Por un simple tornillo

Erase una vez un fabricante de automóviles que usaba, para sujetar una determinada pieza de sus coches, unos tornillos de ocho milímetros. Como surgiesen averías por la rotura de esos tornillos, decidieron reemplazarlos por otros de diez milímetros. Para poder realizar esta idea, se imponía primero revisar toda la fábrica: desde el almacén de hierros […]

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