CANTO

Canto de Miguel D’Ors

QUÉ canto ese que viene del fondo de los robles,
tan encendido y puro, tan punzante
en el alma; paisano de lo eterno
como el que San Virila oyó una vez
en los bosques de Leyre, en un minuto
que concentró tres siglos.

¿Qué garganta
regala al Universo, esta mañana
del año 2012, desde el Monte da Tomba,
este torrente de belleza, esta
melodia dorada y de líneas redondas,
líquidas, imposible de enjaular en palabras?
Mirlo, jilguero, ruiseñor? -Anónimo;
y seguro que no le importa nada:
él solo quiere ser canción; entrega
todo su ser a este caudal de música,
sin preguntarse para quién, cumpliendo
sin tristeza ni gozo
su cometido en este momento este bosque,
momento del que yo también soy parte,
con mi silencio y mi deslumbramiento.

Este minuto de oro
no lo repetirá ningún youtube;
no quedará de él ninguna grabación
-ni siquiera un apaño con recursos caseros-;
tan solo el testimonio incapaz de estos versos;
pero está en mí -ejemplar único, irrepetible,
secreto- como un hondo tesoro de belleza,
y seguro que en mí hay algo que ahora mismo
es un poco mejor por ese canto.

28/29-/V-2012

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s