“Dad y se os dará”: promesa del Señor… ¿Por qué somos tan cortos para dar?

…«El cristiano ha de tener un corazón grande,que reaccione prontamente antelas necesidades ajenas, extendiendo su radiode actuación a esos problemas complejos,que afectan al conjunto de la sociedady que se nos antojan competencia de otrosy no de nosotros mismos». Javier EchevarríaItinerarios de vida cristiana, p. 204 La generosidad es virtud de las almas grandes que encuentran […]

Leer más “Dad y se os dará”: promesa del Señor… ¿Por qué somos tan cortos para dar?

Las dificultades de la vida cotidiana

La vida cotidiana exige cierta dosis de energía para llevar a cabo hasta las tareas más habituales con orden y serenidad, con alegría y paciencia, con perseverancia, generosidad, justicia, prudencia, respeto, responsabilidad, tesón. Cada día ejercemos esta virtud no pocas veces. En una jornada cualquiera se presentan situaciones en las que se precisa un buen […]

Leer más Las dificultades de la vida cotidiana

“La esperanza es el armazón del existir humano en el tiempo” (L. Polo)

«Tengan siempre en el corazón esta certeza: Dios camina a su lado, en ningún momento los abandona. Nunca perdamos la esperanza. Jamás la apaguemos en nuestro corazón». Francisco Homilía, 24-7-2013 La esperanza es la virtud del caminante. Virtud teologal, por una parte, que apunta directamente al Cielo. Virtud humana que nos permite mirar el mundo, […]

Leer más “La esperanza es el armazón del existir humano en el tiempo” (L. Polo)

Cuando falta la cortesía, el respeto y el buen trato, es importante «subir el tono».

La falta de elegancia. El diapasón.  Un filósofo inglés del siglo XVII describe así la elegancia: «es la gracia, la conveniencia en la mirada, en la voz, en las palabras, en los movimientos, en los gestos, en toda la actitud que hace que se triunfe en el mundo y que da tranquilidad, al mismo tiempo […]

Leer más Cuando falta la cortesía, el respeto y el buen trato, es importante «subir el tono».

La elegancia, cauce de expresión de la personalidad y creatividad, es un desafío a la vulgaridad, a la monotonía y a la uniformidad

«La elegancia es cauce de expresión de la personalidad y creatividad de cada uno, en un desafío a la vulgaridad, a la monotonía y a la uniformidad». (Ricardo Yepes Stork La elegancia, algo más que buenas maneras, Nuestro Tiempo, n. 508, p. 110) La elegancia es un estilo atrayente que a todos nos gustaría tener. […]

Leer más La elegancia, cauce de expresión de la personalidad y creatividad, es un desafío a la vulgaridad, a la monotonía y a la uniformidad

Conviene que nos tratemos bien a nosotros mismos, con buen humor y una chispa de optimismo, con palabras amables

Nuestro cerebro, que es un trabajador incansable, tiene la costumbre de decirnos continuamente cosas. Existe en nuestro interior una especie de desdoble del yo: es como si lleváramos dentro otro personaje con el que entablamos diálogo. Este sujeto se dedica, a veces, a decirnos cosas negativas: «siempre te equivocas», «nadie te quiere», «nunca lo conseguirás»… […]

Leer más Conviene que nos tratemos bien a nosotros mismos, con buen humor y una chispa de optimismo, con palabras amables

La discreción lleva a no indagar en las vidas ajenas; reservar la propia intimidad ante extraños y no airear asuntos ajenos

La discreción es una gran virtud… Los secretos verdaderos son para guardarlos. Este es un deber de lealtad y de prudencia. Quienes no guardan un secreto son personas de poco fiar porque traicionan a quienes han confiado en ellos. Lo que se comunica basado en la confianza entre dos personas viene a ser en cierto […]

Leer más La discreción lleva a no indagar en las vidas ajenas; reservar la propia intimidad ante extraños y no airear asuntos ajenos

«El drama del hombre de hoy -como el de todos los tiempos– consiste precisamente en su carácter babélico» (s. Juan Pablo II)

Como en Babel… Cuando los hombres prescinden de Dios, cuando no entienden su propio lenguaje, tampoco se entienden entre ellos. La palabra no se emplea entonces para bendecir; no sirve para proclamar la verdad ni para unir, sino para separar. Señalaba el papa san Juan Pablo II que «el drama del hombre de hoy -como el […]

Leer más «El drama del hombre de hoy -como el de todos los tiempos– consiste precisamente en su carácter babélico» (s. Juan Pablo II)

El respeto a la buena fama y a la reputación de las personas prohíbe todo acto y toda palabra que pueda causarles un daño injusto

La difamación, la calumnia… El respeto a la buena fama y a la reputación de las personas prohíbe todo acto y toda palabra que pueda causarles un daño injusto: «cada uno posee un derecho natural al honor de su nombre, a su reputación y a su respeto». Por eso el que, sin razón, manifiesta los defectos […]

Leer más El respeto a la buena fama y a la reputación de las personas prohíbe todo acto y toda palabra que pueda causarles un daño injusto

El mutismo con frecuencia significa enfado: esta es la forma de demostrarlo

El silencio premeditado… La ausencia de palabras, por ejemplo, encierra muchos significados. El silencio pertinaz en medio de un grupo supone un peso que influye negativamente en todos… A veces se ignora qué le pasa a esta persona; alguien puede pensar que quizá le ha ofendido; no se sabe qué idea tiene sobre el tema que […]

Leer más El mutismo con frecuencia significa enfado: esta es la forma de demostrarlo

La inútil y necia tozudez que lleva discutir por discutir… No insistas

Discutir por discutir. Se tienen a veces diálogos improcedentes, inútiles, conflictivos, que más que unir separan. Y hay personas inclinadas a provocarlos; quien conversa con ellas se encuentra sin más con una polémica imprevista, no deseada… Con estas personas cualquier motivo –idea o palabra– basta para que comience una discordia que puede acabar en altercado. Son […]

Leer más La inútil y necia tozudez que lleva discutir por discutir… No insistas

No es lo mismo decir al hijo: ¡Tienes la habitación hecha una verdadera pocilga!; a decirle: ¿quieres que te ayude a organizar las cosas?

Decir bien las cosas. Ser buenos comunicadores… No en vano, nos dice el Señor que de la abundancia del corazón habla la boca. El hombre bueno del buen tesoro saca cosas buenas… Quien habla desea que su mensaje sea bien recibido. Por esta razón conviene cuidar el modo; no solo elegir las mejores palabras, sino atender […]

Leer más No es lo mismo decir al hijo: ¡Tienes la habitación hecha una verdadera pocilga!; a decirle: ¿quieres que te ayude a organizar las cosas?

El justo equilibrio entre saber escuchar y hablar con oportunidad produce el “milagro” del diálogo.

El diálogo como virtud. El justo equilibrio entre saber escuchar y hablar con oportunidad produce el milagro del diálogo. El diálogo es un milagro de armonía, de respeto y de sinceridad que posibilita la convivencia pacífica. El diálogo requiere en primer lugar una actitud silenciosa de escucha. Las buenas conversaciones nos enriquecen como personas: «Descubro que […]

Leer más El justo equilibrio entre saber escuchar y hablar con oportunidad produce el “milagro” del diálogo.