¿Cuánto tarda una persona en enamorarse?

Sinttulo6-19He tardado menos de medio minuto en leer la escena. Nadie tardaría más. Pero, ¿cuánto tiempo duró realmente?

– ¿No eres tú el rey de los judíos? Pues sálvate a ti y a nosotros. – ¿Ni siquiera temes a Dios, tú que estás en el mismo suplicio? Y nosotros con razón, porque lo hemos merecido con nuestros hechos. Pero éste nada malo ha hecho.

Le bastó mirarlo. Al comprobar la paz de su rostro, la majestad en esos ojos llenos de escarnio, y su aceptación del sufrimiento, se dio cuenta –no supo cómo– de que era un hombre inocente, quizás el único hombre inocente. Se sintió sucio; nunca hasta entonces había sido consciente de la ponzoña de sus crímenes. Pero, ante la pureza de aquel hombre, se vio a sí mismo como era. Se arrepintió, confesó sus faltas, y proclamó la santidad de quien estaba crucificado a su lado. ¿Qué le faltaba? Sólo esto:

– Jesús, acuérdate de mí cuando vengas con tu reino.

– Te lo aseguro: hoy estarás conmigo en el Paraíso.

Total: ¿media hora? Lo que tarda uno en enamorarse cuando los ojos miran despacio la bondad y hermosura del Crucifijo.

¿Cuánto tiempo necesitas para morir de Amor? ¡Abre los ojos!

Autor: José-Fernando Rey Ballesteros

La belleza e importancia de la homilía en un funeral

Copio este interesante artículo de religión en libertad: “El padre Scalia sabía que iba a hablar ante miles de personas en el templo y ante cientos de miles, incluso millones, por la televisión”, destaca Michael Pakaluk en Crisis Magazine bajo el titular “La belleza de la homilía funeraria del padre Scalia“. La alaba por su estructura en tres partes bien definidas, “invitando a los presentes a reflexionar sobre el pasado, con la acción de gracias; a mirar el presente, con el dolor; y a mirar al futuro, con la esperanza”. Y “estableció una vinculación, tan hermosa como absolutamente apropiada, entre su homilía y el sacrificio de la misa que iba a tener lugar inmediatamente”.

Texto íntegro de la homilía del padre Paul Scalia:

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Aprender a esperar

Otra gran obra de misericordia: amar “en” Dios enseña también a esperar, a respetar a los demás amando de verdad…

Castidad: el hombre interior

Seguimos con el libro “Amor y desamor. La pureza liberadora” de Guillaume Derville. El autor continua su reflexión sobre el sentido profundo e interior de la castidad.

otoñoEl hombre es un ser de deseos que aspira a la felicidad. Los mandamientos marcan el camino que nos conduce a ese fin. La exacta comprensión de estos mandamientos permite ver en ellos, más que unas reglas arbitrarias, una exigencia de amor inscrita en el corazón del ser humano. Lo que Cristo proclama es una moral viva, ya que, como explica san Juan Pablo II, «el ethos [sentido moral] nos hace entrar en la profundidad de la norma en sí misma y simultáneamente descender al interior del hombre-sujeto de la moral. Para llegar hasta allí no basta quedarse “en la superficie” de las acciones humanas, es necesario penetrar en el interior» [9]. Así, continúa, «además del mandamiento “no cometerás adulterio”, el Decálogo tiene también otro mandamiento: “no desearás la mujer del… prójimo”. En el Sermón de la Montaña, Cristo vincula, en cierto sentido, el uno con el otro: “todo el que mira a una mujer para desearla ya ha cometido adulterio en su corazón”. No se trata tanto de distinguir el alcance de aquellos dos mandamientos del Decálogo, cuanto de poner de relieve la dimensión de la acción interior, a la que se refieren también las palabras: “no cometerás adulterio”» [10]. San Juan Pablo II revela que la casuística del Antiguo Testamento trataba de mantener la prohibición del adulterio, aunque abría la puerta a la posibilidad de escapatorias legales. Seguir leyendo “Castidad: el hombre interior”

Algo de material gráfico en torno al tema: la familia

familia cristianaMe pide un amigo material audio visual y algunos textos básicos sobre el tema de la familia. Así que, aquí va este posible esquema a seguir, por si a alguien más le sirve:

La alquimia del amor (o las 7 reglas de oro para vivir en pareja)

Spring-Sun-Wallpaper-Landscape“En este artículo -escribe el célebre psiquiatra Enrique Rojas-, no regalo los oídos a nadie. El mejor amor es exigente y lo pide todo. Estos siete puntos son una pedagogía del amor hecha con materiales resistentes, firmes, compactos. No hay amor sin cultura. El amor en pareja tiene un alto porcentaje de artesanía psicológica. Pero hay una base que no debemos olvidar: para estar bien con alguien, hace falta estar primero bien con uno mismo. Tener un cierto equilibrio psicológico.Voy a exponer lo que para mí es la alquimia del amor”.

Para leer el artículo completo clickear en: Enrique Rojas – 7 REGLAS DE ORO PARA VIVIR EN PAREJA

Artículos sobre el SÍNODO DE LA FAMILIA 2015

Listado de algunos de los mejores artículos que he encontrado sobre el reciente Sínodo de la Familia:

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