Hoy, 4 de agosto, es san Juan María Vianney, más conocido como el santo cura de Ars. De hecho hemos terminado en junio el Año sacerdotal en honor al 150 aniversario de su muerte. Y aunque este post está dedicado al próximo domingo XIX, vamos a pedir hoy también por los sacerdotes,  para que no le clavemos de nuevo en la Cruz, para que clavándonos nosotros, El no reciba esas heridas. Vamos a ayudarnos también con la oración. Hace poco leí de un santo que veía al mundo como una boca sedienta de santidad, de gracia de Dios. El Señor se sirve de los sacerdotes para llevar a muchos a la fuente de las aguas. Por eso tu y yo lucharemos por ser un poco mejores estos días.

Mi confianza son tus promesas Señor; y tu has dicho: no os dejaré huérfanos (Jn 14,18), no os dejaré solos. Y el próximo domingo repetirá la escritura:

“No temas, pequeño rebaño, porque vuestro Padre ha tenido a bien daros el reino”… “Tened ceñida la cintura y encendidas las lámparas. Vosotros estad como los que aguardan a que su señor vuelva de la boda, para abrirle apenas venga y llame.”

La lámpara encendida indica a quien se prepara para pasar la noche velando en espera de alguien. El padre Cantalamessa recoge en un Himno de la perla que se remonta a la literatura de Oriente Medio del siglo I o II d.C. y que se nos ha transmitido por el apócrifo Hechos de Tomás, la historia de un joven príncipe enviado por su padre de Oriente (Mesopotamia) a Egipto para recuperar una determinada perla que ha caído en manos de un cruel dragón que la custodia en su cueva. Llegado al lugar, el joven se deja descaminar; se sacia de un alimento se le habían preparado con engaño los habitantes del sitio y que le hace caer en un profundo e inacabable sueño. El padre, alarmado por el prolongamiento de la espera y por el silencio, envía, como mensajera, un águila que lleva una carta escrita de su puño y letra. Cuando el águila sobrevuela al joven, la carta del padre se transforma en un grito que dice: «¡Despiértate, acuérdate de quién eres, recuerda qué has ido a hacer a Egipto y adónde debes regresar!». El príncipe se despierta, recupera el conocimiento, lucha y vence al dragón y, con la perla reconquistada, vuelve al reino donde se ha preparado para él un gran banquete.

Y explica el significado religioso de la parábola. El joven príncipe es el hombre enviado de Oriente a Egipto, esto es, por Dios al mundo; la perla preciosa es su alma inmortal prisionera del pecado y de satanás. Él se deja engañar por los placeres del mundo y se hunde en un tipo de letargo, o sea, en el olvido de sí, de Dios, de su destino eterno, de todo. Le despierta, en este caos, no el beso de un príncipe o de una princesa, sino el grito de un mensajero celestial. Para los cristianos este mensajero enviado por el Padre es Cristo, que grita al hombre, como hace en el Evangelio de hoy, que se despierte, que esté alerta, que recuerde para qué está en el mundo. El grito del Himno de la perla se encuentra casi tal cual en la carta a los Efesios: «Despiértate tú que duermes, y levántate de entre los muertos, y te iluminará Cristo» (Ef 5, 14).

La exhortación: «¡Estad preparados!» recuerda más bien esa actitud de estar alerta, listos, preparados… Significa «estar en orden». Para el propietario de un restaurante o para un comerciante estar preparado no quiere decir vivir y trabajar en permanente estado de ansiedad, como si de un momento a otro pudiera haber una inspección. Significa no tener necesidad de preocuparse del tema porque normalmente se tienen los registros en regla y no se practican por principio fraudes alimentarios. Lo mismo en el plano espiritual. Estar preparados significa vivir de manera que no hay que preocuparse por la muerte. Se cuenta que a la pregunta: «¿Qué harías si supieras que dentro de poco vas a morir?», dirigida a quemarropa a San Luis Gonzaga mientras jugaba con sus compañeros, el santo respondió: «¡Seguiría jugando!». La receta para disfrutar de la misma tranquilidad es vivir en gracia de Dios, sin pendencias graves con Dios o con los hermanos.

¿Quieres ser santo? haz lo que debes y está en lo que haces… Repetía san Josemaría con gran sentido común. Vamos tu y yo a pedirle hoy a santa María: ¡Madre: ayúdanos a vivir como tu Hijo quiere!

Ayer, miércoles 30 de junio, Benedicto XVI su habitual audiencia general la ha dedicado esta vez a a la figura de un sacerdote santo: Giuseppe Cafasso. Una idea que dijo al final animaba a los sacerdotes a dedicar más tiempo al confesonario:

Murió el 23 de junio de 1860, tras una vida ofrecida totalmente al Señor y consumada por el prójimo. Mi Predecesor, el venerable siervo de Dios papa Pío XII, el 9 de abril de 9 1948, lo proclamó patrono de las cárceles italianas y, con la Exhortación apostólica Menti nostrae, el 23 de septiembre de 1950, lo propuso como modelo a los sacerdotes comprometidos en la confesión y en la dirección espiritual.

Queridos hermanos y hermanas, que san Giuseppe Cafasso sea una llamada para todos a intensificar el camino hacia la perfección de la vida cristiana, la santidad; en particular, recuerde a los sacerdotes la importancia de dedicar tiempo al Sacramento de la Reconciliación y a la dirección espiritual, y a todos la atención que debemos tener hacia los más necesitados. Nos ayude la intercesión de la Beata Virgen María, de la que san Giuseppe Cafasso era devotísimo y que llamaba “nuestra querida Madre, nuestro consuelo, nuestra esperanza”.

Cfr. Para leer el texto completo de la audiencia: Leer el resto de esta entrada »

La última cima

Domingo, 30 mayo, 2010

Un vídeo más sobre el año sacerdotal.

A continuación otros dos vídeos muy breves (de un minuto) sobre Pablo: Leer el resto de esta entrada »

Este trailer “El Año Sacerdotal – Especial Informativo” responde a la invitación de Benedicto XVI a redescubrir la importancia del sacerdote. Un viaje apasionante que explora la misión del sacerdote, narra la vocación de Juan Pablo II y la de Benedicto XVI, presenta al patrón de los párrocos, el cura de Ars, explica la ceremonia de ordenación y lleva al espectador desde un seminario internacional en Roma hasta el lugar de la primera Eucaristía, el Cenáculo de Jerusalén.
Un testimonio personal sobre la propia llamada que reúne por primera vez a cardenales como Joseph Zen (China), Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga (Honduras), Julián Herranz (España) y Francis Arinze (Nigeria) para explicar cómo descubrieron su vocación sacerdotal. En la versión completa del Especial Informativo se incluye una entrevista al cardenal Claudio Hummes, prefecto de la Congregación para el Clero y principal organizador del Año Sacerdotal.

El proceso de selección para estudiar en el North American College, el seminario americano de Roma, es como el de cualquier otra universidad. Los estudiantes deben rellenar formularios, enviar cartas de recomendación y dejar una buena impresión en la entrevista personal.

Pero hay un paso crucial. Un test psicológico que evalúa también su madurez sexual. Afirma Father David Songy, Director of Counseling Services, North American College in Rome: “Algunos psicólogos realizan tests que analizan la adicción sexual, especialmente la relacionada con la pornografía. Evalúan si una persona tiene un buen conocimiento de su sexualidad”. El test también analiza si el seminarista fue víctima de abusos durante su infancia y si presenta tendencias homosexuales. Según el sacerdote psicólogo David Songy, el test ayuda a prevenir futuros abusos. El padre Songy dice que si hay alguna información que levante serias sospechas, el estudiante deberá volver a casa. Y algunos lo han hecho.

Pero el test es sólo el comienzo. Los seminaristas también participan en sesiones individuales con directores espirituales y acuden a clases sobre el celibato. Según Songy ésta política ayuda a desarrollar sólidos y buenos sacerdotes. “Enseñamos que el celibato es para el Reino de Dios, es un testimonio de la resurrección de Cristo, al cual amamos y que amamos a la Iglesia como si fuera nuestra esposa”.

El padre Songy está actualmente trabajando para mejorar el proceso de selección de seminaristas. Father David Songy, Director de Counseling Services, North American College in Rome, concluye: “Los test psicológicos no detectan quién abusará de niños. No se puede saber si una persona hará una cosa u otra. No puedo predecirlo, pero puedo decir que este tipo de persona está demasiado centrada en sí misma como para incorporarse a la vida sacerdotal”. Y para el padre Sogny esto puede ser una señal para empezar a dudar de un candidato.

CIUDAD DEL VATICANO, 20 MAR 2010 (VIS).-Ofrecemos a continuación un resumen de la Carta pastoral del Papa a los fieles de Irlanda, que se ha hecho pública esta mañana:

El Papa ha enviado una carta pastoral a todos los católicos de Irlanda para expresar su consternación ante los abusos sexuales de jóvenes por parte de representantes de la Iglesia y por la forma en que fueron afrontados por los obispos y superiores religiosos de Irlanda. Pide que la carta se lea con atención en su totalidad. El Santo Padre habla de su cercanía en la oración a toda la comunidad católica irlandesa en este momento doloroso y sugiere un camino de curación, renovación y reparación.

El Santo Padre pide a los fieles que se acuerden de la roca de la que fueron tallados (cf. Is 51, 1) y, en particular, de la válida contribución que los misioneros irlandeses aportaron a la civilización de Europa y a la propagación del cristianismo en todos los continentes. En los últimos años ha habido muchos desafíos a la fe en Irlanda, debido a un rápido cambio social y a una menor fidelidad a las tradicionales prácticas devotas y sacramentales. Este es el contexto en el que hay que comprender la forma con que la Iglesia ha afrontado el problema de los abusos sexuales de menores.

El problema es consecuencia de muchos factores: una formación moral y espiritual insuficiente en los seminarios y noviciados, una tendencia en la sociedad a privilegiar el clero y otras figuras de autoridad, una preocupación desmedida por el buen nombre de la Iglesia y para evitar escándalos han llevado a la falta de aplicación, cuando era necesario, de las penas canónicas existentes. Sólo examinando cuidadosamente los numerosos elementos que dieron origen a la crisis es posible identificar con precisión sus causas y encontrar los remedios eficaces.

Durante su visita “ad limina” a Roma en 2006, el Papa exhortó a los obispos irlandeses a “establecer la verdad de lo sucedido en el pasado, a tomar todas las medidas necesarias para evitar que se repita otra vez, a garantizar que los principios de justicia son plenamente respetados y, sobre todo, a curar a las víctimas y a todos aquellos que están afectados por estos crímenes atroces“. A partir de entonces, el Papa se encontró con algunas víctimas en más de una ocasión, escuchó sus historias personales, rezó con ellos y por ellos, y está dispuesto a hacerlo de nuevo en el futuro. En febrero de 2010 llamó a los obispos irlandeses para que vinieran a Roma con el fin de examinar con ellos las medidas que estaban adoptando para solucionar el problema, con especial referencia a los procedimientos y protocolos actualmente en vigor dirigidos a garantizar la protección de los niños en los ambientes eclesiales y responder con prontitud y justamente a las denuncias de abusos. En esta carta pastoral, se dirige directamente a una serie de grupos dentro de la comunidad católica de Irlanda, a la luz de la situación que se ha creado.

Dirigiéndose en primer lugar a las víctimas de abusos, el Papa reconoce la terrible traición que han sufrido y les asegura que siente mucho lo que han tenido que soportar. Reconoce que en muchos casos nadie estaba dispuesto a escucharles cuando encontraron el coraje para contar lo que les había sucedido. Comprende cómo se debían sentir los que vivían en internados al no poder escapar de su sufrimiento. Si bien reconoce lo difícil que debe resultar para muchos de ellos perdonar o reconciliarse con la Iglesia, les exhorta a no perder la esperanza. Jesucristo, que fue víctima de sufrimientos injustos, comprende la profundidad de su dolor y la persistente secuela en sus vidas y sus relaciones. A pesar de todo, precisamente las heridas de Cristo, transformadas por su sufrimiento redentor, son los medios por los cuales se destruye el poder del mal y renacemos a la vida y a la esperanza. El Papa insta a las víctimas a buscar en la Iglesia la oportunidad de encontrar a Jesucristo y de hallar la curación y la reconciliación, redescubriendo el infinito amor de Cristo por cada uno de ellos.

En sus palabras a los sacerdotes y religiosos que han abusado de los jóvenes, el Papa recuerda que deben responder ante Dios y ante los tribunales legítimamente constituidos de las acciones pecaminosas y criminales que han cometido. Han traicionado una confianza sagrada y han provocado vergüenza y deshonra a sus hermanos. Se ha causado un gran daño no sólo a las víctimas, sino también a la percepción pública del sacerdocio y de la vida religiosa en Irlanda. Mientras les pide que se sometan a las exigencias de la justicia, les recuerda que no deben desesperar de la misericordia que Dios ofrece incluso a los pecadores más grandes, si se arrepienten de sus acciones, hacen penitencia y piden perdón humildemente.

El Papa anima a los padres a que perseveren en la difícil tarea de educar a los hijos a reconocer que son amados y apreciados y a desarrollar una sana autoestima. Los padres tienen la responsabilidad primordial de educar a las nuevas generaciones en los principios morales que son esenciales para una sociedad civil. El Papa invita a los niños y jóvenes a hallar en la Iglesia una oportunidad para un encuentro vivificante con Cristo, y a no desanimarse por las faltas de algunos sacerdotes y religiosos. Tiene confianza en la contribución de los jóvenes para la renovación de la Iglesia. Exhorta también a los sacerdotes y religiosos a no desanimarse, sino más bien a renovar su dedicación a los respectivos apostolados, trabajando en armonía con sus superiores. De esta manera aportarán nueva vida y dinamismo a la Iglesia en Irlanda a través de sus testimonios vivos de la obra redentora del Señor.

Dirigiéndose a los obispos de Irlanda, el Papa señala los graves errores de juicio y el fracaso de la acción de gobierno de muchos de ellos, porque no aplicaron correctamente los procedimientos canónicos en respuesta a las denuncias de abusos. Aunque a menudo resultara difícil saber cómo hacer frente a situaciones tan complejas, sin embargo hay que resaltar que se cometieron errores graves con la consiguiente pérdida de credibilidad. El Papa les anima a seguir luchando con determinación para poner remedio a los errores del pasado y evitar que se repitan, aplicando plenamente el derecho canónico y cooperando con las autoridades civiles en sus áreas de competencia. También pide a los obispos que se comprometan a ser santos, a dar ejemplo, estimulando a los sacerdotes y a los fieles a cumplir con su papel en la vida y en la misión de la Iglesia.

Por último, el Papa propone algunas medidas concretas para estimular la renovación espiritual de la Iglesia en Irlanda. Pide a todos que ofrezcan su penitencia de los viernes, durante un año, en reparación por los pecados de los abusos que se produjeron. Recomienda recurrir con frecuencia al sacramento de la reconciliación y a la práctica de la adoración eucarística. Anuncia su intención de que se realice una visita apostólica en algunas diócesis, congregaciones religiosas y seminarios, con la participación de la Curia Romana, y propone una misión nacional de los obispos, sacerdotes y religiosos en Irlanda. En este Año Sacerdotal, presenta a la figura de San Juan María Vianney como modelo e intercesor para un ministerio sacerdotal revitalizado en Irlanda. Después de agradecer a todos los que han trabajado duramente para afrontar con firmeza el problema, concluye proponiendo una oración por la Iglesia en Irlanda, para que la usen todos los fieles para invocar la gracia de la curación y de la renovación en este momento de dificultad.

Cfr. Para leer toda la CARTA PASTORAL DEL PAPA A LOS CATOLICOS DE IRLANDA Leer el resto de esta entrada »

Me han enviado este examen de conciencia sacerdotal que propone D. José Ignacio Munilla, obispo de san Sebastián, para este año jubilar sacerdotal. Y como los viernes solemos dedicarlo a este tema, aquí va:

El sacerdote, “oveja” y “pastor” del rebaño de Cristo

En su homilía de inicio de pontificado, Benedicto XVI hizo una breve explicación catequética sobre el “palio”, confeccionado con lana de oveja, con el que se reviste el arzobispo: “El palio indica primeramente que Cristo nos lleva a todos nosotros. Pero, al mismo tiempo, nos invita a llevarnos unos a otros”. Asimismo, el Papa recordaba también que Aquél que nos pide a nosotros, sacerdotes, colaboración en su tarea de pastoreo, es el mismo que comparte de forma misteriosa nuestra propia condición: “El pastor de todos los hombres, el Dios vivo, se ha hecho Él mismo cordero, se ha puesto de la parte de los corderos, de los que son pisoteados y sacrificados”.

Esta doble condición de ser pastores y ovejas del rebaño de Cristo, que tenemos los sacerdotes, es el punto de partida de este breve “examen de conciencia sacerdotal”, que proponemos en el contexto del Año Jubilar Sacerdotal.

Es de suponer que este examen de conciencia para sacerdotes, llegue también a las manos de muchos laicos, consagrados o religiosos… Obviamente, no existe ninguna contraindicación para que puedan servirse de él. ¡No hay secretos entre las distintas vocaciones de vida cristiana! Todos buscamos la santidad; y de la misma manera que para nosotros, los sacerdotes, es muy estimulante ver el esfuerzo que muchos seglares realizan por ser fieles en su vocación, también lo será para los laicos ver que los sacerdotes hacemos lo propio, máxime en este Año Jubilar Sacerdotal. ¡Alguien dijo que el deseo de santidad es contagioso!

Las tentaciones del sacerdote, en cuanto “oveja” del rebaño de Cristo Leer el resto de esta entrada »

Este viernes también queremos dedicarlo al año sacerdotal, y apara ello os proponemos este texto de la Conferencia Episcopal Española. Se trata de un Mensaje a los sacerdotes con motivo del Año Sacerdotal, elaborado por la XCIV Asamblea Plenaria. El objetivo que se pretende queda expuesto claramente en la introducción, cuando dice:

Esperamos que este Año Sacerdotal produzca abundantes frutos en consonancia con los objetivos propuestos por el Papa Benedicto XVI: «Promover el compromiso de renovación interior de todos los sacerdotes, para que su testimonio evangélico en el mundo de hoy sea más intenso e incisivo»; «favorecer la tensión de los sacerdotes hacia la perfección espiritual, de la cual depende sobre todo la eficacia de su ministerio»; «para hacer que se perciba cada vez más la importancia del papel y de la misión del sacerdote en la Iglesia y en la sociedad contemporánea»

Cfr. Para leer el texto completo del Mensaje: Leer el resto de esta entrada »

Ayer, miércoles 10 de febrero, el Papa Benedicto XVI realizó la audiencia general en al aula Pablo VI, que contó esta vez con la asistencia de unos 7.000 fieles provenientes de diversas partes del mundo. La catequesis estuvo dedicada a la figura de san Antonio de Padua. El Papa afirmó que el santo portugués conocía bien los defectos de la naturaleza humana, la tendencia del hombre a caer en el pecado y que por ello exhortaba continuamente:

“a combatir la inclinación del ser humano a la avidez, al orgullo y la impureza y a practicar la virtud de la pobreza y la generosidad”.

El Santo Padre animó a los fieles a practicar la virtud de la pobreza, la generosidad, la humildad, la obediencia, la castidad y la pureza y, siguiendo a san Antonio, invitó a los ricos a acoger en sus casas a los pobres y dijo que las enseñanzas del santo, fallecido en Padua, tienen gran validez en la época actual, marcada por la crisis económica.

“La crisis financiera y los graves desequilibrios económicos empobrecen a no pocas personas y crean condiciones de miseria. En mi encíclica Caritas in Veritate señalé que la economía necesita de una ética para su buen funcionamiento, pero no de una ética cualquiera, sino de una ética amiga de la persona”.

En el marco del año sacerdotal y hablando de san Antonio, el Papa animó a que los sacerdotes y diáconos:

aprendan “del arte de su predicación” actualizando las homilías a sus fieles e invitándoles a que tengan en cuenta para ello “una sólida y sana doctrina y sean incisivos en la comunicación”.

Por último, el Pontífice XVI también se refirió a la oración, como acto de amor, y exhortó a abrir el corazón a Dios y a “hablar de manera coloquial y afectuosa con él, presentarle nuestras necesidades, alabarlo y darle las gracias”.

Cfr. En este enlace os pongo también el mensaje del Papa para esta cuaresma 2010

Un resumen de la audiencia general aquí: Leer el resto de esta entrada »

Año sacerdotal

Viernes, 4 diciembre, 2009

Los viernes lo dedicamos al Año Sacerdotal. El profesor Francisco Varo recuerda en este vídeo que los sacerdotes siempre han estado en los momentos mejores y más importantes de nuestras vidas, haciendo presente a Dios.

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