La calumnia es la venganza del cobarde

venganza.jpgUna persona es culpable de calumnia cuando, haciendo uso de la mentira, daña el buen nombre de otro. La ley de Dios nos manda estimar a los demás y rendirles el honor que les es debido. Dice san Pablo: «Dadle a cada uno lo que se le debe: …a quien respeto, respeto; a quien honor, honor»… La calumnia consiste en acusar a otro de faltas que no ha cometido. Los males que de ella se derivan son innumerables. Las palabras calumniosas suelen ser demasiado bien recibidas y corren de boca en boca, arruinando la reputación de sus víctimas y causando a veces un daño importante incluso en cuestiones temporales. Es un pecado contra la justicia, la caridad y la verdad, porque no solo vulnera la honra debida a otro, sino también la que se ha ganado justamente con un carácter y una conducta rectas.

venganza.jpgLa calumnia es un veredicto de culpabilidad que se pronuncia en ausencia del acusado, a puerta cerrada y sin la defensa ni la apelación de un juez imparcial y objetivo. Es la venganza del cobarde. Cuando se incurre en una calumnia, siempre son dos los implicados en hacer el mal y uno solo el que lo padece. Quien calumnia hace daño al ausente; quien da crédito a la calumnia antes de indagar la verdad está igualmente implicado en ella. El inocente recibe un daño doble: el de quien difunde la mentira y el de quien admite la calumnia.
La calumnia oprime a su autor con el peso terrible de su secreto: la miseria secreta de la mentira. O bien corre el riesgo de ser excluido de la sociedad si su mentira se descubriera, o bien carga con el peso de inventar otras nuevas para ratificar la primera. Y, por encima de todo, conlleva la muerte eterna: la muerte a ojos de Dios y de todas las personas de bien.
Exagerar las faltas de otro, o dar por cierto lo que es dudoso y no seguro, también tiene que ver con la calumnia. Las palabras «dicen que» suelen servir de introducción a las mentiras más ponzoñosas.
Quizá sea aquí donde mejor se puede aplicar la palabra de Dios cuando dice que su ira se alzará sobre el «sembrador de discordias entre hermanos». Esto es cierto también cada vez que nos permitimos hablar —aunque sea de las cosas más inofensivas— llevados por un simple chismorreo ocioso; pero es mucho peor si las palabras contrarias a la caridad responden a pasiones ocultas, a una animadversión personal, a la envidia, al deseo de venganza o a pura hostilidad.
El hombre envidioso se entristece ante el buen nombre o el éxito de que otros disfrutan y procura menoscabar la honra del prójimo porque es consciente de su inferioridad. El hombre que odia aprovecha cualquier ocasión para dañar la honra del prójimo, infligiéndole al menos una herida social. A veces son los chismorreos los que causan un daño al honor.
Insistir constantemente en los mismos pensamientos nocivos va cegando poco a poco nuestro juicio acerca de nuestra propia conducta y motivos. Suele ocurrir también con bastante frecuencia que estas opiniones negativas lleven a quien las pronuncia a creer en ellas, incluso en contra de su conocimiento cierto. San Gregorio lo explica con esta metáfora: «Cuando ofendemos a otros ¿qué hacemos sino esparcir en el aire un polvo que ciega nuestros ojos y nos hace distinguir menos la verdad cuanto peor hablamos de ellos?». (L. G. Lovasik en El poder oculto de la amabilidad)

 

6 comentarios en “La calumnia es la venganza del cobarde

  1. ¡Que maravilla de blog¡ Estoy encantada. Es como si estuviera en el cuarto de estar en una tertulia. Felicidades y muchísimas gracias.
    Sobre el tema de la calumnia he recogido las palabras de San Josemaría, nadie mejor que él para ayudarnos.
    D. Rafael, es posible que tenga que tomarme un “descansito”. Parece ser que es necesario. Tan pronto como me recupere un poco, estaré con todos de nuevo.

    La primera actitud que encontramos en San Josemaría, más que una actitud, es un punto de llegada que condicionará el conjunto de su respuesta a las calumnias. Los ataques a su fama propiciaron el progresivo desprendimiento de sí mismo, iniciado ya en los años previos. Dios se sirvió de las campañas difamatorias para conducirle de la mano hacia la humildad, la purificación y la identificación con Cristo en su Pasión. Lo contaba él mismo, recordando un momento concreto en la época más difícil, a principios de los años cuarenta: “llegó un momento en el que tuve que ir una noche al Sagrario (…), a decir: Señor —y me costaba, me costaba porque soy muy soberbio, y me caían unos lagrimones…—, si Tú no necesitas mi honra, yo ¿para qué la quiero? Desde entonces me importa un pito todo”.

    Ese llegó un momento es revelador del proceso interior en el tiempo de san Josemaría, de sus posibles zozobras y resistencias interiores a admitir que su fama quedara hecha trizas, como algo que Dios permitía. Las palabras si Tú no necesitas mi honra, yo ¿para qué la quiero?, son el punto de llegada a un grado de humildad a partir del cual ya no se preocupará, entre otros aspectos, ni de su fama.

    ¿Cuál fue entonces la actitud de san Josemaría ante las calumnias? Desde el doble fundamento de la caridad y la humildad, sintetizó su postura ante la ofensa en un programa experimentado: “perdonar, callar, rezar, trabajar y sonreír”.

    1. Hola ne da pena que dejes de escribir .tus explicaciones me ayudaban. a entender algo mejor las entradas del blog.Aunque no en todo estuviera de acuerdo contigo…no puedo decir que boy a rezar porque mentiría aunque a una estampa llego……Sea lo que sea lo que te aparte del blog espero que te recuperes pronto y sea poco tiempo .

  2. Hola. …hoy ne he dada cuenta leyendo las últimas entradas guardar secretos .Maledicencia. difamacion ,lo.imbécil que e sido todos estos años cargando con secretos que no son secretos y todo por una frase estupida qué. alguien. me dijo un día “Ahora cuando te vallas hablarás mal de nosotros “.Ese dia comprendí. que las personas qué
    mas ne devian de conocer no me conocían. ..munca más volvi a hablar de esa vida fue como si munca huviera existido…tengo una hermana más pequeña que viendo que yo tomaba ese camino ella me siguio y sigue..por amor a esa persona por no hacerle daño. munca conte nada.al reves siempre le e allanado él camino .Y tú te preguntarás que tiene que ver????Cuando mi amiga empezo a remover el pasado me metí en internet y !!oh!!!sorpresa esta ahí. Lo bueno y lo malo lo que piensan unos y otros todo lo que yo pensaba que no podia hablar estaba solo con hacer clip salió. de todo….claro está me lleve la bronca de mi amiga por quedarme en la basurilla haver si habia algo más que yo no huviera visto.Asique sigo con cara de imbécil. ….Qué con las redes sociales.Facebook. tuiter. Instagran. Los pecados se an modernizado lla mo hay secretos todo se sabe todo se cuenta. la intimidad se cuelga en fotos. El cotilleo que era de marujas de pueblo ahora está en toda la gente joven cotillas de las redes sociales…criticando a los amigos o usando las redes para difamar y eso nada ni nadie puede reparar el daño causado. ……y yo sigo con mi cara de imbécil. ..(entendiose)…Adios

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