Viaje del Papa Francisco a Kenia, Uganda y República centroafricaca

Ciudad del Vaticano, 23 de noviembre de 2015 (Vis).El pasado lunes 23 de noviembre se han sido difundidos en Kenia, Uganda y la República Centroafricana los vídeomensajes del Papa Francisco, grabados en preparación de la visita que efectuará del 25 al 30 de noviembre en esos tres países africanos. (cfr. europapress)

En el mensaje destinado a Kenia y Uganda Francisco dice, después de saludar a las familias de ambos países: ”Vengo como un ministro del Evangelio, para proclamar el amor de Jesucristo y su mensaje de reconciliación, de perdón y de paz. Mi visita tiene la intención de confirmar a la comunidad católica en su adoración a Dios y su testimonio del Evangelio, que enseña la dignidad de cada hombre y mujer, y nos manda que abramos el corazón a los demás, especialmente los pobres y los necesitados”.

”Al mismo tiempo -continúa- quiero encontrar a todo el pueblo de Kenia y Uganda, y ofrecer a todos una palabra de aliento. Vivimos en un momento en que los creyentes religiosos y las personas de buena voluntad de todo el mundo, están llamados a fomentar la comprensión mutua y el respeto, y a apoyarse unos a otros como miembros de nuestra única familia humana. Por eso, todos nosotros somos hijos de Dios. Un punto culminante de mi visita serán mis encuentros con los jóvenes, que son el recurso más importante y nuestra esperanza más prometedora para un futuro de solidaridad, paz y progreso”.

En el mensaje a la República Centroafricana el Santo Padre saluda a todos sus habitantes, con afecto y alegría, independientemente de su etnia o religión.”Es la primera vez en mi vida que voy al continente africano, tan hermoso y tan rico por su naturaleza, su gente y sus culturas; y espero grandes descubrimientos y encuentros enriquecedores”, revela.

”Vuestro país vive desde hace demasiado tiempo una situación de violencia e inseguridad de la que muchos de vosotros son víctimas inocentes -añade- El propósito de mi visita es, en primer lugar, llevaros en nombre de Jesús, el consuelo y la esperanza. Espero con todo mi corazón que mi visita tontribuya de una forma u otra, a sanar vuestras heridas y abrir un futuro más brillante para África Central y todos sus habitantes”.

”El lema de mi viaje es : Pasar a la otra orilla. Es un tema que invita a vuestras comunidades cristianas a mirar resueltamente hacia adelante, y alienta a todos a renovar su relación con Dios y con sus hermanos para construir un mundo más justo y fraterno. Tendré la alegría de abrir para vosotros -con algo de adelanto – el Año Jubilar de la Misericordia, que como espero, dará a cada uno la oportunidad providencial de recibir y dar un perdón auténtico y de renacer en el amor”.

”Vengo a vosotros como mensajero de paz -concluye- Quiero apoyar el diálogo interreligioso para fomentar la convivencia pacífica en vuestro país; sé que es posible porque todos somos hermanos”.

4 comentarios en “Viaje del Papa Francisco a Kenia, Uganda y República centroafricaca

  1. HABLA EL PAPA
    «Queridos amigos: les agradezco su presencia esta mañana y la oportunidad de compartir con ustedes estos momentos de reflexión. Deseo dar las gracias, de modo particular, a Monseñor Kairo, Arzobispo de Wabukala, y al profesor El-Busaidy por las palabras de bienvenida que me han dirigido en nombre de ustedes y de sus respectivas comunidades.

    Siempre que visito a los fieles católicos de una Iglesia local considero importante el poder reunirme con los líderes de otras comunidades cristianas y tradiciones religiosas.

    Espero que este tiempo que pasamos juntos sea un signo de la estima que la Iglesia tiene por los seguidores de todas las religiones y afiance los lazos de amistad que ya nos unen.

    En realidad, nuestra relación nos impone desafíos e interrogantes. Sin embargo, el diálogo ecuménico e interreligioso no es un lujo. No es algo añadido u opcional sino fundamental; algo que nuestro mundo, herido por conflictos y divisiones, necesita cada vez más.

    En efecto, nuestras creencias y prácticas religiosas influyen en nuestro modo de entender nuestro propio ser y el mundo que nos rodea. Son para nosotros una fuente de iluminación, sabiduría y solidaridad, que enriquece a las sociedades en las que vivimos.

    Cuidando el crecimiento espiritual de nuestras comunidades, mediante la formación de la inteligencia y el corazón en las verdades y en los valores que nuestras tradiciones religiosas custodian, nos convertimos en una bendición para las comunidades en las que viven nuestros pueblos.

    En las sociedades democráticas y pluralistas como la keniata, la cooperación entre los líderes religiosos y sus comunidades se convierte en un importante servicio al bien común.

    Desde esta perspectiva, y en un mundo cada vez más interdependiente, vemos siempre con mayor claridad la necesidad de una mutua comprensión interreligiosa, de amistad y colaboración para la defensa de la dignidad otorgada por Dios a cada persona y a cada pueblo, y el derecho que tienen de vivir en libertad y felicidad.

    Al promover el respeto de esa dignidad y de esos derechos, las religiones juegan un papel esencial en la formación de las conciencias, infundiendo en los jóvenes los profundos valores espirituales de nuestras respectivas tradiciones, preparando buenos ciudadanos, capaces de impregnar la sociedad civil de honradez, integridad y una visión del mundo que valore a la persona humana por encima del poder y del beneficio material.

    Pienso aquí en la importancia de nuestra común convicción, según la cual el Dios a quien buscamos servir es un Dios de la paz. Su santo Nombre no debe ser usado jamás para justificar el odio y la violencia.

    Sé que está aún vivo en sus mentes el recuerdo de los bárbaros ataques al Westgate Mall, al Garissa University College y a Mandera. Con demasiada frecuencia, se radicaliza a los jóvenes en nombre de la religión para sembrar la discordia y el miedo, y para desgarrar el tejido de nuestras sociedades.

    Es muy importante que se nos reconozca como profetas de paz, constructores de paz que invitan a otros a vivir en paz, armonía y respeto mutuo. Que el Todopoderoso toque el corazón de los que cometen esta violencia y conceda su paz a nuestras familias y a nuestras comunidades.

    Queridos amigos, este año se celebra el quincuagésimo aniversario de la clausura del Concilio Vaticano II, en el que la Iglesia católica se ha comprometido con el diálogo ecuménico e interreligioso al servicio de la comprensión y la amistad.

    Deseo reafirmar este compromiso, que brota de nuestra convicción en la universalidad del amor de Dios y en la salvación que Él ofrece a todos. El mundo espera justamente que los creyentes trabajen junto con las personas de buena voluntad, para afrontar los numerosos problemas que afectan a la familia humana.

    Mirando hacia el futuro, imploremos que todos los hombres y las mujeres se consideren hermanos y hermanas, pacíficamente unidos en y a través de sus diferencias. Recemos por la paz.

    Les agradezco su atención y suplico a Dios Todopoderoso que les conceda a ustedes y a sus comunidades la abundancia de sus bendiciones.

  2. Inicio / Vaticano
    Francisco ya está en Bangui: 36 horas de tensión
    Entramos en alerta roja: «apagón» de directos del Papa en Centroáfrica por razones de seguridad

    Francisco, durante la visita de este domingo a un campo de refugiados en República Centroafricana. La barrera de protección se ha incrementado sensiblemente.

    Álvaro de Juana / ACI Prensa
    29 noviembre 2015

    A las 10:00 a.m. (hora local), el avión de la compañía Alitalia que llevaba al Papa Francisco desde Uganda aterrizó en el Aeropuerto Internacional M’Poko de Bangui (República Centroafricana) dando así inicio a la última etapa del viaje del Pontífice a África, considerada la más peligrosa.

    Por este motivo, algunos actos programados no se retransmitirán en vivo por las televisiones ni internet. Es el caso de la breve ceremonia de bienvenida en Bangui o de la visita de cortesía al Presidente y el encuentro con los dirigentes del país en el Palacio Presidencial.

    El Papa fue acogido a su llegada por la Jefe de Estado de la Transición, Catherine Samba-Panza y por el nuncio apostólico, monseñor Franco Coppola. Estuvieron presentes otras autoridades del país así como obispos y una representación de fieles.

    Después de la ejecución de los himnos y de los honores militares, fueron presentadas las respectivas delegaciones. A continuación, el Papa Francisco y la jefa de Estado se reunieron brevemente en el Salón Presidencial del aeropuerto.

    Catherine Samba-Panza, de 61 años, presidente interina de la República Centroafricana.

    Situación en el país
    Al tiempo que aterrizaba, en su cuenta de Twitter @Pontifex_es, Francisco aseguró: “Vengo a la República Centroafricana como peregrino de la paz, y me presento como un apóstol de la esperanza”.

    La República Centroafricana lleva décadas sumido en la inestabilidad política, aunque fue en 2013, con un golpe de Estado liderado por una milicia musulmana yihadista (Séléka), cuando la crisis se agravó. El asalto al poder desencadenó una venganza de grupos cristianos (aunque no todos lo son) llamados anti-balaka.

    Con el golpe de Estado los Seleka instauraron un régimen de terror que pesaba sobre el 70% de la población cristiana del país. Tras la llegada de las fuerzas internacionales y con la disolución oficial de Seleka, los anti-Balaka entraron en una espiral ‘revanchista’.

    Desde entonces, los intentos por lograr la paz han sido constantes. Desde el 15 de septiembre de 2014, está en marcha la Minusca, una misión de paz internacional formada por 11.500 soldados y 1.500 policías.

    A lo largo de las últimas semanas, el ministro de Defensa francés, Jean-Yves Le Drien, mucho más cauto, ha intentado convencer al Vaticano para que se cancelase el viaje en vista de que, si algo va mal, Occidente echará las culpas a Francia, pues sus soldados son los únicos verdaderamente profesionales y bien equipados.

    El arzobispo de Bangui, monseñor Dieudonné Nzapalainga, y el imán de la mezquita central, Tidjani Moussa Nahibi, pidieron hace unos días mantener la seguridad y acoger al Papa con tranquilidad.

    Desde el pasado 1 de octubre han muerto por los enfrentamientos más de 70 personas y otras 300 han resultado heridas. El gobierno provisional presidido por Catherine Samba Panza debía haber convocado elecciones generales para el 13 de noviembre pero no lo ha conseguido, dejando para esa fecha solo el referéndum para la nueva constitución.

    El 1 de noviembre durante el rezo del Ángelus, el Santo Padre expresó su preocupación por los hechos de violencia en la República Centroafricana y afirmó que “para manifestar la cercanía orante de toda la Iglesia a esta nación así afligida y atormentada y para exhortar a todos los centroafricanos a ser siempre testimonio de misericordia y de reconciliación, el domingo 29 de noviembre tengo el ánimo de abrir la puerta santa de la Catedral de Bangui, durante el Viaje Apostólico que espero poder realizar en esa nación”.

    Desde su independencia en 1960, la República Centroafricana, con una población de unos cinco millones de habitantes es el séptimo país más pobre del mundo y el quinto más violento, según el Index Global Peace de 2015. Además, se calcula que entre 6.000 y 10.000 niños han estado asociados con las facciones armadas en la República Centroafricana desde 2013, ya sea como combatientes, cocineros, mensajeros u otros roles.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s