Los siete minutos de san José [día 32]

El año pasado, los fieles de mi parroquia compraron una preciosa talla de san José, que, desde entonces, adorna nuestro templo. Le prometí yo al santo, en agradecimiento, que todos los años acogeríamos la antigua devoción de los siete domingos.

Dicho, y hecho. Ayer rezamos juntos el último de los siete, y la afluencia, domingo tras domingo, al rezo de esta devoción, ha sido masiva. Nadie salió de la misa sin haber esperado a que terminásemos de rezar al santo patriarca. Espero grandes frutos espirituales de esta iniciativa. Ya los estamos recibiendo…

No escribo esto para hablarte de mi parroquia, sino para animarte a rezar, en adelante, esa oración. Me dirás que a buenas horas, mangas verdes, que ya han pasado los siete domingos y no hay quien los recupere hasta el año que viene, y que esperas que el año que viene te avise con más antelación…

… Pero yo creo que aún estás a tiempo. Te sugiero un arreglo de última hora: busca en Internet esos siete dolores y gozos, y, este año, en lugar de los siete domingos, reza los siete minutos de san José. El año que viene, a cambio, yo te prometo avisarte con antelación. (José-Fernando Rey)

Anuncios

3 comentarios sobre “Los siete minutos de san José [día 32]

  1. ORACIÓN PREPARATORIA
    Por la señal, etc.
    Señor mío Jesucristo, etc.

    Oh gloriosísimo Padre de Jesús, Esposo de María. Patriarca y Protector de la Santa Iglesia, a quien el Padre Eterno confió el cuidado de gobernar, regir y defender en la tierra la Sagrada Familia; protégenos también a nosotros, que pertenecemos, como fieles católicos. a la santa familia de tu Hijo que es la Iglesia, y alcánzanos los bienes necesarios de esta vida, y sobre todo los auxilios espirituales para la vida eterna. Alcánzanos especialmente estas tres gracias, la de no cometer jamás ningún pecado mortal, principalmente contra la castidad; la de un sincero amor y devoción a Jesús y María, y la de una buena muerte, recibiendo bien los últimos Sacramentos. Concédenos además la gracia especial que te pedimos cada uno en esta novena.

    Pídase con fervor y confianza
    la gracia que se desea obtener.

    A continuación rezar la oración del día que corresponda:

    DÍAS
    1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 | 8 | 9

    DÍA 1º

    [Ir al principio de esta página][Subir]

    Comenzar con la oración preparatoria para todos los días.

    Oh benignísimo Jesús así como consolaste a tu padre amado en las perplejidades e incertidumbres que tuvo, dudando si abandonar a tu Santísima Madre su esposa, así te suplicamos humildemente por intercesión de San José nos concedas mucha prudencia y acierto en todos los casos dudosos y angustias de nuestra vida, para que siempre acertemos con tu santísima voluntad.

    Terminar con la oración final para todos los días.

    DÍA 2º
    [Ir al principio de esta página][Subir]

    Comenzar con la oración preparatoria para todos los días.

    Oh benignísimo Jesús, así como consolaste a tu padre amado en la pobreza y desamparo de Belén, con tu nacimiento, y con los cánticos de los Ángeles y visitas de los pastores, así también te suplicamos humildemente por intercesión de San José, que nos concedas llevar con paciencia nuestra pobreza y desamparo en esta vida, y que alegres nuestro espíritu con tu presencia y tu gracia, y la esperanza de la gloria.

    Terminar con la oración final para todos los días.

    DÍA 3º
    [Ir al principio de esta página][Subir]

    Comenzar con la oración preparatoria para todos los días.

    Oh benignísimo Jesús, así como consolaste a tu amado padre en el doloroso misterio de la Circuncisión, recibiendo de él el dulce nombre de Jesús, así te suplicamos humildemente, por intercesión de San José, nos concedas pronunciar siempre con amor y respeto tu santísimo nombre, llevarlo en el corazón, honrarlo en la vida, y profesar con obras y palabras que tú fuiste nuestro Salvador y Jesús.

    Terminar con la oración final para todos los días.

    DÍA 4º
    [Ir al principio de esta página][Subir]

    Comenzar con la oración preparatoria para todos los días.

    Oh benignísimo Jesús, así como consolaste a tu padre amado de la pena que le causó la profecía de Simeón, mostrándole el innumerable coro de los Santos, así te suplicamos humildemente, por intercesión de San José que nos concedas la gracia de ser de aquellos para quienes tu sirves, no de ruina, sino de resurrección, y que correspondamos fielmente a tu gracia para que vayamos a tu gloria.

    Terminar con la oración final para todos los días.

    DÍA 5º
    [Ir al principio de esta página][Subir]

    Comenzar con la oración preparatoria para todos los días.

    Oh benignísimo Jesús, así como tu amado padre te condujo de Belén a Egipto para librarte del tirano Herodes, así te suplicamos humildemente, por intercesión de San José, que nos libres de los que quieren dañar nuestras almas o nuestros cuerpos, nos des fortaleza y salvación en nuestras persecuciones, y en medio del destierro de esta vida nos protejas hasta que volemos a la patria celestial.

    Terminar con la oración final para todos los días.

    DÍA 6º
    [Ir al principio de esta página][Subir]

    Comenzar con la oración preparatoria para todos los días.

    Oh benignísimo Jesús así como tu padre amado te sustentó en Nazaret, y en cambio tú le premiaste en tu santísima compañía tantos años, con tu doctrina y tu dulce conversación, así te rogamos humildemente, por intercesión de San José nos concedas el sustento espiritual de tu gracia, y de tu santa comunión, y que vivamos santa y modestamente, como tú en Nazaret.

    Terminar con la oración final para todos los días.

    DÍA 7º
    [Ir al principio de esta página][Subir]

    Comenzar con la oración preparatoria para todos los días.

    Oh benignísimo Jesús, así como por seguir la voluntad de tu padre celestial permitiste que tu amado padre en la tierra padeciese el vehementísimo dolor de perderte por tres días, así te suplicamos humildemente, por intercesión de San José, que antes queramos perder todas las cosas y disgustar a cualquier amigo, que dejar de hacer tu voluntad; que jamás te perdamos a ti por el pecado mortal, o que si por desgracia te perdiésemos te hallemos mediante una buena confesión.

    Terminar con la oración final para todos los días.

    DÍA 8º
    [Ir al principio de esta página][Subir]

    Comenzar con la oración preparatoria para todos los días.

    Oh benignísimo Jesús, que en la hora de su muerte consolaste a tu glorioso padre, asistiendo juntamente con tu Madre su esposa a su última agonía, te suplicamos humildemente, por intercesión de San José, que nos concedas una muerte semejante a la suya asistido de tu bondad, de tu Santísima Madre y del mismo glorioso Patriarca protector de los moribundos, pronunciando al morir vuestros santísimos nombres, Jesús, María y José.

    Terminar con la oración final para todos los días.

    DÍA 9º
    [Ir al principio de esta página][Subir]

    Comenzar con la oración preparatoria para todos los días.

    Oh benignísimo Jesús, así como has elegido por medio de tu Vicario en la tierra a tu amado padre para protector de tu Santa Iglesia Católica, así te suplicamos humildemente por intercesión de San José, nos concedas el que seamos verdaderos y sinceros católicos, que profesemos sin error la fe católica, que vivamos sin miedo una vida digna de la fe que profesamos, y que jamás puedan los enemigos ni aterrarnos con persecuciones, ni con engaños seducirnos y apartamos de la única y verdadera religión que es la Católica.

    Terminar con la oración final para todos los días.

    ORACIÓN FINAL PARA TODOS LOS DÍAS

    [Ir al principio de esta página][Subir]

    Oh custodio y padre de Vírgenes San José a cuya fiel custodia fueron encomendadas la misma inocencia de Cristo Jesús y la Virgen de las vírgenes María; por estas dos queridísimas prendas Jesús y María, te ruego y suplico me alcances, que preservado yo de toda impureza, sirva siempre castísimamente con alma limpia, corazón puro y cuerpo casto a Jesús y a María. Amén.

    Jesús, José y María, os doy mi corazón y el alma mía

    Jesús, José y María, asistidme en mi última agonía.

    Jesús, José y María, con Vos descanse en paz el alma mía.

    Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

    Antífona. Tenía el mismo Jesús, al empezar su vida pública, cerca de treinta años, hijo, según se pensaba de José.

    V. San José, ruega por nosotros.
    R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Jesucristo.

    Oración. Oh Dios que con inefable providencia te dignaste escoger al bienaventurado José por Esposo de tu Madre Santísima; concédenos que, pues le veneramos como protector en la tierra, merezcamos tenerle como protector en los cielos. Oh Dios que vives y reinas en los siglos de los siglos. Amén.

    [Ir al principio de esta página]

  2. La celebración de San José tiene raíces bíblicas muy profundas. José es el último de los patriarcas que recibe visiones del Señor a través de una de las formas más humildes: a través de los sueños.

    San José, esposo de María y padre putativo de Jesús, tuvo la misión de guiar a la Sagrada Familia en su huida a Egipto a través del desierto y también de regreso. Pío IX lo declaró patrono de la Iglesia universal y Juan XXIII más tarde, incluyó su nombre en el Canon Romano.

    El nombre de José es de origen hebreo y significa “Dios me ayuda”, y eso si que se demostró ampliamente en la historia de Salvación. Sin duda, fue el fiel ejemplo de lo que debe ser un padre putativo

    San José: Custodio de la Sagrada Familia

    San José fue el esposo de María, el jefe de la sagrada familia en la que nació Jesús, el Hijo del altísimo, por obra y gracia del Espíritu Santo, y que dirigió la vida de ellos a través de las revelaciones que los ángeles del Señor le daban en sus sueños. San José llegó a convertirse en una especie de paternidad divina.

    Ciertamente los Evangelios no nos cuentan mucho acerca de la vida de San José, pero no por eso quiere decir que estuvo ausente en la vida de Jesús y de María.

    Cuenta la tradición que San José estaba siempre al lado de Jesús y de María con mucha fe, en la que siempre actuó con obediencia, aceptando la voluntad de los planes de Dios.

    San José preparó la cuna en aquel pobre establo en la que nació Jesús, puso a salvo a su familia en Egipto cuando fue necesario, se preocupó y salió en busca de Jesús cuando desapareció y lo hallaron en el templo a sus doce años, estaba junto a él en su trabajo como carpintero, y junto con María le ayudó a crecer en sabiduría, edad y gracia.

    Probablemente, justo antes de que el Hijo del hombre comenzara su vida pública, San José muere en paz un 19 de marzo según la tradición.

    Se dice que San José murió santamente en los brazos de Jesús. No es casualidad de que, durante siglos, se le venera a San José como el santo patrono de la buena muerte.

    San José: un padre trabajador

    San José era descendiente de la casa de David y de sangre real, de un rostro y de vida noble. La vida lo llevó a hacer de artesano del país, terminando por trabajar específicamente de carpintero.

    Herramientas de trabajo para agricultores y pastores, muebles humildes y objetos hogareños como tazas, copas para los hogares pobres en la Galilea, seguramente fueron algunas de las cosas que habrán salido de su taller, frutos de la capacidad de unas manos ásperas y trabajadoras y de un gran corazón que ardía en preocupación por garantizar el sustento de su familia.

    En el siglo IV, San Agustín, San Ambrosio y San Jerónimo hablan ya mucho de su virginidad, de su paternidad espiritual sobre Cristo y de su verdadero matrimonio con María, presentando a San José como modelo de virtudes cristianas.

    Dice San Agustín:

    “María pertenece a José y José a María, de modo que su matrimonio fue verdadero matrimonio, porque se han entregado el uno al otro.

    Pero ¿en qué sentido se han entregado? Ellos se han entregado mutuamente su virginidad y el derecho de conservársela el uno al otro.

    María tenía el derecho de conservar la virginidad de José y José tenía el derecho de custodiar la virginidad de María.

    Ninguno de los dos puede disponer y toda la fidelidad de este matrimonio consiste en conservar la virginidad”.

    La Boda de San José con la Virgen María

    Una antigua tradición muy hermosa cuenta que hubo un concurso entre los aspirantes a la mano de la joven María.

    Esa carrera fue ganada por San José. Todos los aspirantes colocaron un cayado en un círculo, y repentinamente, el cayado que había colocado San José, comenzó a florecer milagrosamente.

    Por eso, en la iconografía popular, San José es representado muchas veces con un cayado floreado.

    San José no sólo es el patrono de los padres de familia como modelo sublime de la supervisión y de la providencia sino que también es el Patrón de la Iglesia universal, con solemnidad el 19 de marzo.

    También, a San José se le festeja en la litúrgica el 1º de mayo como el patrón de los artesanos y los trabajadores. Por tradición, es el protector no solo de los carpinteros y ebanistas, sino también de los sin techo.

    Mi gratitud para los sacerdotes que me bautizaron, confesaron, me dieron la comunión, me confirmaron. Cuantas misas viví, bendiciones y retiros…. Su fidelidad es mi ejemplo. Gracias D. Rafael por cuanto me ha ayudado y tantos sacerdotes que he conocido a través de las diversas labores. Por el Padre, por el Papa, por todos los sacerdotes y seminaristas. Por todos ofrezco mi vida.

  3. POR EQUIVOCACION HE EXPUESTO LA NOVENA DE SAN JOSE
    AQUI ESTA LO QUE SE PEDIA: LOS SIETE DOLORES Y GOZOS DE SAN JOSE

    Estando desposada su madre
    María con José, antes de vivir juntos
    se halló que había concebido
    en su seno por obra del Espíritu
    Santo (Mt 1,18)
    Primer dolor
    Simeón los bendijo, y dijo a María,
    su madre: Mira, éste ha sido puesto…
    como signo de contradicción…
    para que se descubran los
    pensamientos de muchos corazones
    (Lc 2, 34-35).
    Cuarto dolor
    Cuando se cumplieron los ocho
    días para circuncidarle, le pusieron
    por nombre Jesús, como lo había
    llamado el ángel antes de que
    fuera concebido en el seno materno
    (Lc 2,21).
    Tercer dolor
    Vino a los suyos, y los suyos no le
    recibieron (Jn 1,11).
    Segundo dolor
    El se levantó, tomó al niño y a su
    madre y regresó a la tierra de
    Israel. Pero al oír que Arquelao reinaba
    en Judea en lugar de su
    padre Herodes, temió ir allá (Mt 2,
    21-22).
    Sextto dollorr
    El ángel del Señor se apareció en
    sueños a José y le dijo: Levántate,
    toma al niño y a su madre, y huye
    a Egipto, y estate allí hasta que yo
    te avise, porque Herodes va a
    buscar al niño para matarlo (Mt
    2,13).
    Quinto dolor
    Le estuvieron buscando entre los
    parientes y conocidos, y al no hallarle,
    volvieron a Jerusalén en su
    busca (Lc 2, 44-45).
    Séptimo dolor
    El ángel del Señor se le apareció
    en sueños y le dijo: José, hijo de
    David, no temas recibir a María, tu
    esposa, pues lo concebido en ella
    es del Espíritu Santo. Dará a luz
    un hijo y le pondrás por nombre
    Jesús (Mt 1, 20-21).
    Prriimerr gozo
    Porque han visto mis ojos tu salvación,
    la que preparaste ante todos
    los pueblos; luz para iluminar a las
    naciones (Lc 2, 30-31).
    Cuarto gozo
    Dará a luz un hijo, y le pondrás por
    nombre Jesús, porque él salvará a
    su pueblo de sus pecados (Mt 1,
    21).
    Tercer gozo
    Fueron deprisa y encontraron a
    María, a José y al niño reclinado
    en el pesebre (Lc 2,16).
    Segundo gozo
    Y fue a vivir a una ciudad llamada
    Nazaret, para que se cumpliera lo
    dicho por los profetas: será llamado
    Nazareno (Mt 2,23).
    Sexto gozo
    Y estuvo allí hasta la muerte de
    Herodes, para que se cumpliera lo
    que dice el Señor por el profeta:
    “De Egipto llamé a mi hijo” (Mt
    2,15).
    Quinto gozo
    Al cabo de tres días lo hallaron en
    el Templo, sentado en medio de los
    doctores, escuchándoles y haciéndoles
    preguntas (Lc 2,46).
    Séptimo gozo
    Santuario de Torreciudad, “Los Dolores y Gozos de San José”, azulejos de Palmira Laguéns http://www.josemariaescriva.info

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s