jugando con el sol

jugando con el sol

Se cuenta que en cierta ocasión el demonio se encaró con Dios acusándole de injusto:

-“No hay derecho -le dijo. Yo te ofendí una vez y me has condenado para siempre. Los hombres te ofenden miles y miles de veces, y siempre les perdonas”.

A lo que Dios le respondió:

-“Y tú, ¿me pediste perdón alguna vez?”

Un erro, mucho más frecuente de lo que pensamos, es decidir cosas suplantando a los demás. Por ejemplo, podemos decidir lo que le gusta a una persona o no: “venga, no digas que no te gusta, yo sé que sí”. O lo que tiene que hacer: “tú no sabes ni lo que quieres, hazme caso y haz esto”. O lo que le ofende: “no disimules porque estoy seguro de que te duele, pero quieres hacerte la superwoman”. Todos estos ejemplos sabéis que no se alejan mucho de la realidad. Son cosas que pasan cada día. ¿Verdad que no te gustaría que nadie decidiera lo que tienes que hacer, lo que te gusta o lo que te ofende? Otra cosa es que nos aconsejen o nos sugieran algo. Leer el resto de esta entrada »

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