Paradoja de la ceniza

llama y cenizasParadoja: la ceniza, que es el resultado de un fuego, se vierte sobre nosotros para apagar un fuego.

La ceniza es silencio: las llamas cesaron, cesó el crepitar de la leña, el calor de las brasas también se apagó, y queda la ceniza como testigo mudo de un… silencio.

Hoy, esa ceniza dice al hombre: «¡Silencio!».

Cuando hagas limosna… La limosna es el silencio del ego. Se apaga el egoísmo, deja de importar el yo, y el afán de apoderarse de todo y de todos, el deseo de controlarlo todo y a todos, da lugar a la generosidad, a la entrega y al despojo. He dejado de importar para mí mismo. Cuanto soy y cuanto tengo lo entrego a Dios y a los demás.

Cuando recéis… La oración es silencio del espíritu. Preocupaciones, urgencias, problemas personales, y todo el griterío que llena la mente del hombre se apaga al caer la ceniza, y en el silencio se escucha a Dios.

Cuando ayunéis… El ayuno es el silencio de la carne. Tantos placeres, tanta comida, tanta bebida, tanto recreo para los ojos, nos tiene abotargados. El ayuno hará callar todo ese alboroto de sensaciones, y nos hará sentir hambre de Dios.

Tiene algo de misterioso el “abrirse” del alma


abrir-las-puertas-del-almaTiene algo de misterioso el “abrirse” del alma: 

“Se abre el alma a quien se quiere, al amigo íntimo, al hermano. Y se abre el alma, para recibir, cuando menos, interés, comprensión, afecto”. (Javier Echevarría en “Getsemaní”, pg. 72)

Dar consejo al que lo necesite. Una gran obra de misericordia. Pero para lograr un diálogo sincero, un importante elemento requerido y algo olvidado es la confianza total en el que escucha, y  que presupone en éste: total lealtad y discreción absoluta. Generalmente también es necesario un periodo más o menos largo de trato y conocimiento mutuo que puede ir creciendo escalonadamente. Conforme crece la intimidad en el trato y se percibe la sinceridad e interés en el que escucha es más fácil abrirse y pedir consejo. Por eso, otro elemento clave es la perseverancia en el trato, de una manera u otra (cartas, citas, paseos, llamadas…). Seguir leyendo “Tiene algo de misterioso el “abrirse” del alma”

Navidad: el camino hacia la última y eterna epifanía

Oro, incienso y mirra… Fe, pureza y vocación.

Yo quisiera, Señor, recibiros con aquella pureza, humildad y devoción con que os recibió vuestra Santísima Madre, con el espíritu y fervor de los Santos Ella nos dio el Cuerpo de Jesús y Ella nos da a Cristo en la Eucaristía. Sus manos recibieron el oro, el incienso y la mirra que los Magos ofrecieron a Jesús. En sus manos se purifican nuestras ofrendas y también nuestras miserias. Da brillo al oro de nuestra fe, enciende con su amor materno el incienso de nuestra pureza y llena de aroma la mirra de nuestra entrega. Santa María mantiene vivo el fuego de nuestra fidelidad y de nuestro apostolado. Con ella daremos luz y calor. Seremos lámparas de fe, de caridad ardiente, luz divina que alumbra el camino hacia Belén.

Vamos hacia esa última y eterna epifanía divina, la última revelación que describe el último libro del Nuevo Testamento…  [Cfr. Ap 22, 1-5].

Mientras tanto, el fulgor divino se propaga como un incendio, de corazón a corazón: fuego apostólico que se alimenta de la fidelidad diaria, con la humildad que persevera en la fe, con el Pan que hace más firme la pureza, con la vocación fortalecida en la Palabra, en la oración.

Oro, incienso y mirra. Fe, pureza y camino: tres puntos intangibles que cada semana consideramos con el Señor y que nos gusta comentar cuando queremos acudir a la ayuda de la dirección espiritual. Así recomenzamos, cada día, cada semana, preparando nuestra ofrenda para la Epifanía de todos los días .

Fuente: Guillaume Derville

Cambio de agujas: Mario Joseph, imán converso católico

Como imán, Mario Joseph conocía bien el Corán y las enseñanzas de la religión islámica. Fue el Corán, precisamente, lo que le llevó al conocimiento de Jesucristo y a la verdad de la fe católica. Pero su conversión no fue fácil y ha supuesto su persecución y otros grandes sufrimientos. ¿Cómo consiguió su intenso amor a la Iglesia, a la cruz y al cielo? Él mismo lo cuenta en este impactante testimonio de Cambio de agujas.

Artículos sobre el SÍNODO DE LA FAMILIA 2015

Listado de algunos de los mejores artículos que he encontrado sobre el reciente Sínodo de la Familia:

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Nunc coepi! ¡Ahora comienzo!

sonrisaSegún el Diccionario el optimismo es la “propensión a ver y juzgar las cosas en su aspecto más favorable“. Pero la realidad es la que es -decimos-, y que pensemos bien o mal de ella no la va a cambiar… Pero no es verdad, porque todos sabemos que una actitud positiva frente a un problema ayudará más a su solución, ya que al abordarlo actuaremos con mayor convicción si pensamos que tiene solución. Sin darnos cuenta la visión positiva nos pone del lado de la solución y no del lado del problema. Seguir leyendo “Nunc coepi! ¡Ahora comienzo!”

La Misa: La reverencia ante el altar y su veneración con un beso

¿Qué tal si dedicamos algunas entradas a la santa Misa y al modo de participar en ella? Vamos a empezar con los primeros gestos que realiza el sacerdote y que pueden pasar inadvertidos a los asistentes. Se trata de la reverencia ante el altar y su veneración con un beso; ambos gestos tienen un sentido e intención muy definida.

beso papaEl altar sobre el que se celebra el sacrificio está presidido por el crucifijo, y éste es un elemento necesario del que no se debe –ni puede– prescindir, pues si lo que va a tener lugar allí en aquel momento es el sacrificio incruento de la Cruz, es lógico que lo presida este símbolo. La inclinación del sacerdote ante la Cruz al llegar al altar es como un inicial y primer acto de adoración, como una manifestación de la reverencia con que se debe iniciar la acción litúrgica más importante de la Iglesia. Seguir leyendo “La Misa: La reverencia ante el altar y su veneración con un beso”