Sobre el Amor “de” Dios: Deus caritas est

Aquí te copio algunas ideas y anécdotas sobre el Amor que Dios nos tiene y nuestra respuesta: amor con amor se paga.

Tanto amó Dios al mundo que le entregó a su Hijo Unigénito, para que todo el que cree en él no perezca, sino que tenga vida eterna (Jn 3, 16). Señales abrumadoras del Amor de Dios a los hombres:

  • desde la Creación, Encarnación, Pasión, Muerte y Resurrección, hasta la Eucaristía y la Iglesia con sus sacramentos. Hijos de Dios por la incorporación a Cristo por el Bautismo. (Solo Dios es bueno)

San Juan lo enseña de modo constante: Y nosotros hemos conocido y creído en el amor que Dios nos tiene. Dios es amor, y el que permanece en el amor permanece en Dios y Dios en él (1 Jn 4, 16).

Es un amor del que Dios nos colma y que nosotros debemos comunicar a los demás (cfr. Benedicto XVI, Enc. Deus caritas est, 1).

  • El niño y la Propina: En los días en que un helado costaba mucho menos, un niño de 10 años entró en un establecimiento y se sentó en una mesa. La mesera puso un vaso de agua enfrente de él. ¿Cuánto cuesta un helado de chocolate con cacahuetes? preguntó el niño. Cincuenta centavos, respondió la mesera. El niño saco su mano de su bolsillo y examinó un número de monedas. ¿Cuánto cuesta un helado solo?, volvió a preguntar. Algunas personas estaban esperando por una mesa y la mesera ya estaba un poco impaciente. “Treinta y cinco centavos” dijo ella bruscamente. El niño volvió a contar la monedas. Quiero el helado solo dijo el niño. La mesera le trajo el helado, y puso la cuenta en la mesa y se fue. El niño terminó el helado, pagó en la caja y se fue. Cuando la mesera volvió, ella empezó a limpiar la mesa y entonces le costo tragar saliva con lo que vio. Allí, puesto ordenadamente junto al plato vacío, había veinticinco centavos… su propina.
  • La moto y el escayolado: la caridad empieza por uno mismo mal entendida: Un día entró en urgencias del hospital de Jaén un chico con un brazo escayolado, que además se había pegado un tortazo en moto. Cuando se le preguntó qué había pasado contó que, como él tenía el brazo escayolado, no podía conducir la moto y que se había montado detrás, y había dejado a su novia que condujera la moto. Al llegar a una curva, la moto iba demasiado rápida, a su novia le entró miedo, y saltó de la moto. Y él se encontró sentado en la parte de atrás, con el brazo escayolado y la moto a toda velocidad hacia la curva…

El principal mandamiento (cfr. Mt 22, 14-40; Mc 12, 28-31; Lc 10, 25-28)… En la intimidad del Cenáculo el Corazón de Cristo se desborda, se dirige al Padre y nos anuncia la venida del Espíritu Santo (cfr. Es Cristo que pasa, 240), que nos encenderá con el Amor de Dios: Ure igne Sancti Spitritus. Este actuar de Dios adquiere ahora su forma dramática, puesto que, en Jesucristo, el propio Dios va tras la “oveja perdida“, la humanidad doliente y extraviada. En su muerte en la Cruz se realiza ese ponerse Dios contra sí mismo, al entregarse para dar nueva vida al hombre y salvarlo: esto es amor en su forma más radical (cfr. Benedicto XVI, Enc. Deus caritas est, 12).

  • (1) La transfusión de sangre a su hermana enfermedad rara:cuando empiezo a morirme doctor;
  • y (2) los dos hermanos gitanos y el bote de leche;

Poner la mirada en el costado traspasado de Cristo (cfr. Jn 19, 37), ayuda a comprender el Amor de Dios (cfr. Benedicto XVI, Mensaje para la Cuaresma de 2007, 21-XI-2006).

La Providencia de Dios (cfr. Mt 6, 25-34).

Su misericordia (cfr. Juan Pablo II, Enc. Dives in misericordia). El sacramento de la penitencia (cfr. Camino, 309).

¿Qué vamos a hacer tu y yo? Amor con amor se paga: Amor a Dios:

  • 1) epitafio del monje: Dios amó a Juan y Juan intentó durante toda su vida corresponder a ese Amor;
  • 2) la habitación de Marvin (“no es eso… no puedes imaginar cuanto amor he tenido en mi vida…”)
  • 3) y la madre que abrazando a su hijo muerto dice: “que poco tiempo nos has dejado quererte, nos has dado para quererte…”
  • 4) O el novio preocupado que duda primero de si ella le hará feliz a él y más adelante si él la hará feliz a ella…

Acudiremos al amor misericordioso (cfr. Camino, 711; Forja, 173); El amor a la Eucaristía (cfr. Camino, 432). Motivos para el dolor de amor (cfr. Camino, 436, 437, 439).

Apostolado: Encender a los hombres en el Amor de Dios (cfr. Camino, 1): para ello, actuar como el fermento (cfr. Mt 13, 33), sal de la tierra y luz del mundo (cfr. Mt 5, 13-16). El amor es posible, y nosotros podemos ponerlo en práctica porque hemos sido creados a imagen de Dios. Vivir el amor y, así, llevar la luz de Dios al mundo (cfr. Benedicto XVI, Enc. Deus caritas est, 39).

  • (1) La última pregunta del examen: Durante mi último curso en la escuela, nuestro profesor nos puso un examen. Leí rapidamente todas las preguntas, hasta que llegué a la ultima, que decía así: ¿Cuál es el nombre de la mujer que limpia la escuela? Seguramente era una broma. Yo había visto muchas veces a la mujer que limpiaba la escuela. Era alta, cabello oscuro, como de cincuent anos, pero… ¿cómo iba yo a saber su nombre? Entregué mi examen, dejando la última pregunta en blanco. Antes de que terminara la clase, alguien le preguntó al profesor si la última pregunta contaría para la nota del examen. Por supuesto, dijo el profesor. En sus vidas ustedes conoceran muchas personas. Todas son importantes. Todas merecen su atención y cuidado, aunque solo les sonrían y digan: !Hola! Nunca olvidé esa lección. Tambien aprendí que su nombre era Dorothy.
  • (2) los buenos amigos: el que tiene cáncer y el otro toda la noche;
  • (3) Si padre, aquí me tratan con caridad, pero mi madre me trataba con cariño;

Fraternidad: El Amor de Dios es inseparable del amor al prójimo. Puedo amar a la persona que no me agrada o ni siquiera conozco a partir del encuentro íntimo con Dios, un encuentro que se ha convertido en comunión de voluntad, llegando a implicar el sentimiento (cfr. ibid., 18).

  • (1) El Dr. Cofiño y unos maleantes: El Dr. Ernesto Cofiño iba un día en su coche, con otro. Se subieron unos maleantes y les secuestraron junto con el coche. El Dr. Cofiño comenzó a rezar varias veces la oración de la estampa de San Josemaría, en alto, hasta que uno de los maleantes le dijo:
         -Cállese, que no le va a servir de nada: les mataremos igual.
         A lo que contestó el Dr. Cofiño:
         -No muchacho; no estoy rezando por mí: yo tengo las cuentas en limpio con Dios. Estoy rezando por vosotros…
         -Pare, Doctor, y bájese.
  • (2) La carta del niño y del Papa perdonando: JP-II: primera audiencia después de su atentado en 1982: recibió miles de cartas: el Papa mostró su agradecimiento a todos:      Leyó sólo una, de un niño: “Querido Papa: deseo que te cures pronto. Ya sé que has perdonado al hombre que te ha herido. Yo también quiero perdonar a quien se chiva o me da patadas …

La Virgen Santísima, Maestra de amor a Dios (cfr. Camino, 504).

Bibliografía:

  • Catecismo de la Iglesia Católica: Amor de Cristo (478, 2669, 605, 616, 545, 1825, 516, 701); Amor de Dios (315, 42, 11, 313, 27, 293, 295, 733, 736, 214, 221, 231, 733);
  • Benedicto XVI, Ene. Deus caritas est, 25-XII-Z005;
  • Juan Pablo II, Enc. Dives in misericordia, 30-XI-1980;
  • Es Cristo que pasa y Amigos de Dios (voces correspondientes);
  • Camino, Surco y Forja (voces correspondientes).
  • Cfr. Dios y hombre en el NT de C. Spicq
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