La primera audacia que debe ejercer quien es audaz es aceptarse a sí mismo

«No puedo dejar de acometer todo aquello que a mí me pareciere que cae bajo la jurisdicción de mis ejercicios; porque bien sé lo que es la valentía, que es una virtud que está puesta entre dos extremos viciosos, como son la cobardía y la temeridad». Miguel de Cervantes El Quijote, II, 17

Es audaz la persona que tiene el ánimo dispuesto para afrontar con esperanza y optimismo los riesgos que se presentan, con la confianza de poder vencerlos y superarlos.

Aunque es un rasgo que está relacionado con el carácter de la persona, la audacia es una gran virtud si se ejerce con realismo y sentido común; es decir, después de haber considerado el peligro y la dificultad, tal como reclama la virtud de la prudencia. Entonces se puede, y se debe, ser audaz en asuntos de la vida cotidiana: un giro en el negocio, la compra de una casa más amplia, un cambio de colegio para los hijos, marchar a trabajar a un nuevo país, etc. Seguir leyendo “La primera audacia que debe ejercer quien es audaz es aceptarse a sí mismo”

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