La pureza está muy relacionada con la madurez humana

madura.jpgEl esfuerzo de reequilibrio personal es maduración. Porque la pureza está muy relacionada con la madurez humana, culminación de una verdadera libertad asumida, que confiere solidez. No es raro que, en la Escritura, Dios invite al hombre a no tener miedo: el mismo Cristo lo hace en varias ocasiones refiriéndose a la paternidad de Dios y al valor del discípulo: «No tengáis miedo: vosotros valéis más que muchos pajarillos» (Mt 10, 31). ¿Cuál es, pues, el valor del hombre? El Catecismo explica: «Por haber sido hecho a imagen de Dios, el ser humano tiene la dignidad de persona: no es solamente algo, sino alguien. Es capaz de conocerse, de poseerse y de darse libremente y entrar en comunión con otras personas; y es llamado, por la gracia, a una alianza con su Creador, a ofrecerle una respuesta de fe y de amor que ningún otro ser puede dar en su lugar». El amor humano está así ordenado al don de sí y al compromiso sin temor: el hombre ha de aprender a no tener miedo al diablo, a los rigores del clima, al mismo Dios, a su presencia y a su actuación.En nuestros días, san Juan Pablo II, Benedicto XVI y el Papa Francisco se han hecho eco de esta llamada. La persona madura asume sus cualidades y sus defectos, sabe confiar en los demás y a su vez inspira confianza porque es ella misma, sin maquillaje: no transmite el malestar que desprende una identidad confusa. Existe una coherencia entre pensamientos, palabras y hechos que permite al otro saber quién está ante él: es la benevolencia mutua de dos personas que miran en la misma dirección. Como dice Cicerón, se aprovechan mejor las cosas de la vida cuando se pueden compartir con otro: «Subir al cielo y, solo, contemplar allí las estrellas dejaría una cierta amargura por no haber nadie a quien contárselo». Esto se aplica de un modo eminente al conocimiento y al amor a Dios, que crecen al transmitirlos en el apostolado. En el don de sí se recibe también al otro como un don. Así, explica san Francisco de Sales, se puede comprender que, frecuentemente, pensando amar a una persona, la amamos quizá como un bien para nosotros mismos, por el consuelo que encontramos en nuestro trato con ella. En cambio, la caridad desinteresada nos hace ayudar a los demás a que sean mejores. (Guillaume Derville en Amor y desamor)

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11 comentarios en “La pureza está muy relacionada con la madurez humana

  1. He cogido la Biblia y he llegado a los siguientes principios. Una manera distinta a la suya de explicarlo, y que confío se entienda.

    1 Corintios 2: 3)= Y estuve entre vosotros con debilidad (Aquí está el Primer Principio para la madurez: Reconocer nuestra humana debilidad.) Y mucho temor (Segundo Principio: Temor a Dios) y temblor (Ser como niños en la pureza en la carencia de malicia e hipocresía, ese es el Principio del Temblor) y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del espíritu y de poder (No habla de milagros, habla de una demostración del Espíritu y de poder a través de la Palabra. Este es el Cuarto Principio: Predicar por el Espíritu y el poder de Dios, no intelectualmente)
    Para que nuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios. (Quinto Principio: Una fe fundada en Cristo, no en dogmas, conceptos, doctrinas, tradiciones, reglamentos o estatutos humanos.) (Sexto Principio: La madurez es algo que se alcanza, por predisposición, por decisión, es un acto voluntario, no llueve del cielo) y sabiduría no de este siglo. (Séptimo Principio: No ser tardos para oír. Esto, obviamente, equivale a no ser cómodos, indiferentes o apáticos para escuchar la exhortación, la enseñanza. (Octavo Principio: Buscar alimento sólido. Dejar Juan 3:16, dar gracias por la gran bendición que ese versículo pueda haber tenido en nuestra vida, pero buscar profundizar más, ver más profundo.). (Noveno Principio: Ejercitar los Sentidos, tanto los espirituales como los físicos: (vista-oído-olfato-tacto-gusto) y someterlos al dominio propio y, fundamentalmente, al discernimiento espiritual sobre las cosas que tienen que ver con el reino de Dios y los que vienen de nuestra naturaleza carnal.

    Aquí, además, habría que agregar que las enseñanzas más avanzadas están destinadas para los creyentes maduros, cuyos sentidos espirituales son capaces de discriminar entre doctrinas sanas y fundamentadas y doctrinas torcidas (perversas), así como también entre una conducta apropiada y otra desviada. A propósito de esto, Isaías 7:15 dice que el cuerpo de Cristo, comerá mantequilla y miel, hasta que sepa desechar lo malo y escoger lo bueno.

    (1 Corintios14: 12)= Así también vosotros; Pues que anheláis los dones espirituales, procurad abundar en ellos para edificación de la iglesia.
    Por lo cual, el que habla en lengua extraña, pida en oración poder interpretarla.
    Porque si yo oro en lengua desconocida, mi espíritu ora, pero mi entendimiento queda sin fruto.
    ¿Qué, pues? Oraré con el Espíritu, pero oraré también con el entendimiento; cantaré con el Espíritu, pero cantaré también con el entendimiento.
    Porque si bendices sólo con el Espíritu, el que ocupa el lugar de simple oyente, ¿Cómo dirá el amén a tu acción de gracias? Pues no sabe lo que has dicho.
    Porque tú, a la verdad, bien das gracias, pero el otro no es edificado.
    Doy gracias que hablo en lenguas más que todos vosotros; pero en la iglesia prefiero hablar cinco palabras con mi entendimiento, para enseñar a otros, que diez mil palabras en lengua desconocida.
    El Décimo Principio: Darle prioridad al Entendimiento, que es darle prioridad a la edificación del cuerpo. Esto, que quede claro, no significa en manera alguna menospreciar el don de lenguas, tal como muchos han creído o preferido interpretar, sino darle el lugar que corresponde. Esto es: ordenarlo y ubicarlo donde es efectivo, no donde lleva a una especie de lucimientos o medalla al mérito personal.

    No seamos niños en el modo de pensar, sino sed niños en la malicia, pero maduros en el modo de pensar. Tener pureza, castidad, candidez, transparencia, sinceridad. Pero no así a la hora de pensar. Allí tenemos que ser definitivamente maduros, sobrios, serios y, esencialmente, humildes y honestos.)
    Undécimo Principio: Aprender a sujetar el espíritu. El Espíritu de Dios no “toma”, no “posee” personas. No invade, no es compulsivo. El Espíritu Santo, (Que dicho sea de paso te provee de un fruto llamado Dominio Propio) opera cuando se lo habilita, cuando se le da permiso y autorización. El Espíritu de Dios es un caballero que jamás entra a un sitio sin consentimiento del propietario del sitio.
    Con respecto a esto, hay algo muy valioso en Efesios 4:14: Para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquier de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error. (Duodécimo Principio: Discernir las artimañas astutas del error. Estas son dirigidas por el enemigo a cualquier nivel.

    (Marcos 4: 26)= Decía además: así es el reino de Dios, como cuando un hombre echa semilla en la tierra; (El hombre es un hijo del reino, la semilla es la Palabra de Dios y la tierra es la carne, el mundo incrédulo) y duerme, y se levanta, de noche y de día, (Esto significa que sigue haciendo su vida normal; confía, se desentiende de lo que ya no puede manejar ni controlar) y la semilla brota y crece sin que él sepa cómo (Así como en la naturaleza o el reino vegetal y literal el hombre no puede ver cómo se produce el germinar de una semilla, así también, en el reino de Dios, nadie puede saber cómo y en qué punto opera el Espíritu de Dios en el interior del hombre)

    Porque de suyo lleva fruto la tierra, (Aquí, indefectiblemente, hay una llave maestra, porque en Mateo 13:24 nos dice que de noche, un enemigo puede venir y sembrar cizaña, junto con la buena semilla. Esto nos da una especie de media conclusión de principios: Aquel que se resiste a madurar, generalmente termina siendo, quizás de una manera inconsciente, cizaña.) Primero hierba, luego espiga, después grano lleno en la espiga (Esto nos da la pauta concreta y precisa que la madurez es progresiva, que se va a asimilando hoy sobre lo que maduramos ayer y, mañana, sobre lo que maduramos hoy. Línea sobre línea, renglón sobre renglón, de gloria en gloria) y cuando el fruto está maduro, (¡¡Recién entonces!!) Enseguida se mete la hoz (Leyó bien: dice ENSEGUIDA, no “un día de estos”, o “en este milenio”, o “en el siglo que viene”) porque la siega ha llegado.

    Conclusión final: ¿Le gustaría a usted, sinceramente, estar presente, ser protagonista, participar y, obviamente, ver el tiempo final de la siega? Hay un solo modo en que usted puede aportar algo para que así suceda: MADURE. Tiene doce meses para intentarlo, tiene doce tribus en la historia donde fue plantada la primera semilla a germinar; tiene doce apóstoles que la trajeron hasta nuestro tiempo; tiene doce principios para comenzar a activarla en su vida. ¿Será necesario que te los recuerde? Te los recuerdo.

    1)= Reconocer nuestra debilidad.-

    2)= Tener temor de Dios.-

    3)= Ser como niños.-

    4)= Predicar por el Espíritu.-

    5)= Tener una fe fundada en Cristo.-

    6)= Tratar de alcanzarla, no es un don.-

    7)= No ser tardos para oír.-

    8)= Buscar alimento sólido.-

    9)= Ejercitar los sentidos espirituales.-

    10)= Darle prioridad al entendimiento.-

    11)= Ejercer el dominio propio.-

    12)= Saber discernir las artimañas que llevan al error.-

    1. Sabes que en parte yo no estoy de acuerdo con tú comentario. Que madurez y vida interior no tienen nada que ver..aunque es verdad el que lucha en virtudes fortalece el caracter ..la parábola del trigo es mejor no madurar porque la Siega es la muerte.Es que el hombre siembra y se olvida y Dios hace germinar la palabra de Dios a través del Espíritu Santos( si viene en forma de paloma se comería la semilla,es una duda)Y ya cuando el alma esta plena de Dios se puede segar (morir)…….es decir que no tiene nada que ver con madurez de caracter..que es experiencia de vida ,fortaleza ,aprender a querer etc. …..por cierto te he hecho caso me estoy leyendo el catecismo es algo tostón.pero mal no me hará. Eso si no creo consiga menorizarlo…

      1. Esta entrada, quizás te explique un poco mas las distintas fases por las que pasamos. Estoy buscando una respuesta cierta y que te convezca, Vamos a ver si lo consigo.

        La vida en el seno materno: Es una vida natural y personal como lo es nuestra vida durante el sueño. No somos algo de la madre, sino un ser distinto, aunque unido naturalmente a ella. Este es un periodo de crecimiento biológico.
        Nacimiento: A partir de ese momento crecemos de otro modo, ya no solo biológica o vegetativamente, sino cognoscitiva, apetitiva y afectivamente. Nos iniciamos en el control de la vida sensible.
        La vida de infancia: La mejor época para ser educados en los afectos por la virtud de la fortaleza. Se aprende a jugar y perder, hacer tareas, cumplir pequeños encargos, desarrollar habilidades, etc. Madura alrededor de los 9 años y se aleja a partir de los 10 u 11 años. Se trata de crecer en la maduración de los sentidos externos e internos. Es la etapa de aprendizaje del control de los apetitos y afectos sensibles.
        La crisis de la maduración: Se ubica entre los 12 y 16 años aproximadamente. Se descubre que uno no es los demás, por lo que no se deben copiar modelos externos, sino buscar el propio sentido personal, asumiendo la propia libertad y responsabilidad. Comienza a orientar la propia vida. Se trata, pues, de otro tipo de crecimiento humano. El reto es pasar del conocimiento sensible al racional.
        La juventud: No se tiene aún una apreciación suficientemente realista de las cosas, y se elaboran por ello grandes planes que luego se han de ajustar a la realidad. Esta etapa comprende las edades entre los 16 y los 25 años. Es el momento de afianzarse sobre todo frente al esquema anónimo que proponen la publicidad, las costumbres sociales, la televisión, la radio, prensa, etc. Es el tiempo en que los grandes ideales ceden espacio al crecimiento racional.
        La crisis de la experiencia: Tiempo en el que por falta de experiencia, el idealismo juvenil tropieza con obstáculos (dificultades económicas, laborales, de amistad, familiares, etc.) se ubica entre los 25 y 30 años aproximadamente. No se distingue bien entre la vida buena y la buena vida. La experiencia de la vida no debe echar por la borda los grandes ideales previamente forjados, antes bien, la experiencia debe encajar en ellos para que se pongan a su servicio. Es el comienzo de la fidelidad, y esta solo se mantiene si se crece en virtudes, por lo que se debe de dar el paso al crecimiento de la voluntad para obrar el bien, un modo de crecer superior al solo crecimiento racional.
        El mayor de edad: Se tiene la plenitud de fuerzas, nos encontramos entre los 30 y los 40 años y se tiene una apreciación ajustada de la realidad y de sí mismo. Se despliega la madurez adquiriendo una correcta unidad de vida, una vida estable basada en la paz interior sin dejarse llevar por multitud de imprevistos externos. Se continua en la fidelidad a Dios, al conyugue, la familia amigos, trabajo, empresa, normas cívicas vigentes etc. Esta es la época en el crecimiento de la inteligencia y la voluntad, para empezar a manifestar en buena medida la persona que somos, a ser auténticos, por encima de los logros, fracasos, e incluso cualidades o defectos.
        La crisis de la experiencia de los límites: Se descubre que uno no da todo lo que le gustaría dar de sí respecto a los ideales, proyectos y cargas que deseaba asumir y esto por problemas físicos, psíquicos, familiares, afectivos, laborales, desengaños, etc. Esta crisis se presenta alrededor de los 40 años. La forma de superarla, es sostener con seriedad el sí de la fidelidad. Este trance es un reto para pasar de la fase de un yo que le ha permitido llevar a cabo todo lo que uno ha hecho, al de la persona o intimidad humana. El “yo” es un gran estorbo, y saltarlo, es la gran victoria.
        La persona que ha aprendido de la experiencia de los límites: Sabe lo difícil que es superar el propio yo, erradicando de si y de los demás, limitaciones y defectos. Se sigue siendo fiel a los compromisos adquiridos a pesar de las múltiples renuncias personales. Nos encontramos entre los 40 y 50 años. El carácter se vuelve estable, inspirando confianza, son capaces de llevar a cabo lo que verdaderamente vale la pena y permanece, aunque la ilusión muchas veces se haya quedado atrás o no acompañe. La clave en este periodo estriba en el acceso a la vida interior o personal.
        La crisis de la dejación: Se pierde la fuerza, la belleza, la capacidad de trabajo, etc. Es la edad de quienes luchan contra sus propios condicionamientos psíquicos y físicos, aplicándose a su actividad de modo correcto, para que el fruto de sus esfuerzos perdure. Se toma consciencia de que existe un final del camino y se acepta con serenidad el paulatino declive, se suele llegar a esta etapa alrededor de los 50 años. La meta en esta edad es aceptar definitivamente, que solo Dios nos puede ayudar a alcanzar la propia intimidad.
        El hombre sabio: Acepta el final dándole sentido a toda su vida. Con la mirada puesta en la meta se valoran en su verdadera dimensión las realidades de la vida y se pone en el centro de la atención lo más importante, lo fundamental. Las buenas obras lo acompañan y con mucha paz, goza hasta de las realidades más menudas de la vida. Es la década de los 60 años. La clave reside en crecer en la fe, en la fidelidad a lo más pequeño y aún, a lo más pequeño.
        La entrada a la ancianidad: En esta etapa la persona sabia puede decir con San Pablo: <>. Suele circunscribirse en la década de los 70 años. Es una etapa de un nuevo crecimiento pasando de una vida interior apacible a una vida de radical esperanza.
        La persona senil: Época en que se siente muy débil, disminuyen las facultades y la mirada es apagada respecto de los intereses de la vida, refleja una amabilidad tranquila porque ha aprendido a disculpar errores, a perdonar y a olvidar (una de las cosas más difíciles de la vida) y anhela abrirse desde sus propia intimidad a la trascendencia. Acepta la muerte sabiéndose a las puertas de una nueva vida. Edad aproximada 80 años. Es la etapa para crecer en la esperanza, por la que se pide la gracia nunca merecida de la perseverancia final.

        La muerte.
        Se salta de una forma de vida a una superior. En un nuevo crecimiento donde se pasa de vivir de esperanza, a vivir de amor. Se acepta la muerte como venida de la mano de Dios

  2. Hola…..Creo que los cristianos (católicos )somos lo más Incoherente, falso,hipócrita que hay sobre la tierra …..Hablamos del Amor de Dios,pero amamenazanos con el infierno podemos decir blanco y negro en la misma frase.Decir que Dios es Amor y miedo. En cuestión de apostolado hablaría desde la decepción en ver que cuando alguien no consigue acercar o hacer lo quedé ella piensa que debería hacer para acercar a la otra persona a Dios no lo hace entonces adiós amistad…..”adiós. buenos días……………………………………………………
    (Hay Dios.!! creo que no me he explicado.espero que se entienda )

  3. Te contesto con la homilía del Papa Francisco, léela despacio, a todos nos viene bien.
    ¡Confiésate pecador! y verás como el corazón se te abre. Papa Francisco
    Si no te sientes pecador, comienzas mal. Pidamos la gracia que haga que nuestro corazón no se endurezca, y esté abierto a la misericordia
    Sólo si nuestros corazones están abiertos y nos reconocemos como pecadores podemos recibir la misericordia de Dios. Ese es el mensaje que el Papa Francisco ha impartido a los todos fieles del pueblo de Dios.

    El Santo Padre ha hecho énfasis en la infidelidad del pueblo de Dios que sólo puede vencerse reconociéndonos pecadores para iniciar, así, un camino de conversión. A continuación su reflexión

    Dios hace tantas cosas por su pueblo

    Un pacto de fidelidad. En las lecturas de la liturgia del día (Jeremías 7,23-28) podemos ver la fidelidad del Señor y la fidelidad fracasada de su pueblo.
    Dios siempre es fiel, porque no puede renegarse de sí mismo, mientras el pueblo no escucha su Palabra. Jeremías nos relata las tantas cosas que ha hecho Dios para atraer los corazones del pueblo, pero el pueblo permanece en su infidelidad.

    Abre tu corazón a la misericordia de Dios
    Esta infidelidad del pueblo de Dios y también la nuestra, nuestra propia infidelidad, endurece el corazón, ¡cierra el corazón!.

    No deja entrar la voz del Señor que, como padre amoroso, siempre nos pide que nos abramos a su misericordia y a su amor. Hemos rezado en el Salmo, todos juntos: “Escuchen hoy la voz del Señor. ¡No endurezcan su corazón!”. El Señor siempre nos habla así, también con ternura de padre nos dice: “Vuelvan a mí con todo su corazón, porque soy misericordioso y piadoso”. Pero cuando el corazón es duro esto no se comprende. La misericordia de Dios sólo se comprende si tú eres capaz de abrir tu corazón, para que pueda entrar.

    El corazón se endurece y vemos la misma historia en el pasaje del Evangelio de Lucas (11,14-23), donde Jesús es afrontado por aquellos que habían estudiado las Escrituras, los doctores de la ley que conocían la teología, pero que eran tan cerrados. La muchedumbre, en cambio, estaba asombrada, ¡tenía fe en Jesús! Tenía el corazón abierto: imperfecto, pecador, pero abierto.

    Quien no está conmigo, está contra mí

    Pero estos teólogos ¡tenían una actitud cerrada! Siempre buscaban una explicación por no entender el mensaje de Jesús, le pedían un signo del cielo. ¡Siempre cerrados! Y Jesús debía justificar lo que hacía.

    Ésta es la historia, la historia de esta fidelidad fracasada. La historia de los corazones cerrados, de los corazones que no dejan entrar la misericordia de Dios, que han olvidado la palabra «perdón» – «¡Perdóname Señor!» – sencillamente porque no se sienten pecadores: se sienten jueces de los demás. Una larga historia de siglos. Y Jesús explica esta fidelidad fracasada con dos palabras claras, para poner fin, para terminar el razonamiento de estos hipócritas: “Quien no está conmigo, está contra mí”. ¡Claro! O eres fiel, con tu corazón abierto, a Dios que es fiel contigo o estás contra Él. “¡Quien no está conmigo, está contra mí!”

    Reconocerse pecador para dejar entrar la misericordia

    ¿Es posible alguna negociación?… existe una salida: ¡Confiésate pecador! Y si tú dices “yo soy pecador” el corazón se abre, entra la misericordia de Dios y comienzas a ser fiel.

    Pidamos al Señor la gracia de la fidelidad. Y el primer paso para ir por este camino de la fidelidad es sentirse pecador. Si tú no te sientes pecador, comienzas mal. Pidamos la gracia que haga que nuestro corazón no se endurezca, que esté abierto a la misericordia de Dios y a la gracia de la fidelidad. Y cuando nos encontramos nosotros, infieles, la gracia de pedir perdón.

    – Papa Francisco
    Homilía en Santa Marta, Ciudad del Vaticano, 04 de marzo de 2016
    Saludos

  4. Sigo con el Papa Francisco y es que siempre dá en el clavo de cuanto nos pasa y nos dá los medios para ir poco a poco superándonos.
    Papa Francisco: Promover la esperanza y la confianza no es fingir que el demonio no existe ni diseminar información falsa
    El prejuicio es el acto de juzgar a alguien basándose en su “cubierta” o por cómo se ve externamente. Es lo contrario de lo que dice el refrán muy común: “No juzgues un libro por su portada”.
    El prejuicio viene dado en muchas formas, siendo el racismo y la discriminación dos principales de ellos.
    El prejuicio es, como su nombre implica, es el proceso de “prejuzgar” algo o a alguien. Implica llega a un juicio sobre un tema antes de aprender a reconocer el peso de la evidencia, o formar un juicio sin experiencia directa.

    Por ejemplo: si alguien se toma el tiempo para llegar a conocer a una persona, podría darse cuenta de que esta persona es buena en lugar de pensar al instante (por simple apariencia) que es mala (prejuicio)

    De este prejuicio nos ha hablado un poco el Papa Francisco recientemente en su mensaje para la Jornada Mundial de las Comunicaciones del 2017, en el cual destacó:
    En tiempos en que la prensa parece alimentar un “círculo vicioso” y un “espiral de miedo”, los cristianos deben responder con reportajes honestos que identifiquen problemas y el mal, pero también inspiren soluciones reales

    “Cada nuevo drama que sucede en la historia del mundo se convierte también en el escenario para una posible buena noticia, desde el momento en que el amor logra encontrar siempre el camino del acercamiento y suscita corazones capaces de conmoverse, rostros capaces de no desmoronarse, manos listas para construir”

    Siguiendo una larga tradición, el mensaje del Papa fue publicado el 24 de enero, en la fiesta de san Francisco de Sales, santo patrón de los periodistas.
    El Vaticano y la mayoría de las diócesis conmemorarán la Jornada Mundial de las Comunicaciones el 28 de mayo, el domingo anterior a Pentecostés.
    El Papa Francisco escogió como el tema de la conmemoración del 2017:

    “No temas que yo estoy contigo: Comunicar esperanza y confianza en nuestros tiempos”.
    En una carta a los directores y editores en jefe de una variedad de entidades mediáticas, monseñor Dario Vigano, prefecto de la Secretaría para la Comunicación del Vaticano, pidió discusión y debate sobre el mensaje del Papa y en particular sobre el llamado papal a “una comunicación constructiva que, rechazando los prejuicios contra los demás, fomente una cultura del encuentro que ayude a mirar la realidad con auténtica confianza”.

    “El Papa Francisco no está pidiéndonos relatar el mundo de Heidi” o ningún otro cuento de hadas, dijo el monseñor Vigiano.
    Las pruebas y los sufrimientos son parte de la vida de la gente real, pero las historias de esas luchas también deberían “abrir espacios de esperanza”.
    Por ejemplo, la historia real a fines de enero sobre un hotel en Italia central enterrado por una avalancha después de una serie de terremotos, incluye no solo la recuperación de los cuerpos de las víctimas, sino también historias de la valentía de los rescatistas y de la generosidad y solidaridad de la gente de los pueblos cercanos.
    Gallagher dijo que el mensaje del Papa Francisco es especialmente importante en tiempos cuando la verdad de los informes noticiosos es constantemente cuestionada y cuando “la palabra del año 2016 de los Diccionarios Oxford” fue “postverdad”.

    El Papa Francisco expresó algunas cosas muy importantes al respecto:
    No generar miedos ni apatías
    Promover la esperanza y la confianza no es fingir que el demonio no existe ni diseminar información falsa, sino que significa identificar y reportar los males de una manera que no “genere apatía, miedo o la idea de que el mal no tiene límites”.
    Un problema en particular hoy día es reportar tragedias y el sufrimiento humano de una manera que casi convierte la historia en entretenimiento.
    Mostrar siempre soluciones en las noticias

    Lo que se necesita es un estilo comunicativo abierto y creativo, que no dé todo el protagonismo al mal, sino que trate de mostrar las posibles soluciones, favoreciendo una actitud activa y responsable en las personas a las cuales va dirigida la noticia. La historia de Jesús es un claro ejemplo
    Esta buena noticia, que es Jesús mismo, no es buena porque esté exenta de sufrimiento, sino porque contempla el sufrimiento en una perspectiva más amplia, como parte integrante de su amor por el Padre y por la humanidad.

    Para Jesús y para todos los que creen en Él, la adversidad y la cruz no son un impedimento, sino que llevan a cabo la salvación de Dios.
    La debilidad es más fuerte que cualquier poder humano y el fracaso puede ser el preludio del cumplimiento más grande de todas las cosas en el amor.

    Fe y confianza
    La fe le dice a los cristianos que Dios está trabajando en todo momento de la vida de un individuo y en todo momento de la historia humana.
    Esa confianza siempre le ha dado a los cristianos esperanza, la cual es la más humilde de las virtudes, porque permanece escondida en las encrucijadas de la vida, pero es similar a la levadura que hace fermentar toda masa

    1. Espero que en este blog no sea.la única pecadora…..ya sabia en cuanto quise acortar mi comentario que se iva a entender mal.En realidad ya no tengo mi ganas de polémica total siempre llevo las de perder .Rosa !!!ala tienes razón que más da.!!!

  5. Los comentarios :De “pecadores arrepentios ”
    Me han recordado mucho la escena que sale en muchas películas antiguas o medievales. .EL típico personaje que va en su carreta y se desplaza de pueblo en pueblo y de plaza en plaza se sube a su carreta .Y grita a todo el mundo, arrepentios ,arrepentios,pecadores,…..de sus pecados recordandoles que son lo peor del mundo…Y vendiendo el elixir que cura todos los males lo peor es que el va en la carreta ,suele ser timador,borracho, etc…(hoy me lo has recordado)no es personal sólo que al.leerlo me ha venido ese recuerdo

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