Algunas noticias de la Iglesia de esta semana

Aquí os reenvió este correo que me envía un amigo cada semana a modo de síntesis semanal – 01 de diciembre de 2014

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PRIMERA PLANA

  • El Papa a Erdogan: La libertad religiosa frena el fundamentalismo
    En su primer discurso en Turquí­a, el Santo Padre hace un llamamiento por la paz en Oriente Medio, pide no resignarse a los conflictos y elogia la acogida de los refugiados de Siria e Irak
  • Francisco en la Mezquita Azul, en oración como Benedicto XVI
    El Santo Padre durante la mañana de su segunda jornada en Turquí­a, ha visitado la mezquita azul y Santa Sofí­a en Estambul
  • Francisco: La amistad es posible no obstante las diferencias
    En la Presidencia para Asuntos Religiosos de Turquía recuerda que ‘los dirigentes religiosos tienen la obligación de denunciar las violaciones de la dignidad y los derechos humanos’
  • Francisco y Bartolomé rezan juntos por la unidad de las iglesias
    El Santo Padre, en la iglesia patriarcal de San Jorge en Estambul, le pide al patriarca que le bendiga a él y a la Iglesia de Roma
  • “No podemos resignarnos a un Oriente Medio sin cristianos”
    Bartolomé y Francisco, como ya hicieron en Jerusalén, han firmado una Declaración conjunta
  • Francisco: la plena comunión no significa sumisión del uno al otro
    El Santo Padre participa en la Divina Liturgia en la iglesia patriarcal de San Jorge en Estambul presidida por el patriarca ecuménico de Constantinopla
  • El Papa: la vida y la misión de la Iglesia dependen del Espíritu Santo
    En la homilí­a en la catedral católica de Estambul, el Papa ha recordado que el Espí­ritu Santo es el Espíritu de unidad, que no significa uniformidad
  • El Santo Padre: las condiciones en las que viven muchos refugiados son intolerables
    En su último encuentro en Turquí­a, Francisco se reúne con niños y jóvenes refugiados procedentes de Irak, Siria y varios países de Oriente Medio y África
  • El Papa en Estrasburgo: ‘La persona sea el centro y no la economía’
    Las raíces cristianas favorecen la identidad de Europa y la protegen del utilitarismo, terrorismo y cultura del descarte. Invita a defender la vida, la familia, lo creado. Crear trabajo para los jóvenes y acoger a los inmigrantes
  • Francisco en el Consejo de Europa: ‘Las raíces cristianas inspiren a los europeos’
    En su discurso, el Santo Padre ha pedido construir una Europa con espíritu de servicio, educar a la paz, abandonar la cultura del conflicto, promover los derechos humanos y enlazarlos con el desarrollo de la democracia

EL PAPA FRANCISCO

  • El Papa pide oraciones por su viaje a Turquí­a
    Al finalizar la audiencia general, el Santo Padre ha deseado que su visita traiga frutos de paz, sincero diálogo entre las religiones y concordia a la nación turca
  • El Papa pide valentía y audacia en la pastoral de las grandes urbes
    El Santo Padre recibe a los participantes del Congreso de la Pastoral de Grandes Ciudades y reflexiona sobre los desafí­os y posibles horizontes de una pastoral urbana
  • Francisco en Sta. Marta: ‘La Iglesia brille con la luz de Cristo y no de la riqueza’
    En la homilía de este lunes el Santo Padre recuerda que la Iglesia es fiel cuando es humilde y pobre
  • Francisco en Sta. Marta: ¿Somos corruptos como Babilonia o distraídos como Jerusalén?
    En la homilía de este jueves, el Santo Padre invita a pedir la gracia de estar preparados para el banquete final, con la cabeza siempre alta

IGLESIA Y RELIGIÓN

  • Francisco a los consagrados: ser hombres y mujeres de comunión, alegres y valientes
    El cardenal Braz de Aviz celebra la misa de inauguración del Año de la Vida Consagrada en la Basí­lica de San Pedro. El Papa envía un mensaje

MIRADA AL MUNDO

  • La ‘Declaración de Ammán’ y el futuro de los cristianos en Oriente Medio
    Polí­ticos, intelectuales y eclesiásticos analizan el impacto de la ‘primavera árabe’ en las comunidades de la región. Sant’Egidio prepara una conferencia sobre los cristianos árabes
  • Colombia: a pesar de todo la Iglesia pide negociar la paz con las FARC
    El presidente de la CEC se reúne con los negociadores del Gobierno. La guerrilla podrí­a liberar al general Alzate, lo que darí­a por terminada la crisis que atraviesan los diálogos de La Habana

ENTREVISTA

  • Argentina-Derechos humanos: ‘Bergoglio cumplió con lo que dice el evangelio’
    Entrevista al embajador argentino ante la Santa Sede, Juan Pablo Cafiero. ‘El papa Francisco demuestra que está del lado de la verdad y la justicia’

ESPIRITUALIDAD

  • ¿Cuál es el significado de los colores litúrgicos en la Misa?
    Catequesis para toda la famila

 


PRIMERA PLANA


El Papa a Erdogan: La libertad religiosa frena el fundamentalismo
En su primer discurso en Turquí­a, el Santo Padre hace un llamamiento por la paz en Oriente Medio, pide no resignarse a los conflictos y elogia la acogida de los refugiados de Siria e Irak

Por Rocío Lancho García

CIUDAD DEL VATICANO, 28 de noviembre de 2014 (Zenit.org) – El Santo Padre ha subrayado en su primer discurso en Turquía el papel que este país desempeña en el concierto de las naciones. En el Palacio presidencial y antes las autoridades, el Papa ha hecho un llamamiento por la paz en Oriente Medio pidiendo no resignarse a los continuos conflictos, como si no fuera posible cambiar y mejorar la situación. Además, también ha hablado de la libertad religiosa como uno de los pilares para contraponer al fanatismo

Francisco ha aterrizado a las 13.00 hora local en el aeropuerto de Ankara. Desde allí se ha dirigido directamente Mausoleo de Atatürk, fundador de la Turquía moderna, donde ha colocado una corona de flores y se ha detenido en silencio. En la sala “Tower of National Pact” del Museo, el Santo Padre ha firmado el Libro de Oro con estas palabras: formulo los deseos más sinceros para que Turquía, puente natural entre dos continente, sea no solamente un cruce de caminos, sino también un lugar de encuentro, de diálogo y de convivencia sean entre los hombres y mujeres de buena voluntad de cada cultura, etnia y religión.

Al finalizar la visita al Mausoleo, el papa ha viajado en coche hasta el Palacio Presidencial. Allí ha llegado a las 14.30 y ha tenido lugar la ceremonia de bienvenida con los honores militares y se han escuchado los himnos nacionales. El presidente de la República de Turquía, Recep Tayyip Erdogan y el Papa se han reunido en una sala para un encuentro privado.

A continuación, el Pontífice ha pronunciado en italiano su primer discurso en la nación turca. Manifestando su alegría por visitar este país “puente natural entre dos continentes y entre diferentes expresiones culturales”, ha recordado que esta tierra es querida por todos los cristianos por haber sido cuna de san Pablo, por haberse celebrado aquí los siete primeros concilios de la Iglesia, y por la presencia, cerca de Éfeso, de lo que una venerable tradición considera la ‘Casa de María’.

Pero, también ha señalado el aprecio por Turquía no se deben sólo a su pasado, sino también a la vitalidad de su presente, la laboriosidad y generosidad de su pueblo, el papel que desempeña en el concierto de las naciones.

El Papa ha asegurado que “necesitamos un diálogo que profundice el conocimiento y valore con discernimiento tantas cosas que nos acomunan, permitiéndonos al mismo tiempo considerar con ánimo lúcido y sereno las diferencias, con el fin de aprender también de ellas”.

Asimismo ha indicado que es preciso “llevar adelante con paciencia el compromiso de construir una paz sólida, basada en el respeto de los derechos fundamentales y en los deberes que comporta la dignidad del hombre”. Por esta vía “se pueden superar prejuicios y falsos temores, dejando a su vez espacio para la estima, el encuentro, el desarrollo de las mejores energías en beneficio de todos”.

Para lograrlo, Francisco ha subrayado que “es fundamental que los ciudadanos musulmanes, judíos y cristianos, gocen – tanto en las disposiciones de la ley como en su aplicación efectiva – de los mismos derechos y respeten las mismas obligaciones”. Y así ha afirmado que la libertad religiosa y la libertad de expresión, “impulsará el florecimiento de la amistad, convirtiéndose en un signo elocuente de paz”.

Medio Oriente, Europa, el mundo, esperan este florecer, ha observado el Papa. Sobre Oriente Medio ha precisado que es “teatro de guerras fratricidas desde hace demasiados años, que parecen nacer una de otra, como si la única respuesta posible a la guerra y la violencia debiera ser siempre otra guerra y otras de violencias”. Por eso, se ha preguntado ¿por cuánto tiempo deberá sufrir aún el Medio Oriente por la falta de paz?

De este modo, Francisco ha afirmado que “no podemos resignarnos a los continuos conflictos, como si no fuera posible cambiar y mejorar la situación”.  Porque, “con la ayuda de Dios, podemos y debemos renovar siempre la audacia de la paz”.

Dirigiéndose al presidente turco, el Pontífice ha observado que “para llegar a una meta tan alta y urgente, una aportación importante puede provenir del diálogo interreligioso e intercultural, con el fin de apartar toda forma de fundamentalismo y de terrorismo, que humilla gravemente la dignidad de todos los hombres e instrumentaliza la religión”.

A propósito ha asegurado que es necesario contraponer al fanatismo y al fundamentalismo, a las fobias irracionales que alientan la incomprensión y la discriminación, la solidaridad de todos los creyentes, que tenga como pilares el respeto de la vida humana, de la libertad religiosa – que es libertad de culto y libertad de vivir según la ética religiosa –, el esfuerzo para asegurar todo lo necesario para una vida digna, y el cuidado del medio ambiente natural.

Asimismo, Francisco ha puesto como ejemplo Siria e Irak, donde “la violencia terrorista no da indicios de aplacarse”, donde “se constata la violación de las leyes humanitarias más básicas contra los presos y grupos étnicos enteros”, especialmente, aunque no sólo “los cristianos y los yazidíes”.

A propósito, el Papa ha recordado que Turquía, acogiendo generosamente a un gran número de refugiados, “está directamente afectada por los efectos de esta dramática situación en sus confines”. La comunidad internacional -ha subrayado-  tiene la obligación moral de ayudarla en la atención a los refugiados.

Por otro lado, el Pontífice ha reiterado que “es lícito detener al agresor injusto, aunque respetando siempre el derecho internacional, quiero recordar también que no podemos confiar la resolución del problema a la mera respuesta militar”. Por eso, es necesario un gran esfuerzo común, “fundado en la confianza mutua”, que “haga posible una paz duradera y consienta destinar los recursos”, no a las armas “sino a las verdaderas luchas dignas del hombre: contra el hambre y la enfermedad” en favor del desarrollo sostenible y la salvaguardia de la creación, del rescate de tantas formas de pobreza y marginación.

Para finalizar su discurso, el Santo Padre ha asegurado que Turquía, por su historia, por su posición geográfica y por la importancia en la región, tiene una gran responsabilidad: “sus decisiones y su ejemplo tienen un significado especial y pueden ser de gran ayuda para favorecer un encuentro de civilizaciones e identificar vías factibles de paz y de auténtico progreso”.

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Francisco en la Mezquita Azul, en oración como Benedicto XVI
El Santo Padre durante la mañana de su segunda jornada en Turquí­a, ha visitado la mezquita azul y Santa Sofí­a en Estambul

Por Rocío Lancho García

CIUDAD DEL VATICANO, 29 de noviembre de 2014 (Zenit.org) – El patriarca ecuménico Bartolomé y el papa Francisco se han reencontrado en el aeropuerto de Estambul este sábado por la mañana. Tras el primer día de viaje en Ankara –cuando el Santo Padre habló a las autoridades políticas y religiosas– Francisco ha llegado a las 10.30 a la ciudad que acoge la segunda etapa de su viaje a Turquía.

Francisco y el patriarca Bartolomé se han encontrado ya en distintas ocasiones. La primera vez fue el 19 de marzo de 2013, en la misa de inicio de ministerio petrino de Bergoglio: fue un evento histórico y de gran relevancia porque era la primera vez que un patriarca ortodoxo presenciaba la ceremonia de inauguración de un Pontífice romano desde los tiempos del cisma de 1504. Se vieron también en varios momentos durante el viaje del Papa a Tierra Santa en mayo y finalmente en el Vaticano, el 8 de junio, con ocasión del encuentro con los presidentes de Palestina e Israel para rezar por la paz.

Sin ningún tipo de ‘ceremonia de acogida’, el Papa tras el encuentro ha pasado directamente al coche que le iba a conducir a la Mezquita Azul.

Allí le ha recibido por el Gran Mufti y un Iman. Han entrado por el gran pórtico y han visitado juntos el lugar. Descalzo y acompañado de un traductor, el Papa ha escuchado atentamente las explicaciones sobre la mezquita. La visita ha finalizado con un momento de oración en silencio y un intercambio de regalos. Francisco le ha dicho al Gran Mufti: tenemos que dar un paso más, además de pedir y dar gracias, tenemos que adorar a Dios, la adoración gratuita.

El nombre de este lugar de culto se debe al Sultán Ahmet I, quien tomó la iniciativa de construir una mezquita en Estambul como ofrenda a Alá. La construcción de la mezquita se inició en 1609 y la ceremonia de apertura tuvo lugar en 1617. Su nombre procede de la cerámica turquesa que reviste las paredes y la cúpula. En este mismo lugar, hace ocho años, Benedicto guardó 2 minutos de silencio junto al imán de la mezquita azul, gesto que impresionó a la sociedad turca.

Tras la despedida en la puerta de la mezquita, el santo padre Francisco ha regresado al coche para dirigirse al Museo Santa Sofía: uno de los lugares más visitados en el mundo. Allí, algunos fieles esperaban con banderas, pancartas y guitarras y han demostrado su alegría al ver llegar al Pontífice. El Papa ha sido recibido por el director del museo, quien le ha acompañado durante la visita guiada. Visita durante la cual Francisco ha seguido con mucha atención la historia de este lugar.

Santa Sofía fue primero basílica patriarcal ortodoxa, posteriormente mezquita y finalmente museo desde 1935 por decisión de Mustafa Kemal Atatürk, fundador de la República de Turquía. El uso de este lugar como lugar de culto –iglesia o mezquita– está severamente prohibido.

Al finalizar la visita a la ex basílica, el Santo Padre ha firmado en el libro de visitantes distinguidos del museo. “Quam dilecta tabernacula tua Domine (Salmo 83). Contemplando la belleza y la armonía de este lugar sagrado mi alma se eleva al Omnipotente fuente y origen de toda belleza, y pido al Altísimo guiar siempre los corazones de la humanidad sobre el camino de la verdad, la bondad y la paz”, han sido las palabras que el Papa ha escrito. A continuación, se han intercambiado los regalos. Y todo ello sucedía mientras se escuchaba desde la calle la llamada a la oración para los musulmanes.

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Francisco: La amistad es posible no obstante las diferencias
En la Presidencia para Asuntos Religiosos de Turquía recuerda que ‘los dirigentes religiosos tienen la obligación de denunciar las violaciones de la dignidad y los derechos humanos’

Por Rocío Lancho García

CIUDAD DEL VATICANO, 28 de noviembre de 2014 (Zenit.org) – En su primera tarde en Turquía, el Santo Padre ha llegado al “Diyanet”, el departamento para los Asuntos Religiosos, la autoridad religiosa islámica sunita más alta en este país. Allí lo ha recibido el presidente, el profesor Mehmet Gormez, con quien ha mantenido un encuentro privado. Al finalizar, Francisco ha dado su segundodiscurso público del viaje.

Una tradición de los viajes papales a otros países la de encontrarse con las autoridades de otras religiones que Francisco sigue en la línea de sus predecesores: “Sin esta apertura al encuentro y al diálogo, una visita papal no respondería plenamente a su finalidad, como yo la entiendo”.

El presidente Gormez, no es un religioso sino una autoridad a nivel de ministro que es designado por el Estado. Turquía es una estado laico, aunque su publiación es en un 98 por ciento musulmana. Fue Atatürk, fundador de la Turquía moderna, quien abolió el Califato y sustituyó el ministerio de la Sharia por un organismo estatal central, que es la Diyanet.

Y así, el Papa ha asegurado que las buenas relaciones y el diálogo entre los dirigentes religiosos tiene gran importancia, ya que “representa un claro mensaje dirigido a las respectivas comunidades para expresar que el respeto mutuo y la amistad son posibles, no obstante las diferencias”. Y esta amistad adquiere especial significado en tiempos de crisis, como el nuestro, “crisis que en algunas zonas del mundo se convierten en auténticos dramas para poblaciones enteras”, ha observado.

La situación en el Medio Oriente es verdaderamente trágica, especialmente en Irak y Siria, ha señalado el Papa. A propósito Francisco ha asegurado que “pienso en tantos niños, en el sufrimiento de muchas madres, en los ancianos, los desplazados y refugiados, en la violencia de todo tipo”. Por eso ha proseguido observando que es particularmente preocupante que, sobre todo a causa de un grupo extremista y fundamentalista, enteras comunidades, especialmente – aunque no sólo – cristianas y yazidíes, hayan sufrido y sigan sufriendo violencia inhumana a causa de su identidad étnica y religiosa.

Por eso, el Pontífice ha afirmado que como dirigentes religiosos, “tenemos la obligación de denunciar todas las violaciones de la dignidad y de los derechos humanos”. Afirmando que la vida humana, don de Dios Creador, tiene un carácter sagrado, Francisco ha precisado que “la violencia que busca una justificación religiosa merece la más enérgica condena”.

Y a la denuncia debe seguir el trabajo común para encontrar soluciones adecuadas, ha observado.  Algo que, “requiere la colaboración de todas las partes”. A propósisto, el Santo Padre ha señalado que los musulmanes y los cristianos, “somos depositarios de inestimables riquezas espirituales, entre las cuales reconocemos elementos de coincidencia, aunque vividos según las propias tradiciones”. Elementos que, vividos de modo sincero, pueden transformar la vida y dar una base segura a la dignidad y la fraternidad de los hombres, según ha subrayado Francisco en su mensaje.

Y es que “el común reconocimiento de la sacralidad de la persona humana sustenta la compasión, la solidaridad y la ayuda efectiva a los que más sufren”.

Por otro lado, el Pontífice ha aprovechado la ocasión para expresar su aprecio “por todo lo que el pueblo turco, los musulmanes y los cristianos, están haciendo en favor de los cientos de miles de personas que huyen de sus países a causa de los conflictos.” Esto es un ejemplo concreto -ha asegurado el Papa- de cómo trabajar juntos para servir a los demás, un ejemplo que se ha de alentar y apoyar.

Al finalizar, el Obispo de Roma ha indicado que sigue con satisfacción las buenas relaciones y la colaboración entre la Diyanet y el Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso. Asimismo ha afirmado que espera “que continúen y se consoliden, por el bien de todos, porque toda iniciativa de diálogo auténtico es signo de esperanza para un mundo tan necesitado de paz, seguridad y prosperidad”.

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Francisco y Bartolomé rezan juntos por la unidad de las iglesias
El Santo Padre, en la iglesia patriarcal de San Jorge en Estambul, le pide al patriarca que le bendiga a él y a la Iglesia de Roma

Por Rocío Lancho García

CIUDAD DEL VATICANO, 29 de noviembre de 2014 (Zenit.org) – El papa Francisco ha pedido al patriarca un favor: bendecirle a él y a la Iglesia de Roma. Acto seguido, Francisco se ha acercado a Bartolomé y se ha inclinado ante él. Una imagen que probablemente sea de las más recordadas de este viaje apostólico a Turquía. Ha sucedido esta tarde, en la visita que el Papa ha realizado al Fanar, sede del Patriarcado Ecuménico en Estambul, para la oración ecuménica y un encuentro privado con el patriarca Bartolomé I.

Francisco y Bartolomé I, sucesores de Pedro y Andrés, han entrado juntos en la Iglesia patriarcal de San Jorge, acogidos por los cantos de ingreso. Después de una oración por el Papa, por el Patriarca y por la unidad de las santas iglesias de Dios, ambos han recitado juntos el Padre Nuestro en latín antes de impartir la bendición. El Santo Padre lo ha hecho en latín y el patriarca en griego.

A continuación ha hablado el patriarca, que en su discurso ha observado que la visita de Francisco constituye una continuación a las visitas de sus precedesores Pablo VI, Juan Pablo II y Benedicto XVI, “testimoniando vuestra voluntad como también la de la Santísima Iglesia de Roma, de continuar el firme camino fraternal con nuestra Iglesia Ortodoxa”. Asimismo, ha pedido encontrar “nuevamente la plena comunión entre nuestras Iglesias”, cumpliendo así la voluntad Dios “en tiempos cruciales para la humanidad y el mundo”.

Francisco, por su parte, ha comenzado su discurso haciendo alusión al atardecer, que trae siempre un doble sentimiento, “el de gratitud por el día vivido y el de la ansiada confianza ante el caer de la noche”. Esta tarde  –ha afirmado– mi corazón está colmado de gratitud a Dios, “que me ha concedido estar aquí para rezar junto con Vuestra Santidad y con esta Iglesia hermana, al término de una intensa jornada de visita apostólica”. Al mismo tiempo, el Papa ha indicado que su corazón está a la espera del día que litúrgicamente hemos comenzado: la fiesta de San Andrés Apóstol, que es el Patrono de esta Iglesia.

Por otro lado, el Papa ha expresado su gratitud al patriarca por su acogida fraterna, a la vez que ha observado que “siento que nuestra alegría es más grande porque la fuente está más allá”, “no en nosotros”, “nuestro compromiso” o “nuestros esfuerzos”  –que también deben hacerse– “sino en la común confianza en la fidelidad de Dios”. La Iglesia, lugar donde está “esa paz y esa alegría que el mundo no puede dar, pero que el Señor Jesús ha prometido a sus discípulos, y se la ha entregado como Resucitado, en el poder del Espíritu Santo”.

Tal y como ha recordado el Pontífice durante su breve discurso, “Andrés y Pedro han escuchado esta promesa, han recibido este don”. Eran hermanos de sangre, –ha proseguido– pero el encuentro con Cristo los ha transformado en hermanos en la fe y en la caridad. Y ha añadido Francisco “hermanos en la esperanza”. De este modo, el Santo Padre ha hecho alusión a la gracia y la responsabilidad de poder ser hermanos en la esperanza del Señor Resucitado, poder caminar juntos en esta esperanza. Finalmente ha recordado que “esta esperanza común no defrauda, porque no se funda en nosotros y nuestras pobres fuerzas, sino en la fidelidad de Dios”. En este momento es cuando se ha producido la petición del Santo Padre al patriarca de bendecirle por él y a la iglesia de Roma.

Una vez concluida la oración, ha tenido lugar el encuentro privado, donde se ha procedido al tradicional intercambio de regalos y la presentación de las delegaciones.

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“No podemos resignarnos a un Oriente Medio sin cristianos”
Bartolomé y Francisco, como ya hicieron en Jerusalén, han firmado una Declaración conjunta

Por Rocío Lancho García

CIUDAD DEL VATICANO, 30 de noviembre de 2014 (Zenit.org) – Al finalizar la Celebración de la Divina Liturgia en la iglesia ortodoxa de san Jorge en Estambul, el patriarca Bartolomé y el papa Francisco se han asomado al balcón del patriarcado ecuménico y han bendecido contemporáneamente a los fieles que se encontraban en el patio. El Papa ha hecho la bendición en latín, el patriarca en griego. Después se han ido a la Sala del Trono para leer y firmar una Declaración Conjunta, tal y como hicieron en su encuentro en Jerusalén el pasado mes de mayo. De este modo han “reafirmado juntos nuestras comunes intenciones y preocupaciones”.

Y así, expresan su sincera y firme intención “de intensificar nuestros esfuerzos por la promoción de la plena unidad entre todos los cristianos y sobre todo entre católicos y ortodoxos”. Se puede leer en el texto que quieren “mantener el diálogo teológico promovido por la Comisión Mixta Internacional” que “está tratando actualmente las cuestiones más difíciles que han marcado la historia de nuestra división y que requieren un estudio atento y profundo”.

Asimismo, manifiestan su preocupación “por la situación en Irak, en Siria y en todo Oriente Medio”. Estamos unidos en el deseo –afirman– de paz y de estabilidad y en la voluntad de promover la resolución de conflictos a través del diálogo y la reconciliación. Y a propósito hacen un llamamiento a los que tienen la responsabilidad del destino de los pueblos “para que intensifiquen su compromiso por las comunidades que sufren y les consientan, incluidas las cristianas, permanecer en su tierra natal”. No podemos resignarnos a un Oriente Medio sin cristianos, afirman.

Y hablan también de un “ecumenismo del sufrimiento”. La terrible situación de los cristianos en Oriente Medio no sólo requiere oración, sino la respuesta apropiada de la comunidad internacional, indican Bartolomé y Francisco. Asimismo, reconocen también la importancia de la promoción de un diálogo constructivo con el Islam, “basado en el respeto y la amistad”.

Por eso, “como líderes cristianos, exhortamos a todos los líderes religiosos a proseguir y reforzar el diálogo interreligioso y a cumplir todo esfuerzo para construir una cultura de paz y de solidaridad entre las personas y entre los pueblos”.

Finalmente, recuerdan a todos los pueblos que sufren a causa de la guerra. En particular, “rezamos por la paz en Ucrania, país con una antigua tradición cristiana”, y hacen un llamamiento a las partes implicadas en el conflicto para buscar el camino del diálogo y del respeto del derecho internacional para poner fin al conflicto.

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Francisco: la plena comunión no significa sumisión del uno al otro
El Santo Padre participa en la Divina Liturgia en la iglesia patriarcal de San Jorge en Estambul presidida por el patriarca ecuménico de Constantinopla

Por Rocío Lancho García

CIUDAD DEL VATICANO, 30 de noviembre de 2014 (Zenit.org) – Francisco y el patriarca Bartolomé I, Pedro y Andrés, se han reunido de nuevo esta mañana de domingo en la iglesia patriarcal de San Jorge en Estambul para la Divina Liturgia. Ha sido en el mismo lugar en el que ayer se celebró la oración ecuménica, y en la que Francisco pidió al patriarca que le bendijera a él y a Iglesia de Roma, se inclinó ante él y Bartolomé le besó la cabeza. Al finalizar la celebración de este mañana, ambos, en sus discursos, han hecho un llamamiento a la plena unidad de las iglesias.

La última jornada del viaje apostólico del santo padre Francisco a Turquía ha comenzado con la celebración en privado de la santa misa en la Representación Pontificia de Estambul. Después, allí mismo, se ha reunido con el gran Rabino de Turquía Isak Haleva durante 15 minutos en los que han hablado en español. A continuación, se ha dirigido en coche hasta el Patriarcado Ecuménico para la Celebración de la Divina Liturgia en la iglesia de San Jorge en el Fanar, con ocasión de la Fiesta litúrgica de san Andrés.

El Papa ha llegado a las 8.30 hora local, allí la Divina Liturgia de san Juan Crisóstomo ya había comenzado en presencia del patriarca, Bartolomé. Francisco ha seguido toda la celebración con gran atención, en un puesto a la izquierda del altar, con una estola roja. En el momento correspondiente de la celebración, el Santo Padre ha recitado el Padre Nuestro en latín. Además, en el momento de la paz, Bartolomé se ha acercado hasta él para el abrazo de paz.

Al finalizar, tanto el Santo Padre como Bartolomé han pronunciado sus discursos.

El patriarca, tras agradecerle al Papa su presencia, ha afirmado que aún conserva fresco en el corazón el recuerdo del viaje a Tierra Santa con ocasión de los 50 años del histórico encuentro entre el papa Pablo VI y el patriarca ecuménico Athenágoras. Aquel encuentro, ha observado el patriarca, cambió la dirección del curso de la historia: “los paralelos y algunas veces enfrentados caminos de nuestras Iglesias se encontraron en la visión común del descubrimiento de la pérdida de su unidad, el amor congelado ha vuelto a inflamarse y fue acelerada nuestra voluntad de hacer todo lo que esté de nuestra parte para que de nuevo se edifique nuestra comunión en la misma fe y en el Cáliz común”. Y desde entonces se abrió la vía de Emmaús, vía probablemente larga y algunas veces escabrosa, pero sin retorno, ha indicado Bartolomé I.
Tal y como ha recordado el patriarca en su discurso, según la costumbre instituida ya desde hace décadas por parte de las Iglesias de la Antigua y Nueva Roma, representaciones oficiales de ambas intercambian visitas durante la fiesta patronal de cada una de ellas, para demostrar la hermandad carnal de los dos apóstoles. Haciendo mención del trabajo hecho por sus precedesores, el patriarca ha afirmado que “nuestra obligación no se limita en el pasado, sino que se extiende sobre todo y, especialmente en nuestros días, en el futuro”.
Por otro lado, ha indicado que “nuestra visión dirigida al hoy no puede evitar nuestra agonía también para el mañana”. A propósito ha señalado que “mientras todo el tiempo que nos ocupamos con nuestras contradicciones, el mundo vive el temor de la supervivencia, la agonía del mañana”.
Y así, ha afirmado que muchos ponen hoy sus esperanzas en la ciencia, en la política, en la tecnología. “Pero ninguna de estas puede garantizar el futuro si el hombre no adopta la llamada de la reconciliación, del amor y de la justicia; la llamada de la aceptación del otro, del diferente, aún también del enemigo”, ha señalado Bartolomé. Y la predicación de la Iglesia de Cristo, debe aplicarla en primer lugar para sí misma, por eso urge “el camino hacia la unidad de los que invocan el nombre del gran Pacificador”.
A Francisco le ha dicho que en su breve recorrido como Pontífice se ha mostrado “como predicador del amor, de la paz y de la reconciliación”, “predicáis con vuestras palabras, pero sobre todo y principalmente con vuestra simplicidad, humanidad y amor hacia todos”.
Además –ha precisado– ofrecéis a vuestros hermanos ortodoxos la esperanza que en vuestros días el acercamiento de nuestras dos grandes y antiguas Iglesias se continuará, basándose sobre los firmes fundamentos de nuestra común tradición.
Por otro lado, el patriarca Bartolomé ha recordado que la iglesia de la ciudad de Constantino tiene la responsabilidad de la coordinación y de la expresión del consenso de las iglesias ortodoxas locales. Y dentro de esta responsabilidad trabajan en la preparación del Concilio de la Iglesia Ortodoxa, en el 2016. Las comisiones responsables trabajan ya febrilmente para la preparación de este gran evento en la historia de la Iglesia Ortodoxa, por el éxito del cual “pedimos también vuestras oraciones”. Rezamos  –ha añadido– que una vez restablecida la plena comunión entre ellas no tarde en resurgir también este gran e ilustre día. Al finalizar, el patriarca ha observado que la unidad por la que se comprometen “se realiza ya en algunas regiones, desgraciadamente, a través del matririo”.

A continuación, el papa Francisco ha tomado la palabra. Y así ha iniciado afirmando al patriarca que “encontrarnos, mirar el rostro el uno del otro, intercambiar el abrazo de paz, orar unos por otros, son dimensiones esenciales de ese camino hacia el restablecimiento de la plena comunión a la que tendemos”. El Santo Padre ha observado que no es casualidad que el camino de la reconciliación entre católicos y ortodoxos haya sido inaugurado por el encuentro y el abrazo entre el patriarca ecuménico Atenágoras y el papa Pablo VI, hace cincuenta años en Jerusalén. Además, Francisco también ha recordado que hace unos días fue la celebración del quincuagésimo aniversario de la promulgación del Decreto del Concilio Vaticano II sobre la búsqueda de la unidad entre todos los cristianos, Unitatis redintegratio. Documento que afirma que es de suma importancia conservar y sostener el riquísimo patrimonio de las Iglesias de Oriente, no sólo por lo que se refiere a las tradiciones litúrgicas y espirituales, sino también a las disciplinas canónicas, que regulan la vida de estas Iglesias. A propósito, el Santo Padre ha reiterado el respeto de este principio como condición esencial para el restablecimiento de la plena comunión, “que no significa ni sumisión del uno al otro, ni absorción, sino más bien la aceptación de todos los dones que Dios ha dado a cada uno”.
Quiero asegurar –ha afirmado el Papa– que para alcanzar la plena unidad, la Iglesia Católica no pretende imponer ninguna exigencia, salvo la profesión de fe común, y que estamos dispuestos a buscar juntos, a la luz de la enseñanza de la Escritura y la experiencia del primer milenio, las modalidades con las que se garantice la necesaria unidad de la Iglesia en las actuales circunstancias. Pero sí ha añadido que lo único que la Iglesia Católica desea, y que “yo busco como Obispo de Roma, ‘la Iglesia que preside en la caridad'”, es la comunión con las Iglesias ortodoxas.
Por otro lado, el Pontífice ha recordado que “en el mundo hay demasiadas mujeres y demasiados hombres que sufren por grave malnutrición, por el creciente desempleo, por el alto porcentaje de jóvenes sin trabajo y por el aumento de la exclusión social, que puede conducir a comportamientos delictivos e incluso al reclutamiento de terroristas”. No podemos permanecer indiferentes ante ello, ha advertido. Una segunda voz que clama a la que se ha referido el Papa son las víctimas de los conflictos. Voz que aquí resuena con fuerza, “porque algunos países vecinos están sufriendo una guerra atroz e inhumana”. Voz que “nos impulsa a avanzar diligentemente por el camino de reconciliación y comunión entre católicos y ortodoxos”. Y una tercera voz que nos interpela es la de los jóvenes. Las nuevas generaciones –ha advertido– nunca podrán alcanzar la verdadera sabiduría y mantener viva la esperanza, “si nosotros no somos capaces de valorar y transmitir el auténtico humanismo”.
Son precisamente los jóvenes, ha finalizado el Papa, “los que hoy nos instan a avanzar hacia la plena comunión”, “no porque ignoren el significado de las diferencias que aún nos separan, sino porque saben ver más allá, son capaces de percibir lo esencial que ya nos une”.

Discurso completo del patriarca aquí

Discurso completo del Santo Padre aquí

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El Papa: la vida y la misión de la Iglesia dependen del Espíritu Santo
En la homilí­a en la catedral católica de Estambul, el Papa ha recordado que el Espí­ritu Santo es el Espíritu de unidad, que no significa uniformidad

Por Rocío Lancho García

CIUDAD DEL VATICANO, 29 de noviembre de 2014 (Zenit.org) – El santo padre ha celebrado esta tarde en Estambul la única misa pública durante su viaje apostólico a Turquía. Antes de la celebración eucarística, el Pontífice tuvo un almuerzo privado con representantes de la comunidad católica de Estambul, 50 personas de las comunidades de rito latino, armeno, siro y caldeo.

La eucaristía ha sido celebrada en la catedral católica del Espíritu Santo, donde hay capacidad para unas 600 personas. Los cristianos en Turquía representan menos del uno por ciento de la población. La celebración ha tenido un carácter inter-ritual, en la que han concelebrado 50 sacerdotes, en presencia de religiosos y religiosas que trabajan en la región y algunas comunidades parroquiales. Francisco ha sido acogido a su llegada por el vicario apostólico y por el párroco. Además, en la celebración han estado presentes el patriarca ecuménico Bartolomé I, el patriarca siro-católico,  Ignazio III Younan, el vicario patriarcal armeno apostólico de Estambul, Aram Ateshian, el metropolita siro-ortodoxo de Estambul, y representantes de algunas confesiones evangélicas.

La catedral está abierta al culto desde 1846. En el altar están las reliquias del papa San Lino, mártir y primer sucesor de Pedro. Además, en la patio hay una estatua de Benedicto XV, que le dedicaron los turcos en 1919 por su ayuda a las víctimas de la guerra.

Durante su homilía, el Papa ha hablado de cómo el Evangelio nos presenta a Jesús como fuente a la que el hombre sediento de salvación puede acudir. Profecía proclamada públicamente en Jerusalén en la que Jesús anuncia el don del Espíritu Santo tras su muerte y resurrección. De este modo, Francisco ha recordado que “el Espíritu Santo es el alma de la Iglesia”, “Él da la vida, suscita los diferentes carismas que enriquecen al Pueblo de Dios” y “crea la unidad entre los creyentes”. Por eso ha afirmado que “toda la vida y la misión de la Iglesia dependen del Espíritu Santo; él realiza todas las cosas”.

Asimismo, el Santo Padre ha observado que cuando rezamos “es porque el Espíritu Santo inspira la oración en el corazón”. De este modo ha explicado en la homilía que “cuando rompemos el cerco de nuestro egoísmo, salimos de nosotros mismos y nos acercamos a los demás para encontrarlos, escucharlos, ayudarlos, es el Espíritu de Dios que nos ha impulsado”. Y más aún, “cuando descubrimos en nosotros una extraña capacidad de perdonar, de amar a quien no nos quiere, es el Espíritu el que nos ha impregnado”. Y prosigue, “cuando vamos más allá de las palabras de conveniencia y nos dirigimos a los hermanos con esa ternura que hace arder el corazón, hemos sido sin duda tocados por el Espíritu Santo”.

A propósito de los diferentes carismas que suscita en Espíritu Santo en la Iglesia, el Pontífice ha advertido que “en apariencia, esto parece crear desorden”, pero en realidad, “es una inmensa riqueza, porque el Espíritu Santo es el Espíritu de unidad, que no significa uniformidad”.

Sólo el Espíritu Santo –ha asegurado– puede suscitar la diversidad, la multiplicidad y, al mismo tiempo, producir la unidad. Sin embargo, ha advertido de nuevo que “cuando somos nosotros quienes deseamos crear la diversidad, y nos encerramos en nuestros particularismos y exclusivismos”, provocamos la división. Por el contrario, “si nos dejamos guiar por el Espíritu, la riqueza, la variedad, la diversidad nunca crean conflicto, porque él nos impulsa a vivir la variedad en la comunión de la Iglesia”, ha precisado.

Además, el Santo Padre ha recordado que “la Iglesia y las Iglesias están llamadas a dejarse guiar por el Espíritu Santo, adoptando una actitud de apertura, docilidad y obediencia”.

Una visión de esperanza, pero al mismo tiempo fatigosa, ha reconocido el Papa. “Pues siempre tenemos la tentación de poner resistencia al Espíritu Santo, porque trastorna, porque remueve, hace caminar, impulsa a la Iglesia a seguir adelante”, ha afirmado.

Por otro lado ha indicado que los cristianos, “nos convertimos en auténticos discípulos misioneros, capaces de interpelar las conciencias, si abandonamos un estilo defensivo para dejarnos conducir por el Espíritu”. Espíritu que “es frescura, fantasía, novedad”.

En nuestro camino de fe y de vida fraterna –ha concluido el Santo Padre– cuanto más nos dejemos guiar con humildad por el Espíritu del Señor, tanto mejor superaremos las incomprensiones, las divisiones y las controversias, y seremos signo creíble de unidad y de paz.

Al finalizar la eucaristía, el papa se dirige al Patriarcado ecuménico, para la oración ecuménica y un encuentro privado con el patriarca Bartolomé.

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El Santo Padre: las condiciones en las que viven muchos refugiados son intolerables
En su último encuentro en Turquí­a, Francisco se reúne con niños y jóvenes refugiados procedentes de Irak, Siria y varios países de Oriente Medio y África

Por Redacción

CIUDAD DEL VATICANO, 30 de noviembre de 2014 (Zenit.org) – “Queridos jóvenes. No se desanimen. Con la ayuda de Dios, sigan esperando en un futuro mejor, a pesar de las dificultades y obstáculos que ahora están afrontando”. Estas son palabras de aliento que el santo padre Francisco ha dado en su último discurso en su viaje apostólico a Turquía dirigido a un grupo de niños y jóvenes refugiados de Turquía, Siria, Irak, varios países de Oriente Medio y África. Un encuentro que el mismo Francisco ha confesado que ha “deseado mucho”. De este modo, ha saludado al grupo del Oratorio de la Comunidad salesiana a la que está confiada la Catedral latina, en el jardín de la Representación Pontifica, lugar en el que se ha hospedado Francisco durante su estancia en Estambul.

Durante su discurso,  el Obispo de Roma ha afirmado a los presentes que la Iglesia Católica está cerca de ellos y, además de otras ayudas, “les ofrece la oportunidad de cuidar su educación y su formación”. Además, les ha pedido que recuerden siempre que “Dios no olvida a ninguno de sus hijos, y que “los niños y los enfermos están más cerca del corazón del Padre”.

El Santo Padre ha expresado “mi participación en su sufrimiento” y ha deseado que su visita, “pueda darles un poco de consuelo en su difícil situación”. De este modo, el Papa ha observado que esta es la triste consecuencia de conflictos  exasperados y de la guerra, “que siempre es un mal y nunca es la solución de los problemas, sino que más bien crea otros”.

Además, ha explicado que los refugiado se encuentran a menudo carentes de los bienes y tuvieron que abandonar “no sólo bienes materiales, sino, principalmente, la libertad, la cercanía de los familiares, su entorno de vida y las tradiciones culturales”. Las condiciones degradantes en las que muchos refugiados tienen que vivir –ha afirmado– son intolerables. Por eso, Francisco ha observado que “es preciso hacer todo esfuerzo para eliminar las causas de esta realidad”. A propósito, el Pontífice ha hecho un llamamiento para “una mayor convergencia internacional para resolver los conflictos que ensangrientan sus tierras de origen”, “contrarrestar las otras causas que obligan a las personas a abandonar su patria” y “promover las condiciones que les permitan quedarse o retornar”.

Por otro lado, ha querido alentar y a no desanimarse a los que están trabajando “generosa y lealmente” por la justicia y la paz. Asimismo, se ha dirijo a los líderes políticos para que “tengan en cuenta que la gran mayoría de sus poblaciones aspiran a la paz, aunque a veces ya no tienen la fuerza ni la voz para pedirla”.

Francisco ha señalado que muchas organizaciones están haciendo mucho por los refugiados y se ha alegrado particularmente  por “la obra eficaz de los numerosos grupos católicos, que ofrecen ayuda generosa a tantas personas necesitadas sin discriminación alguna”.  También ha expresado su reconocimiento a las autoridades turcas “por el gran esfuerzo realizado en la asistencia a los desplazados, especialmente los refugiados sirios e iraquíes”, y “por el compromiso real de intentar satisfacer sus exigencias”. Pero también ha esperado “que no falte el apoyo necesario de la comunidad internacional”.

Al finaliar su discurso, el Papa ha asegurado que seguirá dirigiéndose con confianza al Señor, “pidiéndole que inspire a los que ocupan puestos de responsabilidad, para que promuevan la justicia, la seguridad y la paz sin vacilación y de manera verdaderamente concreta”. A través de sus organizaciones sociales y caritativas, –ha concluido– la Iglesia permanecerá a su lado y seguirá apoyando su causa ante el mundo.

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El Papa en Estrasburgo: ‘La persona sea el centro y no la economía’
Las raíces cristianas favorecen la identidad de Europa y la protegen del utilitarismo, terrorismo y cultura del descarte. Invita a defender la vida, la familia, lo creado. Crear trabajo para los jóvenes y acoger a los inmigrantes

Por Rocío Lancho García, H. Sergio Mora

ROMA, 25 de noviembre de 2014 (Zenit.org) – El santo Padre Francisco hoy en Estrasburgo realiza el viaje papal más corto de la historia. En total, estará menos de cuatro horas en la ciudad francesa.

Tras el aterrizaje a las 10.00, el Papa se ha trasladado en coche a la sede del Parlamento Europeo, donde ha sido recibido por el presidente, Martin Schulz. Allí también una multitud le esperaba, emocionada y con vivas al Papa. También algunos funcionarios curiosos se han asomados a las ventanas para presenciar la llegada del Santo Padre e inmortalizar el momento tomando fotos con los teléfonos móviles.

Después de escuchar los himnos, el del Vaticano, y el de la Unión Europea, tocados por la banda militar francesa mientras se izaba la bandera vaticana, el Papa se ha dirigido en coche al ingreso de honor del Parlamento: Espace Mariana de Pineda. Aquí ha tenido lugar la presentación de las dos delegaciones, de los 14 miembros del Bureau del Parlamento y de los 8 presidente de los grupos políticos de la Asamblea.

Entre los saludos del Papa a los presentes que estaban por los pasillos, Francisco se ha reencontrado con la anciana Elma Scmidt, la dueña de la casa que lo hospedó en 1986 en Alemania. Momento, en el que ninguno de los dos ha escondido su emoción y alegría. Mientras caminaban por el Parlamento, se ha podido escuchar al Santo Padre hablar algunas frases en alemán con el presidente Schulz.

Tras algunas fotografías, Francisco ha firmado el Libro de Oro, se ha intercambiado los regalos y finalmente el Papa se ha reunido con el presidente Schulz, en presencia de algunas autoridades políticas y eclesiásticas. El Pontífice argentino ha regalado al europarlamento un mosaico con una paloma de la paz.

A las 11.15, el papa Francisco ha entrado en el hemiciclo para la Sesión solemne del Parlamento Europeo. Después del discurso de Martin Schulz, el Papa ha pronunciado su discurso, el cual fue interrumpido varias veces por los aplausos.

Europa gire entono a la persona y no a la economía
En su discurso el Santo Padre invitó a los eurodiputados a “construir juntos la Europa que no gire en torno a la economía, sino a la sacralidad de la persona humana, a los valores inalienables”. Una Europa “que abrace con valentía su pasado, y mire con confianza su futuro para vivir plenamente y con esperanza su presente”

El Papa señaló que “el ser humano corre el riesgo de ser reducido a un mero engranaje de un mecanismo que lo trata como un simple bien de consumo para ser utilizado, de modo que –lamentablemente lo percibimos a menudo– cuando la vida ya no sirve a dicho mecanismo se la descarta sin tantos reparos, como en el caso de los enfermos terminales, de los ancianos abandonados y sin atenciones, o de los niños asesinados antes de nacer”.

Las raíces cristianas de Europa
Consideró fundamental “el patrimonio que el cristianismo ha dejado” lo que no constituye un peligro para la laicidad de los Estados y para la independencia de las instituciones de la Unión”. Y que gracias a “las propias raíces religiosas”, puede defenderse mejor de  “tantos extremismos que se expanden en el mundo actual, también por el gran vacío en el ámbito de los ideales”, porque “es precisamente este olvido de Dios, en lugar de su glorificación, lo que engendra la violencia”.

Persecución religiosa
Pidió también no olvidarese de “las numerosas injusticias y persecuciones que sufren cotidianamente las minorías religiosas, y particularmente cristianas, en diversas partes del mundo”.

Invertir en la familia y en la educación
 “Dar esperanza a Europa no significa sólo reconocer la centralidad de la persona humana, sino que implica también favorecer sus cualidades”. Por este motivo hay que “invertir en ella y en todos los ámbitos en los que sus talentos se forman y dan fruto” dijo.

“El primer ámbito –indicó el papa Francisco– es seguramente el de la educación, a partir de la familia, célula fundamental y elemento precioso de toda sociedad”.

Defender lo creado 
El Pontífice entró también en el tema de la defensa de lo creado: “Europa ha estado siempre en primera línea de un loable compromiso en favor de la ecología”, precisando que los hombres son “custodios, pero no dueños”.

Trabajo
Sobre el trabajo recordó que “es hora de favorecer las políticas de empleo, pero es necesario sobre todo volver a dar dignidad al trabajo”, que “no apunte a la explotación de las personas, sino a garantizar, a través del trabajo, la posibilidad de construir una familia y de educar los hijos”.

Migración
“No se puede tolerar que el mar Mediterráneo se convierta en un gran cementerio”, indicó el Santo Padre, y pidió “legislaciones adecuadas que sean capaces de tutelar los derechos de los ciudadanos europeos y de garantizar al mismo tiempo la acogida a los inmigrantes”.

Indicó también que “la conciencia de la propia identidad es indispensable en las relaciones con los otros países vecinos”, particularmente con los aquellos “que sufren a causa de conflictos internos y por la presión del fundamentalismo religioso y del terrorismo internacional”.

Dos mil años unen a Europa al cristianismo
Y concluyó indicando que “dos mil años de historia unen a Europa y al cristianismo. Una historia en la que no han faltado conflictos y errores, pero siempre animada por el deseo de construir para el bien”.

Por ello invitó a “promover una Europa protagonista, transmisora de ciencia, arte, música, valores humanos y también de fe. La Europa que contempla el cielo y persigue ideales; la Europa que mira, defiende y tutela al hombre; la Europa que camina sobre la tierra segura y firme, precioso punto de referencia para toda la humanidad”.

Leer el texto completo del discurso del papa Francisco

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Francisco en el Consejo de Europa: ‘Las raíces cristianas inspiren a los europeos’
En su discurso, el Santo Padre ha pedido construir una Europa con espíritu de servicio, educar a la paz, abandonar la cultura del conflicto, promover los derechos humanos y enlazarlos con el desarrollo de la democracia

Por Rocío Lancho García

CIUDAD DEL VATICANO, 25 de noviembre de 2014 (Zenit.org) – La segunda parada de la breve visita realizada este martes porFrancisco a la ciudad francesa de Estrasburgo ha sido el Consejo de Europa.

Construir una Europa con espíritu de servicio, educar a la paz, abandonar la cultura del conflicto, promover los derechos humanos, y enlazarlos con el desarrollo de la democracia, fue la invitación del Santo Padre. Para ello invitó a considerar sus raíces no solamente “una simple herencia de museo o del pasado” pero un patrimonio humano “aún capaz de inspirar” a los europeos. Y prometió la colaboración de la Santa Sede con el Consejo de Europa para forjar la mentalidad de las futuras generaciones de europeos. Al finalizar el discurso de Francisco, todos los presentes en pie han aplaudido con intensidad.

Después de su discurso en el Parlamento Europeo, el Papa se ha dirigido en coche al Consejo de Europa. A su llegada, casi media hora más tarde de lo previsto, el Papa ha sido recibido por el secretario general del Consejo, Thorbjørn Jagland, acompañado por otras autoridades. En la entrada, se agolpaba un gran número de personas que querían presenciar la llegada del Santo Padre.

Tras la presentación de las dos delegaciones, el Papa se ha reunido con algunas personalidades políticas y eclesiásticas con el secretario general. Al finalizar, Francisco ha firmado el Libro de Oro, se han hecho las fotos oficiales, y se han intercambiado los regalos. Finalmente, el papa Francisco ha caminado hasta al hemiciclo para la Sesión Solemne del Consejo de Europa.

Historia del Consejo de Europa
“El proyecto de los Padres fundadores era reconstruir Europa con un espíritu de servicio mutuo, que aún hoy, en un mundo más proclive a reivindicar que a servir, debe ser la llave maestra de la misión del Consejo de Europa, en favor de la paz, la libertad y la dignidad humana”, ha indicado Francisico. Y ha añadido que “el camino privilegiado para la paz – para evitar que se repita lo ocurrido en las dos guerras mundiales del siglo pasado – es reconocer en el otro no un enemigo que combatir, sino un hermano a quien acoger”.

Lograr la paz
“Para lograr el bien de la paz es necesario -ha observado ante todo educar para ella, abandonando una cultura del conflicto, que tiende al miedo del otro, a la marginación de quien piensa y vive de manera diferente”.

Terrorismo, tráfico de armas
“La Iglesia considera que la carrera de armamentos es una plaga gravísima de la humanidad y perjudica a los pobres de modo intolerable”.

¿Cómo lograr el objetivo ambicioso de la paz?
En esta sede siento el deber  de señalar -ha firmado Francisco- la importancia de la contribución y la responsabilidad europea en el desarrollo cultural de la humanidad. Y ha añadido que “para caminar hacia el futuro hace falta el pasado, se necesitan raíces profundas, y también se requiere el valor de no esconderse ante el presente y sus desafíos”.

La verdad
Sin la búsqueda de la verdad, “cada uno se convierte en medida de sí mismo y de sus actos, abriendo el camino a una afirmación subjetiva de los derechos, por lo que el concepto de derecho humano, que tiene en sí mismo un valor universal, queda sustituido por la idea del derecho individualista”, ha afirmado.

Preguntas a Europa
¿Dónde está tu vigor? ¿Dónde está esa tensión ideal que ha animado y hecho grande tu historia? ¿Dónde está tu espíritu de emprendedor curioso? ¿Dónde está tu sed de verdad, que hasta ahora has comunicado al mundo con pasión?

Las raíces cristianas
Invitó a considerar sus raíces no solamente “una simple herencia de museo o del pasado” pero un patrimonio humano “aún capaz de inspirar” a los europeos. El Papa recordó que la paz inicia reconociendo “en el otro no un enemigo que es necesario combatir, pero a un hermano que hay que acoger”.

El terrorismo religioso e internacional
Recordó que “la paz es también probada por otras formas de conflicto, como el terrorismo religioso e internacional, que nutre profundo desprecio por la vida humana y hace de manera indiscriminada víctimas inocentes”. Y añadió que “tal fenómeno es lamentablemente alimentado por un táfico de armas que muchas veces opera sin ser molestado”.

Corte Europea de los Derechos Humanos
Es de alguna manera la «conciencia» de Europa. Por eso, ha expresado que “mi esperanza es que dicha conciencia madure cada vez más, no por un mero consenso entre las partes, sino como resultado de la tensión hacia esas raíces profundas, que es el pilar sobre los que los Padres fundadores de la Europa contemporánea decidieron edificar”.

El reto de la multipolaridad
“Globalizar de modo original la multipolaridad comporta el reto de una armonía constructiva, libre de hegemonías que, aunque pragmáticamente parecen facilitar el camino, terminan por destruir la originalidad cultural y religiosa de los pueblos”. De este modo, ha asegurado que la tarea de globalizar la multipolaridad de Europa no se puede imaginar con la figura de la esfera sino más bien con la del poliedro, donde la unidad armónica del todo conserva la particularidad de cada una de las partes.

El desafío de la transversalidad
Si quisiéramos definir hoy el Continente, debemos hablar de una Europa dialogante, que sabe poner la transversalidad de opiniones y reflexiones al servicio de pueblos armónicamente unidos, ha observado el Pontífice. Por eso, ha añadido que “una Europa que dialogue únicamente dentro de los grupos cerrados de pertenencia se queda a mitad de camino; se necesita el espíritu juvenil que acepte el reto de la transversalidad”.

Encuentros sobre la dimensión religiosa del diálogo intercultural
Dichos encuentros, “parecen particularmente importantes en el ambiente actual multicultural, multipolar, en busca de una propia fisionomía, para combinar con sabiduría la identidad europea que se ha formado a lo largo de los siglos con las solicitudes que llegan de otros pueblos que ahora se asoman al Continente”.

Papel de la Iglesia católica en el Consejo de Europa
A propósito, ha mencionado temas de los que la Iglesia se preocupa: cuestiones relacionadas con la protección de la vida humana, cuestiones delicadas que han de ser sometidas a un examen cuidadoso, que tenga en cuenta la verdad de todo el ser humano, sin limitarse a campos específicos, médicos, científicos o jurídicos, acogida de los emigrantes, el grave problema del trabajo, elevados niveles de desempleo juvenil, cuestión de la dignidad del trabajo.

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EL PAPA FRANCISCO


El Papa pide oraciones por su viaje a Turquí­a
Al finalizar la audiencia general, el Santo Padre ha deseado que su visita traiga frutos de paz, sincero diálogo entre las religiones y concordia a la nación turca

Por Rocío Lancho García

CIUDAD DEL VATICANO, 26 de noviembre de 2014 (Zenit.org) – El santo padre Francisco, al finalizar la audiencia general ha invitado a todos a rezar para que su visita a Turquía de este viernes a este domingo, “visita de Pedro al hermano Andrés, traiga frutos de paz, sincero diálogo entre las religiones y concordia a la nación turca”.

Esta mañana, la lluvia no ha impedido a los peregrinos de todas las partes del mundo, han gritado y alzado los brazos para saludar el Pontífice argentino, que hoy ha salido con el jeep cubierto. Entre paraguas, chubasqueros y capas de plástico, los fieles agitaban sus banderas y pancarta al paso del Papa. Aunque en esta mañana la plaza estaba más vacía respecto a otros miércoles, el entusiasmo de los presentes se oía con fuerza.

En la catequesis de esta semana, Francisco ha reflexionado sobre la Iglesia que peregrina hacia el Reino. En el resumen hecho en español ha afirmado que “como bien afirma el Concilio Vaticano II, la Iglesia no es una realidad estática, sino que camina continuamente en la historia hacia la meta última y maravillosa que es el Reino de los Cielos, del cual la Iglesia es en la tierra su semilla e inicio. En este camino, es hermoso percibir la comunión entre la Iglesia del Cielo, que nos sostiene con su intercesión, y nosotros, que en la Eucaristía estamos invitados a ofrecer oraciones por las almas que se encuentran a la espera de la felicidad eterna. Desde la perspectiva cristiana, la distinción ya no es entre quien está muerto o quien no lo está, sino entre quien está con Cristo y quien no lo está; éste es el elemento fundamental y decisivo para nuestra felicidad.

Aunque no sabemos el tiempo en el que llegará el fin de todo lo creado, sabemos por la Revelación que Dios nos prepara una nueva tierra, donde habitará la justicia y la felicidad saciará de manera sobreabundante los deseos del corazón del hombre. Esto es el “Paraíso”, que no es un lugar sino un “estado”, donde nuestras esperanzas serán verdaderamente colmadas, en una nueva creación, con plenitud de ser, verdad y belleza, libre de todo mal y de la misma muerte”.

A continuación, ha saludado a los peregrinos de lengua española, “en particular a los grupos provenientes de España, Argentina, México, así como a los venidos de otros países latinoamericanos. Conscientes del don maravilloso de pertenecer a la Iglesia, pidamos a la Virgen María, nuestra Madre del cielo, que nos acompañe siempre y nos ayude a ser, como ella, signo gozoso de esperanza para nuestros hermanos”.

Al finalizar los saludos en todas las lenguas, el Santo Padre ha dirigido como cada semana, un pensamiento especial a los jóvenes, a los enfermos y a los recién casados. A ellos ha recordado que el próximo domingo inicia el Tiempo litúrgico del Adviento. “Queridos jóvenes, la espera del Salvador llene vuestro corazón de alegría; queridos enfermos, no os canséis de adorar al Señor que viene también en la prueba; y vosotros, queridos recién casados, aprended a amar, sobre el ejemplo de aquel que por amor se ha hecho hombre para nuestra salvación”.

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El Papa pide valentía y audacia en la pastoral de las grandes urbes
El Santo Padre recibe a los participantes del Congreso de la Pastoral de Grandes Ciudades y reflexiona sobre los desafí­os y posibles horizontes de una pastoral urbana

Por Rocío Lancho García

CIUDAD DEL VATICANO, 27 de noviembre de 2014 (Zenit.org) – Hoy el santo padre Francisco ha recibido a los participantes de la segunda fase del Congreso Internacional de la Pastoral de la Grandes Ciudades, que se ha celebrado en Barcelona del 24 al 26 de noviembre. Y en su discurso ha hablado de su experiencia personal, como “pastor de una ciudad poblada y multicultural como es Buenos Aires”. De este modo, ha aprovechado esta “óptima ocasión” para profundizar en los desafíos y posibles horizontes de una pastoral urbana.

El primer desafio del que ha hablado es “realizar un cambio en nuestra mentalidad pastoral”. Notando el hecho de que “hoy ya no somos los únicos que producimos cultura, ni los primeros, ni los más escuchados”. Por eso, “necesitamos un cambio de mentalidad pastoral”, pero no de una “pastoral relativista” que por querer estar presente en la “cocina cultural” pierde el horizonte evangélico, dejando al hombre confiado en sí mismo y emancipado de la mano de Dios. De este modo, Francisco ha destacado que es necesario “tener la valentía de hacer una pastoral evangelizadora audaz y sin temor” porque, “el hombre, la mujer, las familias y los distintos grupos que viven en la ciudad esperan de nosotros, y necesitan para su vida la Buena Noticia que es Jesús y su Evangelio”. Y para ello, ha añadido, “debemos trabajar para no tener vergüenza en el anunciar a Jesucristo”.

El segundo punto abordado por el Pontífice ha sido la multiculturalidad. Realidad con la que hay que dialogar “sin miedo”. Se trata -ha afirmado Francisco- de adquirir un diálogo pastoral sin relativismos, que no negocia la propia identidad cristiana, pero que quiere llegar al corazón del otro, de los otros distintos a nosotros, y allí sembrar el Evangelio. A propósito ha puesto como ejemplo a Pablo en su discurso en Atenas, “pobrecito, salió mal…pero tuvo creatividad”.

La religiosidad del pueblo ha sido el tercer aspecto sobre el que ha reflexionado. “Dios vive en la ciudad. Es necesario ir a buscarlo y pararse allí donde Él está trabajando”, ha indicado. Además, ha advertido sobre las religiosidades que nos son cristianas. Pero, también ha precisado que “no podemos negar ni despreciar tal experiencia de Dios, que aún siendo a veces dispersa o mezclada, pide ser descubierta y no construida”. Asimismo, ha recordado que para el diálogo evangelizador “es necesaria la conciencia de la propia identidad cristiana y también la empatía con la otra persona”. Por otro lado, ha indicado otro doble desafío en las grandes ciudades: ser hospitalarios con los pobres y los inmigrantes y valorar su fe. Advirtiendo que es muy probable que esta fe esté mezclada con elementos del pensamiento mágico e inmanentista, “debemos buscarla, reconocerla, interpretarla y seguramente también evangelizarla”.

Y finalmente el desafío de los pobres urbanos. “La ciudad, junto con la multiplicidad de preciosas ofertas para la vida, tiene una parte que no se puede esconder y que en muchas ciudades es cada vez más evidente: los pobres, los excluidos, los descartados”, ha observado. A propósito ha afirmado que la Iglesia no puede ignorar su grito, ni entrar en el juego de los sistemas injustos, mezquinos e interesados que buscan hacerles invisibles.

Para finalizar su intervención ante los participantes del Congreso, el Pontífice ha dado dos propuestas para estos desafíos. En primer lugar: “salir y facilitar”. Aspecto clave para Francisco, este cambio de mentalidad: “del recibir al salir, del esperar a que vengan a ir a buscarles”.  Y para “facilitar el encuentro con el Señor” ha propuesto “hacer accesible el sacramento del bautismo”, “iglesias abiertas”, “secretarías con horarios para las personas que trabajan”, “catequesis adaptadas en los contenidos y en los horarios de la ciudad”… De este modo, el Papa ha pedido “profundizar esos cambios necesarios en nuestras varias catequesis, sustancialmente en nuestras formas pedagógicas, para que los contenidos se comprendan mejor” y al mismo tiempo “aprender a despertar en nuestros interlocutores la curiosidad y el interés por Jesucristo”.

La segunda propuesta es “la Iglesia samaritana. Estar”. Este es un cambio en el sentido del testimonio. “Con el testimonio podemos incidir en los núcleos más profundos, allí donde nace la cultura”, ha afirmado. Los cristianos contribuyen a construir una ciudad en la justicia, en la solidaridad y en la paz con “el testimonio concreto de misericordia y ternura que busca estar presente en las periferias existenciales y pobres” porque “actúa directamente en los imaginarios sociales, generando orientación y sentido para la vida de la ciudad”.

Y en toda esta labor social de la Iglesia, es muy importante “el protagonismo de los laicos y de los mismos pobres. Y también la libertad del laico, porque eso que nos encarcela, que no abre las puertas, es la enfermedad del clericalismo. Es uno de los problemas más graves”.

Para finalizar, Francisco ha recordado los escritos del beato Pablo VI, cuando era arzobispo de Milán, que pueden ayudar en este desafio pastoral.

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Francisco en Sta. Marta: ‘La Iglesia brille con la luz de Cristo y no de la riqueza’
En la homilía de este lunes el Santo Padre recuerda que la Iglesia es fiel cuando es humilde y pobre

Por Redacción

CIUDAD DEL VATICANO, 24 de noviembre de 2014 (Zenit.org) – El santo padre Francisco, en la homilía de este lunes en la misa matutina en Santa Marta, ha reflexionado sobre la tentación de la vanidad y ha recordado que la “Iglesia pobre”, “no debe tener otras riquezas que su Esposo”. De este modo, el Papa ha indicado que cuando la Iglesia es humilde y pobre, entonces “es fiel” a Cristo, sino es tentada a brillar con “luz propia” en vez de donar al mundo la luz de Dios.

Así, ha advertido sobre el dar mucho y públicamente, porque hay una riqueza que se nutre de ostentación y goza de la vanidad. Y dar lo poco que se tiene, sin llamar la atención sino de Dios, porque Él es el todo en el que se confía.

El Pontífice ha reflexionado sobre el pasaje del Evangelio de la viuda que bajo los ojos de Jesús pone sus dos únicas monedas para el tesoro del templo mientras que los ricos habían puesto de lo que les sobraba. De este modo, el Papa ha tomado este ejemplo para presentar dos tendencias siempre presentes en la historia de la Iglesia.

“Me gusta ver en esta figura la Iglesia que es en cierto sentido un poco viuda, porque espera a su Esposo que volverá…. Pero tiene a su Esposo en la Eucaristía, en la Palabra de Dios, en los pobres, sí: pero espera que vuelva ¿no?”, ha preguntado. Además, ha añadido que “Esta viuda no era importante, el nombre de esta viuda no aparecía en los periódicos. Ninguno la conocía. No tenía licenciaturas… nada, nada.

No brillaba con luz propia. Es lo que a mí me indica que se ve en esta mujer la figura de la Iglesia. La gran virtud de la Iglesia debe ser no brillar con luz propia, sino brillar con la luz que viene de su Esposo. Que viene precisamente de su Esposo”. Por esta razón, ha advertido que a lo largo de los siglos, cuando la Iglesia ha querido tener luz propia, se ha equivocado.

A propósito, el papa Francisco ha reconocido que es verdad que algunas veces el Señor puede pedir a su Iglesia “tener, tomar un poco de luz propia”, pero eso se entiende, según ha explicado, porque la misión de la Iglesia es iluminar la humanidad, la luz que viene donada debe ser únicamente la recibida por Cristo en actitud de humildad.

A continuación ha afirmado que “todos los servicios que nosotros hacemos en la Iglesia son para ayudarnos en esto, a recibir esa luz. Y un servicio sin esta luz no hace bien: hace que la Iglesia se convierta en rica, o potente, o busque el poder, o que se equivoque de camino, como ha sucedido tantas veces en la historia y como sucede en nuestras vidas cuando nosotros queremos tener otra luz, que no es precisamente la del Señor: una luz propia”.

Asimismo, el Santo Padre ha indicado que cuando la Iglesia “es fiel a la esperanza y a su Esposa está feliz de recibir su luz, de ser en este sentido ‘viuda’, que espera, como la luna, “el sol que vendrá”.

Para finalizar su homilía, el Obispo de Roma ha afirmado que “cuando la Iglesia es humilde, cuando la Iglesia es pobre, también cuando la Iglesia confiesa sus miserias –todos las tenemos– la Iglesia es fiel”. Así, ha explicado que la Iglesia dice: “‘Pero, yo soy oscura, ¡pero la luz viene de allí! y esto hace mucho bien”. Finalmente, Francisco ha pedido que “recemos a esta viuda que está en el Cielo, seguro, rezamos a esta viuda que nos enseña a ser Iglesia así, echando de la vida todo lo que tenemos: nada para nosotros. Todo para el Señor y para el prójimo. Humildes. Sin presumir de tener luz propia, buscando siempre la luz que viene del Señor”.

 

Un comentario en “Algunas noticias de la Iglesia de esta semana

  1. Muchísimas gracias por este maravilloso relato, que nos habla y comunica todas las actividades mas importantes durante esta semana del Papa. Tiene tanta riqueza, que cualquier comentario por mi parte sobra, y hago lo que nos ha recomendado siempre: Pedir por él. Sé que le gusta.

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