Confía, que Ella te escucha.

29_de_mayo

Ponte en coloquio con Santa María, y confíale: ¡oh, Señora!, para vivir el ideal que Dios ha metido en mi corazón, necesito volar… muy alto, ¡muy alto!
No basta despegarte, con la ayuda divina, de las cosas de este mundo, sabiendo que son tierra. Más incluso: aunque el universo entero lo coloques en un montón bajo tus pies, para estar más cerca del Cielo…, ¡no basta!
Necesitas volar, sin apoyarte en nada de aquí, pendiente de la voz y del soplo del Espíritu. -Pero, me dices, ¡mis alas están manchadas!: barro de años, sucio, pegadizo…
Y te he insistido: acude a la Virgen. Señora -repíteselo-: ¡que apenas logro remontar el vuelo!, ¡que la tierra me atrae como un imán maldito! -Señora, Tú puedes hacer que mi alma se lance al vuelo definitivo y glorioso, que tiene su fin en el Corazón de Dios.
-Confía, que Ella te escucha. [Forja 994]

2 comentarios en “Confía, que Ella te escucha.

  1. El Señor no nos habla solamente en la intimidad del corazón —sí nos habla, pero no solo ahí—, sino que también nos habla a través de la voz y el ejemplo de los hermanos. Es de verdad un gran don poder encontrar hombres o mujeres de fe que, sobre todo en los momentos más complicados e importantes de nuestra vida, nos ayuden a dar luz a nuestro corazón para reconocer la voluntad del Señor. Recuerdo una vez que estaba en un confesionario del Santuario de Luján, delante del que había una larga cola. Había allí un muchacho muy moderno, con pendientes, tatuajes y todo eso. Y me contó lo que le pasaba. Era un problema grande, difícil. Me dijo: ya he contado todo esto a mi madre y me ha dicho: ve a la Virgen y Ella te dirá lo que debes hacer. Eso es una mujer que tenía el don de consejo. No sabía cómo resolver el problema del hijo, pero le indicó el camino justo: ve a la Virgen y Ella te lo dirá. Eso es el don de consejo. Aquella mujer humilde, sencilla, dio a su hijo el consejo más certero. De hecho, el muchacho me dijo: he mirado a la Virgen y he sentido que debo hace esto, esto y esto… Yo no tuve que hablar, ya lo habían dicho todo la madre y el mismo muchacho. Eso es el don de consejo. Vosotras madres que tenéis este don, pedidlo para vuestros hijos. El don de aconsejar a los hijos es un don de Dios. (Papa Francisco)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s