Hace falta valor para resistir, con la gracia, a la inclinación al pecado

Hay un lugar en Jerusalén llamado «Gallicanto» donde, en la liturgia de la Palabra, se recuerda habitualmente la traición de Pedro. Hasta este sitio conducen, aún hoy, las escaleras del antiguo camino romano que utilizó Jesús para desplazarse desde el Huerto de los Olivos al palacio del Sumo Sacerdote, donde se produjo el interrogatorio y […]

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