Francisco en audiencia general explica qué significa realmente dar de comer al necesitado

“Es muy dura la experiencia del hambre y la sed, y desgraciadamente es una realidad actual”, dijo el Papa Francisco en la audiencia general de hoy miércoles .19 de octubre, 2016. Fuente: http://www.romereports.com/es

5 comentarios en “Francisco en audiencia general explica qué significa realmente dar de comer al necesitado

  1. Ahora contesto a su blog pero antes quiero enviarle 5 citas bíblicas sobre la oración:
    1.- Siempre pedir, buscar y llamar

    “Pidan y se les dará; busquen y encontrarán; llamen y se les abrirá. Porque todo el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y al que llama, se le abrirá” (Mateo 7,7-8)

    Pedir, pedir, pedir. Muchas veces, el Señor nos llamó a la insistencia en la oración. ¿Por qué desistimos a veces? Recuerda que tus tiempos no son los de Dios, Él sabe cuando y de qué manera contestar… Sigue pidiendo, buscando y llamando.

    2- Mover montañas con la fe

    “Jesús les respondió: “Les aseguro que si tienen fe y no dudan, no sólo harán lo que yo acabo de hacer con la higuera, sino que podrán decir a esta montaña: “Retírate de ahí y arrójate al mar”, y así lo hará. Todo lo que pidan en la oración con fe, lo alcanzarán” (Mateo 21,21-22)

    ¡Esto me parece increíble! pero es Palabra de Dios. Cuántas cosas podríamos hacer con este poder si tan sólo tuviésemos esa fe de las que nos habla el Señor. Aprendamos a decir como el padre de aquel joven endemoniado: “Señor, creo, pero aumenta mi fe”

    3.- Oración: Poder liberador contra el demonio

    “Jesús les respondió: “Esta clase de demonios se expulsa sólo con la oración” (Marcos 9,29)
    La oración se nos presenta como una comunicación directa con Dios, pero también como una gran armadura espiritual contra el demonio.
    Que poder tan tremendo nos ha regalado Dios en la oración que podemos ser hasta capaces de expulsar demonios en su Nombre.

    4.- No hay que vacilar

    “Si a alguno de ustedes le falta sabiduría, que la pida a Dios, y la recibirá, porque él la da a todos generosamente, sin exigir nada en cambio. Pero que pida con fe, sin vacilar, porque el que vacila se parece a las olas del mar levantadas y agitadas por el viento. El que es así no espere recibir nada del Señor” (Santiago 1,5-7)

    No vacilemos en ningún momento. No perdamos la esperanza. El Señor es bondadoso y fiel, Él da con una generosidad infinita, Él es fuente inagotable de compasión y está siempre dispuesto a darnos lo mejor, lo que nos conviene para nuestra salvación, pero, TENGAMOS FE y nuestra oración será poderosa

    5.- Una forma de alcanzar la paz

    “No se angustien por nada, y en cualquier circunstancia, recurran a la oración y a la súplica, acompañadas de acción de gracias, para presentar sus peticiones a Dios. Entonces la paz de Dios, que supera todo lo que podemos pensar, tomará bajo su cuidado los corazones y los pensamientos de ustedes en Cristo Jesús”. (Filipenses 4,6-7)
    Esta
    cita bíblica es una de mis favoritas, ¿por qué? ¿Quién no necesita paz en su corazón? Estamos en un mundo donde a cada vuelta de la esquina nos espera un problema que nos aflige y nos roba la paz. San Pablo nos da la fórmula secreta para alcanzar la paz en el corazón: Oración y Acción de gracias, es decir: oración y Eucaristía, puesto que la Eucaristía en es sí misma, una acción de gracias.

    Nunca subestimes el poder de la oración. Cuando oramos con fe, si es la voluntad de Dios, esa oración es indetenible. Y ¿Cómo sabemos cuál es la voluntad de Dios? Que te responda el Señor:

    “Si ustedes permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo que quieran y lo obtendrán” (Juan 15,7)

    Esta es una promesa del Señor. Si estamos caminando en comunión con Dios y su Iglesia, entonces vamos a empezar a orar conforme a la voluntad de Dios. ¿Cómo permanecemos en Dios? A través de los Sacramentos de la Iglesia, viviendo según sus mandamientos, así Su Palabra vivirá en nuestros corazones

    Poco a poco le iré mandando, para que las vaya recopilando

  2. En este año Jubilar de la Misericordia, el papa Francisco nos hace esta
    propuesta: “Es mi vivo deseo que el pueblo cristiano reflexione durante el
    Jubileo sobre las obras de misericordia corporales y espirituales. Será un
    modo para despertar nuestra conciencia, muchas veces aletargada ante el
    drama de la pobreza, y para entrar todavía más en el corazón del Evangelio,
    donde los pobres son los privilegiados de la misericordia divina” .
    Así lo queremos hacer desde Manos Unidas, de la mano de nuestros
    hermanos de todos los rincones del mundo que nos ayudarán a esta reflexión
    y a esta toma de conciencia de una manera muy práctica. Cooperamos unos
    con otros compartiendo estas “semillas de misericordia” que Dios pone en
    nuestras manos y nos hacemos responsables unos de otros como verdaderos
    hermanos. Todos estamos necesitados de misericordia… ¡¡¡Dejémonos
    sembrar y sembraremos!!!
    En las “Semillas de Misericordia” (que se corresponden con las obras)
    descubriremos que tenemos que sembrar para que den fruto.
    Para hacer esta reflexión contaremos con una breve explicación y reflexión
    de misioneros con los que Manos Unidas está cooperando para que sigan
    sembrando a través de las obras de misericordia.
    Después de esta reflexión, propondremos actividades concretas para niños.
    (Propuesta de Manos Unidas)

  3. En contestación a su vídeo:
    El Papa explicó la primera obra de misericordia: dar de beber al sediento y de comer al hambriento. Dijo que la sociedad de nuestros días está anestesiada por un excesivo apegamiento a la cultura del bienestar, que vuelve a las personas “insensibles” a las necesidades ajenas.

    Dios, dijo, está en el que sufre, en el que tiene sed y tiene hambre. Un cristiano, señaló, tiene que reconocer a Dios en esa persona.
    CATEQUESIS DEL PAPA EN ESPAÑOL:
    “Queridos hermanos y hermanas :
    Como hemos escuchado en la Carta de Santiago, hay situaciones de necesidad entre nosotros que requieren una respuesta inmediata y urgente, como: dar de comer al hambriento, dar de beber al sediento; ambas son obras de misericordia corporales. Es muy dura la experiencia del hambre y la sed, y desgraciadamente es una realidad actual y cercana a nosotros. Cada día encontramos personas que sufren estos males y necesitan nuestra ayuda.
    Jesús nos enseña a responder a estas necesidades con su ejemplo, y nos recuerda que «él es el pan de vida» y «quien tenga sed venga mí». Él mandó a sus discípulos que dieran de comer a la multitud, pero ellos sólo tenían cinco panes y dos peces. Jesús pronunció sobre estos la bendición y los partió, y al distribuirlos, todos quedaron saciados. Su ejemplo nos interpela y nos anima a reconocer que cuando damos nuestro poco al hermano necesitado se hace presente la ternura y la misericordia de Dios.

    Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en particular a los venidos de
    España y Latinoamérica. Los invito a salir al encuentro de las necesidades más básicas de los que encuentren a su camino, dando lo poco que tienen. Dios, a su vez, les corresponderá con su gracia y los colmará de una auténtica alegría. Muchas gracias”.

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