Dile que “sí”!

Captura de pantalla 2017-04-03 a las 12.42.19 p.m.Las palabras con que Jesús habla de Judas (¡Más le valdría no haber nacido!) las he escuchado -por desgracia- muchas veces. «Padre, quisiera no haber nacido. Mi vida no tiene sentido. Sufro, y no sé por qué ni para qué tanto dolor. La muerte me da miedo, y la vida sólo me supone angustia. ¿Por qué he nacido?» No son pocas las personas que se sienten así. Y si, después de una vida abocada al sufrimiento, el alma que ha rechazado a Cristo se condena eternamente… Desde luego, ¡Más le valdría no haber nacido!

    Suena duro, pero de nada vale ocultar la realidad: la vida, sin Cristo, no merece ser vivida. Y la eternidad sin Cristo es el Infierno. No hemos sido creados para eso. Hemos sido creados para amar y ser amados por el Dios vivo, para gozar de la claridad de su gloria, para ser muy felices en la Tierra y eternamente dichosos en el Cielo. Ése es el plan de Dios sobre cada hombre.

    Pero, para que ese plan pueda cumplirse, es preciso que el alma diga «sí», que abrace a Cristo y acepte la salvación que Jesús le trae. ¡Oh, Dios mío, que terrible es el pecado! (José-Fernando rey)

Anuncios