Entraña universal de la fe cristiana

14 - 1He vuelto a tocar con la mano la urgente necesidad de que el espíritu de la Obra se difunda más y más por el mundo entero. ¡Qué gran labor nos espera en todas partes, y cuántas personas aguardan que les enseñemos el modo de convertir en divinos los caminos de la tierra! (Del Padre, Carta X-2001). Estas palabras, o muy parecidas a estas, fueron las que me ayudaron y finalmente me trajeron a Venezuela…

Pienso que está latente en cada cristiano una entraña misionera universal. Nada de lo que sucede a nuestros hermanos los hombres nos debe resulta ajeno. Los primeros cristianos tuvieron un gran sentido de la universalidad de su vocación y de su mensaje. El mandato del Señor: Id y anunciad a todas las gentes… resonaba con fuerza en su corazón.

Tener el corazón grande, sentir como propia la necesidad de que este mensaje de luz y de paz llegue a todos los rincones del mundo. Pero, claro, sin descuidar el cumplimiento del deber ordinario, con sentido sobrenatural, sacando adelante la labor apostólica allí donde estemos… Cada uno desde su sítio puede realizar esta universalidad evangelizadora de la fe:

El camino es por lo ordinario: el trabajo, unido a la Santa Misa, es apostolado; el empeño por santificar los deberes familiares es apostolado; la dedicación a los encargos de formación y de gobierno en la Obra es labor de almas; la tarea profesional de una madre de familia en su hogar, ofrecida a Dios, es una gran labor apostólica y proselitista; y el trabajo de la Administración de nuestros Centros es el apostolado de los apostolados (Beato Alvaro del Portillo).

Si cuidamos la profundidad de nuestra formación doctrinal y cultural, podremos ayudar eficazmente –con don de lenguas– a muchas personas, sabiendo mostrar a cada uno la belleza de la Verdad.

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3 comentarios en “Entraña universal de la fe cristiana

  1. ¿Qué es el Apostolado?
    El apostolado consiste en procurar que otras personas se acerquen más a Dios, a Jesucristo y a la Iglesia, mejorando su vida. Las personas del Opus Dei tienen el empeño de hacer apostolado allí donde están, en su trabajo, en su familia, con sus conocidos. San Josemaría procuró en todo momento recordar la llamada universal a la santidad y al apostolado.

    El apostolado en el Opus Dei
    El bien, ya lo decía Aristóteles, es de suyo expansivo. Cuando alguien tiene algo bueno, una alegría, tiende a compartirla. De ahí surge el apostolado. Un cristiano, por ello, desea comunicar el Evangelio (la Buena Nueva) a mucha gente, compartiendo con ellos esa noticia maravillosa: Dios se ha hecho hombre por nosotros.

    El apostolado, la tarea apóstol, consiste en acercar a otras personas a Dios, a través del ejemplo y de la palabra. En una sociedad materialista, en la que todo parece decirnos que lo único existente es lo material, lo que se puede calcular, lo que se puede consumir, la voz del cristiano –apóstol- tiene que hacerse oír de nuevo, anunciando el Evangelio. Jesús, antes de Ascender a los cielos, les encarga a los apóstoles –y a todos los cristianos- esta misión: “Id por todo el mundo y predicad el Evangelio a todas las gentes”.

    El principal apostolado que realizan los fieles de la Prelatura del Opus Dei es el que cada uno lleva a cabo en su propio ambiente, sin formar grupo, como expresión natural y espontánea de su compromiso cristiano. El apostolado ennoblece los lazos de amistad: un buen cristiano se esfuerza por ser un buen amigo, sincero y leal. Con esa formación, cada uno ejercitará individualmente su acción apostólica, siendo a su alrededor testimonio de Jesucristo. Esta labor personal es siempre el apostolado más importante del Opus Dei. Se trata de un apostolado de testimonio y de ayuda concreta y eficaz en medio del trabajo diario y de las circunstancias habituales en que de desenvuelve la existencia de cada uno: un apostolado personal que une al ejemplo la palabra.

    Además, como fruto del deseo de contribuir a la solución de los problemas de su entorno y de ayudar a los más necesitados, los fieles del Opus Dei, con muchas otras personas, promueven iniciativas educativas y asistenciales: escuelas, hospitales, centros de formación profesional, universidades… Son entidades muy variadas, que tienen la personalidad propia del país y de la cultura en que nacen.

    Textos de San Josemaría sobre el apostolado

    Camino, 971. Me parece tan bien tu devoción por los primeros cristianos, que haré lo posible por fomentarla, para que ejercites —como ellos—, cada día con más entusiasmo, ese Apostolado eficaz de discreción y de confidencia.

    Camino, 974. “Apostolado del almuerzo”: es la vieja hospitalidad de los Patriarcas, con el calor fraternal de Betania. —Cuando se ejercita, parece que se entrevé a Jesús, que preside, como en casa de Lázaro.

    Camino, 973. Esas palabras, deslizadas tan a tiempo en el oído del amigo que vacila; aquella conversación orientadora, que supiste provocar oportunamente; y el consejo profesional, que mejora su labor universitaria; y la discreta indiscreción, que te hace sugerirle insospechados horizontes de celo… Todo eso es “apostolado de la confidencia”.

    Es Cristo que pasa. 122.
    Para el cristiano, el apostolado resulta connatural: no es algo añadido, yuxtapuesto, externo a su actividad diaria, a su ocupación profesional. ¡Lo he dicho sin cesar, desde que el Señor dispuso que surgiera el Opus Dei! Se trata de santificar el trabajo ordinario, de santificarse en esa tarea y de santificar a los demás con el ejercicio de la propia profesión, cada uno en su propio estado.
    El apostolado es como la respiración del cristiano: no puede vivir un hijo de Dios, sin ese latir espiritual. Nos recuerda la fiesta de hoy que el celo por almas es un mandato amoroso del Señor, que, al subir a su gloria, nos envía como testigos suyos por el orbe entero. Grande es nuestra responsabilidad: porque ser testigo de Cristo supone, antes que nada, procurar comportarnos según su doctrina, luchar para que nuestra conducta recuerde a Jesús, evoque su figura amabilísima. Hemos de conducirnos de tal manera, que los demás puedan decir, al vernos: éste es cristiano, porque no odia, porque sabe comprender, porque no es fanático, porque está por encima de los instintos, porque es sacrificado, porque manifiesta sentimientos de paz, porque ama.

    Forja, 945. Si los cristianos viviéramos de veras conforme a nuestra fe, se produciría la más grande revolución de todos los tiempos… ¡La eficacia de la corredención depende también de cada uno de nosotros! –Medítalo.

    Amigos de Dios, 260
    Vamos a acompañar a Cristo en esta pesca divina. Jesús está junto al lago de Genesaret y las gentes se agolpan a su alrededor, ansiosas de escuchar la palabra de Dios. ¡Como hoy! ¿No lo veis? Están deseando oír el mensaje de Dios, aunque externamente lo disimulen. Quizá algunos han olvidado la doctrina de Cristo; otros -sin culpa de su parte- no la aprendieron nunca, y piensan en la religión como en algo extraño. Pero, convenceos de una realidad siempre actual: llega siempre un momento en el que el alma no puede más, no le bastan las explicaciones habituales, no le satisfacen las mentiras de los falsos profetas. Y, aunque no lo admitan entonces, esas personas sienten hambre de saciar su inquietud con la enseñanza del Señor.
    (Basado en Almudi)

  2. A veces el miedo de pasar barreras desconocidas y conceptualizadas en el mal, nos hacen nublar y paralizarnos a dar el paso adelante pero gracias a la obediencia y la ayuda del Espíritu Santo se descubre lo maravilloso que es el apostolado ! gracias Padre Sanz de estar en Venezuela.

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