Ha terminado el Año de la misericordia y…

Hoy termina, 20 de noviembre y Solemnidad de Cristo Rey, el jubileo extraordinario de la misericordia y con él caduca el subtitulo del blog; así que tendrá que cambiar. Pensando en esto, vamos a procurar desde este blog, si os parece bien a los lectores, unirnos al deseo del Papa Francisco de llevar a cabo un mayor esfuerzo evangelizador, fomentando el empeño por transmitir siempre y en todas partes la alegría del Evangelio, con un profundo sentido de misión apostólica. No viene mal recordar lo que decía al respecto san Josemaría: el mejor modo de ser misionero con misión sin llamarse nunca misionero, es vivir santamente y con alegría.

¿Empezamos?

Los ojos del buen ladrón

JES_S_CRUZ_DE_CRISTO_CON_FONDO_ROJO_Y_AMARILLO_Jesus_Cross890CEse momento en que Jesús, agonizante, dice a su compañero de condena hoy estarás conmigo en el paraísosólo tiene dos interpretaciones posibles. Y hay tal distancia entre ellas, que el lector debe, necesariamente, escoger una.

O es el último delirio de dos locos que agonizan, y entonces acudimos a una bufonada, a un rey de burlas coronado de infamia y a un demente que le sigue el juego antes de entregar ambos su último suspiro…

…O somos nosotros los necios, ciegos y alucinados, porque Hijo de Dios está muriendo de Amor en una cruz. En ese caso, ni la crueldad ni la arrogancia de los hombres han podido arrebatarle su imperio. Y es el pecador arrepentido el único capaz de distinguir la grandeza que nosotros hemos cubierto de infamia.

Quien crea la primera interpretación tendrá que explicarnos cómo un loco alucinado y muerto entre ladrones ha partido en dos la Historia. No lo tendrá fácil.

Quienes creemos lo segundo, sin embargo, deberíamos pedirle a ese «buen ladrón» que nos enseñe a vivir y a morir. Porque no tendría sentido ver lo que él vio y no someternos por completo al Rey de reyes entregado por Amor en una cruz. (Autor: José Fernando Rey Ballesteros)

Sabia sencillez

mansedumbre“Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has ocultado estas cosas a los sabios y entendidos, y se las has revelado a la gente sencilla”.

Se aprende más de rodillas, en media hora, con la mirada fija en el Crucifijo y el corazón contrito y sobrecogido, que en cinco años estudiando Teología. Hay que estudiar, hay que formarse… ¡Desde luego! Pero todo cuanto estudies se te desvelará en esa media hora. Sin ella, te creerás que sabes algo. Después de ella, sabrás que todo lo que has aprendido es una centella incrustada en el sol.

Se avanza más en el camino abriéndose de brazos ante el Señor, en un¡Si no soy nada!“, que en todos los propósitos que muchas veces culminan nuestros ratos de oración. Hay que hacer propósitos… ¡Desde luego! Pero no te creas con fuerzas para cumplirlos. Arrodíllate y transforma tus promesas en plegarias.

Se ama más al prójimo cuando uno se sabe pecador, el más pecador de los hombres, que cuando se acerca uno a los demás con mil consejos en la boca. Hay que aconsejar… ¡Bueno, no siempre! Pero, ante las faltas de los demás, recuerda tu pecado y sé comprensivo… ¡por la cuenta que te trae!

Así que no lo olvides, ya lo sabes: sólo de rodillas recibirás el Amor. Para recibir lo más grande hay que hacerse muy pequeño. Cree, y cree como los niños, como la Virgen, quien, hablando por experiencia propia, pudo alabar a ese Dios que “enaltece a los humildes.

La fe

lluviaUna vez todos los aldeanos decidieron orar por lluvia. Se reunieron en la plaza, pero solo un niño llevaba paraguas. Eso es la fe.

En vez de fijarte en lo malo, acostúmbrate a pensar en lo bueno y foméntalo

piensa bienYa dijimos ayer que la crítica evidencia, con frecuencia, el propio fracaso, porque si no hubiéramos fracasado, muy probablemente no hubiera surgido la crítica sobre aquello o la murmuración contra los superiores. Hoy consideramos la conveniencia de recordar nuestros propios defectos antes de tirar la piedra contra los demás; y del esfuerzo de pensar bien para “acertar sobrenaturalmente”: Seguir leyendo “En vez de fijarte en lo malo, acostúmbrate a pensar en lo bueno y foméntalo”

La transparencia de un Corazón limpio

transparencia2.jpgJesús alabó a los limpios de corazón (Mt 5, 8), y les prometió que verían a Dios. Así entendemos que la suciedad del corazón no es sino ceguera para lo sobrenatural. Ensucian el corazón el egoísmo y la lujuria, la envidia, el rencor y la soberbia. En resumen, el corazón se ensucia cuando el «yo», en lugar de permanecer detrás, como quien mira a través de un cristal, se sitúa delante y se convierte en objeto de la mirada. Quien tiene el corazón sucio ríe y llora para sí mismo.

Tu padre y yo, angustiados, te buscábamos. Un corazón inmaculado es transparencia abierta a Dios. La angustia de la Virgen es preludio de la angustia de Cristo en Getsemaní; sufre porque el Amado oculta su rostro. Sus lágrimas son las de Dios. 

Su madre conservaba todo esto en su corazón. Y no había sitio para más. Sólo para lo que Dios le mostraba en la oración y en los acontecimientos de la vida. Ese corazón es un odre lleno de agua pura. Por eso María ve a Dios en Belén, lo ve en la Cruz, y lo contempla para siempre en el cielo. Es la dicha de los corazones limpios.(José-Fernando Rey B)

Piensa si no estarás llevando una vida demasiado fácil y demasiado cómoda

enamoradaA lo mejor has oído aquel chiste del mudo de nacimiento. Iban pasando los años y el muchacho no hablaba. Sus padres lo llevaban de médico en médico, sin resultado, hasta que finalmente dieron el caso por imposible. No encontraban ninguna causa fisiológica de aquel absoluto mutismo.

Cuando la criatura tenía ya treinta y cuatro años, un buen día su madre le puso el café para desayunar, y el chico, con toda naturalidad, se dirigió a ella diciendo:

-Mamá, te olvidaste el azúcar.

-Pero, hijo mío, ¿cómo es que puedes hablar y llevas treinta y cuatro años sin hacerlo?

-Es que hasta ahora todo había estado perfecto -respondió.

Piensa si no estarás llevando una vida demasiado fácil y demasiado cómoda. Platón aseguraba que el exceso de bienes materiales produce delicuescencia en el alma, y Schopenhauer decía que es como el agua salada, que cuanto más se bebe, más sed produce. Seguir leyendo “Piensa si no estarás llevando una vida demasiado fácil y demasiado cómoda”