La belleza e importancia de la homilía en un funeral

Copio este interesante artículo de religión en libertad: “El padre Scalia sabía que iba a hablar ante miles de personas en el templo y ante cientos de miles, incluso millones, por la televisión”, destaca Michael Pakaluk en Crisis Magazine bajo el titular “La belleza de la homilía funeraria del padre Scalia“. La alaba por su estructura en tres partes bien definidas, “invitando a los presentes a reflexionar sobre el pasado, con la acción de gracias; a mirar el presente, con el dolor; y a mirar al futuro, con la esperanza”. Y “estableció una vinculación, tan hermosa como absolutamente apropiada, entre su homilía y el sacrificio de la misa que iba a tener lugar inmediatamente”.
https://www.youtube.com/watch?v=ONIRrk0Dbis&rel=0

Texto íntegro de la homilía del padre Paul Scalia:

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La ciencia de la Cruz

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Es el Señor quien lo ha dicho:

El Hijo del hombre tiene que padecer mucho… El que quiera seguirme, que se niegue a sí mismo, cargue con su cruz cada día y se venga conmigo.

No te lleves a engaño. Esto es lo que hay. Esto es lo que se nos dice. El camino que empezamos en Cuaresma es sendero de “muerte”, de “negación”… pero que conduce a la Vida, a la Afirmación, si permanecemoss unidos a Cristo.

Así que no te extrañe, si en los días que vienen asoman el sufrimiento, el ansia, el hambre y la sed, el aislamiento, la desilusión o la angustia… ¡Vaya panorama! –dices-. Bueno, ya te avisé. Esas serán las señales seguras de que estas en el Camino correcto. Eres libre de venir o no. Esto es solo para “el que quiera” irse con Él. No vamos solos, Cristo nos anima y nos consuela. Pero, eso sí, si vienes, no te quejes ¿de acuerdo?.

Así aprenderemos la “ciencia de la Cruz”: la de quienes mueren y sonríen. Sonríen, no porque mueren, sino porque, en medio de esa muerte, aman y se saben amados ¿Te vienes?

No me gusta leer el Evangelio desde el patio de butacas

escenario luz.jpgNo me gusta leer el Evangelio desde el patio de butacas, porque se pierden muchos detalles y, sobre todo, se echa en falta un personaje sin el cual resulta difícil entender los relatos: ese personaje soy yo. Cristo ha venido al Mundo, entre otras cosas, para rescatarme a mí, y eso me convierte en un personaje inexcusable de cada relato evangélico… 

Así la cosas, lo siento pero tenemos -cada uno- que subir al escenario. Una vez allí, no te confundas. Hay que llegar al fondo de cada escena. 

La escena del evangelio de la misa de hoy es dura: Ya sabes, los parientes -su madre también- le llaman para que salga a recibirles a fuera… Su respuesta impresiona: “el que cumple la voluntad de Dios, ése es mi hermano y mi hermana y mi madre”…

Un poco antes se nos cuenta algo acerca de ese viaje de los parientes de Jesús y de su Madre: los primos del Señor, arguyendo que Jesús estaba fuera de sus cabales, iban en su busca para sacarlo de la circulación de la vida pública en la que se había metido… ¡Ahora entiendo! Avisaron a María, cuyo consentimiento era necesario para llevar a cabo el siniestro plan, y la Madre de Jesús, sabiendo que lo harían de todos modos, decidió acompañarlos para estar cerca de su Hijo en aquellos momentos de dolor que se avecinaban… ¡Cómo tuvo que sufrir la Inmaculada durante aquel infortunado viaje! ¡Cuántas infamias, cuántos desprecios tuvo que soportar de aquellos sus parientes mientras se acercaban! Y, una vez llegados allí, ¡Cómo palpitaría su Corazón Inmaculado!

La respuesta de Jesús hizo brotar en el pecho de María un suspiro de alivio; el Señor conocía el motivo de la visita y no iba a salir al encuentro de sus parientes. Por otro lado, en aquellas palabras se escondía un mensaje en clave para su Madre: “ellos no son mi familia, porque no cumplen la Voluntad de Dios. Tú, Madre mía, sí lo eres“… Esta escena tiene un buen final para María. Y ¿para ti? Y ¿para mi?…

El trato de José con Jesús y María

san-jose-y-jesusTerminamos esta serie dedicada a san José con esta entrada a modo de conclusión: aprender del trato entrañable de José con Jesús y con María. “Para San José, la vida de Jesús fue un continuo descubrimiento de la propia vocación“. José se sorprende y admira -con María-, de todo lo que va ocurriendo en torno a Jesús desde su infancia. Dios le va revelando sus designios y él se esfuerza por entenderlos. La vocación de José, como la de cualquier cristiano, sólo puede vivirse y desarrollarse en la intimidad con Cristo. José amó a Jesús como un padre ama a su hijo, le trató dándole todo lo mejor que tenía. José, cuidando de aquel Niño, como le había sido ordenado, hizo de Jesús un artesano: le transmitió su oficio. Y lo mismo con María su esposa. San José nos lleva a Jesús y también nos lleva a María. Seguir leyendo “El trato de José con Jesús y María”

Una petición y una caricia

604La escena es del Evangelio de hoy. Cientos de personas rodean al Maestro y escuchan su Palabra. De repente, uno de ellos ve acercarse a un leproso, y da la voz de alarma. Según la Ley de Moisés, quien entraba en contacto físico con un enfermo de lepra quedaba impuro. Temerosos de tocarle, todos se retiran, asombrados de la osadía del enfermo. Se hace silencio… Aquel hombre se aproxima a Jesús, acortando peligrosamente las distancias. Jesús estña quieto y mantiene clavada en él una cariñosísima mirada. Se acerca aún más el leproso y entonces dice aquellas maravillosas palabras: “Si quieres, puedes limpiarme”…

La petición

Estrictamente hablando no es una petición sino un acto sublime de fe. La petición desde luego está presente: Se acercó a Jesús un leproso, suplicándole de rodillas”… Ahí está toda esa carne repugnante, arrodillada a los pies del Maestro; su actitud es un grito silencioso de súplica: “Mírame, Señor, ¿no te doy lástima?”. Seguir leyendo “Una petición y una caricia”

Jesús y el matrimonio

Familia_FlickrAitorLopezDeAudikana_CC-BY-NC-SA-2.0Jesús, refiriéndose explícitamente, por encima de la ley de Moisés, al designio creador del Génesis, afirma el carácter absoluto del matrimonio y su indisolubilidad Mt 19,1-9: Dios mismo une al hombre y a la mujer, dando a su libre elección una consagración que los supera. Son «una sola carne» ante él; así el repudio, tolerado «a causa de la dureza de los corazones», debe excluirse en el reino de Dios, donde el mundo vuelve a su perfección original. Seguir leyendo “Jesús y el matrimonio”

¿Jesús estuvo casado? ¿Jesucristo tuvo hijos? ¿Qué tiene de cierto lo que se ha escrito en el Código Da Vinci, en particular la teoría de que Jesús tuvo una relación de pareja con María Magdalena?

296Seguimos con nuestra serie de preguntas sobre “cuestiones religiosas” de la vida cotidiana en relación a la persona de Jesús de Nazaret.

Hay quien afirma que Jesús tuvo que estar casado, porque eso era lo normal en aquel tiempo. Más aún, algunos autores afirman que de acuerdo a la práctica y a la doctrina común de los rabinos de siglo I, Jesús, considerado un rabino, tuvo que haberse casado, aún cuando posteriormente abandonase a su esposa y posibles hijos.

A esta tesis se pueden oponer varios argumentos. En primer lugar, que esa costumbre tuvo excepciones. Hubo maestros o rabinos que se mantuvieron célibes. El rabino Simeón Ben Azay decía a quienes le recriminaban por no haberse casado: “Mi alma ama la Ley. El mundo lo pueden continuar otros”. Y entre los esenios, un grupo de judíos que vivió apartado en la zona de Qumran, hubo también quienes renunciaron al matrimonio. Por lo demás, en el Antiguo Testamento hubo personajes, como Jeremías, que se mantuvieron célibes por deseo de Dios (Jer 16,2). Más aún, según la tradición judía, la abstinencia sexual caracterizó la vida de Moisés después de haber sido elegido por Dios como mediador entre Dios e Israel [17]. Seguir leyendo “¿Jesús estuvo casado? ¿Jesucristo tuvo hijos? ¿Qué tiene de cierto lo que se ha escrito en el Código Da Vinci, en particular la teoría de que Jesús tuvo una relación de pareja con María Magdalena?”