Cada día, intenta hacer feliz al menos a una persona. Si siembras obras amables, tu cosecha será perpetua

Una obra amable va casi siempre seguida de la felicidad interior. La felicidad del alma es la atmósfera en la que se llevan a cabo cosas grandes para Dios. Serás verdaderamente feliz si el amor de Dios se apodera de tu vida y te hace capaz de amar al prójimo. Aunque seas la más pobre […]

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