorio.
Fue recorriendo el claustro y todas las puertas le parecían iguales. Por no despertar a los monjes, pasó la noche dando vueltas por el enorme y oscuro corredor. Con la primera luz del amanecer distinguió, al fin, cuál era la puerta de su habitación, por delante de la cual había pasado tantas veces, sin reconocerla.
Aquel hombre pensó que todo su deambular de aquella noche era una figura de lo que a los hombres nos sucede con frecuencia en nuestra vida. Pasamos muchas veces por delante de la puerta que conduce al camino que estamos llamados, pero nos falta luz para verlo.
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8 consejos del Papa Francisco para la vida matrimonial

La oportunidad era inmejorable, y ante más de 12.000 parejas de novios -el pasado 15 de febrero del 2014-, el Papa Francisco ofreció los ocho ingredientes para elaborar la receta de un amor sólido. Ha pasado un año y seguirán vigentes estos 8 breves y claros consejos del Papa

Kelcie y Larry: una historia de amor agradecido

Lo más impresionante de esta historia es ver como Kelcie, la novia de Larry, supo estar ahí en esos momentos tan duros. Demostrándole que, aunque sus circunstancias eran lamentables su amor incondicional segía presente. Cuando Larry logra recuperarse hace algo simbólico pero muy bonito para Kelcie, una muestra de su agradecimiento a su entrega incondicional. No quiero ponerme sentimental con este tipo de vídeos pero puede ayudar a entender el noviazgo.

Al encuentro con la Cruz (y 3)

cargando-la-cruzTercera y última entrada de esta serie sobre la mortificación en la Cuaresma:

Especial importancia tiene la mortificación interior. Es decir, el control sobre la imaginación y la memoria, con el fin de alejar esos pensamientos y recuerdos inútiles, que impiden la presencia de Dios, y que tantas veces son fuente de tentaciones.

Y es que cuando se cede a esta forma de evasión -quizá en momentos de más cansancio, o de aridez espiritual o como compensación ante los pequeños fracasos de la vida diaria–, se va produciendo un deterioro de la unidad de vida: por un lado, un mundo interior -en el que la vanidad triunfa-, y por otro, la vida real, a veces dura, parca y austera… pero donde únicamente puede realizarse el proyecto de santidad personal. (más…)