Los pequeños detalles de cortesía manifiestan el espíritu de Cristo a quienes los reciben

paisaje primavera.jpgSan Pablo aconseja sacrificar pequeños derechos por el bien de los demás. Llega incluso a desear hacerse siervo con el fin de salvar almas para Cristo: Porque siendo libre de todos, me hice siervo de todos para ganar a cuantos más pueda… Me hice débil con los débiles, para ganar a los débiles. Me he hecho todo para todos, para salvar de cualquier manera a algunos.

En tu caso, hacerte siervo implica la privación voluntaria de esos pequeños derechos que te resultan tan placenteros. Quizá signifique permanecer muy atento a las necesidades y deseos de los demás ahorrándoles esfuerzos, aliviando sus cargas, infundiéndoles coraje y nuevas esperanzas, ofreciéndoles aliento con un apretón de manos, o haciéndoles el favor que te piden en el momento más inoportuno. Seguir leyendo “Los pequeños detalles de cortesía manifiestan el espíritu de Cristo a quienes los reciben”

Piensa si no estarás llevando una vida demasiado fácil y demasiado cómoda

enamoradaA lo mejor has oído aquel chiste del mudo de nacimiento. Iban pasando los años y el muchacho no hablaba. Sus padres lo llevaban de médico en médico, sin resultado, hasta que finalmente dieron el caso por imposible. No encontraban ninguna causa fisiológica de aquel absoluto mutismo.

Cuando la criatura tenía ya treinta y cuatro años, un buen día su madre le puso el café para desayunar, y el chico, con toda naturalidad, se dirigió a ella diciendo:

-Mamá, te olvidaste el azúcar.

-Pero, hijo mío, ¿cómo es que puedes hablar y llevas treinta y cuatro años sin hacerlo?

-Es que hasta ahora todo había estado perfecto -respondió.

Piensa si no estarás llevando una vida demasiado fácil y demasiado cómoda. Platón aseguraba que el exceso de bienes materiales produce delicuescencia en el alma, y Schopenhauer decía que es como el agua salada, que cuanto más se bebe, más sed produce. Seguir leyendo “Piensa si no estarás llevando una vida demasiado fácil y demasiado cómoda”

Muchas veces, los agobios por falta de tiempo son más bien agobios por falta de orden

fortalezaLee Iacocca, aquel legendario empresario norteamericano que fue primer ejecutivo de la Ford y que años después lograría un espectacular reflotamiento en la Chrysler, explicaba así su experiencia de varias décadas al frente de grandes multinacionales:

«No puedo menos que asombrarme ante el gran número de personas que, al parecer, no son dueños de su agenda. A lo largo de estos años se me han acercado muchas veces altos ejecutivos de la empresa para confesarme con un mal disimulado orgullo: “Fíjese, el año pasado tuve tal acumulación de trabajo que no pude ni tomarme unas vacaciones”.

»Al escucharles, siempre pienso lo mismo. No me parece que eso deba ser en absoluto motivo de presunción. Tengo que contenerme para no contestarles: “¿Serás iluso? Pretendes hacerme creer que puedes asumir la responsabilidad de un proyecto de ochenta millones de dólares si eres incapaz de encontrar dos semanas al año para pasarlas con tu familia y descansar un poco?”.»

Imprimir un ritmo ordenado a la vida, ser dueños del propio tiempo y de la agenda, tener un claro orden de prioridades en lo que hemos de hacer…, son premisas básicas para la eficacia en cualquier trabajo.

-¿También para educar? Seguir leyendo “Muchas veces, los agobios por falta de tiempo son más bien agobios por falta de orden”

Cuando se vive de veras la caridad, no queda tiempo de buscarse a sí mismo

Platero-Flores1.JPGCuando se vive de veras la caridad, no queda tiempo de buscarse a sí mismo; no hay espacio para la soberbia; ¡no se nos ocurrirán más que ocasiones de servir! (Forja 683)

Pensad en las características de un asno, ahora que van quedando tan pocos. No en el burro viejo y terco, rencoroso, que se venga con una coz traicionera, sino en el pollino joven: las orejas estiradas como antenas, austero en la comida, duro en el trabajo, con el trote decidido y alegre. Hay cientos de animales más hermosos, más hábiles y más crueles. Pero Cristo se fijó en él, para presentarse como rey ante el pueblo que lo aclamaba. Porque Jesús no sabe qué hacer con la astucia calculadora, con la crueldad de corazones fríos, con la hermosura vistosa pero hueca. Nuestro Señor estima la alegría de un corazón mozo, el paso sencillo, la voz sin falsete, los ojos limpios, el oído atento a su palabra de cariño. Así reina en el alma.

Si dejamos que Cristo reine en nuestra alma, no nos convertiremos en dominadores, seremos servidores de todos los hombres. Servicio. ¡Cómo me gusta esta palabra! Servir a mi Rey y, por El, a todos los que han sido redimidos con su sangre. ¡Si los cristianos supiésemos servir! Vamos a confiar al Señor nuestra decisión de aprender a realizar esta tarea de servicio, porque sólo sirviendo podremos conocer y amar a Cristo, y darlo a conocer y lograr que otros más lo amen. (Es Cristo que pasa, 181-182)

 

10 claves del noviazgo para la felicidad del matrimonio

Attractive coupleDesde hace unos años los estudios sociológicos destacan que cada vez se casan menos parejas, se tienen menos hijos y se divorcian más matrimonios. La mayoría de ellos hacen hincapié en la importancia de una buena relación de noviazgo para tartar de llegar a una convivencia futura que ofrezca las máximas garantías. El matrimonio siempre va a suponer un riesgo, pero si nos adentramos en él habiendo hecho bien los deberes, éste se minimiza.

El noviazgo es la etapa en la que encontramos a la persona amada para comprometernos de por vida, y con la que nos vamos a responsabilizar para sacar adelante nuestra familia. La empresa no parece fácil, pero con unas cuantas orientaciones quizás allanemos el camino de nuestras dudas:

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El orgullo del instante se le subió a la cabeza y…

diamante en marUna multitud le rodeaba. El orgullo del instante se le subió a la cabeza. Corrió a su camarote y cogió el diamante. Luego explicó a la gente que ese diamante constituía todos los ahorros de su vida, esto creó aún mayor tensión. Enseguida comenzó a hacer malabarismos con el diamante en la cubierta del barco. Estaba arriesgando más y más. En cierto momento lanzó el diamante muy alto en el aire y la muchedumbre se quedó sin aliento. Sabiendo lo que el diamante significaba, todos le rogaron que no lo hiciera otra vez. Impulsado por la excitación del momento, lanzó el diamante mucho más alto. La multitud de nuevo perdió el aliento y después respiró con alivio cuando recuperó el diamante. Teniendo una total confianza en sí mismo y en su habilidad, dijo a la multitud que lo lanzaría en el aire solo una vez más, pero esta vez subiría tanto que se perdería de vista por un momento. De nuevo le rogaron todos que no lo hiciera. Pero con la confianza de tantos años de experiencia, lanzó el diamante tan alto, tan alto que de hecho desapareció por un momento de la vista de todos. Entonces el diamante volvió a brillar al sol. En ese momento, el barco cabeceó y el diamante cayó al mar y se perdió para siempre.

Igual que el hombre del cuento, cuantas veces hemos hecho y seguimos haciendo malabarismos con nuestras almas. Confiamos presuntuosamente en nosotros mismos y en nuestra capacidad, y en el hecho de que nos hemos salido con la nuestra todas las veces anteriores. Con frecuencia hay personas alrededor que nos ruegan que dejemos de correr riesgos, porque reconocen el valor de nuestra alma. Pero seguimos jugando con ella una vez más… sin saber cuando el barco finalmente cabeceará y perderemos nuestra oportunidad… 

¿Por qué no aprovechar este Año de la Misericordia para hacer el propósito de ser más humildes y evitar las ocasiones de poner nuestra alma en riesgo innecesario? 

Fuente: el diamante

La vida interior consiste en comenzar y recomenzar

humildad de comenzar y recomenzar

Por experiencia personal os consta —y me lo habéis oído repetir con frecuencia, para prevenir desánimos— que la vida interior consiste en comenzar y recomenzar cada día; y advertís en vuestro corazón, como yo en el mío, que necesitamos luchar con continuidad. (Amigos de Dios, 13.)