2016: el Año santo de la Misericordia

dios 2016.jpgUn buen número el 2016 para hablar de Dios en el año santo de la Misericordia.

——

Las claves del Año de la Misericordia, en libro electrónico gratuito

En este libro encontrarás Las claves del Año de la Misericordia, en libro electrónico, y los discursos más importantes del Papa Francisco sobre este Año jubilar de la Misericordia. También es interesante este vídeo sobre el mismo tema:

Coincidiendo con el segundo domingo de Pascua, se hizo pública la bula papal de este Jubileo Extraordinario de la Misericordia. En ella, el Papa da razón de la convocatoria poniendo el foco en el amor,”como ama el Padre así estiman los hijos. Como Él es misericordioso, así somos llamados seres misericordiosos los unos con los otros”. (n.9)

La carta consta de 25 puntos que dan respuesta a preguntas muy concretas sobre el Jubileo, y detalla cómo quiere el Papa Francisco que vivamos este Año Santo.

1. ¿Qué es la misericordia?

– “Es la palabra que revela el misterio de la Santísima Trinidad”.

– “Es el acto último y supremo con el que Dios acude a nuestro encuentro”.

– “Es la ley fundamental que habita en el corazón de cada persona cuando mira con ojos sinceros el hermano que encuentra en el camino de la vida”.

– “Es la vía que une Dios y el hombre, porque abre el corazón a la esperanza de ser estimados a pesar del límite de nuestro pecado”.

2. ¿Por qué el Papa ha convocado un Jubileo de la Misericordia justamente ahora?

El Papa responde: “he anunciado un Jubileo Extraordinario de la Misericordia como tiempo propicio para la Iglesia, para que haga más fuerte y eficaz el testimonio de los creyentes” (n.3), en un momento en que la Iglesia vive un tiempo de nueva evangelización. Se trata de renovar el espíritu del Concilio Vaticano II en su quincuagésimo aniversario; con el Concilio “la Iglesia sintió la responsabilidad de ser en el mundo signo vivo del amor del Padre”; ahora “la Iglesia siente la necesidad de mantenerlo vivo”. (n.4)

3. ¿Cuando tendrá lugar el Año Santo?

Se iniciará este año con la apertura de la Puerta Santa en el Vaticano durante la solemnidad de la Inmaculada Concepción, el 8 de diciembre de 2015. Y finalizará el 20 de noviembre de 2016, domingo de nuestro Señor Jesucristo Rey del Universo y rostro vivo de la misericordia del Padre.

4. ¿Cómo se llevará a cabo?

En la fiesta de la Inmaculada Concepción, el Papa abrirá la Puerta Santa en el Vaticano en esta ocasión “será una Puerta de la misericordia, mediante la cual cualquiera que entre experimentará el amor de Dios”. (n.3)

El siguiente domingo, III de Adviento, se abrirá la Puerta Santa en la catedral de Roma, la basílica de San Juan de Letrán y sucesivamente se abrirá la Puerta Santa en las otras Basílicas Papales.

El mismo domingo, se establece que cada Iglesia particular abra, para todo el Año Santo, una Puerta de la Misericordia idéntica a la Catedral que es la Iglesia Madre para todos los fieles, o en la iglesia principal de la ciudad o en una iglesia de significado especial o santuario.

El Jubileo, por tanto, será celebrado en Roma y también en las Iglesias particulares como signo visible de la comunión de toda la Iglesia.

5. ¿Cómo propone vivir este Año Santo el Papa Francisco?

El lema de este año santo es “Misericordiosos como el Padre”. “Es mi vivo deseo, dice el Papa, que el pueblo de Dios reflexione durante el Jubileo sobre obras de misericordia corporales y espirituales” (n.15). Redescubrir las obras de misericordia corporales: dar de comer al que pasa hambre, acoger al forastero, asistir a los enfermos y visitar a los presos, etc. Y ejercitar las obras de misericordia espirituales: dar consejo a quien lo necesite, consolar al afligido, corregir al que se equivoca, perdonar ofensas, rezar por los vivos y los difuntos…

6. ¿Quiénes son los misioneros de la misericordia de los que habla en la bula?

Sacerdotes enviados por el Papa los que les dará autoridad para perdonar pecados especialmente graves incluso aquellos reservados a la sede papal; estarán presentes en todas las diócesis “signo vivo de cómo el Padre acoge a todo aquel que busca el perdón”. (n.18)

7. ¿Qué dice la bula del sacramento del perdón?

Se pone otra vez el sacramento de la confesión en el centro de la vida cristiana. Porque permite vivir la grandeza de la misericordia, en el sacramento de la reconciliación. Dios perdona todos los pecados con la mediación de la Iglesia. Acudir a la confesión será fuente de verdadera paz interior. Se prevé que la iniciativa 24 horas para el Señor se incremente cada diócesis el próximo año, el viernes y sábado antes del IV domingo de Cuaresma.

8. ¿El Año Santo se vivirá sólo en la Iglesia católica?

La misericordia tiene un valor que sobrepasa los confines de la Iglesia. Nos relaciona con el judaísmo y el Islam. El Jubileo invita a un diálogo con otras religiones que permitan conocer mejor y comprendernos para eliminar de este modo cualquier forma de violencia, menosprecio y discriminación. (n.23)

9. ¿El Año Santo habla de oración?

Para ser capaces de misericordia, en primer lugar debemos colocarnos a la escucha de la Palabra de Dios. Esto significa recuperar “el valor del silencio para meditar la Palabra que se nos dirige” (n.13). De este modo es posible contemplar la misericordia de Dios y asumirla como propio estilo de vida.

10. ¿Es conveniente cruzar la Puerta Santa de la misericordia?

La peregrinación es un signo peculiar en el Año Santo, porque es imagen del camino que cada persona realiza en su existencia. La vida es una peregrinación y el ser humano es viator, un peregrino que recorre su camino hasta llegar a la meta anhelada. También para llegar a la Puerta Santa en Roma y en cualquier otro lugar, cada uno deberá realizar, de acuerdo con las propias fuerzas, una peregrinación. (n.14)

Las etapas de la peregrinación mediante la cual es posible alcanzar esta meta: «No juzguéis y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados. Dad y se os dará: os verterán en el regazo una buena medida, apretada, sacudida y repleta. Con la medida seréis medidos. “(Lc 6,37-38).

*****

(Noticia original de Opus Dei y traducida por Església de Barcelona)

 

2 comentarios en “2016: el Año santo de la Misericordia

  1. Maravilloso, concreto y especifico su comentario. Gracias por compartirlo.

    En nuestra época de profundos cambios, la Iglesia está llamada a ofrecer su contribución peculiar, haciendo visibles los signos de la presencia y de la cercanía de Dios. Y el Jubileo es un tiempo favorable para todos nosotros, porque contemplando la Divina Misericordia, que supera cada límite humano y resplandece sobre la obscuridad del pecado, podamos transformarnos en testigos más convencidos y eficaces.

    Dirigir la mirada a Dios, Padre misericordioso, y a los hermanos necesitados de misericordia, significa poner la atención sobre el contenido esencial del Evangelio: Jesús la Misericordia hecha carne, que hace visible a nuestros ojos el gran misterio del Amor trinitario de Dios. Celebrar un Jubileo de la Misericordia equivale a poner de nuevo al centro de nuestra vida personal y de nuestras comunidades lo específico de la fe cristiana, es decir, Jesucristo, Dios misericordioso.

    Un Año Santo, por lo tanto, para vivir la misericordia. Si, queridos hermanos y hermanas, este Año Santo nos es ofrecido para experimentar en nuestra vida el toque dulce y suave del perdón de Dios, su presencia al lado de nosotros y su cercanía, sobre todo en los momentos de mayor necesidad.

    Este Jubileo, en resumen, es un momento privilegiado para que la Iglesia aprenda a elegir únicamente “aquello que a Dios le gusta más”. Y, ¿qué cosa es lo que “a Dios le gusta más”? Perdonar a sus hijos, tener misericordia de ellos, de modo que también ellos puedan a su vez perdonar a los hermanos, resplandeciendo como antorchas de la misericordia de Dios en el mundo. Esto es aquello que a Dios le gusta más. San Ambrosio en un libro de teología que había escrito sobre Adán toma la historia de la creación del mundo y dice que Dios, cada día después de haber creado la luna, el sol o los animales, el libro, la Biblia dice “y Dios dijo que esto era bueno” pero cuando ha creado al hombre y a la mujer la Biblia dice “Dios dijo que esto era muy bueno” y San Ambrosio se pregunta por qué dice “muy bueno” por qué -dice- está tan contento Dios después de la creación del hombre y de la mujer, porque finalmente tenía a alguno para perdonar. Es bello eh. La alegría de Dios es perdonar, el ser de Dios es misericordia, por esto este año debemos abrir el corazón, para que este amor, esta alegría de Dios nos llene, nos llene a todos nosotros de esta misericordia.

    El Jubileo será un “tiempo favorable” para la Iglesia si aprendemos a elegir “aquello que a Dios le gusta más”, sin ceder a la tentación de pensar que haya algo más importante o prioritario. Nada es más importante que elegir “aquello que a Dios le gusta más”, ¡su misericordia, su amor, su ternura, su abrazo, sus caricias!

    También la necesaria obra de renovación de las instituciones y de las estructuras de la Iglesia es un medio que debe conducirnos a hacer la experiencia viva y vivificante de la misericordia de Dios que, sola, puede garantizar a la Iglesia de ser aquella ciudad puesta sobre un monte que no puede permanecer escondida (cfr Mt 5,14). Solamente resplandece una Iglesia misericordiosa. Si debiéramos, aún solo por un momento, olvidar que la misericordia es “aquello que a Dios le gusta más”, cada esfuerzo nuestro sería en vano, porque nos convertiríamos en esclavos de nuestras instituciones y de nuestras estructuras, por más renovadas que puedan ser, pero siempre seríamos esclavos.

    «Sentir fuerte en nosotros la alegría de haber estado reencontrados por Jesús, que como Buen Pastor ha venido a buscarnos porque estábamos perdidos» (Homilía en las Primeras vísperas del domingo de la Divina Misericordia, 11 abril 2015): este es el objetivo que la Iglesia se pone en este Año Santo. Así reforzaremos en nosotros la certeza de que la misericordia puede contribuir realmente a la edificación de un mundo más humano. Especialmente en estos nuestros tiempos, en que el perdón es un huésped raro en los ámbitos de la vida humana, el reclamo a la misericordia se hace más urgente, y esto en cada lugar: en la sociedad, en las instituciones, en el trabajo y también en la familia.

    Cierto, alguno podría objetar: “Pero, Padre, la Iglesia, en este Año, ¿no debería hacer algo más? Es justo contemplar la misericordia de Dios, pero ¡hay muchas necesidades urgentes!”. Es verdad, hay mucho por hacer, y yo en primer lugar no me canso de recordarlo. Pero es necesario tener en cuenta que, a la raíz del olvido de la misericordia, está siempre el amor proprio. En el mundo, esto toma la forma de la búsqueda exclusiva de los propios intereses, de placeres, de honores unidos al querer acumular riquezas, mientras que en la vida de los cristianos se disfraza a menudo de hipocresía y de mundanidad. Todas estas cosas son contrarias a la misericordia. Los lemas del amor propio, que hacen extranjera la misericordia en el mundo, son totalmente tantos y numerosos que frecuentemente no estamos ni siquiera en grado de reconocerlos como límites y como pecado. He aquí por qué es necesario reconocer el ser pecadores, para reforzar en nosotros la certeza de la misericordia divina. “Señor, yo soy un pecador, Señor soy una pecadora, ven con tu misericordia” y esta es una oración bellísima, es fácil eh, es una oración fácil para decirla todos los días, todos los días: “Señor yo soy un pecador, Señor yo soy una pecadora, ven con tu misericordia”.

    Queridos hermanos y hermanas, deseo que en este Año Santo, cada uno de nosotros tenga experiencia de la misericordia de Dios, para ser testigos de “aquello que a Dios le gusta más”. ¿Es de ingenuos creer que esto pueda cambiar el mundo? Si, humanamente hablando es de locos, pero «porque la locura de Dios es más sabia que la sabiduría de los hombres, y la debilidad de Dios es más fuerte que la fortaleza de los hombres» (1 Cor 1,25).

    Fuente: Papa Francisco
    (Traducción por Mercedes De La Torre – Radio Vaticano).

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s