La irritabilidad es una debilidad del carácter que nos hace ser antipáticos, bruscos y descorteses

iraLa ira puede ser un pecado venial o mortal. La ira es un pecado mortal si tus sentimientos de descontento derivan en pasión y escapan al control de la razón. El pecado mortal de ira consiste en el deseo deliberado o en la intención de infligir un grave perjuicio a alguien o de verle gravemente dañado. «Todo el que se llena de ira contra su hermano será reo de juicio», dice Jesús. La ira es un pecado venial si la causa una ofensa meramente fortuita, si tu descontento se dirige contra el ofensor antes que contra la ofensa o si te induce a infligir un castigo excesivo. La mayoría de la gente no le desea un daño grave a quien ha provocado su ira: tan solo el suficiente para satisfacer su propio orgullo y su egoísmo.
En nuestro caso, lo que casi todos nos vemos obligados a refrenar y controlar son las pequeñas y menudas manifestaciones de ira. Es probable que tengas tendencia a mostrar impaciencia ante faltas insignificantes de quienes te rodean.
– La irritabilidad es una debilidad de nuestro carácter por la que nos permitimos ser antipáticos, bruscos y descorteses con otros por la sencilla razón de que nos molestan sin pretenderlo, y la manifestamos aun cuando no hayan dicho ni hecho nada que pueda interpretarse como una ofensa. 

Si eres irritable, buscarás falsas excusas para tu debilidad. Dirás que es culpa de los nervios, de tu tensión alta o baja, del insomnio, el dolor de estómago o las preocupaciones y responsabilidades: excusas todas ellas que no suelen ser más que fachada. La irritabilidad supone falta de autodominio e incapacidad para controlar los sentimientos cuando lo exige la caridad. Es señal de un carácter inmaduro. Si tienes disposición a enojarte y a ser antipático con los demás sin razón aparente, debes enfrentarte al hecho de que piensas demasiado en ti mismo. Al fin y al cabo, tus sentimientos no son lo más importante de esta vida.
La mayoría de las formas en que se manifiesta la ira contra otros suelen ser pecado venial, lo cual no debe disminuir tu deseo de superarla. Estos pecados veniales, si no se está vigilante, conducen al pecado mortal y pueden destruir completamente la felicidad de un hogar y la paz que ha de reinar entre los hombres. (Autor: L. G. Lovasik, “El poder oculto de la amabilidad”)

Anuncios

3 comentarios en “La irritabilidad es una debilidad del carácter que nos hace ser antipáticos, bruscos y descorteses

  1. El enojo es un estado emocional que varía en intensidad. Varía desde una irritación leve hasta una furia e ira intensa. Como otras emociones, está acompañada de cambios psicológicos y biológicos. Cuando tu te enojas, tu frecuencia cardíaca y presión arterial se elevan y lo mismo sucede con tu nivel de hormonas de energía, adrenalina y noradrenalina.

    El enojo puede ser causado por sucesos externos o internos. Tu puedes enojarte con una persona específica (como un compañero de trabajo o supervisor) o por algo ocurrido (embotellamiento de tránsito, un vuelo cancelado), o tu enojo puede ser causado por estar preocupado o taciturno debido a tus problemas personales. Los recuerdos de hechos traumáticos o enfurecedores también pueden despertar sentimientos de enojo.

    La forma natural e instintiva de expresar el enojo es responder de manera agresiva. El enojo es una respuesta natural que se adapta a las amenazas, e inspira sentimientos intensos, con frecuencia agresivos, y conductas que nos permiten luchar y defendernos cuando nos sentimos atacados. Por lo tanto, para sobrevivir es necesario un determinado grado de enojo.

    Por otro lado, no podemos atacar físicamente a cada persona u objeto que nos irrita o molesta. Las leyes, las normas sociales y el sentido común imponen límites respecto de cuán lejos podemos permitir que nos lleve nuestro enojo.

    Las personas utilizan una diversidad de procesos conscientes e inconscientes para lidiar con sus sentimientos de enojo. Las tres reacciones principales son expresar, reprimir y calmarse.

    1.-Expresar tus sentimientos de enojo con firmeza pero sin agresividad es la manera más sana de expresar el enojo. Para hacerlo, debes aprender cómo dejar en claro cuáles son tus necesidades y cómo realizarlas sin lastimar a otros. Ser firme no significa ser prepotente ni exigente; significa respetarse a sí mismo y a los demás.
    2.-Otra manera de abordar esta reacción consiste en reprimir el enojo y después convertirlo o redirigirlo. Esto sucede cuando tu contienes tu enojo, dejas de pensar en ello y en cambio te concentras en hacer algo positivo. El objetivo es inhibir o reprimir tu enojo y convertirlo en una conducta mucho más constructiva. El peligro en este tipo de respuesta es que no te permite exteriorizar tu enojo, pudiendo quedarse en tu fuero interno. El enojo que queda en tu fuero interno puede causar hipertensión, presión arterial elevada o depresión.
    El enojo no expresado puede generar otros problemas. Puede conducir a expresiones de ira patológica como por ejemplo, conducta pasiva-agresiva (desquitarse con las personas indirectamente, sin decirles el motivo, en lugar de hacerlo de frente) o una actitud cínica y hostil duradera. Las personas que están constantemente menospreciando a los demás, criticando todo y haciendo comentarios cínicos, no han aprendido a expresar su enojo de manera constructiva. No es sorprendente entonces, encontrar que éstas no tienen la probabilidad de establecer relaciones exitosas.
    3.-Por último, puede calmarse interiormente. Esto significa no sólo controlar tu conducta externa sino también controlar tus respuestas internas, siguiendo los pasos para reducir tu ritmo cardíaco, calmarse y dejar que los sentimientos pasen.

    El objetivo del manejo de la ira es reducir tus sentimientos emocionales y el despertar fisiológico que provoca. Si tu no puedes deshacerte de las cosas o personas que te provocan enojo, ni evitarlas, ni tampoco cambiarlas, puedes aprender a controlar tus reacciones.

    Hay pruebas psicológicas que miden la intensidad de los sentimientos de enojo, cuán propenso a la ira eres tu y cuán bien puedes manejarla. Existen muchas posibilidades de que si tienes un problema con la ira, tu ya lo sepas. Si sientes que actúas de manera que pareces fuera de control y que es alarmante, tal vez necesites ayuda para encontrar mejores maneras para de lidiar con esta emoción.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s