Comprender es, en muchas ocasiones, la fórmula perfecta para aliviar el sufrimiento

Gran obra de misericordia

Probablemente, solo nos damos cuenta del alcance de la comprensión cuando esta llega a nosotros por parte de alguien que de verdad se hace cargo de lo que nos ocurre. Así podemos entender cómo es de grande el bien que hacemos cuando comprendemos a otra persona. Es conveniente ejercer comprensión, porque no hacerlo, dejar a alguien incomprendido por falta de atención y cariño, es abandonarle, dejarle solo con su preocupación o inquietud. Comprender es una gran obra de misericordia y de caridad. Es, en muchas ocasiones, la fórmula perfecta para aliviar el sufrimiento.

Comprender, buen modo de servir

Cuando nos planteamos en qué consiste el espíritu de servicio, deducimos fácilmente que se trata de una disponibilidad a realizar favores materiales: traer el periódico, acercar la jarra del agua, meter los cacharros en el lavaplatos, ayudar a trasladar un mueble, etc.

También lo es atender y escuchar. Entrar en el ámbito de la preocupación del otro para compartir lo que le ha ocurrido o lo que piensa hacer. «Un requisito elemental pero imprescindible para poder ayudar de manera efectiva a los demás es saber escuchar, ponerse en la piel del otro, Así, de manera natural brota la empatía». [F. F. Carvajal en Pasó haciendo el bien]

Anuncios

3 comentarios en “Comprender es, en muchas ocasiones, la fórmula perfecta para aliviar el sufrimiento

  1. ¿Qué necesitas para manejar el dolor y el sufrimiento?

    1.- En primer lugar, tienes que estar convencida de que estas sufriendo y de que quieres dejar de hacerlo, aunque al principio esto implique que te va a doler, quizás más.
    Tal vez te suena paradójico, pero es como ir a que te operen porque te duele el estómago, por un ataque de apendicitis.
    Para quitarte el dolor, te tienen que operar y te va a doler y vas a estar muy molesto varios días.
    Lo mismo es cuando trabajas para manejar el dolor.

    2.- Es importante que aceptes tus emociones.
    Uno de los grandes obstáculos que nos impide manejar el dolor y el sufrimiento es la tendencia que tenemos a negar nuestros sentimientos.
    Aceptar no es resignarse o rendirse.
    La aceptación es activa, me lleva a actuar y la resignación es pasiva, me mantiene en donde estoy, porque pienso que ya no hay nada que hacer.
    Aceptar es comprender que lo que sucede, independientemente de que me guste o no, es debido a una relación causa-efecto o a las leyes que rigen el universo, por lo que las cosas sucedieron porque tenían que suceder.
    Es reconocer que en este momento esto es lo que es, sin calificarlo como bueno o malo, justo o injusto ni pensar si debería o no debería haber sucedido, es lo que es, es lo que sucedió o lo que soy en este momento.
    Pero si hay un cambio, los resultados pueden cambiar.

    3.- Para manejar el dolor o el sufrimiento, tenemos que conocerlo y para eso, tenemos que sentirlo.
    Cuando vivas una situación dolorosa, siente el dolor, para que puedas identificarlo claramente y si son varias emociones, para que puedas irlas separando.
    No trates de disminuirlo, justificarlo o anestesiarlo con medicinas, actividades, alcohol, comida, etc.
    Trata de percibir en que partes del cuerpo lo sientes y cómo lo sientes.
    Cuáles son las sensaciones físicas.
    Curar el dolor emocional, al igual que curar el dolor físico, duele, pero si no limpias una herida física está se infecta y duele más, lo mismo sucede con el dolor emocional.

    4.-Permite que salgan tus sentimientos.
    Escribe, pinta, baila, háblalo con alguien (siempre y cuando sea una persona capacitada para ayudarte), llora, golpea un cojín, háblale a un retrato, etc.
    El segundo paso es ver que hay atrás del dolor o del sufrimiento.

    Pregúntate:
    ¿Qué es lo que me duele (enoja, molesta, da tristeza, etc.)?
    ¿Es lo que …….. me hizo?
    ¿Cómo lo estoy interpretando?
    ¿Qué pienso de esa persona y qué pienso de mi?
    ¿Es por qué no se cumplieron mis expectativas? ¿Me siento amenazada, traicionada, etc.?
    ¿Por qué?
    Analiza todas las posibles causas de tu dolor o sufrimiento.

    5.-Cuando trabajes con el sufrimiento, trata de separar las diferentes emociones que lo componen.
    Hazlo por escrito.
    Te puedes ayudar observando tus conductas y escuchando lo que la gente te dice.
    Califica del 1 al 10 la intensidad de cada emoción y luego compara con la situación para ver si la intensidad de esa emoción es congruente con lo que sucedió.

    Por ejemplo:
    Calificaste tu enojo con un 10.
    Realmente el que no te haya invitado vale la pena un 10.
    ¿Es tan importante como la situación que más te ha enojado en toda tu vida?

    6.-Revisa que pensamientos están asociados a cada emoción y ve si no son pensamientos negativos, equivocados, etc.
    Analiza en donde y cómo aprendiste a pensar y sentir así y ve qué diferencias hay entre la persona que eres en estos momentos y el niño que eras cuando lo aprendiste.
    ¿Crees que es lógico y necesario que reacciones igual?
    Recuerda que ese pequeño no tenías ni la capacidad de pensar y analizar que tienes tú, ni ninguna de las herramientas que tienes, como adulto, para relacionarte y resolver tus problemas.

    7.-Analiza en donde y cómo aprendiste a pensar y sentir así y ve qué diferencias hay entre la persona que eres en estos momentos y el niño que eras cuando lo aprendiste.
    ¿Crees que es lógico y necesario que reacciones igual?
    Recuerda que ese pequeño no tenía ni la capacidad de pensar y analizar que tienes tú, ni ninguna de las herramientas que tienes, como adulto, para relacionarte y resolver tus problemas.

    8.-No te causes un daño innecesario.
    No permitas que el pesimismo, la culpa, un estilo de pensamiento equivocado, la depresión, etc., aumentes tu sufrimiento innecesariamente.

  2. ¡Que alegría me has dado entrando en el blog¡ y es que te echo de menos cuando no lo haces. Doy gracias a Dios de que tanto las entradas de D. Rafael como los comentarios te ayuden. Tu también me has ayudado porque me he puesto muy contenta. Gracias y saludos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s