Dios no habla, pero todo habla de Dios.

Dos bonitas anécdotas de san Juan Pablo II

Descubrir al que sufre

Edith Zirer es judía y en 1995, cuando contaba este relato, tenía 66 años. En 1945 fue liberada por los soldados rusos después de pasar tres años en campos de concentración y haber perdido a su familia. Dos días después llegó a una pequeña estación ferroviaria. “Me eché en un rincón de una gran sala donde había docenas de prófugos. Wojtyla me vio. Vino con una gran taza de te, la primera taza caliente que probaba en unas semanas. Después me trajo un bocadillo de queso. No quería comer, pero me forzó levemente a hacerlo. Luego me dijo que tenía que caminar para poder subir al tren. Lo intenté, pero caí al suelo. Entonces me tomó en sus brazos y me llevó durante mucho tiempo, kilómetros, a cuestas, mientras caía la nieve. Recuerdo su chaqueta marrón y su voz tranquila que me contaba la muerte de sus padres, de su hermano, y me decía que él también sufría, pero que era necesario no dejarse vencer por el dolor y combatir para vivir con esperanza. Su nombre se me quedó grabado para siempre”. Tomado de Miguel Angel Velasco, “Juan Pablo II, ese desconocido”, p.20.

Convertido por una frase:

París. Parque de los Príncipes. Un universitario logra acercarse al Papa y le grita: “Santo Padre, soy ateo, ¡ayúdeme!”. El Papa se le acercó. Hablaron a solas unos instantes. De regreso a Roma, Juan Pablo II recordó a ese chico y le dijo a don Estanislao: “Pienso que quizá podía haberle ayudado mejor. Quizá todavía se puede hacer algo por él”. Escribieron a París. La respuesta fue algo así como “lo intentaremos pero va a ser más difícil que encontrar una aguja en un pajar”. Sin embargo, al final se localizó al muchacho y le dijeron: “El Papa quiere que sepas que reza diariamente por ti y está preocupado porque quizá no resolvió tu problema”. Aquel muchacho explicó que al salir de allí fue a una librería y compró un Nuevo Testamento, como el Papa le había dicho…, “y nada más abrirlo, encontré la respuesta que buscaba. Díganselo al Papa. Ya me preparo para mi bautismo”. Tomado de Miguel Angel Velasco, “Juan Pablo II, ese desconocido”, p.56.

Acerca de estas dos anécdotas de un hombre santo, porque supo escuchar la voz de Dios y encontró así el sentido de su vida, aquello para lo que había sido creado, os dejo con la historia de un pensador ruso que pasaba por una etapa de cierta crisis interior y decidió ir a descansar unos días a un monasterio. Allí le asignaron una habitación que tenía en la puerta un pequeño letrero en el que estaba escrito su nombre. Por la noche, no lograba conciliar el sueño y decidió dar un paseo por el imponente claustro. A su vuelta, se encontró con que no había suficiente luz en el pasillo para leer el nombre que figuraba en la puerta de cada dormitorio.

Fue recorriendo el claustro y todas las puertas le parecían iguales. Por no despertar a los monjes, pasó la noche dando vueltas por el enorme y oscuro corredor. Con la primera luz del amanecer distinguió al fin cuál era la puerta de su habitación, por delante de la cual había pasado tantas veces, sin reconocerla.

Aquel hombre pensó que todo su deambular de aquella noche era una figura de lo que a los hombres nos sucede con frecuencia en nuestra vida. Pasamos muchas veces por delante de la puerta que conduce al camino que estamos llamados, pero nos falta luz para verlo.

Saber cuál es nuestra misión en la vida es la cuestión más importante que debemos plantearnos cada uno, y que podemos plantear a quienes queremos ayudar a vivir con acierto. La vocación es el encuentro con la verdad sobre uno mismo. Un encuentro que proporciona una inspiración básica en la vida, de la que nace el compromiso, el cometido principal que cada persona tiene, y que quien es creyente percibe como los planes de Dios para él. La vocación incluye todo aquello que una persona se ve llamada a hacer, lo que da sentido a su vida.

3 comentarios sobre “Dios no habla, pero todo habla de Dios.

  1. Cómo descubrir tu propósito de vida en los próximos 10 minutos

    “Todo lo que se crea, solventa algún problema”

    Tus ojos ven, tus oídos oyen, tu nariz huele. Los médicos resuelven problemas médicos, los abogados resuelven los problemas legales. Tu camisa te mantiene caliente, tu reloj te indica el tiempo. Los aviones te permiten desplazarte más rápido…Todo lo creado resuelve un problema.

    Y todos hemos nacido con la habilidad de resolver cierto tipo de problemas. Encontrar esta habilidad te acerca a tu propósito de vida. A aquello que tú puedes aportar y contribuir en este mundo.

    El ser humano es creativo por naturaleza y necesita de los contrastes (comúnmente llamados “problemas”) para activar esta creatividad. Por eso se dice que tras todo problema se esconde una oportunidad. Y yo añadiría, más de una. 🙂 Gracias a los contrastes, a las cosas que no nos gustan, se activa nuestro ingenio para transformarlas en cosas que nos gusten; en soluciones a problemas. La evolución de la humanidad es un contínuo ejemplo de ello. Cualquier cosa que veamos a nuestro alrededor creada por el hombre, antes fue sólo una idea nacida con la intención de solventar un problema. Sin entrar a juzgar si lo creado solucionó o empeoró la situación en particular, según nuestro punto de vista subjetivo.

    ¿Y cómo puedo conocer el problema con el que yo nací con habilidades para resolver?

    Te animo a tomar lápiz y papel y anotar las respuestas a las siguientes preguntas. No importa si no conoces las respuestas de todas ellas; contesta lo mejor que sepas en este momento.

    Las respuestas a estas preguntas son señales que te indican el camino hacia tu propósito de vida.

    Bueno, allá van algunas preguntas que te ayudarán a encontrar tu propósito de vida:

    1. ¿Qué te encanta hacer?

    Tu Propósito está directamente relacionado con lo que te gusta. Las personas con propósito en el mundo pasan su tiempo haciendo lo que aman. Steve Jobs amaba las computadoras, a Oprah le encanta ayudar, y Edison amaba inventar. ¿Qué te gusta?

    ¿Es la lectura, la escritura, practicar deportes, canto, pintura, negocios, ventas, hablar, escuchar, cocinar, arreglar las cosas rotas?. Cualquier cosa que ames hacer, está directamente relacionado con tu Propósito.

    Sea lo que sea que ames hacer, escríbelo. Puedes comenzar la frase poniendo “Amo/Me encanta…(hacer esto o aquello)

    2. ¿Qué es lo que más disfrutabas hacer cuando eras pequeño/a?

    Tu Propósito está directamente relacionado con lo que te gusta. Las personas con propósito en el mundo pasan su tiempo haciendo lo que aman. Steve Jobs amaba las computadoras, a Oprah le encanta ayudar, y Edison amaba inventar. ¿Qué te gusta?

    3. ¿Qué haces en tu tiempo libre?

    Hagas lo que hagas en tu tiempo libre es un signo de tu Propósito. Si te gusta pintar en tu tiempo libre, entonces eso es una señal. Si te gusta cocinar, entonces eso es una señal, si te encanta hablar, entonces eso es una señal. Sigue las indicaciones.

    ¿Qué haces en tu tiempo libre? ¿Qué te gustaría hacer si tuvieras más tiempo libre? ¿Enseñarías danza a una clase o un curso de negocios?

    4. ¿De qué te das cuenta?

    Un vendedor de anuncios se da cuenta cuando un anuncio no vende, una peluquera nota el pelo fuera de lugar, un diseñador se da cuenta de un mal cosido, un mecánico escucha algo mal en su coche, un cantante se da cuenta si alguien desafina, un orador se percata de un discurso pobre…

    ¿De qué te das cuenta tú fácilmente?

    ¿Qué te llama la atención cuando algo no funciona correctamente?

    Sea lo que sea, anótalo.

    5. ¿Sobre qué te encanta aprender?; ¿sobre qué te gusta hablar?;¿qué harías gratuitamente?

    Es cocinar, los deportes, enseñar,…anota tus respuestas.

    .

    6. Si pudiera ver tu librería; ¿qué libros encontraría en ella?

    Si encontrara 100 libros sobre derecho, quizás esa es tu pasión. Si encontrara 200 libros sobre educación infantil o coches o jardinería o música,…entonces probablemente deberías dedicarte a algo relacionado con ello.

    7. ¿Qué despierta tu creatividad?

    ¿Es la pintura, el diseño, la construcción, hablar, las ventas,…?

    ¿Qué despierta tu creatividad, ¿tienes ideas para recetas de cocina nueva, o un nuevo sitio web creativo sobre automóviles?

    ¿Qué te resulta fácil?

    Anota de nuevo tus respuestas.

    8. ¿Qué cosas halaga de ti la gente?

    ¿Qué le gusta de ti a la gente? Si a nadie le gusta tu cocina, entonces probablemente no serás un buen chef.

    ¿La gente halaga tu escritura, o tu canto, o tu sorprendente capacidad para vender? Una vez más, esta es una señal de tu propósito.

    9. ¿Qué harías si supieras que no puedes fallar?

    ¿Deseas iniciar un salón de belleza, crear un curso, iniciar tu propio negocio? ¿Qué harías si el éxito estuviese garantizado? Esto también sería una señal.

    .
    Ahora, tómate un tiempo para revisar tus respuestas a estas preguntas: ¿qué hay de común en ellas?.

    Ahora, haz una lluvia de ideas sin analizar en demasía: escribe todo lo que se te ocurra sobre lo que una persona con esas habilidades podría dedicarse profesionalmente. Por ejemplo, si te gusta el canto: estrella de rock, profesor de canto, cantante de animación infantil, cantar en un coro profesional,…Si te gustan los coches: mecánico, diseñador industrial automovilístico, piloto de fórmula 1, vendedor de automóviles, etc…

    De todo lo que escribas, finalmente, échale un vistazo general y marca con un círculo aquella actividad que más resuena contigo. Aquella que te podrías ver fácilmente haciendo el resto de tu vida. Aquella de la que te arrepentirías no haber intentado. Puede que quieras marcar más de una porque te resuenen con la misma intensidad. Está bien igualmente. Incluso, puedes tratar de combinar, unir las dos pasiones de manera original, creando, -quién sabe-, una combinación poco común y genuina. 😉

    ¡Felicidades!, si no lo habías hecho antes ya, acabas de descubrir tu propósito de vida!. 🙂

    ¿Te ha resultado útil?.

    ¡Feliz díaaaaaaaaa!

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  2. El fracaso no significa que soy un fracasado; significa que todavía no he triunfado.

    El fracaso no significa que no he logrado nada; significa que he aprendido algo.

    El fracaso no significa que he sido un tonto; significa que tuve suficiente fe para experimentar.

    El fracaso no significa que he sido desgraciado; significa que me atreví a probar.

    El fracaso no significa que no lo tengo; significa que lo tengo de una manera diferente.

    El fracaso no significa que soy inferior; significa que no soy perfecto.

    El fracaso no significa que he desperdiciado mi tiempo; significa que tengo una excusa para comenzar otra vez.

    El fracaso no significa que debo darme por vencido; significa que debo tratar con más ahínco.

    El fracaso no significa que nunca lo haré; significa que necesito más paciencia.

    El fracaso no significa que me has abandonado; significa que debes tener una mejor idea para mí.

    Tomado del libro: Actitud de Vencedor. John Maxwell

    Fracaso es una nueva oportunidad para pensar, recomenzar y valorar. Todos los que alguna vez lograron algo, primero tuvieron una cadena de fracasos. Que este día nada te haga retroceder y recuerda en Cristo somos más que vencedores.

    Un abrazo muy grande para cada una. Os quiero y pido para que veais la Luz.

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  3. “¡Insiste! Nada en el mundo puede sustituir a la perseverancia. El talento no lo hará; nada es más común que el hombre fracasado con talento. El genio no lo hará; los genios sin recompensa es casi un proverbio. La educación no lo hará; el mundo está lleno de vagos educados.” Calvin Coolidge

    La perseverancia es una de las cualidades de las personas que han logrado éxito. La mayoría de las personas no alcanzan sus sueños porque se rinden antes de llegar a la meta. Muchos dicen que no tienen las habilidades o el talento, otros que no tienen los recursos ni la preparación necesaria para completar lo que iniciaron.

    ¿Eres de las que se rinden o de las que perseveran?

    Perseverar es cuando se tiene la permanencia constante a pesar de circunstancias difíciles y los obstáculos que se pueden presentar en el camino. Es una palabra de origen griego Proskarteresis que significa constancia, persistencia y Proskartereo , atender constantemente, continuar sin desvíos, adherirse firmemente, agarrarse bien.

    Creo que la mayoría han escuchado o leído historia de hombres y mujeres que perseveraron sin importar las dificultades que se presentaron. De estos tiempos tenemos personas como Steve Jobs, fallecido recientemente, que en una oportunidad fue votado de la compañía que el mismo había creado. Sin embargo, nunca se rindió y con determinación pudo volver para dejarnos un gran cambio en esta era tecnológica.

    La perseverancia es una cualidad que se aprende a desarrollar, no viene de forma automática, ni se compra ni se vende en una tienda. Se consigue en medio de frustraciones, aun cuando las cosas no salgan como las hemos planeado.

    La perseverancia se consigue no en los momentos fáciles sino en los difíciles. Debes estar convencido o convencida de que es el camino correcto. Aunque muchas de mis ideas no le agraden a la mayoría, debo estar dispuesta a asumir riesgos.

    La perseverancia se consigue con fe, recuerda lo que dice el autor de los Hebreos “La fe es la confianza de que en verdad sucederá lo que esperamos; es lo que nos da la certeza de las cosas que no podemos ver”

    La perseverancia significa encontrar soluciones que te llevaran a la meta.

    “No son los golpes ni las caídas las que hacen fracasar al hombre; sino su falta de voluntad para levantarse y seguir adelante.” Anónimo

    ¿Cuáles son los desafíos que estás enfrentando?

    ¿Estás insistiendo en tus sueños?

    ¿Piensas que no puedes lograr la vida que te gustaría? Comenzamos un nuevo año y todos tienen buenos deseos, todos quieren lograr cosas, arrancan con buen pie en enero pero al llegar febrero se le has acabado la energía para culminar y entran en un estado de inercia, y terminan haciendo nada. Si quieres lograr una vida extraordinaria no permitas que la inercia te atrape, y persevera en lo que te has propuesto.

    No te pongas excusas, no te limites, no dejes que las circunstancias te dominen, no temas fallar, asume riesgos, asegúrate de tener tu propósito claro y definido. Particularmente es lo que a mí me ha ayudado en lo que he comenzado y es la marca de los ganadores.

    “Yo he errado más de 9000 tiros en mi carrera. Yo he perdido casi 300 juegos. En 26 ocasiones tuve en mis manos el tiro que definía el partido…y lo perdí. He fallado una y otra y otra vez a lo largo de mi vida y esa es la clave por la que tuve éxito…” Michael Jordan

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