La pureza es una «afirmación gozosa», conquistadora

lirios-purezaLa pureza procede del amor, y el amor consiste especialmente en saber abrir el corazón al otro. Esta apertura solo es posible a partir de la autenticidad de la persona. ¿Cómo expresa san Pablo a los corintios que los ama? «¡Corintios, os hemos hablado con sinceridad y nuestro corazón se ha ensanchado!» (2 Cor 6, 11). San Juan Crisóstomo comenta: «“No os amo solamente con palabras” les viene a decir [san Pablo]. “Mi corazón concuerda con mi boca: me expreso, pues, con plena libertad, con toda mi voz y toda mi alma”. No había nada tan abierto como el corazón de Pablo. Amaba ardientemente a todos los fieles, como si cada uno fuese su preferido, sin permitir que su afecto se dividiera o se debilitara, haciéndolo descansar todo entero en cada uno. ¿Qué hay de extraño en que tuviese tal amor por todos los fieles, si su corazón abrazaba hasta a los infieles de toda la tierra? Por eso no dice “os amo”, sino algo más elocuente: “Os hemos hablado con sinceridad y nuestro corazón se ha ensanchado”; os tengo a todos dentro de mí, no de cualquier manera, sino del modo más generoso. Pues quien es amado se encuentra a sus anchas en el corazón de quien le ama».
La pureza es una «afirmación gozosa», conquistadora. ¿Por qué? Porque es incompatible con buscarse a sí mismo: conduce a una auténtica apertura a los demás. Una apertura al amor, al amor verdadero y desinteresado, a un gran amor que se manifiesta en la entrega. Así es como se desarrolla la persona humana: no puede encontrarse plenamente más que en la donación desinteresada de sí misma. (G. Derville en Amor y desamor)

Anuncios