La pureza está muy relacionada con la madurez humana

madura.jpgEl esfuerzo de reequilibrio personal es maduración. Porque la pureza está muy relacionada con la madurez humana, culminación de una verdadera libertad asumida, que confiere solidez. No es raro que, en la Escritura, Dios invite al hombre a no tener miedo: el mismo Cristo lo hace en varias ocasiones refiriéndose a la paternidad de Dios y al valor del discípulo: «No tengáis miedo: vosotros valéis más que muchos pajarillos» (Mt 10, 31). ¿Cuál es, pues, el valor del hombre? El Catecismo explica: «Por haber sido hecho a imagen de Dios, el ser humano tiene la dignidad de persona: no es solamente algo, sino alguien. Es capaz de conocerse, de poseerse y de darse libremente y entrar en comunión con otras personas; y es llamado, por la gracia, a una alianza con su Creador, a ofrecerle una respuesta de fe y de amor que ningún otro ser puede dar en su lugar». El amor humano está así ordenado al don de sí y al compromiso sin temor: el hombre ha de aprender a no tener miedo al diablo, a los rigores del clima, al mismo Dios, a su presencia y a su actuación. Seguir leyendo “La pureza está muy relacionada con la madurez humana”

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Acerca del espíritu de mortificación y penitencia

 

El espíritu de mortificación y penitencia es una actitud necesaria para el que quiera seguir a Cristo: Quién no cargue con su cruz y me siga, no es digno de mi (Mt 10,38). Concretado en lo diario, en lo pequeño: El que quiera venirse conmigo, niéguese a sí mismo, cargue con su cruz de cada día y me siga (Lc 9,23). De tal modo que hagamos vida nuestra la vida y la muerte de Cristo: Morir por la mortificación y la penitencia, para que Cristo viva en nosotros por el Amor. Y seguir entonces los pasos de Cristo, con afán de corredimir a todas las almas. Dar la vida por los demás. Sólo así se vive la vida de Jesucristo y nos hacemos una misma cosa con El (Via Crucis, XIV). Seguir leyendo “Acerca del espíritu de mortificación y penitencia”

El amor de los gitanillos

“¿Queréis saber de verdad lo que es cariño? Entonces vais a tener que aprender lo que es el amor. Y nos lo van a enseñar unos gitanillos. La historia que te contaré sirve igualmente para los hijos y para los padres. Todos necesitamos que nos recuerden lo que es amar. Esta vez nos lo van a decir unos churumbeles.

“Dejadas todas las cosas”: o la entrega incondicionada

El Amor de Dios a los hombres es incondicionado. (Algunos ejemplos: la forma en que se entrega la naturaleza, la vida… El ejemplo de Dios en la Historia de la salvación… el de Oseas y la prostituta… el de del pacto de Dios con Abrahán: unilateral).

Por eso, Nuestra respuesta no debe admitir tampoco condiciones: amor con amor se paga: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu mente: este es el mayor y primer mandamiento (Mt 22,37‑38). En efecto, Jesús no se satisface compartiendo: lo quiere todo (Camino, 155). No importa si poco o mucho, todo. (Ejemplo de maderas de diversa calidad en la hoguera del amor, al final todo es lo mismo: cenizas). Dios pide a algunas personas -explícitamente- una entrega total (Camino, n. 170:  ¡Qué claro el camino!… ¡Qué patentes los obstáculos!… ¡Qué buenas armas para vencerlos!… —Y, sin embargo, ¡cuántas desviaciones y cuántos tropiezos! ¿Verdad? —Es el hilillo sutil —cadena: cadena de hierro forjado—, que tú y yo conocemos, y que no quieres romper, la causa que te aparta del camino y que te hace tropezar y aun caer. —¿A qué esperas para cortarlo… y avanzar?), como ocurrió en el caso de los Apóstoles: venid conmigo, y yo os haré pescadores de hombres (Mc 2,17)… Y ellos bajando de la nave a tierra, dejadas todas las cosas, le siguieron (Lc 5,11). Y ante esa llamada, el que la escuche ha de contestar también explícitamente: Aquí estoy, porque me has llamado (1 Sam 3,6).

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Acerca de la humanidad santísima del Señor

san-jose-y-jesusY el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros (Jn 1,14). El Hijo de Dios se ha encarnado: Jesucristo…Verdadero Dios y verdadero hombre, trabajó con sus manos; sufrió y murió por nosotros en la Cruz… Por eso, la santidad es la plenitud de la filiación divina: Participamos de la gracia de Cristo (cfr. Jn 1,10). Y podemos Vivir su vida (cfr. Gal 2,20). Seguir leyendo “Acerca de la humanidad santísima del Señor”

El amor no se identifica tanto con el afecto como con la donación

donacion2.jpgFilósofos y teólogos han subrayado la importancia del bien global de la persona como orientación de una «ética de las virtudes» o «ética de la primera persona». No se trata de adherirse a una moral de la opción fundamental, que ignoraría los criterios objetivos de la naturaleza moral de un acto, sino más bien de ampliar las perspectivas por elevación. La opción moral no se encierra en un acto concreto, sino que se inscribe en un estilo de vida: ¿cuál es el verdadero bien de mi vida? Desde esta perspectiva, las inclinaciones o tendencias, que Rodríguez Luño llama «deseos espontáneos», que preceden a las elecciones deliberadas, manifiestan nuestras necesidades en relación con el mundo: conservación, seguridad, deseo de ser apreciado, necesidad de amar, sed de armonía, aspiración a lo trascendente, búsqueda del sentido de la vida… En un segundo nivel se sitúa la percepción de los bienes relacionados con esas tendencias, y entonces interviene la reacción afectiva (sentimientos, emociones, pasiones): alegría, temor, vergüenza… «El sentimiento anticipa y prepara la evaluación ética, sugiere una toma de posición y nuestro modo de actuar». A continuación, viene el acto en el que intervienen la inteligencia y la voluntad, en el marco de la libertad; y, finalmente, la adquisición de virtudes o de vicios, que actúan sobre los deseos. Seguir leyendo “El amor no se identifica tanto con el afecto como con la donación”

Audiencia general de hoy del Papa Francisco

Hoy miércoles, el Papa Francisco ha dedicado la audiencia general de hoy a la figura de Judit. Dios sabe mejor que nosotros lo que necesitamos. También hizo una referencia graciosa animando a seguir los consejos sabios de las abuelas.