“La abolición del hombre” de C. S. Lewis

Empezamos una serie de entradas sobre otra obra clave de nuestro tiempo. En La abolición del hombre del escritor británico C.S. Lewis (1898-1963) ofrece un lúcido análisis sobre la condición moral del hombre. Frente al subjetivismo ya dominante en la sociedad de su tiempo, Lewis defiende la existencia de un orden moral objetivo. Y, al hacerlo, recurre a mostrar lo que, por convención, denomina Tao, “y que otros llaman Ley Natural o Moral Tradicional o Principios Básicos de la Razón Práctica o Fundamentos Últimos”.

Lewis muestra que los innovadores sociales que rechazan la ley natural no merecen credibilidad, pues se basan en una selección arbitraria de valores. Sus propuestas ideológicas son en realidad “aspectos del propio Tao tergiversados y sacados de contexto”. En un apéndice, Lewis recoge preceptos morales tomados de distintas culturas y tradiciones que muestran un sustancial acuerdo en el modo de entender las exigencias del Tao.

Lewis no se opone a los logros científicos ni al progreso moral. Pero advierte del peligro que supone eliminar los valores incondicionados -el Tao, la ley natural- ya sea en nombre de la ciencia, del subjetivismo o del relativismo moral. Pues en ese caso, la conquista de la naturaleza por parte del hombre se revela, en último término, “como un poder ejercido por algunos hombres sobre otros con la Naturaleza como instrumento”.

Espero que disfruteis las entradas que iré poniendo, como de costumbre, los miércoles.

Un comentario sobre ““La abolición del hombre” de C. S. Lewis

  1. Está dedicado a desarrollar la idea de que «una creencia dogmática en un valor objetivo es necesaria a la misma idea de una norma que no se convierta en tiranía, y de una obediencia que no se convierta en esclavitud». Para llegar a esto Lewis explica cómo el esfuerzo mágico serio y el esfuerzo científico serio fueron gemelos: nacieron a la vez y del mismo impulso en los siglos XVI y XVII. Indica cómo «hay algo que une la magia con la ciencia aplicada y separa a ambas de la “sabiduría” de las épocas anteriores. Para los sabios de antaño, el principal problema era cómo conformar el alma a la realidad, y la solución había sido el conocimiento, la autodisciplina y la virtud. El problema para la magia y la ciencia aplicada es cómo someter la realidad a los deseos de los hombres», y la solución que proponen es una técnica en cuya práctica «están dispuestas a hacer cosas que hasta entonces eran indecentes e impías, como desenterrar y mutilar a los muertos». Por eso dice a los científicos que «sería necesaria una reconsideración, y algo así como un arrepentimiento», pues el camino que la humanidad lleva, de «la conquista de la Naturaleza por el Hombre, si se realizan los sueños de algunos planificadores científicos, significa el dominio de unos cientos de hombres sobre billones de hombres». Pues la cuestión es que, tal como están planteadas las cosas, «cada nuevo poder ganado por el hombre es también un poder sobre el hombre». Por este camino, «cuando todo el que dice “es bueno” es menospreciado, prevalece el que dice “yo quiero”». Es decir: los «Condicionadores» o «Manipuladores», los que desean dar a la humanidad la forma que se les antoje, los que desean controlar los valores y no obedecerlos, sabrán cómo formar las conciencias y decidirán qué tipo de conciencias desean producir. La consecuencia es que sus súbditos no serán necesariamente hombres infelices sino que, simplemente, no serán hombres sino artefactos: «la última conquista del Hombre resultará ser la abolición del Hombre».

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s