La venganza del profesor [humor]

humorCuatro amigos universitarios se fueron de juerga un fin de semana antes de los exámenes finales. Se lo pasaron bomba. Después de tanta fiesta, durmieron la mona todo el domingo y no volvieron a casa hasta el lunes por la mañana.

Como no habían podido estudiar, en lugar de entrar al examen final, decidieron que, cuando acabara el examen hablarían con el profesor y le explicarían la razón por la cual no habían acudido.

Le dijeron que habían ido de viaje el fin de semana y planeaban regresar para estudiar pero desafortunadamente tuvieron un reventón en el coche… No tenían herramientas y nadie les había querido ayudar. Como resultado de la aventura no llegaron a tiempo al examen.

El profesor pensó durante un rato qué hacer y acordó hacerles el examen al día siguiente.

Los cuatro amigos estaban eufóricos. Estudiaron toda la noche y se presentaron al examen a la mañana siguiente.

El profesor les puso en aulas separadas y le entregó a cada uno su examen. Vieron el primer problema, valía 4 puntos y era muy fácil. ¡De coña! pensó cada uno de ellos en su clase separada. ¡Esto está chupao! Todos terminaron el problema y giraron el papel; en la segunda página solo había una pregunta:
Por 6 puntos: ¿Qué rueda exactamente fue la que reventó?

9 comentarios sobre “La venganza del profesor [humor]

  1. Buenísimo. Aquí van mas…….

    ¿Quién no se ha fascinado alguna vez con la capacidad de los más pequeños de salir por el camino más imprevisto en las respuestas a un problema? ¿Por pensar de una manera radicalmente distinta, pero no equivocada, lo que los adultos razonamos por unos atajos que hemos ido asentando con el tiempo?
    Sí, los niños y jóvenes son los reyes del pensamiento lateral, y eso mismo demuestra un reciente hilo en Reddit en el que los usuarios recopilaban las mejores respuestas a exámenes y pruebas de todo tipo que habían vivido de primera mano. Hemos recogido sus mejores intervenciones, traduciéndolas al público hispanoparlante, porque estos accidentes académicos eran demasiado maravillosos como para no hacerlo.

    1. Es la hora de la venganza

    Un maestro había terminado de impartir el tema de la Segunda Guerra Mundial y lo coronó con un examen. Una de las preguntas finales era sobre los campos de internamiento para japoneses y preguntaba si los japoneses-americanos llegaron a recibir algún desagravio, y de ser así, cuales.

    La respuesta era que sí, ya que a finales de los 80 las víctimas aún vivas recibieron 20.000 dólares. Pero mientras los estudiantes hacían el examen, uno le preguntó “Sr. K, ¿qué son desagravios?”. El profesor estaba un poco ocupado con otros asuntos así que le dijo que la pregunta hacía referencia a “que si se lo devolvieron de alguna forma”. El estudiante asintió y empezó a escribir.

    La semana siguiente el profe llegó al resultado de este chico. En su respuesta había escrito: “Los japoneses recibieron desagravios en la forma de los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki”. Como el profesor entendió que la culpa había sido suya, le dio medio punto y una explicación después de la siguiente clase.

    2. Políticamente (y técnicamente) correcto

    Pregunta para niños de primaria que practican la tabla del dos:

    “John vive en su casa con su madre, su padre, su hermano y su abuelo. ¿Cuantas manos en total tiene la gente de la casa de John entre todos?”

    La respuesta que estaba buscando el maestro era, claro, 10. Quería que los estudiantes escribiesen 2×5=10. Un jovenzuelo escribió lo siguiente: “Faltan datos. No sabemos si alguien de la familia había perdido una mano”. El niño más preciso en su respuesta de toda la clase.

    3. Josemi dibuja cosas

    En una prueba de física, se le pidió a los alumnos que dibujaran un diagrama de rayos. El compañero de clase del chico que cuenta la historia se equivocó y dibujó una raya auténtica, el pez, con etiquetas.

    Lo mismo le ha ocurrido a otros lectores del foro. En un examen de química de primero les dijeron que, para la siguiente pregunta, “dibujar una tabla os puede ayudar”. ¿Qué hizo el joven? Dibujar una mesa (en inglés table=tabla/mesa) con sus cuatro patas, su tablero rectangular e incluso un ligero sombreado. “Mientras la dibujaba se me vino a la cabeza la respuesta a la pregunta, así que escribí una nota al lado de mi mesa ‘¡Tenía razón, sí que ayuda!’ seguido de los cálculos y la solución. Conseguí un punto extra por la mesa, un 21 sobre 20”.

    4. El problema de la multirespuesta

    Después de que una clase de adolescentes terminara de leer De ratones y hombres, la profesora de literatura planteó lo siguiente: La respuesta es Curley. ¿Cual es la pregunta? Buscaba algo del tipo “¿Quién ataca a Lennie?” o “¿Quién es el hijo del jefe?”, cualquier solución en la que la respuesta fuese Curley.

    Un chico levantó la mano, y devanándose los sesos dice “Es… ¿Quién es Curley?”

    5. La solución final

    Profesora de ciencias naturales de primaria. Tema de actualidad, el virus zika. Pregunta razonada: pon un ejemplo teórico de solución al problema de los mosquitos que trasmiten enfermedades a los humanos. Un listillo responde: “Si matamos a todas las personas los mosquitos no podrán trasmitirles enfermedades y se acabará el problema”.

    6. Profesores no nerds, profesores mediocres.

    Estamos seguros de que en esta anécdota, el profesor no había jugado al rol… y el alumno sí lo había hecho. “Si tiramos un dado, ¿cuáles son las posibilidades de que salgan las caras 1, 2 o 3?”. Respuesta que los jugadores sabrán era totalmente correcta: “Depende de cuántas caras tenga el dado, igual tiene 4, 6, 8, 20…”. ¿Y qué pasó en verdad? Le pusieron un 0 porque “como todo el mundo sabe, los dados sólo tienen 6 caras”.

    7. Niños en el túnel de la precisión

    ¿Qué pasa cuando le dices a los alumnos de primaria en un ejercicio en la primera hoja del examen que señalen con un círculo todos los números impares?

    Que siempre habrá alguno que también rodee el número de la página, en la esquina derecha inferior.

    8. Matemáticas no es economía

    Matemáticas nivel universitario. Probabilidad. La pregunta describía un juego de azar y las ganancias de cada posible resultado. La prueba preguntaba: “¿Cuál es un precio justo que le cobrarías a tu amigo por jugar a este juego?”. El estudiante calculó cuidadosamente que las ganancias de su amigo serían de media 1,20 dólares. Así que escribió en su hoja: “por lo tanto, el precio que le cobraría a mi amigo por jugar son 2 dólares, porque quiero obtener beneficios”. Nadie tuvo nada que objetar.

    Otro usuario estuvo una vez presente en un curioso concurso de deletreo. Las normas del torneo dejaban claro que los participantes tenían permitido hacer preguntas del tipo “¿puede repetir la pregunta?” o “¿puede utilizar la palabra en una oración?”.

    Después de que le asignaran la palabra a deletrear, uno de los niños preguntó al juez si podía deletrear él mismo la palabra, y el juez en un acto reflejo la deletreó. Al momento los organizadores se dieron cuenta del error y le preguntaron una palabra diferente en su lugar. Fue una gran estrategia. Lo más seguro es que el chico no conociera el deletreo de esa palabra, así que ganó una nueva oportunidad de responder sobre una palabra que sí conociera.

    10. La importancia de las palabras

    Típica clase de físicas. Dos objetos con diferente masa y velocidad chocan y se separan viajando a menor velocidad. Pregunta a la clase: ¿cuánta energía se ha destruido en el choque?

    “Profe, la energía no puede ser destruida”.

    11. Futuros ingenieros en Windows

    Clase de filosofía, tarea para la semana siguiente: escribir un trabajo de dos páginas sobre el nihilismo. Un alumno grapó dos folios en blanco. Sacó un 10.

    12. El truco de ida y vuelta

    Giphy
    En un examen de química, los jóvenes tenían que listar las siete configuraciones posibles para una molécula que el profesor les había asignado. El protagonista de esta historia solo fue capaz de pensar en seis alineaciones, así que, sin saber muy bien qué responder, para la séptima dibujó un Admiral Ackbar acompañado de un “It’s a trap”.

    Tal y como descubriría la semana de los resultados, el profesor les había engañado y sólo había seis respuestas posibles. Los que se inventaron alineaciones perdieron el punto, pero él, tal y como dijo el maestro, tenía la respuesta perfecta.

    13. La salud ante todo

    ¿Por qué no deberías fumar en una estación petrolera?

    Porque puede darte cáncer.

    14. Para qué entrar a debates técnicos

    Exámen de geología:

    Pregunta: ¿Es esto un mineral o una roca?

    Respuesta: Sí

    Resultado: 10/10. El alumno, que había leído mal la pregunta y sólo se dio cuenta cuando le pasaron los resultados, se maravilló de su propia habilidad para sortear el fracaso.

    15. Perdido (y encontrado) en la traducción

    Un aula japonesa de inglés estaba en mitad de una prueba en la que había que completar oraciones. El profesor pidió que terminaran la frase “I can’t stand”, no puedo aguantar/tolerar. Un alumno dijo entonces, “I can’t stand water”. Y claro, la frase era irrebatible.

    16. El comodín religioso

    Describe en tus propias palabras la Apuesta de Pascal

    “Es la voluntad de Dios

    17. Keep it simple

    Para un examen de hidrogeología, los estudiantes debían escribir un pequeño escrito: “¿Por qué es un problema la licuefacción?”

    Respuesta: “Porque la mayoría de edificios no están diseñados para flotar”.

    Un alumno que se llevó el sobresaliente.

    18. Cómo lo haría un físico y cómo lo haría un estratega

    “¿Cómo se puede sacar la altura de un edificio utilizando un barómetro?” La respuesta correcta, la que requieren normalmente los evaluadores, está relacionada con mejor la presión atmosférica en la parte inferior y superior del edificio, por lo que hay que hacer unos cálculos para averiguarlo. El héroe de nuestra historia dio dos respuestas:

    “Se ata una cuerda al barómetro y se descuelga desde lo alto del edificio. Después se mide la cuerda y obtienes la altura del edificio”.

    “Ir a donde el conserje y decirle ‘te doy este magnífico barómetro si me dices la altura de este edificio’.”

    19. De dónde no nacen los niños

    Como cuenta uno de los usuarios de Reddit, cuya mujer es profesora de biología, un alumno respondió así en un test:

    “Cita una forma de anticoncepción”

    “Dildo”

    20. Max Power al poder

    Esta respuesta pudo darla un niño poco listo o muy inteligente, pero está claro que era una respuesta práctica.

    Los niños tenían que analizar la funcionalidad del diseño de un secador de pelo, que podía tener carencias de eficiencia. “¿Cuál es el problema de este diseño?” La respuesta podía ser el tamaño de la boquilla, la posición del motor, etc. ¿Qué respondió un pequeño genio? “El problema es que no tiene suficiente potencia. Necesita más potencia porque más potencia siempre es más”.

    21. El maestro era el alumno

    Un “profesor guay” (ya sabes a cuál me refiero, todos hemos tenido uno) se presentó el primer día de clase sosteniendo una pelota de tenis en la mano. Dijo que quien pudiese adivinar a qué velocidad se estaba moviendo se ganaba un premio. Nadie se lo llevó, todos dijeron que se movía a 0, pero el profesor quería demostrar la velocidad relativa de la tierra. La pelota se movia a unos 700km/h debido a la rotación de la tierra. “Alejaos aún más y se mueve todavía más rápido debido a la órbita de la tierra”, etc.

    Pero profesor guay se enfrentó a alumno guay. Éste, en el primer examen de la asignatura, aplicó a todos los problemas de velocidad un extra de 700km/h en los cálculos. Difícil, pero siempre escribiendo la solución correcta. Entonces profesor guay le dijo que le iba a poner un diez, pero el profesor tendría que quedarse el examen… y el alumno no volvería a repetir la broma en ningún examen más.

    22. La creatividad de las mentes de seis años

    Esta es, probablemente, la que más claramente explica cómo funciona la cabeza de un niño frente a las nuestras:

    ¿Cuál es el uso potencial de una T?

    Respuesta de un adulto: para formar Tierra, Tiempo, Trabajo.

    Respuesta de un niño: dibujar una R.

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  2. Chistes buenos

    ¿Cómo se llama la máquina que hace Antonios?
    Antonio Machín.

    Una señora va a la peluquería y está cerrada.
    Va a otra y también cerrada.
    Y la tercera, cerrada.
    ¿Cómo se llama la película?
    ¡Ah! ¡Te rizas como puedas!

    – Por favor, ¿la calle sagasta?
    ¡Pues claro! Si pasas muchas veces por ella, ¡pues claro que se gasta!

    – Oye, ¿tú cuántas veces has ido a Londres?
    – ¿Yo? Tres o cuatro por lo menos. ¿Y tú?
    ¿Yo? Una o ninguna.

    ¿Por qué murió Kun-Fu?
    Porque lo confundieron…

    ¡Soldado, ice la bandera!
    – ¡Enhorabuena, sargento, le ha quedado muy bien!

    – Hola, ¿tiene magdalenas?
    – Muy buenas.
    – Bueno… esto… Muy buenas. ¿Tienes magdalenas?

    ¡A ver tú! ¡Que tienes un plátano en la orejaaaa!
    – ¿¿¿El qué???
    ¡¡Que tienes un plátano en la oreja!!!
    – ¿¿¿Que quéee???
    ¡¡QUE TIENES UN PLATANO EN LA OREJA, JODER!!
    – A ver tío, déjalo, que tengo un plátano en la oreja y no te oigo nada.

    En un fuerte del Oeste:
    – ¡Capitán, capitán! Vienen los indios.
    – ¿Son amigos o enemigos?
    – Amigos, amigos, porque vienen todos juntos.

    Esto es un ladrón recién salido de los juzgados y le llama su mujer:
    – Pepe, ¿qué te han dicho?
    – Pues me han dicho que 3 años de cárcel o 100.000 euros.
    – No seas tonto Pepe, ¡¡coge el dinero!!

    Va un tío a una tienda de deportes y dice:
    – ¿Me da las calzonas de Nadal?
    Y le responde el dependiente:
    ¡Ahhhh! ¡¡Tú lo que quieres es un bañadol!!

    Se abre el telón y se ve al Rey dandole un libro al Príncipe. ¿Cómo se llama la serie de televisión?
    “El Principe Debeleer”.

    ¿Qué haces cuando te cortas con un hielo?
    Tiritas…
    ¿Y que pasa cuando te frotas muy fuerte con hielo?
    ¡Tirritas!

    – ¡Capitán, capitán, hay 10 barcos que vienen hacia nosotros!
    – ¿Una flota?
    No, ¡¡flotan 10!!

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    1. Que alegría Joaquín¡ He echado mucho de menos esos comentarios tan estupendos que nos hacían reflexionar tanto. Supongo que sabrás que D. Rafael está en España, yo se que a él también le alegrará saber de ti. Un abrazo.

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      1. Sí, gracias, Rosa! Espero que estés bien. Lo cierto es que a veces el trabajo no me deja mucho tiempo libre. No obstante intento seguir los posts y comentarios siempre que puedo. También tuve la gran suerte de hablar unos minutos con el Padre Rafael recientemente. A ver si puedo seguiros con más formalidad y seguir instruyéndome en mi formación cristiana e intelectual. Gracias por tus excelentes comentarios. Un abrazo y cuídate.

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  3. Un estudiante de ingeniería, de último curso, tenía que presentar su proyecto final de carrera a final del curso, pero previamente su tutor tenía que leerlo, corregirlo y darle el informe de autorización. El estudiante, durante el curso, había estado publicando durante el mismo, en las páginas de sus redes sociales, todo lo que había estado haciendo durante los fines de semana con sus amigos: fiestas en tal pueblo, escapadas a casa rurales, visitas a diferentes ciudades o pueblos, viajes al extranjero,… Todo acompañado de fotos mostrando lo bien que lo pasaba en su tiempo libre. Este estudiante, que realmente era una persona encantadora, le había pedido a su tutor amistad en sus redes sociales, de forma que el tutor podía ver lo feliz que era éste en sus “días de ocio”.
    Apenas llegaba el tiempo de entregar el proyecto y, justo el viernes anterior a la fecha de entrega, el estudiante, le dice a su tutor: “Por favor, necesito que me corrija urgentemente mi proyecto. No me ha dado tiempo a traérselo antes porque ha sido muy complejo terminarlo. Además, lo necesito para este lunes, así hago los correcciones el lunes tarde y el martes y lo entrego el miércoles mismo”. Lo cierto es que el tutor había recibido a través de las notificaciones de las redes sociales que este estudiante había estado en unas fiestas de una localidad lejana, justo el fin de semana anterior y había visto las fotos con los amigos, los cubatas, etc. De modo que el tutor le respondió: “Como bien dices tu proyecto es laborioso y complejo y lleva bastante tiempo y dedicación hacerlo correctamente. Como comprenderás resulta también difícil que este fin de semana yo le pueda dedicar todo el tiempo necesario para corregirlo apropiadamente y devolvértelo a tiempo. Necesitaría dedicarle bastantes horas para cumplir con mi responsabilidad. Además, después de que hicieras las correcciones, necesitaría tiempo adicional y verificar que éstas son correctas. Pero lo que me parece más grave es que me pidas que haga en mi tiempo libre lo que tú no has sido capaz de hacer en el tuyo”. El estudiante cogió su trabajo y decidió entregarlo sin la autorización de su tutor.
    Creo que esta anécdota es una versión académica de la famosa fábula de la cigarra y la hormiga. Muchas veces dilapidamos nuestro tiempo y responsabilidades en cosas supérfluas dejando las importantes para última hora. Luego, nuestra falta de diligencia, sacrificio y responsabilidad la descargamos sobre terceros para que sean ellos los culpables de nuestro único y exclusivo fracaso.
    En nuestro país, muchas personas culpan al tutor de su falta de compasión por el joven estudiante, sin embargo en países serios como Alemania, Reino Unido, Francia, EE.UU., los estudiantes deben aprender, además de conocimientos técnicos o científicos, a asumir la responsabilidad de sus actos. En el caso expuesto, la venganza del profesor parece dura, pero evidentemente, todas las personas necesitan de tiempo para realizar adecuadamente las tareas que tienen encomendadas y asumir las responsabilidades asociadas a dichas tareas y, además, no podemos exigir a los demás que se sacrifiquen por nosotros, cuando no acometemos nuestras obligaciones inmediatas.
    En fin, ahí queda otro ejemplo de “la venganza del profesor” que me parece muy edificante o, al menos, para reflexionar un poco sobre la responsabilidad de cada cual y el paternalismo mal/bien entendido.
    Por si queréis saber el final: Como el estudiante era aplicado aprobó el examen de su proyecto, pero la nota fue más baja de la que hubiera obtenido con las correcciones y sugerencias de su tutor. Más tarde, al tutor le pidieron que recomendara a algunos estudiantes que conociera bien y que tuvieran capacidad intelectual destacada y responsabilidad con los proyectos que acometían. Este estudiante no fue recomendado.

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