La verdad es obstinada y tenaz… Obliga a postrar el entendimiento y a rendir el juicio… Pilato lo intuía y por eso huyó…

flor azulesAnte Pilato, Jesús afirmó haber venido al mundo para dar testimonio de la verdad (Jn 18, 37). Entonces el procurador formuló la pregunta que hubiera podido salvarle: ¿Qué es la verdad? (v. 38)… La verdad es imperiosa y tiránica; es obstinada y tenaz. Obliga al hombre a postrar su entendimiento y rendir su juicio… Pilato lo intuía y por eso, tras retarla con el dardo de su pregunta, huye… Y, por huir de la verdad, quedó esclavo de sus miedos y sus dudas. Por huir de la verdad, acaban muchos vencidos por sus pecados. Pero esa desaforada carrera que elude la verdad se frena en seco ante el muro inexorable de la muerte. Y entonces ¿qué?

Si os mantenéis en mi palabra, conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.

La verdad es enemiga de quienes huyen. Pero, para quienes buscamos desesperadamente la Vida, la Verdad es el único amigo que nos libera, porque nos muestra el Camino para hallarla: Cristo.

Que no tiemble vuestro corazón

ImagenHay tres clases de personas: los que tiemblan por fuera y por dentro, los que sólo tiemblan por dentro, y los que no tiemblan ni por fuera ni por dentro. Estos últimos están muertos. Entre los vivos, no hay quien no tiemble. El miedo es el peaje de una vida poblada de inseguridades.

Que no tiemble vuestro corazón.

Afortunadamente, no es una orden. Si supiéramos dónde está el botón para acallar los miedos, ya lo habríamos pulsado. Además, el propio Jesús, que pronunció estas palabras en la Última Cena, minutos después temblaba por dentro y por fuera, anegado en pavor y angustia. Sus palabras apuntan más allá.

«Más allá» del «dentro» está lo que santa Teresa llamaba «el hondón». Ese lugar, que la mayoría de las personas no conoce, es el santuario donde el cristiano se encuentra con Dios. Allí amanece la luz de la fe, y el alma se abre al Cielo. Allí encuentra reposo el corazón de quien tiembla por dentro y por fuera. Los temblores no se acallan, pero el cristiano se recoge allí en silencio mientras dura la tormenta, y está a salvo: Si un ejército acampa contra mí, mi corazón no tiembla (Sal 26, 3).

Algunas frases del Papa Francisco

Comenzamos la semana con esta frase del Papa Francisco:

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“No tengáis miedo al compromiso, al sacrificio, y no miréis con miedo al futuro. Mantened viva la esperanza: siempre hay una luz en el horizonte”

La frase fue pronunciada en la audiencia general del 1 de mayo del 2013.

El texto completo aquí: Seguir leyendo “Algunas frases del Papa Francisco”

Lo que no es, y lo que sí es tibieza

tube miedo y lo escondíRecordamos hoy la parábola en la que Jesús cuenta que confió cinco talentos de plata a un empleado, a otro dos y, finalmente, al último uno. Los dos primeros hicieron rendir lo que habían recibido. El acreedor de un solo talento, conviene anotarlo, no pierde su capital, sencillamente lo esconde y después encima se justifica: tuve miedo de ti. No lo malgastó y por eso pensó que lo había hecho bien (el niño expulsado de clase por no hacer nada). Pero fue perezoso, por eso es ejemplo de hombre tibio. El diablo no lo tentó con un pecado grave, pero poco a poco le llevará a él haciéndote abandonar una cosa tras otra, todas pequeñas. Así enterrarás tu talento y, poco tiempo después, serás presa de faltas aún mayores. Es cuestión de táctica… y de tiempo.

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Anibal, el peor enemigo de Roma (2006)

Ayer viernes decidimos poner en casa un documental y esta vez le toco a Anibal. El peor enemigo de Roma [2006]. Es una producción de la BBC, sobre el mundo de Aníbal y de Escipión el Africano, de los enfrentamiento entre cartagineses y romanos, que vuelve a la vida en este documental-ficción, realizado por Edward Bazalgette director de la aplaudida “Genghis Khan”, dramatización de la vida del jefe mongol, y por Ailsa Orr, productora de “Pompeya, el último día”, docudrama nominado a los premios BAFTA y ganador de un Emmy. Aquí os lo dejo:

 

El mundo es como una boca sedienta de gracia de Dios

Hoy, 4 de agosto, es san Juan María Vianney, más conocido como el santo cura de Ars. De hecho hemos terminado en junio el Año sacerdotal en honor al 150 aniversario de su muerte. Y aunque este post está dedicado al próximo domingo XIX, vamos a pedir hoy también por los sacerdotes,  para que no le clavemos de nuevo en la Cruz, para que clavándonos nosotros, El no reciba esas heridas. Vamos a ayudarnos también con la oración. Hace poco leí de un santo que veía al mundo como una boca sedienta de santidad, de gracia de Dios. El Señor se sirve de los sacerdotes para llevar a muchos a la fuente de las aguas. Por eso tu y yo lucharemos por ser un poco mejores estos días.

Mi confianza son tus promesas Señor; y tu has dicho: no os dejaré huérfanos (Jn 14,18), no os dejaré solos. Y el próximo domingo repetirá la escritura:

“No temas, pequeño rebaño, porque vuestro Padre ha tenido a bien daros el reino”… “Tened ceñida la cintura y encendidas las lámparas. Vosotros estad como los que aguardan a que su señor vuelva de la boda, para abrirle apenas venga y llame.”

La lámpara encendida indica a quien se prepara para pasar la noche velando en espera de alguien. El padre Cantalamessa recoge en un Himno de la perla que se remonta a la literatura de Oriente Medio del siglo I o II d.C. y que se nos ha transmitido por el apócrifo Hechos de Tomás, la historia de un joven príncipe enviado por su padre de Oriente (Mesopotamia) a Egipto para recuperar una determinada perla que ha caído en manos de un cruel dragón que la custodia en su cueva. Llegado al lugar, el joven se deja descaminar; se sacia de un alimento se le habían preparado con engaño los habitantes del sitio y que le hace caer en un profundo e inacabable sueño. El padre, alarmado por el prolongamiento de la espera y por el silencio, envía, como mensajera, un águila que lleva una carta escrita de su puño y letra. Cuando el águila sobrevuela al joven, la carta del padre se transforma en un grito que dice: «¡Despiértate, acuérdate de quién eres, recuerda qué has ido a hacer a Egipto y adónde debes regresar!». El príncipe se despierta, recupera el conocimiento, lucha y vence al dragón y, con la perla reconquistada, vuelve al reino donde se ha preparado para él un gran banquete.

Y explica el significado religioso de la parábola. El joven príncipe es el hombre enviado de Oriente a Egipto, esto es, por Dios al mundo; la perla preciosa es su alma inmortal prisionera del pecado y de satanás. Él se deja engañar por los placeres del mundo y se hunde en un tipo de letargo, o sea, en el olvido de sí, de Dios, de su destino eterno, de todo. Le despierta, en este caos, no el beso de un príncipe o de una princesa, sino el grito de un mensajero celestial. Para los cristianos este mensajero enviado por el Padre es Cristo, que grita al hombre, como hace en el Evangelio de hoy, que se despierte, que esté alerta, que recuerde para qué está en el mundo. El grito del Himno de la perla se encuentra casi tal cual en la carta a los Efesios: «Despiértate tú que duermes, y levántate de entre los muertos, y te iluminará Cristo» (Ef 5, 14).

La exhortación: «¡Estad preparados!» recuerda más bien esa actitud de estar alerta, listos, preparados… Significa «estar en orden». Para el propietario de un restaurante o para un comerciante estar preparado no quiere decir vivir y trabajar en permanente estado de ansiedad, como si de un momento a otro pudiera haber una inspección. Significa no tener necesidad de preocuparse del tema porque normalmente se tienen los registros en regla y no se practican por principio fraudes alimentarios. Lo mismo en el plano espiritual. Estar preparados significa vivir de manera que no hay que preocuparse por la muerte. Se cuenta que a la pregunta: «¿Qué harías si supieras que dentro de poco vas a morir?», dirigida a quemarropa a San Luis Gonzaga mientras jugaba con sus compañeros, el santo respondió: «¡Seguiría jugando!». La receta para disfrutar de la misma tranquilidad es vivir en gracia de Dios, sin pendencias graves con Dios o con los hermanos.

¿Quieres ser santo? haz lo que debes y está en lo que haces… Repetía san Josemaría con gran sentido común. Vamos tu y yo a pedirle hoy a santa María: ¡Madre: ayúdanos a vivir como tu Hijo quiere!

Arriésgate

Me he encontrado con este gif animado y me he acordado de esta alegoría. Por otro lado, tan actual en las nuevas generaciones.

Dos semillas estaban juntas en el suelo primaveral y fértil.

La primera semilla dijo:

—¡Yo quiero crecer! Quiero hundir mis raíces en la profundidad del suelo que me sostiene y hacer que mis brotes empujen y rompan la capa de tierra que me cubre… Quiero desplegar mis tiernos brotes como estandartes que anuncien la llegada de la primavera… ¡Quiero sentir el calor del sol sobre mi rostro y la bendición del rocío de la mañana sobre mis pétalos!

Y así creció.

La segunda semilla dijo:

—Tengo miedo. Si envío mis raíces a que se hundan en el suelo, no sé con qué puedo tropezar en la oscuridad. Si me abro paso a través del duro suelo puedo dañar mis delicados brotes… Si dejo que mis capullos se abran, quizá un caracol intente comérselos… Si abriera mis flores, tal vez algún chiquillo me arrancara del suelo. No, es mucho mejor esperar hasta un momento seguro.

Y así esperó.

Una gallina que, a comienzos de la primavera, escarbaba el suelo en busca de comida encontró la semilla que esperaba y sin pérdida de tiempo se la comió.

Moraleja: A los que se niegan a arriesgarse y a crecer los devora la vida.

Fuente: Patty Hansen, en sopa de pollo para el alma